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The Thing (2011)

Crisis de la mediana edad

The Thing Póster

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  • Título original: The Thing
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2011
  • Director: Matthijs van Heijningen Jr.
  • Guión: Eric Heisserer
  • Intérpretes: Mary Elizabeth Winstead, Joel Edgerton, Ulrich Thomsen
  • Argumento: En un centro de investigación antártico, el descubrimiento de una carcasa alienígena desvela una nueva forma de vida capaz de destruir la vida humana tal y como la conocemos.

50 |100

Estrellas: 3

The Thing Grande

Me gustaría dedicar la reseña a A. C., por no poder terminar nuestro viaje a la Antártica, y a A. B. por estar siempre allanando las travesías.

La estudiante de grado Kate Lloyd, especializada en paleontología, ha sido reclutada por un grupo de científicos noruegos – encabezados por el frío Dr. Halvorson – para investigar, en un centro antártico, los restos de lo que parece un alienigena. Al llegar a la zona, descubrirá que el fino hielo por el que pisa esconde el más que probable fin de la humanidad.

The Thing (2011) es una precuela del clásico homónimo dirigido por John Carpenter en 1982, y que a su vez era un re-make (completamente sui generis) de “El enigma de otro mundo” (1951), otra cinta clásica de distinto calado pero también de muy buen resultado. ¿Qué podemos esperar de la “nueva versión”, y del tremendo cacaó, de esta especie de maldición antártica que se produce, más o menos, cada 30 años? Pues en vuestro caso no sé, pero yo me he encontrado con una película que me ha hecho sentir viejo. Una pequeña crisis de la mediana edad. ¿Y a qué viene semejante chorrada? Veréis, con algunas películas es inevitable dejarse llevar por el ejercicio de “¿y si…”, ¿y si hubiese sida dirigida por otro director?, ¿y si el protagonista hubiese muerto al empezar la película?… Pero en este caso la hipótesis es totalmente personal: mientras visionaba a la interfecta no podía dejar de pensar lo que hubiese pensado de ella si la hubiera visto justo recién entrado al instituto, como así hice con la original de Carpenter.

Probablemente os importará un pimiento, pero tengo unos cuantos años a mi espalda, y para bien o para mal sesgan los placeres y sinsabores que tiene a bien ponerme la vida delante. Y con The Thing 2011 la edad es un peaje demasiado caro de pagar. Ya no se trata de violar clásicos o expoliar cadáveres cinematográficos (controvertido tema para darle de comer aparte): si meramente hiciésemos una comparativa entre ambas películas, la actual de Matthijs van Heijningen Jr. frente a la joya de Carpenter – a la inocente cinta de los cincuenta mejor dejémosla dormir tranquila –, podríamos decir que la película moderna es un insulto para la inteligencia del espectador treintañero que disfrutase con las andanzas polares del bueno de Kurt Russell. Pero semejante afirmación es solo la punta del iceberg, porque un servidor, que entraba al cine con la sana intención de despellejar vilmente la nueva cosa, debe reconocer que como película de terror, The Thing (2011) se encuentra por encima de muchas producciones actuales de grandes estudios, y eso pese a estar adscrita antes a la serie B, por presupuesto, que a las grandes estrenos. Sin embargo, no creo que esto último sea decir mucho.

El Bob adolescente, aquel joven punk más “quemaó” que el palo de un churrero, se hubiese metido dentro del cine y hubiese disfrutado, como el gran descerebrado que era, de lo que se ofrecía en pantalla: Una protagonista mona, dosis adecuadas de acción, muertes a go-go, mucho bicho lovecraftiano y explicito, decorados chichinabescos, tensión psicológica… y todo bien empaquetadito en su justa duración y con un final alejado de los convencionalismos hollywoodienses (más o menos)

Pero el tiempo no pasa en balde, y ahora soy más gruñón pero más sabio (bueno, es un decir, sigo siendo un descerebrado) y quiero creer que puedo separar el grano de la paja. Así que lejos de esa experiencia reconfortante que estoy seguro que sentirán los jóvenes aficionados al terror cuando acudan a ver The Thing (2011), mi sensación ante ella fue algo más frustrante, hasta llegar a un tramo final en que se desvelaba la triste realidad: para un servidor, si The Thing (2011) no hubiese soltado ni una lagrimita. Nada aporta al imaginario de Carpenter, y a medida que transcurre el metraje, sobre todo en ese tramo final que os comentaba, se va volviendo tan predecible como “palomitera”.

De hecho, es curioso analizar en que aspectos funciona la cinta de Heijningen Justamente en aquellos en que funcionaba la cinta de Carpenter: el horror de verse atrapado junto a compañeros que pudiesen ser monstruos (¡paranoia! ¡paranoia!), el diseño alienígena de las mutaciones y un pesimismo muy de los ochenta – reinado de la música punk y siniestra –. De acuerdo, resulta funcional en estos aspectos y ayudada por un acabado técnico adecuado (que no deslumbrante), se hace totalmente visionable y a nadie le costará terminarla, pero su nivel es siempre inferior a la original de la que solo toma los cuatro huecos arguméntales obligados para una precuela y rellenando el resto de historia con remedos fagocitados de la de Carpenter, existen escenas muy similares y resueltas parecido (hasta mezclarse el concepto de precuela y remake de una forma sonrojante), más un final un poco ido de las manos y mera excusa para mostrar todo el potencial de los expertos en efectos especiales.

A respecto anterior: Sí, los FX están básicamente diseñados con CGI – apoyados con los animatrónicos necesarios para hacerlos ligeramente creíbles –. Algo que no veo como un excesivo problema puesto que han sido bastante cuidados, pese a la excesiva presencia en pantalla, casi pornográfica, que tienen los monstruos en su tramo final. Aunque en lo personal suelo ser más partidario del látex y la sangre sintética, quiero recalcar que The Thing (2011) no me ha desagradado a nivel de casquería – que no sustos, porque es demasiado predecible cuando tienes esa edad maldita que os lloraba –. No obstante no albergo dudas: me quedo con los diseños originales, algo más “realistas”, si se puede usar ese adjetivo aquí.

La verdad es que cuando The Thing (2011) se intenta alejar de los parámetros establecidos por su predecesora la diversión baja enteros. No quiero destriparos nada, pero Carpenter era un gran admirador de Lovecraft, y como él maestro de Providence siempre intentó sugerir antes que mostrar (claro que 1982 estaba bastante lejos del estados unidos de principios del siglo XX). En el caso de The Thing la atmósfera dependía fundamentalmente de la paranoia – igual que en la cinta actual – y dejando al espectador en ascuas, sin meterse en explicaciones difícilmente defendibles. Pues precisamente, el libreto de Eric Heisserer intenta sugerir una mayor profundidad, en cuanto a las motivaciones de nuestra querida “cosica”, pero obviamente rompiendo la magia del misterio. Aunque todo hay que decirlo, Heisserer es un guionista de oficio y consigue buenos resultados, comerciales y modernos sin comerse mucho la cabeza. ¡Qué menos! El tío está bastante acostumbrado a seguir argumentos explotados hasta la saciedad: de él son también el guión de Pesadilla en Elm Street (2010) y Destino Final 5.

Con respecto a la presencia, como protagonista absoluta (tras las mutaciones alienígenas, por supuesto) de la cara de moda llamada Mary Elizabeth Winstead (Scott Pilgrim Vs The World, Death Proof, La Jungla de Cristal 4), no puedo decir nada especialmente positivo. La chica no lo hace ni bien ni mal, pero lo hace, claro que el resto de sus compañeros de reparto me resultaron bastante más creíbles pese a ser sus personajes mero cartón piedra. La lucha de egos que entabla su personaje, la estudiante Kate Llloyd, contra el Dr. Halvorson (Ulrich Thomsen) es la esencia de estas definiciones tan vagas que padecen los personajes. En definitiva, no aporta nada la presencia de la Winstead, ni toque femenino ni gaitas, una mera decisión comercial, os lo aseguro. Ahora, guapita es un rato…

Una puntualización que me gustaría haceros: tuve la fortuna de ver la película en versión original; bien, una vez visto el trailer en español os recomendaría que no la vieseis doblada. Sé que es complicado pero… ¡que acento más atroz le han clavado a los noruegos!

Resumiendo, una película solo recomendable para gente joven con ganas de pasar un buen rato, sin comeduras de cabeza ni discursos existencialistas: solo terror sin muchas concesiones. A los más maduros del lugar les resultará tan evidente que estamos ante un producto creado en los despachos de la Universal (antes que en la mente de verdaderos artistas) que probablemente se tirarán de los pelos. Un detalle significativo es ver el bagaje anterior de Heijningen como director: ¡ninguno! A los que veneren la original de Carpenter les diría que no se molestasen, pero como lo harán igualmente (¡y esa es la táctica de la Universal!) solo los pediría que fuesen condescendientes para al menos pasar una hora y media simpática… menos da una piedra.

PD: Aunque con algún año a sus espaldas, existe un video juego de La Cosa, editado en 2002, que sin lugar a dudas hará las delicias de los aficionados. Yo lo sentí en su día como una verdadera secuela, así que si la película de este año os defrauda…

Lo mejor: Te hace sentir joven.

Lo peor: Te hace sentir viejo.