Snowtown
Los golpes de la realidad

- Título original: Snowtown
- Nacionalidad: Australia | Año: 2011
- Director: Juastin Kurzel
- Guión: Shaun Grant
- Intérpretes: Lucas Pittaway, Daniel Henshall, Louis Harris
- Argumento:Jamie Vlassakis, un adolescente de Adelaida, vive en medio de la pobreza y la degradación. En su mundo la expectativas de futuro son algo que ni siquiera se puede permitir, hasta que se cruza con el carismático John Bunting, con quien inicia un peligroso
LA VALORACIÓN:
87 |100
Estrellas: 4
Dedico esta reseña a las guerreras del terror Cecilia (Hellbound Heart) y Karla (La opinóloga de terror) por formar ese círculo maravilloso de recomendaciones, que me permiten descubrir este tipo de joyas.
Hay veces que ves una película y te golpea tan fuerte en la mandíbula que te la desencaja y es cuando te das cuenta de que con la mandíbula desencajada no puedes sonreír. Éso fue exactamente lo que me pasó con “Snowtown”, y comprendí que yo era una cobarde que no se atrevía a encajarse a sí misma los huesos de esa mandíbula de nuevo, o quizá es que me gustaba esa sensación de dolor punzante, quien sabe…
Sí, “Snowtown” es de ese tipo de películas que se meten dentro de ti y te devoran hasta dejarte seco, y esta sensación desgarradora se ve acrecentada porque sabes que lo que has visto está escrupulosamente basado en sucesos reales y que son tremendamente fieles a la realidad.
Venga, que nos ponemos en situación. Adelaida (Australia), años 90, familia de clase baja bajísima. Una madre que tiene que sacar adelante a sus cuatro hijos sin recurso alguno, en una comunidad nutrida por el odio, la violencia y la falta de emociones. Jamie es un chico de 16 años que convive cada día con la desidia y un mundo adulto feroz que le recuerda segundo a segundo que él está al servicio de los demás. Comienzo mis famosos spoilers, niños… SPOILER – Jamie sufre abusos sexuales por parte de un vecino ,y ahí se desencadena el estallido de rabia para el espectador, pues sientes que Jamie no está especialmente triste, que solo espera que el día siguiente llegue para que simplemente sea un día más, ahí ya lo intuyes, ya lo notas, nadie ha dicho nada, pero sabes que ese chico ya está acostumbrado a las violaciones y que eso no es nada que le impida sonreír, y dios, eso me partió el alma en mil pedazos, porque yo no me puedo imaginar que te llegues a acostumbrar a esa vida nunca y porque sigo sin perder de vista que está basado en hechos reales..
La historia sigue pasando ante tus ojos, intentas recomponerte y llega otra vez el martillo de la brutalidad para golpearte de lleno en la cabeza y este golpe te deja KO, porque la segunda persona que ves abusando de Jamie es su hermano mayor, aquel que le llama “marica”, aquel que le desprecia por no defenderse… porque es verdad, Jamie no hace nada, simplemente deja que todo ocurra y esto me lleva a preguntarme si el motivo es la costumbre o el terror que ni siquiera sabe demostrar- FIN SPOILER
A estas alturas, queridos míos, es difícil mantener el tipo, es difícil no permanecer callado con una expresión seria ante “Snowtown” y esto es solo el principio…
Elizabeth, la madre de Jamie, se entera de los hechos y en una escena desgarradora en la que corre con la desesperación y la rabia de una madre a la que le han herido a sus cachorros, ahí ya sabes que esta escena es la que propicia el cambio, ahí te das cuenta de que “Snowtown” es mucho mas que una gran drama, y es que nosotros ya somos sabios y no nos equivocamos… A partir de ese momento, comienza el desfile de personajes que moverán el mundo de Jamie de una u otra manera, porque Jamie es principio y fin.
Las reuniones justicieras que todos estos personajes organizan en casa de Elizabeth empiezan a ser constantes, allí, todos los convecinos de la barriada expondrán sus ideas (descabelladas o no) acerca de los pedófilos y agresores sexuales y se gesta el caos y aviso, el embarazo de ese caos es de los difíciles.
Elizabeth comenzará a salir con el amable y cercano John Bunting, quien se convierte en la figura masculina que todos parecían necesitar, él es el hombre que se preocupa por todos y cada uno de los miembros de la familia, quien tiene un carisma tan salvaje que es imposible que pase desapercibido, quien utiliza la lógica de una forma determinante, quien sabe ganarse a todo el mundo y llevárselo a su terreno, quien comienza una relación especial con Jamie, a quien alecciona sobre la vida y la supervivencia. Y se juntan dos factores: por una parte, la necesidad de protección y por otra, un extremo sentido de la justicia, que atravesará oscuras sendas y que terminará su negro viaje en una sinzarón totalmente cuerda, es decir, aquí, ninguno de los ejecutores desvaría o ha perdido el juicio, todos saben exactamente lo que hacen, lo que pasa es que cada vez se va perdiendo mas de vista el objetivo que habían marcado y, como dice un dicho popular, da lo mismo 8 que 80. El centro de la barbarie, como digo, no está en una psicopatía, el centro se ubica en una falta total de empatía que destroza a todo aquel al que pilla en medio, es como un gran tornado emocional que arrasa con todo.
Así, la historia nos regala momentos para que ejercitemos unas cuantas emociones: tristeza, rabia, tensión, duda… y nosotros sí, los espectadores sí sentimos una profunda empatía por todos, y cuando digo todos es todos, porque es curioso, pero si juzgas por los actos aquí todos salen perdiendo, pero a la vez sientes que han sido engullidos por el lado oscuro porque todo tiene un límite que nadie es capaz de marcar y sufres por cada uno de ellos(incluso queriendo que no sea así), incluso llegas a sufrir por aquellos a quienes consideras los mayores hijos de puta. Y en medio de todo esto está Jamie, perdido, completamente perdido.
Obviamente la historia ya ha girado, esta historia tan salvajemente dramática lo que hace es profundizar en la historia del mayor asesino en serie de Australia.
La película es lenta, Justin Kurzel se lo toma con calma, se recrea en todas las emociones de las que antes hablaba, te hace partícipe de esa sociedad, de la impunidad, de la furia, del desencanto y de la realidad, porque insisto, todo esto es real, y en esa lentitud habrá diversidad de opiniones, pero para mí, esa densidad es lo que acierta a la hora de hacernos entender lo que esa comunidad de la marginación oculta…pero un momento Missterror, ¿hay gore? ¿son explícitas las imágenes?,( me toca responderme a mí misma…), pues yo mas que decir eso, solo puedo decir que hay varias escenas que demuestran una crueldad que se te clava en el estómago y lo retuerce (“Snowtown” golpea, golpe y golpea).
No hay piedad, no hay remordimientos y Jamie en medio, siempre en medio…
El nivel interpretativo es excelente, brillante, sobrio, sin artificios, un cuchillo en la carne blanda…Un casting sobresaliente (llevo varios días aplaudiendo a Lucas Pittaway y a Daniel Hensall…).
La fotografía es dura, el ambiente opresivo y muy logrado, la historia una puñalada, el final, maravilloso (y van ya…adoro estos finales)
Por supuesto mi recomendación es que no paséis por alto este pedazo de realidad, este pedazo de película y si luego os animáis con un documental sobre los asesinatos de Snowtown…pues ya arde hasta el infierno. Yo solo espero poder recomponer mi alma pronto, porque me está costando… aunque yo soy una SOÑADORA y eso significa mucho.
Lo mejor: Lo bien que se releja la historia, cada uno de los personajes, la brutalidad de las emociones por las que te hace pasar
Lo peor: En ciertas ocasiones se echa de menos algo más de acción y sangre
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Missterror | 2012-02-03 17:12:02
Jesús- En realidad nadie tiene razón, todo es cuestión de gustos :) Peruvian-llevaba vestido porque esa era la manera en la que John en (...)
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Por:
Missterror
| missterror3@hotmail.com
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The Perfect Host
¿Prefieres vino blanco o tinto?
- Título original: ¿Prefieres vino blanco o tinto?
- Nacionalidad: USA | Año: 2010
- Director: Nick Tomnay
- Guión: Nick Tomnay
- Intérpretes: David Hyde Pierce, Clayne Crawford, Nathaniel Parker
- Argumento:Un ladrón de bancos se esconde en la casa de, quien parece ser, un perfecto caballero...
LA VALORACIÓN:
85 |100
Estrellas: 4
1.-No se lo cuentes a nadie…:
Probablemente, no, seguro que esta es una de las reseñas más difíciles que me ha tocado hacer. O, visto desde otro punto de vista: en la que más voy a tener que contemporizar lo que cuento y lo que no. Lo que sí va a ser es la más breve y concisa, eso seguro. ¿Por qué?, muy fácil, porqué es ese tipo de rara avis dentro del cine actual en la que lo más recomendable y casi obligatorio es saber lo menos posible: no leer nada sobre ella, no ver el trailer (plagado de spoilers) y no hablar con nadie que ya la haya visto. Como pasó con Sospechosos Habituales en su momento, the less the better. Lo que el debutante director de origen australiano NICK TOMNAY ha conseguido con esta película es una “modesta” y mágica obra de arte del suspense, del “qué coño puede pasar ahora”, del “estoy más perdido que un pinguino en un garage”; un ejercicio sublime de tensión, comedia ácida y surrealista, thriller escalofriante, todo ello metido en una Thermomix y servido como un plato de “cocina experimental” lleno de ingredientes misteriosos, de esos que hacen que cada vez que pruebas un bocado no sabes muy bien lo que te espera, pero sabes que es bueno, muy bueno.
Pero, siempre hay un pero, existe un pequeño detalle que, hacia el final de la película, hace que algo chirríe un poquito, solo un poquito, pero lo suficiente como para convertir en forzado algo que podría haber sido perfecto.
De lo que sí puedo hablaros es de la IMPRESIONANTE actuación de David Hyde Pierce, el histriónico Niles Crane de la mítica serie *Frasier, que despliega una cantidad tal de talento que asusta; y de la no menos notable presencia del desconocido (para mi por lo menos, y con un sorprendente parecido a Ray Liotta de jovenzuelo) Clayne Crawford, como pareja de baile del antes mencionado. Juntos logran una química interpretativa como hace mucho que yo no recuerdo, y darle la réplica a David Hyde Pierce en esta película requiere mucho talento.
2.-El Perfecto Anfitrión:
Y ahora vamos con lo poco que debería desvelar de la trama. John necesita dinero, mucho dinero, pero como es un criminal convicto no le supone demasiados problemas atracar un banco y llevarse 300.000 en metálico. Una vez conseguida la pasta el siguiente paso es esconderse, especialmente cuando las noticias comienzan a difundir su foto y detalles en un tiempo récord. Su mejor opción, tras un delirante episodio en una tienda tipo ultramarinos, es encontrar un sitio donde pasar la noche. Tras dar un par de vueltas encuentra el sitio perfecto: una urbanización de semi-lujo y un encantador personaje al que consigue engañar para que le deje pasar la noche. hasta aquí puedo escribir. Seguir sería injusto, y quiero que todos disfrutéis como yo de lo que pasa a continuación sin saber NADA MÁS. Si queréis ver el trailer es una decisión vuestra, yo no lo haría….
Una cosa más. La mala noticia es que hasta ahora no hay disponibles subtítulos, pero la película se puede encontrar fácilmente en cualquiera de esos buscadores que todos tan bien conocemos…
Lo mejor: El duelo interpretativo y el maravilloso guión
Lo peor: Ese puñetero detallito del que no os puedo decir nada...
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Skalope | 2011-11-27 01:54:55
Es un film tremendamente elegante y que me recordó grandes pelis de los últimos años: “The loved ones”, “The last supper” (...)
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Por:
Elniniodecristal
| elniniodecristal@almasoscuras.com
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Brain Damage
De penes-mojones agresivos y estanterías de video club

- Título original: Brain Damage
- Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 1988
- Director: Frank Hennenlotter
- Guión: Frank Hennenlotter
- Intérpretes: Rick Hearst, Gordon MacDonald, Jennifer Lowry
- Argumento:Un joven encuentra en su casa una extraña criatura que le suministra directo al cerebro una sustancia liquida. Dicha sustancia le hace entrar en éxtasis y disfrutar de todos los sentidos. El precio de la sustancia será ayudar a la criatura en feos asuntos
LA VALORACIÓN:
65 |100
Estrellas: 3
No se si os habréis fijado, pero ¿no os parece mejor el cine casposo de los setenta y ochenta que el de los noventa para arriba? Puede que sea una cuestión nostálgica, pues el que suscribe es uno de esos nacidos a principios de los ochenta al que le pillo de cerca la movida de las series b y z de video club en aquel mítico (no tanto añorado) VHS. Recuerdo, como recordareis los de mi quinta o anteriores, aquellas estanterías en las que podías encontrar roñosos subproductos que, nunca nos preguntamos el motivo, para el aficionado loco que llevábamos (y llevamos, quiero pensar) dentro, tenían encanto. Si, aquello de ir al video club del barrio y tirarte una hora mirando estanterías y hurgando en los carros donde metían la mugre que ya nadie alquilaba, en los que podías llevarte tres o cuatro películas por quinientas pesetas. Que tiempos. Snif, snif.
Todo esto viene a cuento porque la película que nos ocupa es una de las cumbres simbólicas de dicho periodo. No porque sea de las mejores, ni de las peores. No porque sea una maravilla o porque su culto actual sea injusto o merecido. Más allá de todas esas cosas, relativamente triviales, encontramos el verdadero quid de la cuestión: es una genuina película ochentera de carátula y video club. Es lo que los peli-birreros disfrutaban en aquella época y probablemente seguirán disfrutando ahora. Los peli-birreros más jovenzuelos de este nuevo siglo puede que encuentren más gracia y disfute parodiando a su modo las películas de Michael Bay o Roland Emmerich. Eso, creerme (los nuevos), no es nada en comparación con el sano ejercicio de tumbarte en el sofá y comprobar, sin juicios ni parodias, el delirius tremens que se marcaron algunos cutre-directores con cutre-presupuestos y, sin embargo, un talento inusual dentro de tanta miseria. Si no fuese así, si no tuviesen dicho talento, ¿se hablaría más de dos décadas después de algo como Brain Damage?
La peli tiene miga. Su director, Frank Henelotter, ya era de culto en 1982 cuando estrenó Basket Case, también conocida por estos lares como ¿Dónde te escondes, hermano? En realidad, aquella, su opera prima, quedo para siempre como su trabajo más recordado y apreciado. Incluso le salieron dos secuelas inferiores aunque no despreciables, estrenadas en 1990 y 1992. Con a penas unos miles de dólares (su presupuesto se estima en unos 35.000), Henelotter dejó claro que tenía papeletas para convertirse en un autor de lo que podríamos denominar la “caspa buena”. * Es decir, un cine casposo, cutre, pero creativo y con personalidad. De ahí el talento del que hablaba anteriormente. Ver hoy en día *Basket Case o la propia Brain Damage y compararlas con las muchas bazofias de dirección banal, atmosfera sintética e interpretaciones prefabricadas de la serie b y z moderna da una idea de por donde van los tiros; de por donde hay que hincar el diente a este director.
Desgraciadamente, su filmografía se ha quedado corta, y a parte de las citadas sólo podemos encontrar cosas como Frankeenhooker (1990) o la más reciente Bad Biology (2008). Pero nada que ver. Aunque el año pasado se marcó un homenaje a modo de documental para Herschell Gordon Lewis, el denominado “padre del gore”.
Brain Damage, en lo que a mi respecta, no es superior a *Basket Case. * Al menos, no en conjunto. Lo que sí tiene es, aunque dosificados, momentos más brillantes y también más hilarantes. Había más presupuesto (aunque tampoco mucho, unos 900.000 dólares) y su director había ganado madurez tras las cámaras. Seguía siendo cutre con encanto, pero algo más sofisticado.
Partamos del hecho de que Brain Damage nos cuenta una historia sobre la drogadicción camuflada de delirio fantástico-terrorífico lleno de humor negro y escatológico. No tengo ni idea sobre si Henelotter tuvo esa intención a la hora de realizarla, pero no hay que leer demasiadas líneas intermedias para darse cuenta. La historia es la de un jovenzuelo que se encuentra con un ser extravagante, mezcla de falo empalmado y mojón reseco. El chaval se pone a hablar con él y tiene una alucinación piscotronica. El falo con aspecto de caca se le pone a la altura de la nuca, abre la boca (aquí podemos ver que es un ser temible, pues su mandíbula consta de dientecillos agresivos y más instrumentos inclasificables) y le dispensa, directo al cerebro, un liquido que, parece ser, se lo funde. El chaval queda en éxtasis durante un rato, como si se hubiese tomado diez tripis o aquello que les gustaba tanto a los hippies. Lo que ocurre, claro, es que tal viaje dura poco y se queda con ganas de más. Es entonces cuando el bicho-pene le empieza a utilizar para sus matanzas a cambio de más sustancia.
Por tanto, se puede ver Brain Damage de dos formas. O de ambas a la vez. La del inicio, desarrollo y presunta salida de una adicción a las drogas, o la (más divertida aunque igual de delirante) de un adolescente que conoce un monstruito y se dedican a liarla por el vecindario. En este lado tenemos escenas tan grotescas como la felación con el pene-caca a la que es sometida una borracha, o los varios asesinatos con la cosa saltando, sin explicarnos como, a la cara o lo que se pueda de las victimas, siendo éstas mordisqueadas sin compasión. No es blanda ni tampoco excesivamente sangrienta; lo que impacta, si se puede definir de ese modo, es la atmosfera malsana y a la vez burlona que consigue el director. Lo sórdido, surrealista y cómico se mezclan sin respiro. Y eso, no todos saben cocinarlo sin pasarse o quedarse cortos con algún ingrediente que otro.
Lo mejor: El talento del director para crear una convincente unión entre lo macabro y sórdido con lo de cómico e hilarante. También, las dos formas en las que se puede leer un guión con más sustancia de lo que parece.
Lo peor: Algún tramo irregular en el que se pierde el ritmo y algunas interpretaciones poco menos que espantosas, aunque eso era de esperar.
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Bob Rock | 2011-08-11 16:38:57
Un peliculón (lo malo si malo dos veces bueno) que para mi es lo mejor de Hennenlotter (muy flojo su rereso on Bad Biology)… Dentr (...)
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Por:
John Trent
| carlosmd82@live.com
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Red State
No, si al final lo mejor va a ser no salir de casa
Lo primero que tengo que decir sobre este interesante proyecto es: KEVIN SMITH, que, a pesar de llevar unos cuantos años sin levantar cabeza (COP OUT, HACEMOS UNA PORNO o la deleznable JERSEY GIRL), es el responsable de 2 de mis películas favoritas: CLERKS y CHASING AMY, MALLRATS se quedó un poco a medias…Pero, seguro, que muchos os estaréis preguntando que coños pinta un director de comedia tan establecido en el género en ALMAS OSCURAS. La respuesta es simple: RED STATE. Su primer y personal acercamiento al género del terror. Y que conste que en un principio yo pensé que en el fondo no era más que una excusa para rodar algo tipo Scream, o sencillamente una tomadura de pelo. Pero tras ver el trailer ya no me quedan dudas, es y va a ser un slasher de tomo y lomo. Eso sí, entremezclado con un feroz ataque a la política y la religión (en su versión más extremista) que le ha enemistado con un montón de grupos fanatico-religiosos de todo el país, hasta el punto que tras su estreno en Sundance el resto de pases de la película se vieron acompañados por protestas en contra de su exhibición.
La principal razón de todo se haya tras el origen de la idea: las declaraciones de un tal Fred Phelps , creador y fundador de la Westboro Baptist Church (WBC), asociación religiosa fundamentalista con un especial odio hacia los homosexuales y todo aquello que vaya en contra de los valores tradicionales cristianos más WASP. Un tipo que da mucho miedo…
SEXO:Tres adolescentes con menos neuronas que Paquirrín deciden hacer caso de sus revolucionadas hormonas y quedar, a través del teléfono móvil (esto nos recuerda a algo, no??) con un “supuesto” pibón para una sesión de sexo en grupo. Cuando llegan al lugar: sorpresa!!, el pibón es un ama de casa (la siempre eficaz Melissa Leo) tirando a truño que no solo les corta el rollo, si no que además les deja inconscientes a base de drogas y birra. RELIGIÓN: cuando los crios se despiertan descubren que están en una iglesia, atados y amordazados, y en manos del citado Reverendo Cooper aka Phelps (Michael Parks, las críticas hablan maravillas de su papel) y su caterva de fanáticos dispuestos a hacerles pagar por sus pecados. Y no en plan: “me rezas tres avemarías”, sino más bien tirando a la opción sangre y vísceras. POLÍTICA: entran en escena las fuerzas del orden, lideradas por un demacrado John Goodman que, tras haber sido declarada oficialmente la Iglesia de los fanáticos como una “célula terrorista”, van a hacer que la matanza de WACO parezca un episodio del Equipo A…
Yo no sé vosotros, pero junto a THE CABIN IN THE WOODS es de lo que más me ha llamado la atención de los futuros estrenos made in USA.
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elniniodecristal | 2011-09-19 19:12:25
La reseña la tengo casi preparada, pero por motivos estratégicos la estamos “reteniendo” unos días, y en ella verás reflejadas part (...)
AUTOR: Elniniodecristal | PUBLICADO: 02/08/11 | CATEGORIAS: Noticias , Slasher
TAGS: independiente, psicopatas, religión, sexo, slasher
Territoires
Mejor no salir de casa
Cinco amigos vuelven de una boda en Canadá cuando, justo en la frontera, una pareja de policías los detiene por posesión de marihuana. Lo que no debería pasar de una simple multa, se transforma en una pesadilla cuando los cinco amigos son conducidos de malas formas hasta un campo de prisioneros en lo profundo del bosque. ¿Quienes demonios son esos dos agentes viciosos, agresivos y violentos? ¿Qué destino les espera en el inhóspito campo de prisioneros? ¿Alguna vez volverán a casa? La espiral se cierra cada vez más…
Premiado thriller franco-canadiense, aunque rodado en inglés, del debutante Olivier Abbou que viene “avalado” por la producción de Raphael Rocher (productor de la insuficiente La Horde). En palabras de sus propios creadores, un controvertido survival horror forestal en el cual su director proyecta tanto inquinas políticas como alegorías fascistas; algo bastante evidente una vez visto su trailer (¿alguien ha nombrado Guantánamo?).
Una cinta a priori interesante, donde ojala el discurso violento no sirva de mera cortina de humo para un argumento vacío – creo que los personajes de los “policías” pueden dar mucho de si, así como el paisaje boscoso que, para que negarlo, da bastante “cangelo” -. Apunto de estrenarse al otro lado del charco, y que pese a venir tras la estela de cientos de películas anteriores (no parece este el momento ni el lugar para soltar una diatriba sobre el cacareado “torture porn”), refleja una manufactura más que correcta y un sabor a thriller “añejo” que invitan a seguirle la pista al proyecto.
Premios aparte, esperamos más noticias de una nueva revisión del subgénero “no vayas nunca de viaje”…
Tras la consabida publicidad… el trailer (¡qué tiempos vivimos que hasta para ver un miserable trailer tenemos que tragarnos anuncios!)
Último comentario publicado:
joe | 2012-01-13 09:48:01
concuerdo con el de arriba y la primera aparicion de los policias es devastadora (...)
AUTOR: Bob Rock | PUBLICADO: 24/05/11 | CATEGORIAS: Noticias
TAGS: psicópatas, thriller
El Diablo Sobre ruedas
No mires por el espejo retrovisor

- Título original: Duel
- Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 1971
- Director: Steven Spielberg
- Guión: Richard Matheson
- Intérpretes: Dennis Weaver, Tim Herbert, Lou Frizzell
- Argumento:David Mann es un hombre que viaja en su coche por una desértica y aislada carretera de Estados Unidos. Cuando adelanta a un viejo camión, lo que parecía ser un viaje rutinario por carretera, se convertirá en una pesadilla.
LA VALORACIÓN:
95 |100
Estrellas: 5
Originalmente ‘El Diablo sobre ruedas’ (Duel, 1971) se concibió como telefilm de la semana para el canal ABC. Tras las cámaras, ejerciendo las labores de dirección, se escondía un joven Steven Spielberg, cuya experiencia en el medio ya tenía en su haber un capítulo de la serie Colombo o esa obra de culto llamada ‘Galería nocturna’.
David Mann solo quiere volver a casa después de un viaje de trabajo. Está cansado y tiene todo un largo trayecto que recorrer. En la otra punta del país encontrará el descanso del guerrero después de su odisea. De pronto descubrirá que la fatalidad puede aparecer en el lugar menos esperado y de la manera más extraña.
Un hecho en teoría banal, como es el adelantamiento a un camión, puede convertirse en una de las pesadillas más logradas del cine o en uno de los mejores ejercicios de tensión cinematográfica que se han hecho nunca.
Ese gurú del cine comercial que es Steven Spielberg, demostró, con este su primer gran título, que llegar hasta donde ha llegado no solo fue cuestión de suerte y trabajo. En la calidad que atesora ‘El Diablo sobre ruedas’ hay detrás una montaña de talento, impropia de los productos que de aquellas se facturaban para el medio televisivo. El resultado de este producto llamó la atención a propios y extraños por su eficaz planteamiento narrativo, planteamiento encerrado en una muy escasa economía de medios. El éxito de ‘El diablo sobre ruedas’ fue tal que los productores facilitaron el rodaje de secuencias para ampliar su metraje, con el fin de exhibir la película en salas de cine. La popularidad adquirida después haría de este título el despegue al éxito que tendría el “Rey Midas” de Hollywood.
Ya desde los créditos iniciales, en los que se nos van mostrando esas imágenes en movimiento de los parajes por donde transita el coche del protagonista, asistimos a una evolución, a una evolución del suspense que empieza en los parajes más grises y verdosos hasta llegar al amarillo del desierto, simbología profética de lo que más tarde se convertiría en el peligro ambiental de muchas road movies de terror. La mayoría de éstas han intentado buscar una fórmula parecida a la de ‘El Diablo sobre ruedas’, pero por suerte o por desgracia todas ellas han fracasado en su intento. La fórmula psicópata/carretera/suspense/terror llegó definitivamente a su punto álgido con esta joya setentera.
Por otra parte, es justo reconocer en la película el mérito del señor Richard Matheson, talentoso guionista curtido en mil y una batallas, que logra crear un concepto narrativo de idea que oscila entre el clasicismo del western, el thriller más hitchcockiano o el cine de terror menos convencional. Si todo esto lo unimos a la perfecta descodificación en lenguaje visual del muy talentoso Spielberg, nos encontramos ante una memorable obra maestra.
Me gustaría terminar diciendo que la genial ‘Tiburón’ (1975) es deudora, en muchos aspectos, de este gran título.
Lo mejor: Sus códigos narrativos son impecables.
Lo peor: Que no haya más películas como esta.
Último comentario publicado:
tetsuo | 2011-10-24 19:01:42
Genial. La vi hace muuuchos años en La2 y me pareció estupenda, pasó tiempo hasta que descubrí quien era el director. Un clásico que envejece (...)
AUTOR: Fernando Rivero | PUBLICADO: 17/04/11 | CATEGORIAS: Horror Revival
TAGS: psicópatas, revival
The Killing Games
La historia del asesino cinéfilo
Desde Canadá, y de la mano del guionista y director Barry J. Gillis, nos llega The Killing Games, un título que sin duda pondrá los dientes largos a todos los amantes del cine de asesinos en serie basado en hechos reales.
The Killing Games toma como punto de partida la historia real del canadiense Mark Twitchell, cineasta vocacional fanático de la saga Star Wars (llegó a rodar un cortometraje afín a la saga titulado “Star Wars: Secrets of the Rebelion”), y buen aficionado al cine de terror que estaba convencido, según sus propias declaraciones, “de las necesidades estéticas de un realismo extremo”, una afirmación que, a la vista de los acontecimientos posteriores, adquiriría una lectura trágica.
Fanático declarado de la serie Dexter, Mark Twitchell elaboró un guión que, en pocas palabras, pretendía abordar el subgénero prohibido “snuff” (filmación de muertes reales) desde una perspectiva puramente cinematográfica. Los delirios de Twitchell finalizaron con la muerte de un pobre tipo que se cruzó en su camino y que fue torturado, desmembrado y, finalmente, decapitado (con una espada samurai) en el garaje de su casa. Y todo ello con una máscara de hockey negra cubriendo su rostro… También en declaraciones posteriores, Mark Twitchell declaró que todo lo hizo inspirado por el personaje de Dexter Morgan y “por el Arte, por el cine, por el realismo en una película”.
Por lo visto en el trailer, The Killing Games va unos pasos más allá de la historia de Twitchell. Sangre, chicas y un asesino en serie con aspiraciones de cineasta. Veremos en qué queda todo…
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Nelson | 2011-04-11 23:59:58
Wow, no había escuchado de este asesino. Habrá que esperar… (...)
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 11/04/11 | CATEGORIAS: Noticias
TAGS: asesinatos, asesinos, psicópatas
The Resident
Para entrar a vivir
- Título original: The Resident
- Nacionalidad: UK-USA | Año: 2011
- Director: Antti Jokinen
- Guión: Antti Jokinen, Robert Orr
- Intérpretes: Hilary Swank, Jeffrey Dean Morgan, Lee Pace
- Argumento:Juliet se muda a un apartamento y pronto empieza a sospechar que alguien entra por las noches en su nuevo hogar mientras duerme...
LA VALORACIÓN:
50 |100
Estrellas: 3
Como no podía ser de otra manera, demos la bienvenida a la vuelta a la actividad a una productora como la Hammer. Hace más de diez años que abandonaron su “Hammer House of Mistery and Suspense”, y sin embargo han reaparecido con fuerza. El remake de “Déjame Entrar”, dirigido por Matt Reeves, lanzó las campanas al vuelo, puesto que se trataba de un producto repleto de aciertos – algo especialmente valorable en el mundo de los remakes.
Sin embargo, los otros productos que nos han llegado hasta ahora arrojan dudas sobre su buenhacer. “Beyond The Rave” era irregular, aunque evidenciaba la voluntad de la compañía de quitarse el sambenito de “clásicos” a través de un tema tan suyo como los vampiros.
“The Resident” se suma al palo de las películas con psicópatas. Hilary Swank interpreta a Juliet, una enfermera que se fue a Manhattan por amor y cuya relación ha terminado. Por eso, busca piso. Sus pesquisas la llevan hasta un fantástico apartamento recién reformado y a un precio increíble. El casero, Max (Jeffrey Dean Morgan) le explica que el precio se debe a pequeños inconvenientes, como el ruido de la calle o el temblor que sufre el edificio cada vez que pasa el metro por debajo, algo que la propia Juliet experimentará en primera persona en los siguientes días. Sin embargo, el piso le gusta, así que se muda. Prácticamente desde la primera noche, alguien entra en la casa mientras ella duerme…
Hay que señalar que se agradece que, desde el primer momento, aparezca la figura del gran Christopher Lee, August, familiar de Max que vive en la misma planta que Juliet. ¿El que entra en la casa de nuestra protagonista es Max o August? Bueno, no se tarda mucho en averiguar quién es el malo, y es el que nos imaginamos.
Lo que resulta más curioso en una película como “The Resident” es que triunfa donde otras de su categoría fracasan… y, lamentablemente, fracasa donde las demás triunfan.
Normalmente, este tipo de pelis suelen provocar un poco de pereza: sabes que estás allí para llegar a los momentos de tensión, pero para ellos, hay que aguantar la historia pasada y presente de un protagonista que rara vez es interesante. En esta ocasión, Hilary Swank le da cuerpo y personalidad a una protagonista bien dibujada, con un buen conflicto (ruptura con pareja y ganas de sexo con la persona equivocada) que, además, no está sobredimensionado: Juliet es adulta y, por tanto, nos ahorramos verla llorando por su amor mientras oye canciones tristes. También, la figura de su ex, Jack (Lee Pace), con una única aparición en el primer tercio de la película, está bien jugada: ¿será él el psicópata?
Como Juliet se siente desprotegida emocionalmente, la ciudad se convierte en una amenaza. Lo mismo que cuando es un bosque la fuente del peligro y, para crear ambiente, se suceden las escenas de exteriores sombríos y siniestros, aquí se crea un buen clima con las carreteras, los neones y los sonidos urbanos. El piso de Juliet, igualmente, está diseñado de manera que parece un lugar sin seguridad ninguna, donde es fácil entrar; de hecho, da la sensación desde el primer momento de que, quien vive allí, vive expuesto a la gran urbe de Nueva York.
El psicópata de la cinta tiene, también, un conflicto muy básico pero eficaz. Está bien explicado, es comprensible y funciona como detonante para hacerle reaccionar.
Y, en el apartado técnico, es muy destacable el buen look de la película. Como se ha mencionado arriba, la Hammer parece no tener ningún tipo de problema en adaptarse a los nuevos tiempos y no agarrarse a las señas de identidad que le han dado momentos gloriosos en décadas pasadas. Así, es una producción barata pero que luce muy bien.
Sin embargo, conforme avanza el metraje y nos adentramos en la parte de terror, que a fin de cuentas es el motivo que nos ha llevado a verla, la película se desmorona. Todo el esfuerzo dedicado a tener unos personajes creíbles y sólidos no se ha hecho para tener una historia creible y sólida. Ofrece alguna escena impactante, en concreto una en la que juegan un papel importante una aguja hipodérmica y el ojo avizor de Juliet, pero la historia no avanza bien. Un primer paso en falso es la decisión de la protagonista de instalar un determinado sistema de seguridad en casa (¿seguro es esta la reacción más inmediata, en vez de cambiar la cerradura o largarte de esa casa, por ejemplo? ¡¡¡Demonios!!!, no es que hayan entrado a robar, es que puede ser que alguien se pasee por allí tranquilamente), y un segundo y desacertado avance es su razonamiento, en el tramo final: acierta a la primera y con apenas datos suficientes. De esta manera, se llega al clímax de un modo errático: Juliet ya sospecha del psicópata pero éste no sabe que ella tiene un sistema de vigilancia en casa. Así que, ¿por qué demonios la ataca, como si ya la situación fuera irresoluble?
Una persecución y un intento de susto final culminan una sesión que, a esas alturas, muy a mi pesar, ya ha perdido todo el interés. Es cierto que la película no te trata como un imbécil pero, para mí, eso no justifica su visionado, más allá de pasar una hora y media medianamente entretenido.
Lo mejor: El mimo y el cuidado de la parte técnica.
Lo peor: La parte del terror.
Último comentario publicado:
Mariano | 2011-03-02 17:47:42
Entre muchas de las peliculas de terror que figuran entre mis favoritas, en muy pocas hay actores conocidos, o estrellas de hollywood. Siempre term (...)
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Por:
Manu
| manuelgaymoreno@yahoo.es
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El libro me dijo...
Es curioso como llega la inspiración. No me extraña que los griegos se montasen semejantes películas con las musas y otros seres mitológicos, porque a veces es más terrorífico como llega un cuento de miedo a la cabeza de un autor que el propio relato.
Baste decir que esta historia, más o menos tradicional, se me ocurrió viendo, por pura casualidad, una viñeta antigua de Mickey Mouse. Reconozco que suena estúpido, pero es la pura verdad; en dicha viñeta el ratón más repipi, pero también entrañable, de los dibujos animados, decía algo parecido a: “el libro me dijo lo que tenía que decir”. Cuanto más miraba la ilustración, más pavor me carcomía; todo ha sido poner la frase en un contexto muy de mi gusto y ya… una simple historia para que entretengáis vuestros enrojecidos ojos durante unos minutos.
PD: La viñeta que acompaña estas líneas solo es una muestra de mi absurdo sentido del humor, casi tan absurdo como la situación que originó esta historia.
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Último comentario publicado:
Bob Rock | 2011-01-06 11:57:44
Elizabeth.- Gracias! gracias! gracias! No me digas que tu también oyes voces que salen de la Biblia? XD Que tengas un grandísimo 2011, segu (...)
AUTOR: Bob Rock | PUBLICADO: 29/12/10 | CATEGORIAS: Relatos de terror
TAGS: locura, psicópatas, relato
Primer trailer para Luster
Problemas de doble personalidad para el gran Andrew Howard
Trailer promocional (por lo visto no se trata del trailer definitivo) para Luster, nueva colaboración de ese trio que tanto ha hecho disfrutar a algunos aficionados (levanto el brazo) durante los últimos años: el director Adam Mason, el guionista Simon Boyes, y el actor Andrew Howard.
Os recuerdo el argumento de Luster: Thomas Luster es un atareado hombre de negocios decidido a darle un vuelco a su vida, cuando descubre que el reverso oscuro de su propia personalidad no para de acosarle. El inevitable enfrentamiento con su alter ego, abocado al asesinato, la locura y el caos, arrastrará a Luster al viaje más bizarro y terrorífico de su vida.
El objetivo de este primer trailer de Luster era lograr un buen distribuidor en el reciente American Film Market. Esperemos que Mason haya tenido suerte en esta ocasión y que mejoren, en la medida de lo posible, sus tensas relaciones con la industria cinematográfica. En la entrevista que nos concedió aseguraba que, tras 12 años en la industria, y siendo el director de obras tan interesantes como Broken, Blood River o Pig, todavía no ha ganado una sola libra.
Por mi parte - no podía ser de otra manera – lo tengo claro: Luster entra de lleno en la lista de las más esperadas para el 2011.
Último comentario publicado:
Carde | 2010-12-01 19:08:54
Excelente Adrew Howard, su interpretación en Pig me dejó tocao una semana. Grande Adam Mason, muchas ganas de Luster! Me encantan sus pelà (...)
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 29/11/10 | CATEGORIAS: Noticias
TAGS: adam mason, psicópatas









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