
El impronunciable Srpski Film (1, 2, 3, 4, 5 consonantes seguidas) es el título de este thriller serbio dirigido por el debutante Srdjan Spasojevic que, a nivel internacional, conoceremos con el título mucho más accesible de Serbian Film.
Según palabras del propio director serbio, Serbina Film ofrece una visión bastante fidedigna de la Serbia actual, un país afectado por la crisis en el que el crimen organizado convierte a los seres humanos en objectos de poco valor.
Serbian Film cuenta la historia de Milos, un ex-actor porno, que intenta llevar una vida normal junto a su esposa y su pequeño hijo. Su situación económica no pasa por un buen momento por lo que acepta una repentina propuesta de una ex-compañera, la cual termina por involucrarlo con un peligroso mafioso que le ofrece maravillas para regresar a antiguo trabajo. La diferencia en este caso es que en el transcurso de las grabaciones Milos irá descubriendo que estas involucran actos cada vez más degradantes, lo cual lo llevará a un inevitable conflicto. Milos tendrá que sacrificar todo: su orgullo, su moralidad, su cordura, y tal vez incluso su propia vida.
El trailer promete un thriller duro, generoso en acción, violencia y sexo. Os dejo con el trailer, cartel y algunas imágenes de Serbian Film.
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 11/03/10 | CATEGORIAS: Noticias

LA VALORACIÓN:
60 |100
Estrellas: 3

Park Chan-wook anunció que su próximo proyecto iba a estar protagonizado por un vampiro de colmillos afilados, y muchos de los que nos unimos a su vigorosa trilogía de la venganza (con la magistral Old Boy a la cabeza) y nos deleitamos con esa marcianada titulada I’m a Cyborg, But That’s OK, tuvimos la certeza (y la esperanza) de que Thirst no iba a ser una película más del género.
Song Kang es un hombre religioso que dedica la mayor parte de su tiempo al cuidado de los enfermos. Desolado por la incesante muerte de los pacientes del hospital en el que presta servicios, decide viajar hasta África para formar parte, junto a otros cincuenta voluntarios, de un controvertido estudio que busca la vacuna que combata un mortal virus.
Estando Song Kang a las puertas de la muerte (un fatídico destino que han seguido el resto de sus compañeros de fatigas), una transfusión de sangre consigue curarle – momentaneamente – las heridas provocadas por el virus y mantenerle con vida.
La sangre de un desconocido ha convertido a Song Kang en un vampiro. Pronto descubrirá que para sobrevivir deberá calmar su sed.
No sería apropiado afirmar que Park Chan-wook haya defraudado o haya fustrado, en modo alguno, las expectativas de quienes ansiábamos experimentar la personal mirada de este genial cineasta coreano puesta sobre el género vampírico.
Cómo no podía ser de otra manera, Park Chan-wook ha sido fiel a su modo de ver y entender el cine y también a su forma de ejecutarlo. Ha sabido llevar el género a su terreno, integrarlo en el seno de su particular universo y, como consecuencia de ello, Thrist deja de ser una película de vampiros al uso para convertirse en una película de autor. De un gran autor, un autor de envergadura (la filmografía de Park Chan-wook así lo constata).
Sin embargo, nada de esto nos asegura que Thirst pueda situarse entre las mejores obras de Park Chan-wook. Ni siquiera tenemos la garantía de que Thirst sea una gran película.

Los primeros veinte minutos de Thirst son espléndidos.
Pese al ritmo parsimonioso que Park suele imprimir al inicio de la mayoría de sus películas, el arranque de Thirst vuelve a dejar constancia del talento narrativo del director (también guionista) al presentarnos a un protagonista de fe, supuestamente inquebrantable, cuya existencia dará un vuelco a raiz de una transfusión de sangre que le proporcionará una serie de aptitudes sobrehumanas, pero que también le condenará a sufrir una “sed” eterna.
Pero no únicamente una “sed” de sangre. La sed a la que hace referencia Thirst (sed en inglés) va más allá del simple apego a la hemoglobina que han sobrellevado los vampiros durante cientos (¿miles?) de años. Song Kang sufre una sed de sensaciones, de deseos, de sexo, de instintos básicos que chocan frontalmente con sus creencias religiosas. Su nueva condición, su naturaleza vampírica, le empuja a la búsqueda desesperada de nuevas experiencias hasta entonces inexploradas. Experiencias que, al fin y al cabo, acaban difiniéndole como ser humano y que le alejan (a pesar del sentimiento de culpa que experimenta durante buena parte de la película) de la búrbuja mística-religiosa en la que había estado encerrado hasta entonces.
Es en este tipo de discurso metafórico que nos habla sobre la naturaleza del ser humano, sobre sus miserias, sus contradicciones, sus dilemas morales y religiosos; cuando Park Chan-wook, y por añadidura Thrist, parecen sentirse más a gusto, más seguros. Park Chan-wook nos está contando una historia que le es propia, que pertenece a su universo cinéfilo. Y lo hace, además, derrochando el talento visual y narrativo que se le presume. Las imágenes son bellas, los encuadres imaginativos y audaces, las pinceladas de humor, en ocasiones absurdo y surrealista, siguen siendo efectivas.
El único problema es que estamos hablando, solamente, de los primeros treinta minutos de Thirst. Y a estas alturas me veo en la obligación de afirmar algo que jamás creí que tuviera que decir al hablar sobre una película de Park Chan-wook: Thrist anda muy floja en cuanto a la construcción de la historia.
Park Chan-wook, además de destacar por su indiscutible talento visual, también se ha distinguido por su capacidad para crear historias sólidas, sin fisuras. Historias que atrapan al espectador hasta el final gracias a unos guiones calculados al milímetro y a la maestría narrativa de Park Chan-wook (ver Old Boy).
El inicio de Thirst parece devolvernos a la senda habitual del director coreano. La historia vuelve a atraparnos. El personaje principal es atractivo. Las situaciones planteadas captan nuestra atención y los discursos implícitos parecen surtir efecto. Y todo ello acompañado del fascinante envoltorio formal al que ya nos tiene acostumbrados Park Chan-wook.
Sin embargo, todos estos logros parecen diluirse en un segundo acto (Song Kang encontrando el amor en la sumisa esposa de un viejo amigo de infancia) en el que Park Chan-wook se harta de repetir conceptos (culpabilidad, lucha contra los instintos…) y se muestra inoperante a la hora de lograr que la historia adquiera un cierta coherencia interna y avance en un determinado sentido.
Hubo momentos en los que me encontré perdido. Tuve la sensación de que Park Chan-wook no tenía muy claro hacia dónde dirigir su película y se limitaba a dar vueltas, una vez tras otra, sobre una única idea (o un par de ellas).
Y esa misma sensación de desconcierto o desamparo me atenazó en el tercer y último acto de Thirst, en el que los roles de los protagonistas (Song Kang y su amante) se invierten, para ofrecernos una película totalmente distinta en la que la sangre y el surrealista humor del que suele hacer gala el director coreano, dan un paso hacia adelante.
Todas estas dificultades de Park Chan-wook para mantener en su punto más álgido el interés por la historia (o al menos conseguir que los baches en la narración no sean demasiado pronunciados) no hacen otra cosa que evidenciar el segundo de los grandes problemas de Thirst: su excesiva duración. Sus 140 minutos de duración son desmesurados. Quizás si la película no presentara las dudas en cuanto a la construcción de la historia antes mencionadas, esas casi dos horas y media hubieran pasado como un suspiro…. pero, desgraciadamente, no es el caso. Hay situaciones que se alargan en exceso, conceptos que se repiten, secuencias que se presumen prescindibles. Y todo ello redunda en la en la convicción, por parte de un servidor, de que precindir de treinta minutos de metraje hubiera sido, sin duda, una acertada decisión por parte de Chan-wook.
Pero pese a todo lo dicho hasta el momento, Thirst sigue siendo una película recomendable. ¿Por qué razón? Pues porque, cómo apuntaba al principio de esta reseña, Thirst es una película de vampiros distinta, original y que contiene buena parte de esa esencia que define a un cineasta tan destacado y genial en sus formas como Park Chan-wook.
No es la mejor de las películas del director coreano y quizás muchos esperábamos algo más… pero aún así sigue siendo una obra de visión casi obligatoria.
Lo mejor: Una historia de vampirismo distinta y, en ocasiones, tocada por el genio de su creador, Park Chan-wook
Lo peor: No es, ni de lejos, lo mejor que ha hecho Park Chan-wook.
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Por Joan Lafulla | joan@almasoscuras.com
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El trailer de Samurai Princess está repleto de geisers de sangre, vísceras variadas, amputaciones de todo tipo, apéndices mecánicos (esa pierna-tijera) y patadas de kárate. Todo un espectáculo fungore nipón escrito y dirigido, en esta ocasión, por Kengo Kaji (también coguionista de Tokyo Gore Police).
La acción de Samurai Princess tiene lugar en una era Samurai alternativa, en la que las personas conviven con muñecas mecánicas altamente desarrolladas. Sin embargo, el excesivo avance tecnológico ha provocado que dichas muñecas pierdan el control, dando inicio a una guerra contra los humanos.
Dadas las circunstancias, el doctor Kyoraku, crea una ninja mecánica equipada con once tipos de armas y virtualmente indestructible.
Es casi redundante la advertencia, pero todos aquellos que disfrutásteis en su momento con The Machine Girl, Tokyo Gore Police, y que anhelais la llegada de Vampire Girl Vs. Frankenstein Girl; tenéis una cita ineludible con Samurai Princess.
Por cierto, los efetos especiales de Samurai Princess corren a cargo de Yoshihiro Nishimura, responsable de los efectos de Tokyo Gore Police.
Samurai Princess fue exibida en el pasado Festival de Sitges, dentro del Midnight X-Treme.
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 19/10/09 | CATEGORIAS: Noticias
Haunting Kira es la primera película escrita y dirigida por Teresa Fahs, una consagrada experta en efectos especiales y maquillaje que, en más de una ocasión, ha sido definida como "la versión femenina de Tom Savini".
Haunting Kira cuenta la historia de un alma en pena que descubre la manera de meterse en el putrefacto cuerpo de una joven fallecida y traerlo a la vida. De esta forma, se asegura un "regreso a la vida" donde lo "peor" que le puede pasar, es volver a morir.
Por lo visto en el teaser nos espera un exploit con fantasmas orientales, sexo (en el casting de Haunting Kira figura el nombre de Joanna Angel, conocida pornostar), sangre y la siempre edificante presencia de la ciudad de Las Vegas.
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 13/10/09 | CATEGORIAS: Noticias
Tags: chicas,
exploitation,
fantasmas,
independiente,
sexo,
sexplotation

LA VALORACIÓN:
74 |100
Estrellas: 4
¿Es posible apuntarse un triunfo con una película cuyo éxito depende exclusivamente de una controversia que quizás al espectador no le interese lo más mínimo?
La pregunta encierra su propia respuesta. Depende del espectador. Porque "Deadgirl", drama juvenil con tintes de horror dirigido por Marcel Sarmiento y Gadi Harel, fundamenta toda su fuerza en un dilema (in)moral y deshumanizador en el que quizás a muchos no les interese entrar: ¿tú que harías en su misma situación?
Ricky y JT son dos amigos y compañeros de escuela a los que asedian los problemas propios de buena parte de su generación: la alienación, la incomunicación, el no sentirse cómodos con sus propias vidas, con sus familias, con el sexo… Un mal día deciden prescindir de sus clases y se dirigen a un manicomio abandonado con el reconfortante objetivo de beber cerveza y destrozar las instalaciones (o lo que queda de ellas).
Al bajar al sótano del edificio descubren el cuerpo desnudo de una chica envuelta en plástico y atada de pies y manos con cadenas de hierro. La chica está viva (o al menos eso parece…).
La respuesta de Ricky es inmediata, liberar a la chica y llevarla a la policía. Pero JT tiene otros planes reservados para su nuevo descubrimiento. Pretende convertir a una criatura supuestamente desvalida e indefensa en su esclava sexual.
¿Tú qué harías en su lugar? La sola formulación de la pregunta puede resultar ofensiva para la gran mayoría. Nos duele incluso plantearnos qué haríamos nosotros ante una realidad parecida a la que plantea "Deadgirl". Nosotros no… nos apresuraríamos a constatar. Únicamente un enfermo mental, un depravado sexual podría aprovecharse de una situación similar. Pero, ¿qué ocurre entonces con un joven de 17 años que decide utilizar el cuerpo de una bella chica, a la que ni siquiera considera humana, como objeto de alivio sexual? ¿Es el suyo un caso aislado? ¿Es la suya una reacción patológica que no compartirían la gran mayoría de jóvenes de su edad? ¿Es el suyo un caso entre un millón, entre cien mil… entre mil?
Por supuesto mi intención no es inducir las respuestas a dichas preguntas y, ni mucho menos, justificar en modo alguno el comportamiento de los protagonistas de "Deadgirl". Lo único que intento dejar claro es que "Deadgirl" nos lleva por un camino oscuro que nos induce a plantearnos, como espectadores, determinadas cuestiones (in)morales que posiblemente no sean del gusto de todos.
Marcel Sarmiento y Gadi Harel saben perfectamente que su película es incómoda y provocativa. Por esa misma razón no dudan en dotar al todo el conjunto de un clima de típico melodrama juvenil, e incluso de instantes decididamente humorísticos (eso sí, un humor negrísimo), que persiguen la finalidad de amortiguar el golpe. Pero dicha opción tan solo les funciona a medias. El tono de drama juvenil, los instantes de humor, una banda sonora repleta de canciones pop melódicas…, todo ello funciona perfectamente como contrapunto, como contraste; pero en ningún caso suaviza los impactantes momentos que "Deadgirl" nos tiene reservados.
Porque no debemos olvidar que todas esas conjeturas morales y éticas que "Deadgirl" pueda llegar a plantearnos (o no; como ya he dicho al principio dependerá del interés del propio espectador) están basadas en unas imágenes. "Deadgirl" es polémica porque contiene imágenes de una chica desnuda, maniatada, indefensa, agredida, vejada sexualmente, desprovista completamente de su humanidad (en el caso de que sea humana). Y lo más sorprendente de todo es que, tratándose de una producción estadounidense (por más que se trate de una producción independiente), dichas secuencias de dolor, sumisión y degradación, son inesperadamente explícitas y perturbadoras.
No se trata de nada que no podamos resistir. Nada que nuestros estómagos, curtidos en mil batallas, no puedan asimilar con un mínimo esfuerzo (y nada que ver, por ejemplo, con el proceso de martirización sufrido por la protagonista de Martyrs) . Pero, sinceramente, cuando llegaron a mis oídos las primeras noticias sobre "Deadgirl", en ningún momento llegué a pensar que la película alcanzaría, e incluso traspasaría, ciertos límites.
Hay instantes en "Deadgirl" que realmente impactan, conmocionan. No por la cantidad de sangre vertida (que es muy poca) o por el nivel de violencia exhibido (que sí la hay), sino por su crudeza. Crudeza tanto en las imágenes como, sobre todo, en la propia naturaleza de los hechos que se nos están mostrando.
El único “pero” que le pondría a"Deadgirl" lo encontraríamos en su tramo final, en el que la película apuesta por un giro que le acerca, definitivamente, a un subgénero que hasta el momento he querido obviar en esta reseña de forma intencionada. Contagio, muerte, vida y un par de sustos y momentos sangrientos que nos alejan un poco del tono sutilmente obsceno y enfermizo que ha presidido la trama hasta el momento. En mi opinión no es la decisión más acertada para poner punto final a la película, pero en cualquier caso tampoco acaba por empañar los logros conseguidos por "Deadgirl" hasta el momento.
"Deadgirl" es una película distinta. Bajo la apariencia de un drama adolescente con tintes de horror, se esconde una película que, de nuevo, nos sitúa frente a la vileza y la podredumbre del comportamiento y la naturaleza humana. Lo más fácil es inhibirse y pensar que la cosa no va con nosotros (y muy probablemente tengamos razón). Pero está más que demostrado que el alma humana esconde recovecos muy oscuros. "Deadgirl" tan solo pone de manifiesto algunos de esos recovecos.
Lo mejor: Expone lo peor de la naturaleza humana.
Lo peor: El excesivamente obvio giro final hacia un subgénero harto conocido por todos. Y también el ritmo algo lento de su inicio.
¿Dónde conseguirla?
GoreNation: "Deadgirl" en VOSE.
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Por Joan Lafulla | joan@almasoscuras.com
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"Punch" es un proyecto independiente que verá la luz como largometraje y comic al mismo tiempo. La película, dirigida por Jay Cynik, cuenta la historia de Brank, líder de los "The Teenage Mod Murder Squad”, una banda de motociclistas punks, y Punch, cabecilla de los “The 4-Barrel Felons”, una banda de musculosos automovilistas rockabillies. Ambos son rivales de toda la vida. Ahora, ambos han sido escogidos por Dios y el Diablo para iniciar una cruenta guerra que determinará el destino de la humanidad.
Puro cine exploitation que se publicita con la frase "Fast cars. Faster Women. Blood, Guts, and Gore!" (algo así como "Coches rápidos, mújeres más rápidas. Sangre, tripas y gore!"). Y por si no bastara con la frasecita de marras, el trailer lo deja bien claro: desierto, coches, motos, pistolas, tetas y sangre. ¿Quién se apunta a "Punch"?
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 19/06/09 | CATEGORIAS: Noticias
Tags: diablo,
exploitation,
gore,
independiente,
sexo
Tras la trilogía "August Underground", en la que eramos testigos de cómo una pareja de asesinos en serie grababa con una cámara doméstica de video las diversas mutilaciones, torturas y asesinatos llevados a cabo sobre sus vícitimas (en un claro intento de vendernos lo más cercano a una auténtica snuff-movie), los chicos de Toe Tag Pictures vuelven a la carga con "The Murder Collection Vol.1".
La película se inicia contando la historia de Balan, un webmaster que en 1994 agitó el mundo de internet a través de una serie titulada "Murder", que contenía material gráfico de violencia y muerte recogido por todo el mundo. La policia se apresuró en clausurar el sitio y Balan desapareció del mapa sin dejar ni rastro.
Ahora, Balan ha regresado. Y tiene una nueva colección bajo el brazo que ha ido reuniendo en la última década.
"The Murder Collection Vol.1" incluye varias historas de robo, asesinato, violación, tortura, sadismo... siempre bajo la consigna de presentar todo el material de la forma más provocativamente realista y perturbable posible.
De esta forma tenemos a unos gangsters negros torturando a una joven a la que han secuestrado, una banda de ladrones armados hasta los dientes robando en un restaurante, un grupo de colegiales llevándose a un pobre desdichado al interior de un bosque con la excusa de invitarle a una fiesta repleta de chicas, un pedófilo acompañado de dos chicos cautivos... En fin, un plato radical y extremo que no será del gusto de todos (del mio os puedo asegurar que no lo es...).
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 04/06/09 | CATEGORIAS: Noticias

LA VALORACIÓN:
59 |100
Estrellas: 3
Cuantas vueltas da la vida...
Parece que fue ayer mismo cuando un quinceañero de gustos algo estrafalarios, y empujado quizás por alguna fotografía aparecida en la mítica revista Fangoria (en su edición en castellano), se recorría las profundidades de la sección de terror de un viejo videoclub de barrio a la búsqueda y captura de unos payasos asesinos venidos del espacio exterior, un mad doctor resucitando cadáveres mediante la inyección de un líquido verde fluorescente, o la última locura de Frank Henenlotter.
Ahora, cercanos a consumir la primera década de un nuevo siglo, uno de los grandes nombres del terror bizarro y underground de los ochenta acaba de regresar tras 16 años de larga inactividad (su última película fue "Basket Case 3: The Progeny", en 1992). Y lo mejor que se puede decir del esperado regreso es que Frank Henenlotter ha decidido ser fiel a aquello en lo que más cree: su muy personal concepción de lo que debe ser una película de género.
Con "Bad Biology", Henenlotter es fiel al propio Henenlotter. Que "Bad Biology" está muy lejos de ser una película de encargo y que, sin duda, mantiene la esencia del cine de su autor, lo corroboran las diversas imágenes de penes con personalidad propia, vaginas deformes, modelos con cara de vaginas, bebés mutantes o maquinas industriales de masturbación. Henenlotter en estado puro. Pero eso sí, más centrado en esta ocasión en el sexo enfermizo, que en el terror o la sangre.
"Bad Biology" es una comedia de horror sexual y extremo.
Porque sexualmente extrema y enfermiza es la situación que viven los dos protagonistas principales de la película. Ella cuenta con un total de siete clítoris, lo cual le lleva a disfrutar –en sus propias palabras- del placer de siete mujeres juntas en un único orgasmo. Su malformación también parece ser la responsable de su inestabilidad emocional, lo cual comporta consecuencias trágicas para sus amantes, la gran mayoría de los cuales nunca logran cubrir las necesidades sexuales básicas de la protagonista. Y por si fuera poco, su aparato reproductor sufre una especie de hiperactividad que le da un nuevo sentido al término maternidad responsable.
El “disfruta” de un insaciable pene de desproporcionadas dimensiones y consciencia propia.
Ambos parecen condenados a encontrarse, a fusionarse. Cada uno de ellos parece ser la respuesta a las necesidades vitales, y sobre todo sexuales, del otro.
Lo cierto es que dicho así, la historia que cuenta "Bad Biology" parece mucho más densa de lo que realmente es. Curiosamente muchos han sabido ver en "Bad Biology" una excelente coartada para montar toda una serie de alegorías sexuales de lo más rebuscadas y una crítica al concepto de sexualidad que reina en una sociedad moderna como la nuestra. Sintiéndolo mucho yo fui incapaz de llegar tan lejos (está bien… alguna que otra alegoría sexual pude adivinar. Supongo que las más evidentes). Si alguien me pregunta de qué va "Bad Biology" lo tengo muy claro: de tetas, coños y pollas.
Estoy convencido de que estas tres palabras son las que tenía en mente Henenlotter y su socio y amigo R.A.The Rugged Man, de profesión rapero de culto ¿?, cuando idearon el guión de la película.
Henenlotter no es arte y ensayo, y "Bad Biology" no tiene una gran densidad argumental. El cine de Henenlotter es pura provocación. Y en su locura, en su manera inconformista de ver el cine, en su concepción del mismo como un instrumento barato y eficaz de incomodar, ofender, sorprender y, en definitiva, divertir al espectador que se atreve con su obra; encontramos la auténtica valía de un cineasta con mayúsculas como es Frank Henenlotter.
Y dicho esto, toca valorar en su justa medida "Bad Biology", su última e insana propuesta. Qué complicado me resulta decir esto…
Es cierto que Frank Henenlotter ha sido honesto consigo mismo y con todos los que esperábamos, ansiosos, su vuelta al redil. Su nueva obra conserva prácticamente todas sus señas de identidad. Sin embargo, "Bad Biology" está muy lejos de ser la mejor de sus películas.
El gore extravagante y festivo ha desaparecido. De la misma forma en que han desaparecido los elementos más terroríficos que, en un momento dado, caracterizaban sus anteriores obras. Cierto es que Henenlotter jamás se ha definido a si mismo como un director de películas de terror. El siempre ha afirmado que todas sus películas no son más que comedias grotescas y retorcidas que poco o nada tienen que ver con una película de terror al uso.
Pero aún así, he echado de menos en "Bad Biology" ciertos pasajes oscuros y siniestros que sí hacían acto de presencia en películas como "Basket Case" o "Brain Damage".
Los diálogos (muy abundantes en "Bad Biology") transitan de lo irresistiblemente divertido y bizarro (ver el monólogo con el que la protagonista da inicio al film, o cualquiera de las arrolladores alusiones religiosas) a lo prácticamente insoportable –y aburrido- (la conversación entre tres jóvenes en un “dinner”, o el soliloquio del protagonista frente a la máquina masturbadota).
"Bad Biology" es un película muy irregular. Frente a momentos demenciales e hilarantes que recuperan lo mejor de Henenlotter (en especial los últimos quince minutos de la película… tronchantes); nos encontramos, en muchas ocasiones, con una película de ritmo cansino y lastrada por una historia muy limitada que hubiera tenido cabida, perfectamente, en un cortometraje.
Por supuesto la película sigue siendo muy recomendable para todos aquellos que llevamos mucho tiempo contando los días que quedaban para el regreso de este maestro del trash insobornable que es Henenlotter. Para el resto me resulta muy difícil recomendárosla. Henenlotter es un creador de basura fílmica, pero sin duda ha hecho basura mucho más divertida y disfrutable que este "Bad Biology".
Lo único que os diré es que, si en alguna ocasión os vienen ganas de ver algo extraño, radical y distinto; os acordéis de "Bad Biology". No es una gran película (incluso muchos os arrepentiréis de haberle dado una oportunidad), pero desde luego es una propuesta original, arriesgada y distinta.
Lo mejor: El regreso de Henenlotter. Además, “Bad Biology” está salpicada de momentos 100% Henenlotter de los más disfrutable, con especial mención a la secuencia final de la película, absolutamente demencial y divertida.
Lo peor: Con las anteriores películas de Henenlotter siempre tuve la impresión de estar ante un magnífico ejemplo de buena-mala película, divertida de principio a fin. Con “Bad Biology” no tuve esa misma sensación.
¿Dónde conseguirla?
GoreNation: "Bad Biology" en VOSE.
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Por Joan Lafulla | joan@almasoscuras.com
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