sexo

Titane

Armaduras sentimentales

Has filtrado por etiquetaa: sexo

Time to Kill

Sara, dulce Sara

Time to Kill

Sara es una hermosa rubia que luce unos espectaculares tatuajes en su piel. Aquejada de una extraña enfermedad, Sara recibe la noticia de que tan solo le queda 24 horas de vida. ¿A qué dedicará Sara su último día sobre la Tierra? Pues a torturar y matar a todos aquellos que le han hecho daño. La venganza está servida. Para Sara no hay tiempo que perder, tan sólo hay… Tiempo para matar (Time to Kill).

Una sinopsis contundente para un nuevo grindhouse-revival de la mano del director, guionista y productor Brian Williams. Supongo que a estas alturas a nadie se le escapa que esta moda, supongo que pasajera, de revisitar las formas raídas y gastadas de los viejos exploits setenteros en ocasiones no es más que un subterfugio para intentar justificar, camuflar o adornar la escasez de medios - principalmente de pasta. Pero también está sobradamente probado que la carencia de medios no está reñida con el talento, y el grindhouse-revival, que tuvo su orígen en aquel doble programa de la mano de Tarantino y Rodríguez, también nos ha ofrecido deliciosas películas en los últimos años (películas que me niego a mencionar por temor a hacerme muy, pero que muy pesado). De manera que un servidor sigue recibiendo, como agua de mayo, propuestas como las de Time to Kill, un exploit revenge en toda regla, en cuyo tráiler (y póster, que podréis ver a continuación) abundan las tetas, los culos, los tatuajes, el gore…, y más tetas, y más culos y baños de sangre (en el sentido más literal de la expresión). Yo me apunto, sin pensármelo, a esta escalada de violencia y sexo sin sentido cogidito de la mano de la dulce Sara. A continuación el póster, algunas imágenes y el póster de Time to Kill.

Her name was Torment

Agitadores de conciencias

Her name was Torment

Sexo, dolor, tortura, perversión. Un escabroso viaje con destino al erotismo, la violencia, el dolor y lo desconocido (y para que no haya maletendidos señalar que esta es la traducción de la escueta sinopsis que aparece en la página web oficial de la película).

Y siguiendo con las traducciones, si os pasáis por la mencionada página web de Dustin Mills Productions podréis leer un lema que reza: “Experimenta el horror, risas, sangre, lágrimas y gratuidad de las películas de Dustin Mills Productions. Te garantizo que nunca has visto películas como esta”. Sospecho que el autor de dicha sentencia no es otro que el propio Dustin Mills, un director de Ohio especializado en películas de explotación de ínfimo presupuesto que cuenta con una amplia filmografía en la que se incluyen títulos como Night of the Tentacles, Skinless, o Easter Casket. Su nuevo trabajo se titula Her name was Torment, una película de apenas 50 minutos de duración, con ínfulas de pieza de video-arte, en cuyo tráiler se incluyen imágenes de violación, tortura, sado-maso, necrofília… Vamos, un plato apto únicamente para los paladares más exquisitos y que las primeras críticas publicadas en la red (todas ellas muy generosas) no tienen ningún inconveniente en comparar con películas del calibre de A Serbian Film, August Underground o Nekromantik. De hecho a mi el trailer me ha traido a la memoria The Bunny Game una película de 2010, rodada en blanco y negro, que tuve el dudoso placer de disfrutar hará un par de años y que jamás me atreví a reseñar en Almas Oscuras (no supe por dónde cogerla).

The Coed and the Zombie Stoner

Memorias de un zombie cachondo perdido

The Coed and the Zombie Stoner

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

The Coed and the Zombie Stoner

Está bien… Llega el momento de dejar la materia gris a un lado. Cualquier atisvo de inteligencia NO será bienvenida (y sí… he escrito “atisvo” con “v” para situarme en la línea de gilipollez absoluta que marca la película). Supongo que debo definir The Coed and the Zombie Stoner de alguna manera, así que ahí va: podríamos decir que se trata de una especie de parodia fumada y pasada de vueltas de Memorias de un zombie adolescente (Warm Bodies, 2013), película que, por cierto, me pareció un auténtico desastre. Tan sólo necesitamos del argumento de The Coed and the Zombie Stoner para empezar a tener las cosas bastante claras:

Chrissy es una estudiante universitaria con aptitudes para la ciencia. Durante sus prácticas en el laboratorio de la facultad inventa, sin quererlo, una potente bebida cuyo principal ingrediente es el cannabis y que tiene la propiedad de calmar a los zombis. Pero Chrissy tiene un grave problema en el horizonte: debe encontrar a un nuevo novio cuanto antes si no quiere ser expulsada de la fraternidad. Curiosamente el profesor para el que realiza las prácticas esconde, desde hace ya unos cuantos años, a un zombie en el armario. Como no podía ser de otra manera Chrissy y el zombie en cuestión acaban enamorándose y consumando su amor como buenamente pueden. Y como tampoco podía ser de otra manera, la epidemia zombi no tarda demasiado en expandirse por todo el campus.

Lo mejor: No engaña a nadie...

Lo peor: ¿Por dónde empiezo?


American Muscle

Quien la hace, la paga

American Muscle

Tras regresar de un viaje que emprendió con una hermosa desconocida, Falcon descubre que la casa que una vez compartió con su esposa ahora está ocupada por unos adictos a la metanfetamina que trabajan para su hermano Sam. Por lo visto Sam se ha convertido en un pequeño capo de la mafia local. Falcon recupera un cargamento de armas y rápidamente se deshace de los lacayos armados de su hermano; y todo ello antes de recuperar la única cosa que nunca le ha traicionado … su poderoso coche genuínamente americano.

No me resisto a transcribir las palabras de un tal Travis Stevens, productor de American Muscle, contándonos de qué va la película: “American Muscle gira alrededor de un chico que ha estado en prisión durante los 10 últimos años de su vida. Ahora está libre, y tras un pequeño viaje de placer se encargará de matar, en las siguientes 24 horas, a todo bicho viviente que tuviera algo que ver con su encarcelamiento. No es más que un tiburón con un único objetivo: masticar a todo el que se ponga delante. Siento que American Muscle es mi película más personal, ya que tiene todo lo que amo en este mundo: ¡nenas tatuados y desnudas montando motocicletas con Uzis en sus manos y un protagnoista bastardo que en realidad no habla demasiado!”

Líbranos del mal

Detectives versus el diablo

Líbranos del mal

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

Líbranos del mal

Deliver us from evil comienza con las indicaciones de que es una película “inspirada en historias reales del Sargento Ralph Sarchie”, lo que, de entrada, atrapa al público y es una de las razones por la cual dan ganas de ver la película. Sin embargo, aunque sí existió Ralph Sarchie, sargento de la policía de Nueva York que asegura haberse enfrentado a casos de carácter sobrenatural y escribió el libro del cual proviene el título de la película, en realidad la cinta no se basa en ningún caso real, sino que es una guión original imaginado por los guionistas Scott Derrickson y Paul Harris Boardman. En lo personal me hubiera gustado algo “más real”, porque bien es sabido que la realidad supera a la ficción y, en este caso, la “ficción” no fue lo suficientemente fuerte.

Deliver us from evil es una de las cintas más esperadas del género este año, ya sea por su reparto, su alta producción o su director, que con anterioridad nos ha traído filmes como Sinister (2012), El exorcismo de Emily Rose (2010) o El día en que la tierra se detuvo (2008), que fue un éxito de taquilla.

“Cuando tu radar llama, siempre acabas con puntadas”, “Eres adicto a la adrenalina. Mi radar te la da”, indica el sargento Sarchie. Con “Radar” se refieren ellos a las corazonadas, a la habilidad de detectar el mal en las calles. Desde un inicio nos plantean un Ralph Sarchie con una tendencia a descubrir lo extraño, lo paranormal, sin poder explicárselo. Y ese “radar” es lo que introduce a su protagonista, poco a poco, en la historia; y con ello al espectador. Filmada como una película de detectives, Deliver us from evil comienza con un simple caso doméstico que da paso a algo más profundo de carácter sobrenatural. Nos introduce al trabajo del Padre Mendoza, el cual tiene sus enfrentamientos demoníacos, y nos mete de lleno en la maldad infernal con un clímax fuerte pero con otro estilo que se sale de la historia.

Lo mejor: todo el planteamiento inicial. La primera hora y media.

Lo peor: La última media hora.


Gun Woman

Una japonesita de armas tomar...

Gun Woman

Un médico japonés busca vengarse de un sádico asesino sádico después de que éste matara a su querida esposa. A pesar de la máxima seguridad que rodea a este multimillonario asesino, el médico encuentra un plan perfecto para culminar su venganza: convertir a una joven en el asesino más letal que el mundo haya visto jamás. El plan se ejecutará en una instalación subterránea donde el asesino cumple con sus fetiches sexuales. La misma noche en que el plan debe ser llevado a cabo, el doctor culmina su obra… Ella es ahora, Gun Woman.

¡¡¡Midnight X-Treme!!! Junto a mi querido Brigadoon, las dos secciones del Festival de Sitges que un servidor espera con mayor impaciencia. Como supongo que muchos de vosotros ya sabéis, hoy mismo se ha hecho oficial la programación completa de la 47 edición del Festival de Sitges, y dentro del Midnight X-Treme nos encontramos con la sexy y sangrienta Gun Woman, del director japonés Kurando Mitsutake (Samurai Avenger: The Blind Wolf); una hiperviolenta película de acción que conmemora el viejo cine de kung-fu y los exploits de los años 70. Y sin duda alguna, uno de los grandes alicientes de Gun Woman, será el de poder ver en acción, tal y como Dios la trajo al mundo, a la bella actriz nipona Asami, una habitual del cine de Noboru Iguchi (que, por cierto, también tendrá su huequecito en Sitges con Live) a la que pudimos disfrutar en películas como Dead Sushi o Zombie Ass: Toilet of the Dead. Dicen las malas lenguas que Asami afronta en Gun Woman una secuencia de lucha cercana a los 30 minutos de duración… totalmente desnuda.