terror

Maligno

...pero simpático.

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Maligno

...pero simpático.

Maligno

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Maligno

Tras afirmar que se tomaba un respiro del cine de terror para hacer otras cosas, James Wan hace un ejercicio de intentar volver a sus raíces con Maligno, dirigiendo y coescribiendo (el guión está escrito por Wan y Akela Cooper, quien también está detrás del guión de La Monja 2) esta historia de terror psicológico inspirada en el giallo, las películas Mario Bava o de Brian De Palma, y hasta en el cine de la nueva carne de Cronenberg.

Maligno nos cuenta la historia de Madison Mitchell (una Annabelle Wallis que se entrega a su papel con brío, pero que en mi opinión no consigue que el viaje emocional de Madison nos toque la patata del todo), una mujer que es testigo de terribles visiones dignas de las peores pesadillas. Las cosas no mejoran cuando se da cuenta de que estas visiones no están solo en su cabeza sino que realmente están teniendo lugar en nuestro mundo y que están relacionadas con su tormentoso pasado familiar.
Maligno tiene, como cualquier giallo destilado de la herencia hitchcockiana, un macguffin (o dos), que en este caso es del don de la videncia de Madison, antiheroína conectada con un misterioso ser sediento de sangre
.

Lo mejor: Sus coreografías de acción, y el nivel de locura al que llega en su delirante final. Los que sabemos disfrutar del delirio cuando se hace bien gozaremos de una obra muy interesante.

Lo peor: Los momentos ridículos, los diálogos vacíos y las concesiones que hay que hacer para que la historia encaje .


Escape room 2: mueres por salir

Nuevos puzles y poco más

Escape room 2: mueres por salir

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Escape room 2: mueres por salir

De la mano de Sony, y de nuevo bajo la dirección de Adam Robitel, nos llegó el pasado agosto Escape Room 2: Mueres por salir para traernos una nueva retahíla de acertijos y trampas mortales en un entretenido film sin pretensiones. Teniendo en cuenta el éxito de su primera entrega (costó 9 millones de dólares y recaudó más de 155), la secuela no nos resulta nada sorprendente. El estreno de Escape Room hace un par de años sirvió hasta cierto punto para llenar el vacío que había dejado por aquel entonces la saga Saw, y aunque nos acercaba una premisa mucho menos contundente que la popular franquicia iniciada por James Wan, a su manera era una especie de versión más asequible y digerible por el gran público.
La primera peli no inventó nada de nada en realidad, ni presentó nada revolucionario si tenemos en cuenta que en los dos años anteriores a su estreno se habían estrenado otras 3 películas con el mismo nombre y la misma premisa (Escape Room (2017), Escape Room (2017) y No Escape Room (2018)), películas que, si bien es verdad que tenían una factura técnica peor debido a un menor presupuesto, habían quemado ya un poco la temática y habían hecho que personas como yo llegásemos al estreno de Sony ya un pelín saturados y algo escépticos con lo que íbamos a ver. Pese a esto, Escape Room resultó un agradable entretenimiento que, aunque caía en muchos clichés, generaba tensión y mantenía intrigado al espectador de manera efectiva.

En el caso de esta cinta, se trata de una secuela directa muy ligada a la primera entrega, ya que comienza justo donde nos dejó el final abierto del largometraje anterior, con Zoey (Taylor Russell) y Ben (Logan Miller), a los que al poco se les unen los nuevos concursantes de esta segunda partida: Indya Moore, Holland Roden, Thomas Cocquerel y Carlito Olivero. Es imposible huir de la idea del “mas de lo mismo” en esta reseña, ya que la secuela repite el esquema de la primera parte, con una sucesión de secuencias-puzzle que los protagonistas deben resolver a contrarreloj, antes de que el juego acabe con sus vidas mediante las trampas más sádicas y retorcidas.

Lo mejor: Tensión, diversión y entretenimiento eficaz. La celeridad del metraje produce la suficiente intriga para adentrarse en una satisfactoria experiencia.

Lo peor: Arriesga lo mínimo, y desaprovecha la oportunidad de mejorar y evolucionar los puntos fuertes de la primera entrega.


No Respires 2

A veces es tarde cuando la dicha no es buena

No Respires 2

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  • 2.5/5

No Respires 2

Se veía venir que No Respires 2 iba a sufrir un poco de la secuelitis más clásica. Al fin y al cabo, ese es su rollo, para bien, y para mal. Pues por todos es sabido que hay películas que funcionan únicamente en singular, y este es uno de esos casos.

La primera No Respires era una película que sin Fede Álvarez a la dirección corría el peligro de acabar siendo ejemplo de fondo de catálogo de videoclub. O lo que a día de hoy se traduciría en estreno de tapadillo en plataformas. Pero el uruguayo ya había demostrado que tiene un envidiable dominio de la cámara, y fue capaz de unir de forma sorprendente muchos de aquellos elementos que podrían haber resultado en una película algo deforme.

De hecho, los problemas de esta secuela, dirigida esta vez por el habitual co-guionista de Álvarez: Royo Sadagues, vienen dados de añadir demasiado peso a una base que ya salió incluso demasiado redonda una vez. En este caso, la cosa se tuerce demasiado y la goma se tensa de más. Y es que No Respires 2 se sustenta sobre la omisión de información hasta el punto de que es complicado hablar de ella sin desvelar de más, ya que parte del misterio no se esquiva, sino que ni tan siquiera se presenta. Dejemoslo en que el hombre ciego deberá enfrentarse de nuevo a unos asaltantes que irrumpen en su casa, pero esta vez no vienen en busca de dinero.

Lo mejor: el descubrimiento de Rodo Sayagues como solvente director y la siempre encomiable presencia de Stephen Lang.

Lo peor: da demasiadas vueltas para llegar a ninguna parte.


Candyman

Pecado blanco, castigo negro

Candyman

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Candyman

Desde los primeros fotogramas de este nuevo Candyman se notan las ganas del producto de gustar; de enganchar a una nueva generación en la espesa pesadilla que proponía Bernard Rose en 1992 con Candyman, el dominio de la mente. Comenzar con las cartelas de las productoras implicadas en este film invertidas, como si las viéramos reflejadas en un espejo y sonando de fondo el tema de “The Candyman” de la versión de 1972 de Willy Wonka and the Chocolate Factory, son una excelente forma de atraparnos; aunque transmiten un aire desenfadado que contrasta con el espíritu de terror elevado, entiéndase por ese terror de marcado carácter autoral que utiliza el escalofrío para denunciar un tema o lubricar un drama, que predomina en el resultado. Puede que ahí radique el mayor acierto de esta actualización, pero también la mayor objeción: el jugar al despiste en sus intenciones durante casi todo su metraje. Pero como lo que le gusta al espectador del cine de terror es ser zarandeado, podemos decir que lo nuevo de Jordan Peele (en este caso como productor y guionista) logra un resultado notable; pese a que su trazo grueso en su denuncia social, a punto está de lastrar todo el conjunto.

Treinta años después de los acontecimientos de Candyman, el dominio de la mente, las desventuras de la socióloga que investigaba la leyenda urbana de Candyman se han transformado también en un mito. Cuando el artista plástico Anthony McCoy conozca la historia verá en ella la base sobre la que construir todo un discurso creativo. Sin saberlo ha conectado con una fuerza sobrenatural implacable, que pondrá patas arriba todo su mundo. El hombre del garfio regresará al barrio de Cabrini Green en Chicago convertido, gracias a la gentrificación, en un punto de reunión de artistas, intelectuales y emprendedores con buena estrella.

Lo mejor: Muy buena factura y un guion que sabe conectar con la original siendo una secuela y no un remake.

Lo peor: Puede que uno solo quiera ver una cinta de terror y no una arenga política sobre los abusos policiales.


Sitges 2021: el line up sigue creciendo

El festival ha revelado una generosa batería de nuevos títulos y novedades

Sitges 2021: el line up sigue creciendo

Verano equivale a confirmaciones potentes para la edición pertinente del festival favorito de los aficionados al terror y fantástico. El festival de Sitges dio a conocer una demoledora tanda de títulos que formarán parte del line-up de este año. En este articulo os resumimos todo lo anunciado para que nadie se pierda entre tamaña marea de películas.

Película de Inauguración: Mona Lisa and the Blood Moon

Ana Lily Amirpour es una conocidísima cara habitual del festival. Ha preentado en Sitges sus dos películas “Una Chica Vuelve a Casa Sola de Noche” y “The Bad Batch” respectivamente en 2014 y 2016. Este año vuelve para hacer los honores de inaugurar el festival con una película de la cual todavía sabemos poco (se podrá ver por primera vez en el festival de Venecia). La película, protagonizada por Jeon Jong-seo narra la historia de una joven con habilidades extrañas que escapa de un centro de enfermos mentales.

Tiempo

Tempus fugit

Tiempo

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Tiempo

Exceptuando Airbender, donde Shyamalan partía de personajes ya creados para construir una historia completamente original, Tiempo es la primera cinta de este guionista y realizador en la que adapta la obra de otro. Concretamente toma de punto de partida el comic Castillo de arena, de Pierre-Oscar Lévy y Frederick Peeters. Pese a infinidad de cambios y a simplificar el número de personajes, e incluso de inventar una segunda trama, que trata de explicar sino el misterio sí el porqué de la situación que presenta, se mantiene el espíritu de la novela gráfica original con bastante fidelidad.

Varias familias de vacaciones acuden a una remota y secreta playa. Una vez allí, descubren que una misteriosa fuerza les retiene en su interior y que sus cuerpos están envejeciendo a una velocidad endiablada. Comienza una carrera a contrarreloj para salir de la zona antes de que la fatiga y la enfermedad terminen por consumir a todos... pues cada hora que pasa equivalen a dos años de vida.

Lo mejor: La premisa es realmente simpática y contiene reflexiones muy interesantes respecto a tiempo.

Lo peor: En momentos resulta tan ridícula es que facil echarla por tierra.