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Titane

Armaduras sentimentales

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H1N1: Virus X

El enésimo virus mortal que amenaza nuestra existencia

H1N1: Virus X

Desde los USA, dirigida y escrita por el debutante Ryan Stevens Harris, nos llega la scifi-horror independiente titulada H1N1: Virus X.

Cinco científicos permanecen encerrados en el interior de un bunker tras ser infectados por la cepa mutada del mortífero virus H1N1.
Tienen únicamente tres días para encontrar una cura. No hay salida. No tienen posibilidad de escapar…

7 Days

La furia de un padre

7 Days

Desde Canadá nos llega 7 Days, thriller dirigido por Daniel Grou, y cuyo título original, Les sept jours du Talion, deja mucho más claras sus verdaderas intenciones: ojo por ojo, diente por diente.

Bruno Hamel es un doctor que vive junto a su esposa, Sylvie, y su hija de 8 años, Jasmine. Son la estampa de una familia feliz. Pero una tarde todo cambia; su joven hija es violada y asesinada. Cuando el asesino es capturado, Bruno decide secuestrarlo. Lo planea perfectamente y una vez lo consigue, manda un comunicado a la policía contándoles que durante 7 días el monstruo será torturado hasta la muerte.

Buried

Los espacios son cada vez más estrechos

Buried

El realizador español Rodrigo Cortés, quién nos sorprendió a muchos con su infravalorada ópera prima Concursante, vuelve a ponerse tras las cámaras para dirigir Buried, un proyecto rodado en España pero con clara vocación internacional, a tenor del actor escogido para interpretar el papel protagonista: el norteamericano Ryan Reynolds (The Amitvylle Horror, Blade:Trinity).

Buried cuenta la historia de Paul, un contratista norteamericano que trabaja en Irak y que, tras un ataque de la insurgencia iraquí, abre los ojos en un ataud sin más compañía que un mechero y un teléfono móvil. El tiempo corre en su contra si quiere salir con vida….

Nine Miles Down

El diablo es una preciosa mujer rubia...¿ó no?

Nine Miles Down

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Nine Miles Down

Supongo que no es la mejor manera de empezar una reseña, pero he de reconocer lo mucho que me ha costado empezar a escribir sobre Nine Miles Down desde que la vi. Principalmente por dos motivos:
Es complicado reseñar una película que basa todo su argumento en la trampa y en el engaño constante al espectador, y no me refiero al estilo de películas intensas como Triangle, si no todo lo contrario. Es decir, no estamos ante un guión elaborado, si no más bien frente al continuo juego de saber si el protagonista de la historia esta viendo la realidad ó todo está en su cabeza. Por nombrar un ejemplo famoso (y tomándome alguna licencia), podría decirse que estamos ante La Escalera de Jacob de serie B.
Además, como segundo motivo, la película resulta decepcionante en ciertos aspectos porque si todo se trataba de resolver el caos mental que tiene su protagonista, en un sentido blanco ó en un sentido negro, lo hace pero con bastante poca elegancia y unas lagunas arguméntales que resultan demasiado evidentes para una historia lineal y de trampa fácil. Así que quería dejar pasar un tiempo para calmar el estupor mental que me habían provocado dichas lagunas tan evitables.

Con lo cual no sabía como abordar esta reseña, sin desvelar nada del guión, puesto que la película acabaría por perder cualquier interés para aquel minimamente interesado. E insisto en este aspecto, porque aunque Nine Miles Down tenga los defectos comentados más arriba; no deja de enganchar por su corta duración, una eficaz protagonista femenina y la incertidumbre clásica de: “será una paranoia ó será todo verdad”. Amén de unos efectos visuales muy logrados y ese saborcillo bizarro que deja la mezcla de algunas escenas muy bien hiladas con otros momentos que rozan el patetismo más descarado. Por lo que desecharla como basura no es algo tan inmediato.

Lo mejor: Lo acertado del tratamiento visual de la locura y Kate Nauta que no es solo una cara bonita.

Lo peor: La explicación final no me gustó, fallos arguméntales demasiado obvios y lo chabacano de ciertas escenas.


El terror llama a su puerta

Si gritas, mueres

El terror llama a su puerta

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El terror llama a su puerta

“Zombis, cabezas que explotan, monstruos que se arrastran, y una cita para el baile… Es lo clásico ¿verdad Spanky?”

Esta es una de las numerosas perlas cultivadas por el detective Cameron, el más carismático de los personajes que aparecen en esta pequeña delicatessen ochentera, con rasgos de comedia terrorífica, y que responde al título de Night of the Creeps (1986), debut en la dirección del hasta entonces guionista Fred Dekker.

Lo mejor: Su inacabable capacidad para divertir mezclando todo tipo de subgéneros, homenajes y referencias.

Lo peor: Que muchos no hemos tenido la oportunidad de ver el final que Fred Dekker realmente quiso para su película.


Splinter

¡Cuidado, pincha!

Splinter

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Splinter

Seth (Paulo Costanzo) y Polly (Jill Wagner) se disponen a celebrar su aniversario de acampada pero, cuando se les rompe la tienda de campaña, cambian sus planes y buscan un motel. Sin embargo, cometen el error de recoger a Dennis (Shea Whingham), un exconvicto, y su novia Lacey (Rachel Kerbs), toxicómana, que les obligan a llevarles en coche hasta su destino. Cuando paran en una gasolinera, descubren con horror que el dueño de la misma ha sido contagiado por una especie de parásito. Desde ese momento, ambas parejas tendrán que colaborar para conseguir salir de allí con vida.

La amenaza que Splinter presenta es un monstruo bastante interesante, empezando porque no es un monstruo en sí. Es un organismo sin forma, una suerte de alfileres o astillas similares a los de un puercoespín que, si se te clavan, te contagian. Su comportamiento es como el de una célula invasiva cancerígena: su inteligencia no va más allá de la mera expansión o supervivencia, lo que es bastante, por otro lado. Va anexionando a sus víctimas conforme las necesita para seguir activo y con movilidad, y puede lanzar sus púas como un erizo cabrón, de manera que se expande todo lo que quiere y más.

Lo mejor: Lo acertado que está prácticamente todo en la mayoría del metraje.

Lo peor: Es minúscula.