
LA VALORACIÓN:
65 |100
Estrellas: 4
“Unspeakable” es una película que da que pensar, y a muchos niveles. Primero, en qué hace que un director del montón consiga, poco a poco, ir haciendo películas hasta conseguir el nivel técnico –lo que se corresponde con un nivel equivalente de presupuesto, aunque siempre dentro de la serie B- de una obra como “Someone’s Knocking at the Door”. Y la respuesta es que Chad Ferrin no es un director del montón. Dentro de toda la serie Z directa a dvd – hace diez años, fecha de “Unspeakable”, probablemente hablábamos de video todavía -, algunas obras puede tener todas las carencias del mundo, pero también tienen un par de buenas ideas que sustentan, de mejor o peor manera, todo el visionado.
Y es que, nada más empezar, la cabecera de la Troma nos da bastantes pistas de lo que vamos a ver. Todo es muy barato en esta película, pero eso no es un obstáculo. Los interiores no están nada cuidados, por lo que imagino que seran las casas de algunos de los responsables. Los exteriores tampoco están bien elegidos, fruto, seguramente, de la cercanía al centro de producción más que de las necesidades del argumento. Y el reparto lo conforman un grupo de ilustres desconocidos que, eso sí, defienden bien su material.
La primera escena es un buen ejemplo de cómo se hacen las cosas en la casa de Lloyd y Kaufman: sin recursos pero con estilo, siempre que uno esté dispuesto a ello. James (Roger Garcia) conduce por un túnel mientras discute con su mujer Alice (Tamera Noll). En un momento álgido de la discusión, descubrimos que en el asiento trasero, intentando dormir, va su hija Heather (Leigh Silver). Acto seguido, sucede lo que te temías desde que empezó la escena: hay un accidente. El único que sobrevive al cien por cien es James; su hija Heather muere y su mujer Alice queda desfigurada y medio vegetal de por vida. Esta escena está contada en, básicamente, tres planos: uno frontal del coche, desde donde somos testigos de la discusión de James y Alice y de la aparición de Heather para revelar su presencia en el momento más inoportuno; un inserto de una luz cegadora sobre un primer plano de James, con el off de un choque; y un tercero en el que ya ha sucedido el accidente y el hombre sostiene a su hija en sus brazos. Se nota que es así por un tema presupuestario pero, también, que lo que vemos es lo que necesitamos ver, ni más ni menos. Nos basta con el sonido del choque y luego ser testigos de las consecuencias del mismo.
James percibe este suceso como una condena. Se llevaba mal con su mujer y adoraba a su hija por encima de todas las cosas, y la vida le castiga a perder a su ser querido y a “cargar” con la esposa. Así, contrata a Barry (Timothy Muskatell), un enfermero, para que cuide de ella, mientras él se dedica a deambular por la ciudad… Así, la noche en la que conoce a una prostituta, las cosas se disparatan. A la vez que nos enteramos de que Barry abusa sexualmente de la inválida Alice, James cree oír hablar a su hija Heather a través de la prostituta, y no pudiendo controlar su sentimiento de culpabilidad, la asesina cruelmente. Se convence, por tanto, de que si sigue matando chicas conseguirá comunicarse más a menudo con ella, y quién sabe si conseguir traerla de vuelta otra vez a este mundo.
Culpabilidad, depravación moral y conductual, y una constante búsqueda de la catarsis se unen de un modo magistral en esta película tan “sucia” como “limpia” a partes iguales. Y un mensaje contundente y demoledor surge de toda la mugre que impregna el metraje: lo fácil que es censurar a los demás, y lo difícil que es hacerlo para con los hábitos de uno mismo. Una idea puede que nada original, pero que sólo cuando está bien expuesta revela todo el potencial que posee. Así, por ejemplo, en “Unspeakable” tenemos la figura del narcotraficante, Hell (Wolf Dangler), que si bien suministra y vive de la venta de drogas, detesta a todos los seres marginales que van en busca de su dosis, y sueña, contradictoriamente, con una sociedad mejor sin la escoria de los vagabundos o los yonquis. También, al Sacerdote, el cura que oficia el entierro de Heather, cuyos vicios, lamentablemente, están de actualidad en todos los periódicos…
Está claro que al señor Ferrin le fascinan las conductas “pervertidas” (me niego a poner esta palabra sin comillas, lo siento). Y, como siempre, consigue ofrecer un par de escenas de bastante mal gusto, escandalizando al personal. Sin embargo, lo que en otras películas es el único mérito, aquí, tras lo señalado anteriormente, se convierten en un motor importante del mensaje de la película. A esto me refería cuando comenzaba diciendo que hay algo que diferencia a algunas películas del maremagnum de la serie Z; de hecho, me gusta pensar que existe esta categoría de películas, este mercado, para que se hagan este tipo de obras que, incluso dentro de la misma serie B, puede que no pudieran encontrar su lugar, dado que mientras mayor alcance tenga una película, mayor es la censura –autocensura, en muchas ocasiones.
Conforme vamos llegando al tramo final de “Unspeakable”, convencidos, además, de que su título se debe a la especie de conexión mental que se establece entre James y su difunta hija Heather, las distintas historias que se han ido desarrollando –algunas más torpemente que otras- se van cerrando y encajando, revelando e incidiendo en el que para mí es el mensaje principal de la película. Especialmente significativa, a este respecto, es la rebelión espontánea que tiene lugar entre los sin techo en el tramo final, defendiendo a uno de ellos de una agresión, en un arrebato de “dignidad de clase”. Y el final, por supuesto, como buena conclusión, se guarda un nuevo as en la manga. Es un final que, la mayoría de las veces que se ha hecho, ha desbaratado todo el trayecto. Y, sin embargo, aquí funciona muy bien. Cambia el punto de vista de varias cosas y, sobre todo, del título. Lo que no puede expresarse con palabras, no puede expresarse con palabras porque es demasiado atroz, y ahí lo dejo…
…aunque hay una especie de subtema, a este respecto, que me parece reseñable. Lo que no puede expresarse con palabras es algo que James no es capaz de reconocerse a sí mismo, y tiene una equivalencia en el personaje de Barry, el enfermero que abusa sexualmente de su mujer inválida. Este hombre tiene su cuarto de baño lleno de fotos de chicas desnudas y posters de películas plagadas de mujeres, entre ellos el de “Escupiré Sobre tu Tumba”. Puede querer decir, o interpretarse, como la necesidad de encontrar el rol social de uno en función de las cosas que le hacen disfrutar… así como poner de relevancia la torpeza de los seres humanos cuando nos guiamos por razonamientos tan básicos como “me gustan las pelis en las que violan a tías” por lo que “me dedico a abusar de tías”. Este sería el estadio más básico de este comportamiento; un cierto grado de evolución lo presenta James con su conflicto; el tercer nivel, el más sofisticado, no está presente en esta película, aunque se puede desprender de ella: y es el de aceptar con libertad y naturalidad los impulsos y encauzarlos de un modo saludable y “normalizado”.
En definitiva: a pesar de sus irregularidades y de sus carencias presupuestarias, creo que “Unspeakable” es una película a la que vale la pena acercarse de un modo desprejuiciado. Es mucho lo que se puede sacar de ella si se consigue hacer la vista gorda a, por un lado, sus obscenidades, y, por otro, sus tocas formas cinematográficas. En mi caso, desde luego, fue muy sencillo obviar todo esto.
Lo mejor: Que con 20.000 dólares se puede hacer una película profunda.
Lo peor: Que no tuvieran mucho más dinero y mucho más tiempo.
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Por Manu | manuelgaymoreno@yahoo.es
| El Teclado del Portátil
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Cualquier palabra resulta insuficiente para describir la bizarra crapulencia del señor Robert Noel Gifford, autor de forma completa de esta serie “ultra” z llamada No Strings 2. Al parecer, estamos ante el enésimo intento cuasi-amateur de realizar un entretenimiento cinematográfico con muñeco asesino de por medio. Incluso se supone que es la segunda parte de otro proyecto del que me ha sido imposible conseguir información. De verdad, me fascinan los monigotes y los payasos asesinos; así que imaginaos mi alegría cuando vi las primeras imágenes de esta cinta: “¡Guau! ¡Si es un muñeco psicópata demoníaco vestido y maquillado de payaso!” Pero mi cara de niño con zapatos nuevos se fue trocando en asombro cuando pude visitar su web de diseño antidiluviano, su facebook lleno de señoritas de dudosa procedencia ó cuando finalmente he podido ver los dos trailes, carentes de sentido ni estilo alguno. Ya os lo habréis imaginado, me quedé muñeco perdido.
Podría tratarse de un nuevo Black Devil Doll, pero lo dudo dada la calidad del póster, las imágenes y hasta el diseño del muñeco; parece que todo está muy por debajo de la divertida Black Devil Doll. Desde luego, ni le llegará a la suela de los zapatos a obritas maestras como Muñeco Diabólico ó Dolls; supongo que hasta Triloquist será de premio en comparación. Aunque yo, fiel a mi juramento de tragarme cualquier película que contenga un puñetero muñeco asesino, no cejaré en mi empeño de conocer a Larry, así se llama el monigote poseído por un demonio que va a parar por inconsistentes razones a una casa llena de mujeres pechugonas y fáciles de matar; pese a que tal juramento pueda costarme la cordura. Si alguien más se quiere arriesgar, ya tiene compañero en este juego del infierno…
AUTOR: Bob Rock | PUBLICADO: 23/06/10 | CATEGORIAS: Noticias
Las primeras noticias que se tiene de la existencia del “Conejito de Pascua” datan de, año más año menos, 1500 en un texto de origen alemán. El Oschter Haws, en teutón, se hacia de harina y azucar y se les entregaba a los niños que habían sido buenos junto con un nido repleto de huevos de chocolate, y para ellos era su festividad favorita junto con las Navidades. Cuando lo primeros alemanes llegaron allá por 1700 importaron la tradición a los EEUU y, desde entonces, es un ritual habitual en las familias americanas. Pero como os podréis imaginar, este Conejo Gigante no tiene mucha pinta de traer nada más que armás afiladas y masacres por doquier.
La película está dirigida por Chad Ferrin, y es su locura anterior al remake de Someone’s Knocking At your Door de la que hace poco escribió el bueno de Joan, y de hecho la que le dió la fama a este tipo de transgresor, pelín sádico y evidente consumidor de productos caducados y drogas variadas, y si no me creéis al lío con el argumento: Un tipo muy peligroso y violento llamado Remington convence a la madre del pequeño Nicholas (algo lento de mente) para que vaya a trabajar tranquila, que él cuidará de su hijo, el pobre. Tan pronto la madre sale por la puerta, Remington llama a la panda de amigos cochambrosos que tiene, unas meretrices (putas, vamos) y a su camello, al cual le encanta abusar de niños pequeños. El único consuelo que le queda esa noche al niño es aferrarse a su conejo de pascua y esperar a que pase todo. Al día siguiente Jonathan ha desaparecido, nadie sabe donde está. Y entra en escena un conejo gigante con muy mala hostia que se dedica a ir tras todos los que abusaron de Jonathan y darles pa’l pelo, eso sí, con armas puntiagudas y sadismo a paladas.
AUTOR: Elniniodecristal | PUBLICADO: 14/06/10 | CATEGORIAS: Noticias
Tags: animales,
independiente,
serie z,
venganzas
Joe Angell es un policía de mal carácter que emprende, con furia asesina, la tarea de dar caza a una monstruosidad salida desde un oscuro río de California. Este monstruo, creado a partir de desechos tóxicos, una mutación mitad hombre mitad pez, tiene un gusto especial por las jovencitas y parece que su mayor obsesión es esparcir su semilla, aun a disgusto de las chicas que se encuentra en su periplo. ¡Corre Joe! Solo tu puedes evitar que más bellas chicas sean violadas en la profundidad del bosque.
¡Cantad loas y aleluyas! Cuando algunos cerebros, como el mío, todavía andamos recuperándonos del bizarro show que supuso la casposa Black Devil Doll, de los desquiciados hermanos Lewis; ahora nos anuncian a bombo y platillo su nuevo “fiasco”: Bottomfeeder. Según ellos, un homenaje oscuro a las películas de monstruos violadores (vale, en este mismo momento que cualquier fémina deje de leer la noticia) Este remedo de sub-género, tiene sus bases en la grandiosa Creature from the Black Lagoon (1954), pero sustituyendo cualquier elemento romántico por elementos más viscerales y prácticos, ¿ó es que un horrible monstruo marino no puede darse el gustazo con una bella humana? Sea como sea y sin ninguna imagen todavía, Bottomfeeder, nombre que hace referencia a los peces que se alimentan en los fondos acuáticos, promete grandes dosis de desnudos femeninos gratuitos, escenas descacharrantes y efectos especiales de tío vivo de feria. Con solo estar a la altura de psicotronias como Humanoids from the deep ó Con la bestia dentro (1982), un servidor estará más que satisfecho.
De momento nos conformaremos con el poster que promete una lucha titánica entre un monstruo horrible y un antihéroe Bronsoniano (interpretado por Joe Pilato, el cual os sonará de Day of the dead) Eso sí, tan épico combate, no podría menos que estar rodeado de indefensas mujeres, cuyas “dotes” no creo destaquen por ser “interpretativas”. Seguiremos buceando en el lago, en busca de más información.
AUTOR: Bob Rock | PUBLICADO: 23/05/10 | CATEGORIAS: Noticias
Tags: chicas,
explotation,
monstruos,
serie z
¡Increíble! Cuando todos apostábamos a que los entrañables sinvengüenzas de The Asylum eran los auténticos reyes del mockbuster nos llega Piranha Man Vs. Wolf Man: Howl of the Piranha, dispuesta a apoderarse de un trocito del pastel cocinado por dos de las más esperadas producciones del año (una ya ha sido estrenada en todo el mundo… y para la otra habrá que esperar al verano): The Wolfman y Piranha 3D.
Piranha Man Vs. Wolf Man es una serie Z en toda regla que relata una épica lucha entre especies. A un lado del cuadrilátero, el hombre-pez. En el lado opuesto, el hombre lobo. Una batalla entre dos máquinas perfectas de matar en la que no faltarán secuestros de familiares, acoso e incesto. La periodista Lexi Glass descubrirá que tan tremendo enfrentamiento esconde un secreto relacionado con sus antepasados.
Pese a lo afirmado en el primer párrafo del post, tengo la impresión de que Piranha Man Vs. Wolf Man: Howl of the Piranha trasciendo a las dos películas mencionadas y sus intenciones difieren mucho de las perseguidas por los amigos de The Asylum. No tengo ni idea de si el hecho de tener al hombre-piraña y al hombre-lobo como protagonistas no es más que pura casualidad o realmente pretende aprovechar el ruido generado por The Wolfman y Piranha 3D… pero tampoco me importa demasiado. Serie Z ponzoñosa y sin complejos. ¿Tendremos algún día la oportunidad de verla?
Tras la friolera de 22 años, el director norteamericano Gregory Lamberson ultima los detalles de la secuela de su éxito Slime City, una casposa serie Z inundada por un asqueroso líquido verde que convertía a los afectados por el mismo en pústulas andantes y que en España conocimos bajo el títulos de Despedazator (1988).
Bajo el título de Slime City Massacre se nos presenta esta secuela que, en palabras del propio director, supone un tributo a la sci-fi de los 70, el horror de los 80, y el cine de acción de los 90.
Slime City Massacre nos sitúa en las ruinas del centro de la ciudad de Manhattan siete años después de que una bomba sucia diezmara el distrito financiero. Cuatro supervivientes, sedientos y hambrientos, encuentran el famoso yogurt del Himalaya entre las ruinas de su cocina. Al ingerirlo las consecuencias serán monstruosas…
Mientras esperamos la llegada de Slime City Massacre creo que un buen revival de Despedazator en Almas no estaría nada mal.
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 20/04/10 | CATEGORIAS: Noticias

Brett Piper ya es todo un veterano de la serie Z yankee más zarrapastrosa (dicho con todo el cariño). Productor, editor, operador de efectos especiales, guionista y director; entre la selecta filmografía de Brett Piper se encuentran títulos tales cómo: They Bite (1996), Shock-O-Rama (2005), Arachnia (2003), o la que sin duda es una de sus obras más conocidas, producida por la mítica Troma: A Nymphoid Barbarian in Dinosaur Hell (1991).
Ahora vuelve a la carga con Muckman, con criatura pantanosa incluída (muy al estilo de Swamp Thing… todavía me estremezco al recordar la prodigiosa versión del monstruo que nos regaló en su día el genial Alan Moore).
Muckman cuenta la historia de una sexy presentadora de televisión enviada por la cadena a cubrir el reportaje de una misteriosa y legendaria criatura llamada Muckman. Ella, su equipo y sus guías locales descubrirán el peligro que conlleva invadir el territorio de la bestia.
No os perdais el trailer y mucha atención al diseño del monstruo y la pelea de chicas en bikini en mitad de un riachuelo. Puro trash. Quiero verla.

LA VALORACIÓN:
20 |100
Estrellas: 1

Un día de navidad de quince años atrás, el pequeño Devin sale de su casa con un cuchillo y la cara ensangrentada; en el interior, su padre y la asistenta han sido brutalmente asesinados. Quince años después, su madre Mary (Felissa Rose) y sus dos hermanas, Taylor (Monique La Barr) y Noel (Leah Grimsson) han reconstruido sus vidas. Las dos hermanas están preparando, por Navidad, una representación de la última cena en el centro social del barrio. Sin embargo, Devin se escapa del hospital y comienzan los crímenes.
Si no fuera por los nombres de los protagonistas, desde luego, esto podría ser La Noche de Halloween sin ningún tipo de problema. Incluso, el plano de marras del niño con el cuchillo en la puerta de un dúplex americano está presente. Vale que hay quinientas películas que tienen este mismo argumento, pero en muy pocas el descaro llega hasta extremos como el del mencionado arranque, o al hecho de que Devin ha pasado sus quince años de internamiento psiquiátrico sin decir una sola palabra, por ejemplo.
Deadly Little Christmas es una película que, si te pilla de cero, sin saber absolutamente nada de ella, te puede cabrear muchísimo. No tiene ritmo ninguno, mucho menos clímax, los efectos de maquillaje son terribles, las interpretaciones también, el guión (por llamarlo de algún modo) torpe y aburrido, y los diálogos… madre mía, yo creo que se llevan la palma. La fotografía (hay planos quemados, e incluso un par de ellos mal enfocados), el montaje… todo huele a lo que es: algo muy barato y muy amateur.
Sin embargo, puede llegar a entenderse este despropósito. El primer cartel de los créditos de la película reza “David Sterling Entertainment Presents…”, y eso ya nos da una pista. Estaba deseando ver algo de la factoría de este buen hombre, puesto que parece ser que ha conseguido colocar bastantes títulos de su productora en los videoclubs americanos y, encima, obtener ganancias. Si uno se mete en su web, la primera frase que le salta también es muy reveladora: “You can make a movie too!”. La cita, debajo de la misma, varía según el día: “If Roger Corman had a spiritual son, it would be Dave Sterling”, o “If Roger Corman could, yo can too”. Pues sí, esto va de eso: David Sterling Entertainment produce pelis como roscas –mas de cincuenta, de hecho- directas a dvd (en Almas Oscuras, recientemente, se ha hablado de un par de lanzamientos suyos, Frankenstein Rising y H1N1: Virus X. No sólo eso: el tipo da cursos de cómo rodar una película con sólo 10.000 $ o menos – ¡y gana dinero! -, añade el eslogan de los seminarios).
A mí, personalmente, este tipo de propuestas me encantan. No sé qué hay en estas empresas que facturan pelis que copian descaramente a otras, pero me resultan atractivas. Debe ser algún bajo instinto, lo obsceno de no enmascarar un engaño, o algo similar. Pero lo cierto es que una película que fusila el argumento de otra de un modo tan explícito me parece una propuesta gamberra y cafre. A fin de cuentas, hay veces en que el argumento es sólo una excusa para llegar a los momentos divertidos (o sea, las escenas de terror), y cuanto antes se lo despachen, mejor.
Este, desde luego, no es el caso de Deadly Little Christmas. Ya se avanzaba al principio: los diálogos son de lo peorcito. No es sólo que sean descriptivos hasta decir basta, sino que pueden llegar a contarte la misma información hasta en cuatro ocasiones (a la tercera ya nos damos por informados de que Taylor y Noel están marcadas por el suceso trágico de sus infancias). Eso de saltarse lo que ya hemos visto, aquí no funciona. Si el policía, por ejemplo, tiene que informar a la madre, Mary, primero, y a las hijas, Taylor y Noel, después, de que su hermano se ha escapado del hospital, lo hace, y nosotros lo vemos, y la música acentúa el momento de pánico que deben sentir estas chicas ante tamaña noticia… a pesar de ser la segunda vez que nos lo cuentan –aparte, claro, del hecho de que hemos visto cómo Devin se escapa-.
Los crímenes de la película son bastante flojos. Es decir, como no se intenta crear ningún tipo de tensión, aquí el asunto se limita a personajes que van quedándose solos, oyen un ruido –normalmente; otras, vemos acercarse directamente al asesino enmascarado- contrastan que no es nada y mueren un segundo después. Todos con un cuchillo. Curiosamente, salvo en la escena inicial, en el resto de asesinatos nunca se ven las heridas. Y digo una cosa: para cómo se ven en el prólogo, hechas con látex de tienda de disfraces, casi mejor no enseñarlas. El resto, sangre, que siempre empieza a brotar después de un cambio de plano.
La sensación constante que acompaña al visionado de la película es la de que tres colegas se han juntado con una cámara y otros tantos colegas y han grabado el guión que uno de ellos tenía guardado en el armario de cuando estaba en el instituto. Pero sin retocarlo, para que no pierda frescura. Por tanto, es legítimo preguntarse: ¿se puede disfrutar con esto? Para mí, desde luego, sí. Lo primero y primordial: olvidarse de que es una película. Hay que tomársela como un video que te han pasado unos amigos para que veas a lo que dedicaron la última noche. Y, lo segundo, recrearse en algunos de los hallazgos, que los hay. Vale, soy consciente de que este comentario es demasiado indulgente, pero ya me he descubierto antes: me pueden este tipo de propuestas. Y hay algunos detalles divertidos, no sé si a conciencia o de casualidad. Por ejemplo, en un momento de la película, Noel ha hablado con su hermana sobre una caja que hay en el sótano de la casa, y cuando va a buscarla… aquello no es un sótano, y no se toman la molestia de no disimularlo; hubiera sido fácil cambiar la palabra sótano por “lavadero” o “alacena”, pero un sótano da más miedo. O los créditos: son como los de las películas porno, pero en vez de mostrarte entre nombre y nombre una escena sexual, te muestra un crimen de los que están por venir. La máscara del asesino, por otro lado, no está mal del todo.
… la pena es que, a estas alturas, está más que demostrado que con el dinero del que disponían para hacer Deadly Little Christmas se pueden ofrecer productos dignos. Ya no buenos, pero no sonrojantes. Y Deadly Little Christmas está muuuuuy lejos de esto. Intenta guardarse un as en la manga para el final, buscando una sensación de “no estaba tan mal”, pero es de estas veces en las que, al repensar en trayecto, se ven muchas más incongruencias de las que habías notado a primera vista. También es cierto que tampoco importa demasiado: es sólo un agujero más en un tejido lleno de agujeros.
Lo mejor: Los créditos, por ejemplo.
Lo peor: Como película, realmente es muy mala.
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Por Manu | manuelgaymoreno@yahoo.es
| El Teclado del Portátil
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El cine de terror y corte fantástico, a menudo, nos trae propuestas descacharrantes, psicodélicas e, incluso, de mal gusto. Lo que podríamos llamar comúnmente como serie Z. Aunque en mi ignorante opinión, las “A“s, las “B“s, etc; mejor dejarlas en el abecedario.
En mi caso, prefiero alejarme de las categorías y dedicarme a disfrutar de una película por sus propios meritos y/ó fallos. Si comento esto, es porque la película que os adelanto parece la típica cinta amateur mezclando sangre, humor y paletos. No en vano esta basada en ciertas historias de la prensa amarilla estadounidense más barriobajera.
Imagino que todos conoceréis a Bigfoot (no en persona, espero). Pues según “noticias” locales de Missouri, en las zonas pantanosas de este estado se realizaron, en los setenta, avistamientos de un sasquach…con cabeza de calabaza de Halloween. Incomprensiblemente, a esta criatura decidieron llamarla “Momo”, nombre que toma este film de ínfimo presupuesto (Con los buenos recuerdos que me trae este nombre).
Es imposible, después de leer el párrafo anterior, no darse cuenta de porque EEUU es la principal potencia económica del mundo. Pero obviemos estas cuestiones para dejar paso a la sinopsis y al teaser de “Momo”, película de un tal Count Zee, que a pesar de su dudosa calidad esperemos que algún día llegue a nuestras manos para carcajearnos con esta extremadamente cutre-producción, que de todo tiene que haber en esta vida.
Según tengo entendido Momo está en su primer tercio de producción; así que no os sorprendáis si nunca llegáis a verla.
PD: No creaís que este es el único engendro perpetrado por estos muchachos. Os remito a la poco original Redneck Carnage por si teneís más ganas de terror amateur de la mano de Count Zee.
Sinopsis:
En los pantanos de Louisiana, Missouri, corre el año 1971 cuando unos paletos locales y unos jóvenes de acampada son atacados por lo que parece un bigfoot. ¡Pero la cabeza de este monstruo es una calabaza de Halloween! Afortunadamente, un criptozoologo, que podría ser el mismísimo Elvis, está de estudio por la zona; y no le importaría extraer unas muestras del nuevo espécimen con su recortada.
Teaser:
Estos chicos de Asylum son cada vez más rápidos…
La fórmula: agarrar por el pescuezo un título reciente de éxito mundial, fusilar buena parte de su argumento, fusilar alguna secuencia clave, crear con todo ello una película baratita, y obtener algún que otro beneficio en el mercado DVD USA.
En esta ocasión le ha tocado al turno a Paranormal Activity, el taquillazo independiente dirigido por Orin Peli y rebautizado para la ocasión como Paranormal Entity.
Supongo que el director o los actores de Paranormal Entity os traerán sin cuidado, así que pasaré directamente a su argumento: Parnormal Entity incluye el material audiovisual de los acontecimientos que condujeron al asesinato de Samantha Finley. Este DVD, prohibido por las autoridades, prueba que nada humano fue responsable de la muerte de Samantha.
Así que ya lo sabeis, para todos aquellos que acabasteis odiando Paranormal Activity quizás este Paranormal Entity sea una buena oportunidad para resarciros. El estreno en DVD USA de Paranormal Entity se llevará a cabo el próximo 22 de Diciembre.
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 17/12/09 | CATEGORIAS: Noticias
Tags: espíritus,
exploitation,
serie z









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