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The guilty

Buenas noches le atiende Asger…

The guilty

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  • Título original: The guilty
  • Nacionalidad: Dinamarca | Año: 2018
  • Director: Gustav Möller
  • Guión: Gustav Möller,Emil Nygaard Albertsen
  • Intérpretes: Jakob Cedergren, Jessica Dinnage, Omar Shargawi
  • Argumento: Asger es un agente de policía que ha sido castigado durante varios meses a jornadas de 12 horas, atendiendo urgencias telefónicas.

DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

The guilty

Un actor en pantalla, una única localización y un thriller de 85 minutos por delante… ¿Se puede mantener la tensión? Pues la respuesta, tras ver este “The guilty”, es sí y ¡de qué manera tan brillante! Desde ya os digo que esta película es un ejercicio de guion sobresaliente, respaldado por uno de esos trabajos de interpretación que son, a la vez, un regalo y un caramelo envenenado para un actor. Un film que fue preseleccionado para representar a su país, Dinamarca, en la próxima edición de los Oscars de Hollywood; nos encontramos ante un título que requiere por parte del espectador un ejercicio de acción, sobre la trama, que termina por tragárselo en la experiencia que supone su visionado.
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ATM

Es mejor no pasar mucho tiempo en los cajeros.

ATM Póster

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  • Título original: ATM
  • Nacionalidad: USA/Canadá | Año: 2012
  • Director: David Brooks
  • Guión: Chris Sparling
  • Intérpretes: Alice Eve, Josh Peck, Brian Geraghty
  • Argumento: Emily, Corey y David se quedan encerrados en un cajero, asediados por un enmascarado.

40 |100

Estrellas: 2

ATM Grande

A Chris Sparling, el guionista de “Buried”, le excitan narrativamente los espacios cerrados. Este, su siguiente guión tras aquella, sucede casi íntegramente en el interior de un cajero automático. Emily, Corey y David son tres compañeros de trabajo que, tras salir de la oficina y tomarse unas copas, es la fiesta de navidad, se vuelven a casa juntos en coche. Paran un momento en un cajero automático a sacar dinero y, cuando se disponen a salir, ven que afuera hay alguien con un abrigo polar junto a su coche. La presencia les da mal rollo de por sí, pero es mucho peor cuando ven cómo éste asesina a golpes a un transeúnte que paseaba a su perro… La identidad del acosador es desconocida; sus motivos, también: los tres encerrados sólo saben que, si abandonan el cajero automático, lo más probable es que corran la misma suerte que ese hombre.

Aunque tiene en común con la película dirigida por Rodrigo Cortés el espacio cerrado y el clima claustrofóbico, la hazaña aquí se presenta un poco más sencilla. Hay tres personajes en vez de uno solo, el lugar de encierro es un poco más amplio, y siempre puede pasar alguien por la calle que pueda auxiliarles… elementos que, en principio, parecen una ventaja pero, viendo el desarrollo de la película, acaban jugando decididamente en su contra. “ATM” hace aguas, precisamente, por esto: ellos son tres y quien les acosa sólo uno. Es evidente que el miedo a lo que pueda hacerte alguien a quien has visto cometer un crimen debe ser un elemento bastante paralizador. Sin embargo, en varias ocasiones uno se descubre preguntándose por qué estos tres personajes no se atreven a salir. A esto, además, se suma el hecho de que vemos continuamente como el acosador se quita de en medio para hacer algo en la parte de atrás del cajero, dejándoles la salida libre. Insisto: quizás, en una situación similar, quien escribe se comportara igual, pero lo que cuenta no es lo que uno haría, sino lo que deberían hacer los personajes por sí mismos. Y, en este caso, la sensación es que han tenido más de una oportunidad de escapar que han desaprovechado.

Así, llega un momento en que uno ve ATM con cierta distancia. Apenas se consigue que el espectador se implique emocionalmente con lo que está sucediendo, teniendo casi constantemente la sensación de que las cosas suceden porque hay que montar un espectáculo de suspense, a pesar de que podrían haber pasado de otro modo. A esto contribuyen, y mucho, las personalidades de los tres encerrados: Emily es una chica guapa a punto de irse de la oficina, David el chico discreto, sincero y currante, y Corey el amigo bromista pesado. ¿Tópicos? Sí. Y, una vez que están encerrados, no revelan un fondo nuevo que resulte especialmente atractivo. Como mandan los cánones de cómo hay que enfrentarse a este tipo de historias, primero se pasa por un momento en el que se echan en cara entre sí el haber acabado allí y, luego, se llega al momento de sinceridad y arrepentimiento.

La tensión debería ir in crescendo conforme avanza la película, y objetivamente, así sucede. Añado el “objetivamente” porque, como se ha ido comentando hasta ahora, determinados elementos juegan en contra. Que los ataques de quien les asedia aumenten de intensidad no es realmente efectivo si tenemos en cuenta que: a) cuesta creerse que estos tres chicos permanezcan dentro del cajero, y b) no son especialmente interesantes como para que nos preocupemos por ellos. David Brooks, para quien ATM es su primera película, planifica con estilo y eficacia. Sin embargo, y cuesta creerlo durante el visionado, cuando se enfrenta a uno de los momentos de mayor tensión antes del clímax (quien haya visto la película sabrá a cuál me refiero a continuación, no lo detallo para no reventar nada) introduce unos momentos antes un plano en el que se ve cómo David puede abrir la puerta del cajero al menos unos centímetros, a pesar de estar bloqueada por un coche, por lo que la siguiente situación, la ya mencionada de supuesta gran tensión antes del clímax, se vuelve insostenible.

A modo de resumen: ¿ATM es entretenida? Sí. ¿Es plana, incoherente y bastante tópica? También.

Lo mejor: El punto de partida de la historia es interesante.

Lo peor: La falta de credibilidad.