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Father's Day

Los chicos de la Troma siguen siendo los putos amos

Father's Day

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  • Título original: Father's Day
  • Nacionalidad: USA | Año: 2012
  • Director: Astron-6
  • Guión: Astron-6
  • Intérpretes: Adam Brooks, Amy Groening, Matthew Kennedy
  • Argumento: El asesino de El Día del Padre vuelve a las andadas. Ahab reunirá a un equipo formado por su hermana, un sacerdote y un joven chapero con el objetivo de detenerle.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4.5/5

Father's Day

Para todos los amantes de la Troma informaros que desde hace unos meses la productora está colgando buena parte de su catálogo (incluído algún título bastante reciente) en youtube a través de su canal oficial.

Cuando me dispongo a ver una película de la productora Troma Entertainment, soy consciente de que se da cita un cierto componente de nostalgia. Pertenezco a una generación que tuvo la fortuna de poder acudir al videoclub de la esquina y encontrar entre sus estantes hallazgos del calibre de El día de la madre (1980), Redneck Zombies (1989), la penúltima entrega de nuestro queridísimo Toxic Avenger, o la inclasificable Los surfistas nazis deben morir (creo, sinceramente, que esta última me provocó algún tipo de trauma infantil del que todavía no me he recuperado).

Pero dejando al margen ese factor de nostalgia que arrastro de manera inevitable, cuando me dispongo a disfrutar de una nueva película de la Troma, también genero una serie de expectativas íntimamente ligadas a las señas de identidad que han definido el grosor de su producción a lo largo de su historia: films baratos, guiones demenciales, humor chusco, casquería fina y unas gotas (sin pasarse) de sexo guarro y festivo.

Y bajo este abanico de expectativas arropadas por la nostalgia de un tiempo que ya no volverá (perdón por la pedantería), cae en mis manos Father’s Day, una de las producciones más recientes de Troma Entertainment. Seguir leyendo…

Lo mejor: Humor negro, sexo, acción, gore...

Lo peor: Su caótico guión y su condición underground pueden echar para atrás a más de uno.

Hora

Rape & Revenge a la Noruega

Los Noruegos se apuntan con Hora (puta en Noruego. En USA la película se conoce bajo el título de The Whore) al Rape & Revenge (violación y venganza), un género que nació en los setenta y que resurge con fuerza en la primera década del siglo XXI, con títulos como el remake de La Última Casa a la Izquierda o No Moriré Sola, del argentino García Bogliano.

Una joven escritora decide ir a pasar unos días a la casa del pueblo de su ya difunta madre. Allí buscara encontrar la inspiración para su próxima novela. Ya instalada se dará cuenta de como un antiguo amor de la infancia, junto con dos amigos, tienen un concepto muy particular del concepto “hospitalidad”.

Argumento y, por lo visto, desarrollo muy similar al de otro de los grandes clásicos del subgénero, I Spit on your grave.

Ahora ya podéis disfrutar de Hora gracias a la excelente labor del gran Eddie Lamorgue en su no menos magnífico blog La Morgue Cinema (Hora).

Bitch Slap

Sangre, sudor y chicas de infarto

Bitch Slap

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  • Título original: Bitch Slap
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Rick Jacobson
  • Guión: Eric Gruendemann, Rick Jacobson
  • Intérpretes: America Olivo, Julia Voth, Erin Cummings
  • Argumento: Tres despampanantes mujeres viajan hasta el desierto de Mojabe a la búsqueda de un botín valorado en dos millones de dólares.

78 |100

Estrellas: 4

Me gustaría dedicarle la reseña a nuestra queridísima amiga Mariana, que siempre ha sido mi voz de la conciencia en todo este asunto de Bitch Slap.

Llevo más de un año hablando de Bitch Slap. Fotografías de las chicas, portadas de revistas, videos promocionales, un teaser, dos trailers, más fotografías de las chicas, más fotografías de las chicas, más fotografías de las chicas…

Por fin he tenido la oportunidad de ver Bitch Slap y ya os puedo adelantar que he disfrutado como un niño (o mejor dicho, como un impúber adolescente con las hormonas revolucionadas) con este desvergonzado homenaje al sexploit norteamericano de los 70 cocido, a fuego lento, bajo el abrasador sol del desierto.

Tres chicas de infarto, Trixie, Hell y Camaro (sensacional America Olivo), se encuentran en mitad del desierto intentando sonsacarle a un pobre desgraciado al que tienen secuestrado, el lugar exacto en el que están enterrados unos diamantes por valor de dos millones de dólares.
La misión presenta sus dificultades. El mencionado tipo no parece muy dispuesto a colaborar, las chicas empiezan a desconfiar seriamente las unas de las otras, y un entrometido policia mete las narices dónde no le llaman.

El arranque de la película ya es toda una declaración de intenciones. Las tres chicas abandonan el coche que les ha traído hasta el desierto poniendo un especial énfasis en que sus generosos escotes, sus larguísimas piernas y sus ceñidísimos vestidos queden perfectamente visibles para el deleite de todos los espectadores (y me niego a distinguir entre espectadores masculinos y femeninos). Por supuesto, un exhaustivo recorrido por el cuerpo de las chicas, palmo a palmo, y a cámara lenta, nos ayudará a no perder detalle.

No hay necesidad de engañar a nadie. Bitch Slap ofrece, a grandes rasgos (y con un par de reproches que veremos más adelante) lo que prometía. Una historia justita de interés (aunque tampoco es una estupidez de las que te empujan a acordarte de la família del guionista) que se viene arriba gracias a tres imponentes chicas cuyos personajes responden a tres estereotipos sexuales carentes de toda sutileza: la bailarina de streap-tease frágil, delicada y de buen corazón; la fría y ambiciosa ejecutiva que antepone los negocios a los sentimientos; y la apasionada y aguerrida amazona que intentará ganarse el respeto a puñetazos.

Todas ellas llegan al dichoso desierto por caminos muy distintos.
A través de sendos flashbacks conoceremos los motivos que han llevado a cada una de las tres chicas a la delicada situación en la que se encuentran en la actualidad.
Son instantes en los que los colores saturados y los fondos generados por ordenador (gracias a sus compañeras de fechorías, las pantallas verdes) toman un absoluto protagonismo, ofreciéndonos una estética CGI no exenta de simpleza y cutrez pero que, lejos de perjudicar seriamente a la película, son un fiel reflejo del espíritu y el estilo del que hace gala Bitch Slap. Y por si su acertado acabado visual no fuera suficiente, estos flashbacks también nos deparan algunos de los momentos más desvergonzados y divertidos de la película, destacando un delirante homenaje a la saga de James Bond que tiene lugar en las montañas de los Alpes y la primorosa secuencia en el interior del convento. Impagables…

Pero regresemos al lugar dónde abandonamos a nuestras heroinas. El exploit cobra vida y se apodera de cada grano de arena del polvoriento desierto de Mojave. Sexo lésbico, violencia, armas, sangre, lenguaje impropio de un trio de ¿señoritas? y muchas curvas. Bitch Slap se sabe conocedora de su obligación de mantener muy alta la temperatura, y por si el sol abrasador del desierto no fuera suficiente para ello, se suceden secuencias tan demenciales como aquella en la que las tres chicas se entregan, en cuerpo y alma (sobre todo en cuerpo), a una sensual y lasciva batalla en la que no paran de arrojarse cubos de agua las unas a las otras (de nuevo a cámara lenta y sin perder detalle de cada centímetro de ropa empapada). El resultado… supongo que ya os hacéis una idea. ¿Una secuencia prescindible?¿Una secuencia que no aporta nada? No, en absoluto. Jamás dicha secuencia debería ser considerada prescindible o inútil en Bitch Slap, cuando en realidad forma parte de la propia idiosincrasia de la película. No entender esto significa darle escasas oportunidades de éxito a una película como Bitch Slap.

Para ser sincero Bitch Slap ni siquiera me parece una película sexista. ¿Por qué iba a ser sexista una película protagonizada por tres chicas de anatomía imponente que no tienen ningún reparo en golpear, disparar, engañar, escupir, usar su sexualidad, y patearle el culo a cualquier varón que ose hacerles frente? Las chicas de Bitch Slap son duras, violentas, sibilinas, mal habladas, sexys y terriblemente ambiciosas… ¿qué hay de malo en todo ello?

¿Sexista? No (aún así, quién quiera considerarla sexista tendrá a su disposición decenas de argumentos que un servidor no tiene intención de revatir). ¿Sexy? Sí. ¿Lo suficientemente sexy? Aquí es dónde llega el momento de los reproches. Siguiendo con mi insana costumbre de tirar piedras sobre mi propio tejado, inmediatamente después de afirmar que Bitch Slap no es una película sexista, paso a comentaros cual es uno de los principales defectos de la película: a la hora de mostrar a las chicas en todo su esplendor, Bitch Slap se queda corta. Demasiado timorata. Demasiado contenida.
Quien espere de Bitch Slap un festival de carne voluptuosa al mejor estilo de las “Super”, “Mega” o simplemente Vixens de Russ Meyer, se equivoca. Las chicas de Bitch Slap nunca enseñan más de lo estrictamente necesario, algo que se hace muy evidente en un par de recatadas secuencias de sexo lésbico montadas a ritmo de videoclip, cuyo contenido erótico sería susceptible de ser emitido por Disney Channel el mismo día en que a Hannah Montana se le ocurra ampliar sus horizontes sexuales experimentando con su compañera de habitación en la Facultad.
Queríamos más de las chicas. Queríamos toda la carne en el asador… (¿ha sido un párrafo lo suficientemente sexista?… en fin, os recuerdo que se trata de un homenaje al sexploit).

Pero, afortunadamente, Bitch Slap no son tan sólo Trixie, Hell y Camaro, y el total de centímetros de su piel que queda al descubierto. La historia, pese a su sencillez y su predecibilidad, logra mantener el interés (por los pelos). La acción es frenética y contínua, la sangre salpica la pantalla en más de una ocasión, las secuencias de lucha cuerpo a cuerpo son espectaculares (Zoe Bell, una de las protagonistas del Death Proof de Tarantino, conocida también por ser una de las mejores especialistas femeninas de Hollywood, participó en Bitch Slap como supervisora de las peleas), las explosiones se suceden, las armas de impresionantes dimensiones no dejan de escupir balas, los diálogos tienen su gracia y los engaños, mentiras y traiciones están a la orden del día.

Bitch Slap es una película visualmente atractiva; sexy (que no sexual), sangrienta y violenta en su desarrollo, y a la que hay que achacarle un exceso de metraje en su recta final (le sobran, fácilmente, unos 20 minutos), sobre todo teniendo en cuenta que su conclusión esconde una de esas fallidas sorpresas que acaba siendo más evidente que el escote de sus protagonistas.

Pese a ese par de reproches a los que hacía referencia… Bitch Slap me pareció una auténtica gozada.

Lo mejor: la acción, el humor, la violencia, su estética y, por supuesto, las chicas.

Lo peor: un par de escenas hacia el final que se alargan en exceso y que las tres chicas no sean más generosas a la hora de mostrarnos todas sus dotes físicas.

Hanger

La penúltima perversión de Ryan Nicholson

Hanger

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  • Título original: Hanger
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Ryan Nicholson
  • Guión: Ryan Nicholson
  • Intérpretes: Dan Ellis, Nathan Dashwood, Debbie Rochon
  • Argumento: Tras cumplir 18 años y en compañía de The John, su presunto padre, Hanger está dispuesto a vengarse del proxeneta que asesinó a su madre, obligándola a abortar con la ayuda de una afilada percha.

29 |100

Estrellas: 2

Me gustaría dedicarle la reseña al amigo Carde, que sé que estaba esperándola. Saludos Carde.

Hay algo que no acaba de funcionar entre Ryan Nicholson, director de Hanger, y un servidor. Estoy casi seguro de que no es problema del “guarrete” de Ryan (espero que no se moleste por llamarle “guarrete”. Está dicho desde el cariño. Y a fin de cuentas a un tipo que ha arrojado tanta inmundicia sobre la pantalla de mi televisor, el apelativo más suave que se me ocurre dedicarle es el de “guarrete”). Creo sinceramente que Ryan Nicholson es un muchacho honesto. Tiene muy clara su idea de lo que debe ser el cine (un enorme container de basura en el que verter cuanta más mierda mejor) y, sencillamente, la lleva a cabo hasta sus últimas consecuencias.

Hanger nace prematuramente cuando Leroy, un psicópata proxeneta, obliga a Rose, su madre, una desdichada prostituta a la que nadie quiere follarse a causa de su enorme barriga, a abortar de manera digamos “poco higiénica” y con una afilada percha de por medio.

Al cumplir 18 años y tras ser criado en las calles por un homeless que le recogió del vertedero siendo un bebé, Hanger es entregado a The John, un tipo realmente duro que antaño estuvo enamorado de su madre y que, presumiblemente, es su verdadero padre. Juntos iniciarán una escalada de violencia con el objetivo de vengarse de Leroy.

Debería gustarme. Sé que debería gustarme. Si alguien me hablara de un tipo que se dedica a agarrar una cámara de cine con la única pretensión de poner en imágenes toda la mugre, la roña, la desviación, la perversión y la enfermedad que se esconde tras su mente, saltándose a la torera todos los límites morales, estéticos y de buen gusto que podamos imaginar; muy probablemente mi reacción sería del tipo: “Perfecto… quiero conocer a ese tipo. Quiero ver sus películas. Me gustaría saber hasta dónde es capaz de llegar…”.

Porque en realidad da la sensación de que Ryan Nicholson ha llegado a un punto en el que, lo único que parece motivarle, es superarse a sí mismo en cuanto a los niveles de putrefacción y pestilencia que desprende su cine. Y ahí es donde radica, precisamente, esa honestidad de la que os hablaba al principio. Para superarse a sí mismo Ryan no dudará en quemarte las pelotas, meterte un bolo por el culo, o adornar tu taza de té con un condimente muy especial (algo que podréis ver en Hanger y que resulta, sencillamente, repugnante).

Pero entonces, ¿por qué me ha resultado tan decepcionante una película como Hanger? Es sucia, depravada, enfermiza, de un rotundo mal gusto… Tiene un buen número de escenas de esas que es necesario ver un par de veces para acabar creyéndotelas (ver la secuencia del aborto). Y sin embargo mi sensación final fue muy similar a la que tuve tras el visionado de Gutterballs: aquí hay algo que no funciona.

Rodada con una acuciante escasez de medios y con una estética cercana al underground, Hanger se nutre de una cuadrilla de personajes indeseables (caracterizados con deformes máscaras de látex. A destacar la presencia de un chino consumidor compulsivo de cerveza, pornografía y fetichista de cierto complemento femenino que no pienso desvelaros), diálogos a cual más ofensivo, unas gotas de sexo guarro y, sobre todo, de esos tour de forces que son todo un homenaje a la decadencia y al mal gusto.

El gran problema de Hanger es que, vista como un todo, como un conjunto, resulta, en muchos momentos, tediosa y cansina. Es obvio que Ryan Nicholson empuja tanto a la historia, como a los personajes y los diálogos, hacia los límites de la estupidez más absoluta. La clave está en dilucidar si se trata de ese tipo de estupidez susceptible de resultar graciosa y entretenida (ver Black Devil Doll) o si, por el contrario, se trata de ese otro tipo de estupidez que no tiene ni puñetera gracia.
Por supuesto la respuesta será siempre subjetiva. Personalmente me decanto por la segunda opción: los excesos de Hanger, no me hicieron gracia.

El patetismo de todas y cada una de las situaciones que se describen en la película, unido a la escasa simpatía que despiertan todos sus protagonistas (desafortunadísimo el personaje de Hanger, que se limita a pasearse por la película con la capucha puesta y a enseñar su fea cara de vez en cuando), provocaron que la película no alcanzara en ningún momento ese puntito de interés o de atractivo que lograra engancharme a su trama.

Al contemplar la obra perpetrada por Ryan Nicholson no puedo evitar el recuerdo de las viejas producciones de la troma (atención, Lloyd Kaufman, principal cabeza visible de la Troma, tiene un pequeño cameo al inicio de Hanger), o de títulos del calibre de Street Trash o Slime City Massacre (Despedezator, 1988), películas todas ellas que, en muchas ocasiones, también constituían un auténtico tributo a la cutrez, el asco y el mal gusto, y con las que gocé buena parte de mi “extraña” adolescencia. Hanger consiguió rememorarme aquel tipo de cine que perseguía con ahínco en los rincones más oscuros y corrompidos del video-club…; el problema es que, con Hanger, la diversión experimentada con aquellas viejas películas desaparece sin dejar rastro, se esfuma (es muy probable que, en realidad, el que se está haciendo viejo sea un servidor).

Con todo esto supongo que ya habréis adivinado que Hanger no me gustó. No pude o no supe disfrutarla. Sin embargo, y tal como hice en su momento con Gutterballs, sí voy a recomendarla a todos aquellos aficionados que se sientan capaces de apreciar un producto grotesco y alejado de las normas convencionales del cine, cercano al underground, que hace de la degradación, la grima y la arcada sus principales señas de identidad. Ryan Nicholson intentará provocaros con su cine; si lo consigue y entráis en su juego, seguramente Ryan Nicholson será vuestro hombre.
Personalmente he visto dos de sus películas, y ninguna de ellas me ha convencido. Pero me conozco, y sé perfectamente que la próxima vez que lea “Ryan Nicholson se supera a sí mismo en su nueva película”, acabaré cayendo en la tentación (¿falta de buen juicio por mi parte? ¿o simple estupidez?).
Definitivamente hay algo que no acaba de funcionar entre Ryan Nicholson y un servidor, pero eso no significa que no siga intentando sacar a flote esta maravillosa/desastrosa relación de amor/odio que nos une.

Lo mejor: Lo de siempre, algunas escenas ni siquiera acabas de creértelas.

Lo peor: El conjunto de la película resulta aburrido y carente de interés.

Bitch Slap (6)

Vídeo promocional para Bitch Slap

Sí, sí… lo sé. Sé perfectamente que a estas alturas corro el riesgo de ser considerado un degenerado y un salido. Sé que da la impresión de que me paso el día hablando de Bitch Slap y de las zorritas del desierto. Incluso soy consciente de que existen altísimas probabilidades de que la película acabe siendo un auténtico fiasco (espero equivocarme…).

Sin embargo no puedo remediarlo. Es más fuerte que yo. Así que sin más preambulos os dejo con un par de fotografías nuevas de Bitch Slap y con un clip promocional que nos invita a adquirir la película cuando finalmente se distribuya a partir del próximo 8 de enero de 2010. Un consejo: a todos los que os siga interesando Bitch Slap (dudo si todavía somo muchos), no os perdais el clip.

Para más información podéis consultar los siguientes enlaces:
Bitch Slap (1): imágenes y teaser trailer.
Bitch Slap (2): imágenes revista Maxim.
Bitch Slap (3): imágenes.
Bitch Slap (4): imágenes.
Bitch Slap (5): imágenes.

Bitch Slap (5)

Regresan a Almas las macizas del desierto

¡Anímense caballeros! (y señoritas…). Nos visitan de nuevo las macizas del desierto, con motivo del nuevo trailer de Bitch Slap. Y su presencia es siempre motivo de deleite y algarabía (al menos para un servidor…).

Os recuerdo el argumento: Bitch Slap sigue las andanzas de tres chicas malas que viajan hasta un desierto con la intención de robar 200 millones de dólares. La codicia no tardará en hacer acto de presencia y las tres zorras intentarán, por todos los medios, hacerse con la totalidad del botín.

Acabo de ver anunciada una fecha de estreno para el próximo 8 de enero en los USA. Se trataría de un estreno muy restringido en salas de cine a la espera de su lanzamiento en DVD. Lo cierto es que tengo la sensación de que a estas alturas, y con el tiempo que llevamos hablando de Bitch Slap, la cosa se está retrasando más de lo deseado… lo cual nunca es buena señal (algunas imágenes del nuevo trailer me han traído a la memoria el Spirit de Frank Miller, con el consiguiente retortijón de tripas).

Para más información podéis consultar los siguientes enlaces:
Bitch Slap (1): imágenes y teaser trailer.
Bitch Slap (2): imágenes revista Maxim.
Bitch Slap (3): imágenes.
Bitch Slap (4): imágenes.

Black Devil Doll

Cuatro putas y un muñeco roto

Black Devil Doll

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  • Título original: Black Devil Doll
  • Nacionalidad: USA | Año: 2007
  • Director: Jonathan Lewis
  • Guión: Shawn Lewis, Mitch Mayes
  • Intérpretes: Heather Murphy, Natasha Talonz, Christine Svendsen
  • Argumento: Un activista negro culpable del asesinato de 15 mujeres caucásicas y a punto de ser ejecutado en la silla eléctrica, se reencarna en un viejo muñeco de madera.

69 |100

Estrellas: 4

Black Devil Doll

Desde el primer instante en que supe de la existencia de una película titulada Black Devil Doll cuyo argumento giraba en torno a un muñeco negro de madera dispuesto a follarse a cualquier rubia siliconada de encefalograma plano que se le pusiese por delante, supe perfectamente cuál sería la escena que acabaría representándose en el salón de mi casa.

Un par de sospechosos habituales (los de siempre), la nevera surtida de una cantidad de cerveza suficiente para nublar nuestros sentidos (incluido el sentido común), toneladas de predisposición a pasar un buen rato y, por supuesto, cruzar los dedos para que, finalmente, Black Devil Doll nos ofreciera una pequeña parte de lo que prometía y la cosa no resultara tan tremendamente horripilante (e insoportable) que ni siquiera hiciera gracia.

La joven y voluptuosa (esto será una constante) Heather se encuentra aburrida en casa sin saber qué hacer. Gracias a Dios tiene al alcance de su mano una tabla guija con la que matar el tiempo. Lo que jamás sospecharía la buena de Heather es que la dichosa tabla provocaría que el espíritu de un militante activista negro llamado Mubia Abuj Jama, acusado de matar y violar a 15 mujeres caucásicas, y a punto de morir abrasado en la silla eléctrica, acabaría instalándose en su casa convertido en un muñeco negro de madera de ojos saltones y pelo afro.

El fogoso y apasionado romance que vivirán Heather y Mubia Abuj Jama tan sólo se verá amenazado por los celos del exnovio cafre de ella (un patético rapero blanco que habla, se viste y se mueve cómo un negro), y las ganas incontenibles del muñeco de madera por probar nuevos coños que no sean el de su novia.
Heather, novia servicial cómo las hay pocas, organiza una fiesta en la que reúne a sus mejores amigas con el objetivo de que el muñeco de madera de ébano calme su apetito sexual… y dé rienda a su instinto asesino.

Black Devil Doll es una gilipollez cómo un templo. Basura fílmica. El que intente tomarse en serio uno solo de los fotogramas de la película, está perdido.
Encuadrada dentro de los parámetros de la serie Z más letal y ponzoñosa, Black Devil Doll nos ofrece un interminable desfile de sexo guarro y mugriento, diálogos ofensivos, situaciones disparatadas y ordinarias, putas neumáticas que harían las delicias del viejo Russ Meyer (a no ser que a Russ Meyer le supusiera algún problema el exceso de silicona…), grandes tetas, enormes culos, excrementos, poca materia gris y considerables dosis de sangre y gore.

En otras palabras: Black Devil Doll ofrece, exactamente, todo aquello que promete.
Si a ello le sumamos unos extraordinarios títulos de crédito al más puro estilo James Bond, un aspecto visual no tan desastroso cómo cabría esperar en una producción de este calibre, unos efectos baratitos pero que cumplen perfectamente con su cometido, y unas actuaciones… está bien, las actuaciones son un desastre en toda regla. No hay quién se salve ( el más expresivo de los ¿actores? implicados en Black Devil Doll es, precisamente, el muñeco de madera); el resultado final será el siguiente: para muchos la excusa perfecta para reunir a los amigos y encabezar una doble o triple sesión de cine bizarro y hediondo. Para otros tantos una repugnante, apestosa e insufrible ofensa que jamás debió ver la luz del día.

Y cómo de lo que aquí se trata es de dar mi opinión personal, pues ahí va: me gustó Black Devil Doll. Puse mi encefalograma en números negativos y me reí de sus estupideces, de sus cochinadas, sus obscenidades, su gamberrismo, su pestilencia… Pero, aún así, no voy a recomendárosla. Me he esforzado en describiros de forma clara y concisa lo que una película como Black Devil Doll puede llegar a ofreceros. A partir de aquí la decisión es vuestra. Por supuesto todos aquellos que os consideréis fanáticos del cine más bizarro y cutre, de la serie Z más recalcitrante, tenéis una cita ineludible con esta pseudo-pornográfica y deforme mezcla de blaxploitation, muñeco diabólico, las chicas de Russ Meyer, y el cine de la Troma. Al resto, os toca decidir. Yo me lavo las manos.

En cualquier caso, si decidís darle una oportunidad a Black Devil Doll, os recomiendo hacerlo en buena compañía. Al menos para no tener la sensación de que sois los únicos enfermos capaces de tragaros tamaña ofensa al séptimo arte, y que encima os acabe gustando.

Para finalizar, una aclaración sobre la puntuación que acompaña a esta reseña. Si en alguna ocasión han tenido algún tipo de significado los dichosos numeritos y estrellitas que suelo darle a las películas… éste no sería el caso. Me parece absurdo intentar puntuar Black Devil Doll de una forma, más o menos, objetiva. Así que finalmente me he decidido por otorgarle una nota simbólica (y muy poco sutil) que creo que casa perfectamente con el espíritu de la película.

Lo mejor: Amigos, cervezas y ganas de diversión...

Lo peor: Lo habitual en este tipo de producciones. Para muchos una excelente opción para una sesión de medianoche. Para otros una bazofia inmunda.

¿Dónde conseguirla?
GoreNation: "Black Devil Doll" en VOSE.

One Eyed Monster

Ron Jeremy poseido por un pene alienígena

One Eyed Monster

One Eyed Monster El reparto y equipo de una película pornográfica se encuentra atrapado en mitad de una ventisca. Juntos deberán hacer frente a un misterioso monstruo alienígena que poseerá al actor mejor dotado (por supuesto Ron Jeremy). La lucha por atrapar y destruir al monstruo ha dado comienzo. Y más vale que se apresuren, antes de que haya más víctimas de sus peculiares habilidades.

Este es el alocado argumento de "One Eyed Monster", una comedia de terror que sus responsables definen como un "cómic oscuro a caballo entre "Alien, el 8º pasajero" y "La Cosa".
Sangre, sexo, Ron Jeremy, estupidez sin límite, y lo que parece ser un pene poseído por un alienígena y hambriento... ¿alguien se apunta? Yo me apunto.

En la página web oficial de la película han colgado una serie de posters que parodian carteles de películas míticas de terror. No son gran cosa, pero os los dejo por si a alguien le interesa. Si los quereis ver en mejor resolución también os dejo el enlace de la web: galería de posters de One Eyed Monster.

El estreno en DVD USA de "One Eyed Monster" está previsto para el próximo 28 de Abril.

Galería de posters:
One Eyed Monster