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Haunting Kira

Fantasmas muy carnales en Las Vegas

Haunting Kira es la primera película escrita y dirigida por Teresa Fahs, una consagrada experta en efectos especiales y maquillaje que, en más de una ocasión, ha sido definida como "la versión femenina de Tom Savini".

Haunting Kira cuenta la historia de un alma en pena que descubre la manera de meterse en el putrefacto cuerpo de una joven fallecida y traerlo a la vida. De esta forma, se asegura un "regreso a la vida" donde lo "peor" que le puede pasar, es volver a morir.

Por lo visto en el teaser nos espera un exploit con fantasmas orientales, sexo (en el casting de Haunting Kira figura el nombre de Joanna Angel, conocida pornostar), sangre y la siempre edificante presencia de la ciudad de Las Vegas.

Beg

Hay un asesino entre los chicos de Porky's

Beg

Los responsables de "Beg" son, sin duda alguna, poseedores de una mente preclara. Es tan sencillo como mezclar un par de escenas de acción con un asesino de máscara insufrible y, sobre todo, con el mayor número posible de escenas de jovencitas mostrando sin pudor sus piezas de lencería, para lograrse el respeto y la devoción de miles de fans en todo el mundo (sic).

Y todo esto no lo he deducido yo solito de la sinopsis oficial de la película. Ni hablar. En realidad todo está presente en su interminable ¿trailer? de cinco minutos de duración. Alguién debería decirle a los productores de "Beg" que un trailer debería dar las menos pistas posibles sobre los puntos esenciales de la trama y que, en ningún caso, debería durar más de un minuto y medio aproximadamente (y de paso recordárselo también a algunas productoras de cine mucho más comercial, empeñadas en dinamitar el argumento de sus películas a través de trailers excesivamente explícitos -"Sorority Row"-)

En fin... a todo esto resulta que Kevin MacDonald ha escrito y dirigido "Beg" un slasher de bajo presupuesto y sabor ochentero, que nos cuenta la historia de un agotado policia llamado Jack Fox, debatiéndose entre la posibilidad de disfrutar de un merecido retiro o hacer frente al terrible asesino en serie que tiene en jaque a la ciudad de Salem.

A destacar la presencia del icónico Tony Todd (quién seguro recuerda días mejores de la época en que rodó "Candyman"), y de la siempre celebrada (por un servidor) Tiffany Shepis.

Run! Bitch Run!

Sexploitation Vol. 1

Run bitch run Parece ser que el cine sexploitation vuelve a estar de moda.
Hoy os presento un par de propuestas pertenecientes a este género en el que abundan las mujeres hermosas, los cuerpos desnudos, el sexo gamberro, la violencia, el gore y la explotación sexual más descarnada.

El primer título es “Run! Bitch Run!”, película norteamericana dirigida por Joseph Guzman que nos cuenta la historia de Catherine y Rebecca, dos estudiantes de un colegio católico que van puerta por puerta vendiendo publicaciones religiosas con el objetivo de pagarse sus estudios. Las cosas se complican cuando llaman a la puerta equivocada en el vecindario equivocado. Tras un sinfín de vejaciones sexuales, Catherine es abandonada por sus captores y dada por muerta. Cuando Catherine despierta sólo tiene una cosa en mente: VENGANZA.

Todo apunta a un acercamiento al sexploitation más enfermizo, humillante y cruel, muy al estilo de la mítica “La violencia del sexo” (I spit on your grave, 1978).

Wicked Lake

Cuatro chicas y muchos despropósitos

Wicked Lake

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  • Título original: Wicked Lake
  • Nacionalidad: USA | Año: 2008
  • Director: Zack Passero
  • Guión: Adam Rockoff y Chris Sivertson
  • Intérpretes: Angela Bettis, Marc Senter, Michael Esparza y Robin Sydney
  • Argumento: Cuatro amigas con un terrorífico secreto, deciden pasar un tranquilo fin de semana a la orilla de un lago. Una família de chalados les acosarán sin conocer el peligro que les aguarda.

20 |100

Estrellas: 1

Tengo la impresión de que, en lo últimos tiempos, existe una peligrosa tendencia a creer que tan sólo la mezcla de subgéneros puede generar un resultado final original e innovador. No es cierto.
No es que tenga nada en contra de combinar géneros. Es cierto que dicha práctica ha dado, en muchas ocasiones, resultados excelentes. Lo que resulta un error es pensar que tan solo con la mezcla indiscriminada de géneros se puede lograr algo novedoso y con cierto interés.

"Wicked Lake" se suma a esta práctica, combinando dos subgéneros que, a priori, podrían hacernos pensar en un resultado exótico, fuera de lo común. Se trata del sexploitation más enfermizo (al estilo de la mítica “La violencia del sexo” -I Spit on your grave, 1978-), y el mucho más actual torture-porn, con la saga "Hostel" como principal referencia.

¿Consigue Zach Passero, director del film, con esta mixtura de subgéneros, un producto realmene fresco, original y digno de destacarse por encima de la media?. La respuesta es no. En absoluto.

Wicked Lake

"Wicked Lake" es una película de bajo presupuesto, y eso se nota en cada uno de sus fotogramas. Fotografía pésima, situaciones ridículas que ni tan siguiera pueden ser tomadas con cierto humor, actuaciones horribles, como hacía tiempo que no veía (principalmente de todo el elenco masculino), un guión incongruente y repetitivo, una ridícula pareja de policías cuya aparición causa vergüenza ajena, y lo peor de todo, un desarrollo de la trama que pierde todo su interés en los diez primeros minutos de la película, desaprovechando así un punto de partida que se presumía interesante e incluso excitante.

Porque contar con cuatro universitarias, con cuerpo de escándalo –y sin reparos a la hora de mostrarlo en todo su esplendor-, dispuestas a ofrecernos toda clase de tocamientos lésbicos; no es suficiente. Se agradece, pero no es suficiente.

Y es que "Wicked Lake" se queda corta prácticamente en todo. Como muestra del género sexploitation, que intenta sacar rendimiento del cóctel violencia-vejación sexual, no acaba siendo lo suficientemente bizarra ni provocativa.
El ultraje y maltrato al que se ven sometidas las protagonistas, en el primer tercio de la película, no llega, ni siquiera, a incomodar al espectador. Con lo cual, tenemos que contabilizarlo como un nuevo fracaso.

La segunda parte del film (producto de un estimable giro de la historia en el que las víctimas pasan a ser verdugos, y viceversa) es una nueva muestra de ese subgénero, tan de moda hoy en día, que es el torture-porn o gorno (acrónico de “gore” y “porno”), y que se fundamenta en la exhibición realista, explícita y detallada, de escenas de tortura, sadismo y violencia extrema.
En esta tesitura, "Wicked Lake" sale un poco mejor parada (aunque tampoco demasiado), gracias a un par de escenas que logran transmitir cierta sensación de desasosiego y asco.
Pero sigue sin ser suficiente. Es en esos momentos cuando su condición de cinta casi amateur, pobre tanto en recursos como en talento, se hace más evidente. Los efectos gore son un desastre. Las situaciones de tortura intentan añadir un plus de sensualidad aprovechando las aptitudes físicas de las cuatro protagonistas femeninas, pero se quedan en el intento, debido a la pobreza de la puesta en escena y a unas interpretaciones que dan lástima.

En definitiva, una buena idea de partida echada por tierra por un errático desarrollo y una película que nunca logra superar su precariedad de medios (tanto económicos como creativos y de talento).
Lástima.

Lo mejor: Siempre nos quedaran las muy dotadas –físicamente- protagonistas de la historia.

Lo peor: Casi todo lo demás.