Supongo, y espero, que ninguno de vosotros se perdiera la pequeña maravilla que fue la primera parte: 30 DAYS OF NIGHT, (para un servidor la mejor película de vampiros de los últimos años), y, a ser posible, que hayais leido los es-pec-ta-cu-la-res comics de Steve Niles y Ben Templesmith en los que se basan las 2 películas. Yo los atesoro más que mi salud, y no solo esos, si no todos los que han hecho juntos. Precisamente el hecho de que el propio Steve Niles participe en esta, en principio sospechosa, continuación le da unas ciertas garantías.
Ha pasado ya un año desde que una horda despiadada de vampiros arrasara la pequeña y tranquila ciudad de Barrow, y Stella se consume de rabia e incomprensión en Los Angeles, intentando convencer a la gente de que ahí fuera merodean criaturas con mucha sed, y muy mala hostia, lease Vampiros. Pero en esta ocasión no está sola, un grupo de cazadores se une a ella para acabar con la inminente amenaza que se cierne sobre LA…
Desde luego el trailer promete fidelidad al comic (aquí publicado como “Retorno a Barrow”).
AUTOR: Elniniodecristal | PUBLICADO: 18/08/10 | CATEGORIAS: Noticias
Tags: sobrenatural,
vampiros
En 2008 el director alemán Dennis Gansel cosechó un buen número de elogios tras dirigir la interesante La Ola (Die Welle), que trasladaba a la pantalla grande la historia real de un profesor que conducía a sus alumnos a través de un ejercicio/experiencia vital relacionado con el fascismo.
El siguiente trabajo de Dennis Gansel ha sido We are the Night (Wir Sind Die Nacht), un aparente cambio radical de registro en el que el director alemán se adentra en el universo vampírico (tan de moda en los últimos años), para ofrecernos una historia sazonada de sangre, sexo, celos y venganza.
Lena, una joven que es mordida por la líder de un trío de vampiresas, pronto se adapta a su nuevo estilo de vida; pero últimamente, la lujuria y la sed de sangre de las que hace gala el grupo se les está escapando de las manos. Enamorada en secreto de un policía, Lena decide darle la espalda a sus nuevas compañeras. La furiosa reacción de las vampiras no se hará esperar…
We are the Night se estrenará en Alemania el próximo 28 de Octubre. Os dejo con el trailer. A ver qué os parece…
“Owen, un chico tímido maltratado por sus compañeros de clase al que le gusta comer dulces y coleccionar historias sobre asesinatos violentos, encuentra la amistad y la venganza en manos de Abby, una hermosa y rara chica que resulta un terrorífico secreto.”
Owen es Oskar y Abby es Eli.
Nos llega el primer trailer de Let Me In, remake norteamericano de la sueca Låt den rätte komma in, que en España conocemos bajo el título de Déjame Entrar, y que a su vez adaptaba para la gran pantalla la exitosa novela homónima de John Ajvide Lindqvist (quien también se hizo cargo del guión de la película).
El trailer es eficaz, siempre he defendido al Monstruoso (Cloverfield) de Matt Reeves, en cuyos hombros ha recaído la responsabilidad de hacer justicia a la impresionante película del sueco Tomas Alfredson, pero el problema, pese a todo, persiste: esta película ya la he visto. Y la he visto hace muy poco. Y lo que ví me encantó, me dejó plenamente satisfecho. Y además la he visto en casa y en cine. Y la considero una de las mejores películas de vampiros que he visto en mi vida… Todavía no veo por ningún lado la necesidad de acercarme al inminente remake de Déjame Entrar (quizás si alguien de confianza me confirma que Let Me In es distinta y, sobre todo, mejor al original…). Let Me In se estranará en todo el mundo el próximo 1 de Octubre de 2010.
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 01/07/10 | CATEGORIAS: Noticias
Empusa es una palabra originaria de la mitología griega. Significa “Ser Ancestral”, y describe a una criatura que sería algo parecido a un híbrido entre un vampiro y una serpiente (o sirena).
Pero Empusa también es una producción de terror española que tiene todos los números para convertirse en una película maldita. Anunciada como la última película escrita, interpretada y dirigida por el tristemente fallecido Paul Naschy, en realidad Empusa inició su andadura allá por el año 2007, de la mano del director Carlos Aured (Los ojos azules de la muñeca rota, 1973). Su deteriorada salud (que finalizó tragicamente con su fallecimiento) impidió a Aured acabar el film, y su amigo y compañero Paul Naschy tomó las riendas del rodaje hasta su finalización.
De nuevo una desgracia se cebó en el film y Naschy enfermó hasta fallecer en Diciembre del 2.009. Sus colaboradores han podido finalizar por fín Empusa, y parece ser que tendremos la oportunidad de verla en la próxima edición del Festival Internacional de Cinema de Sitges, en Octubre del 2.010.
Os dejo con algunas imágenes de Empusa y su argumento, a la espera de poder ofreceros el trailer.
Abel Olaya (Paul Naschy), otrora admirado actor de género malvive con una penosa jubilación. Olvidado por público y crítica se ve obligado a realizar algunos trabajos aprovechando sus dotes adivinatorias que le otorgan su otra gran pasión: las ciencias ocultas. Junto a su viejo amigo Víctor (Antonio Mayans) dan largos paseos por la playa recordando tiempos mejores. En uno de estos paseos encuentran en la orilla del mar una mano humana seccionada a la altura del antebrazo y con un extraño símbolo tatuado en su muñeca.
Pese a la negativa de Víctor, Abel insiste en investigar su procedencia convencido de que ese extraño símbolo se remonta a siglos antes de Cristo, a las empusas – unos seres diabólicos híbridos entre vampiros y sirenas – capaces de adoptar cualquier tipo de apariencia. Mientras tanto en la costa van apareciendo cadáveres mutilados y la policía no tiene ninguna explicación.
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 21/06/10 | CATEGORIAS: Noticias
Tags: indepenediente,
vampiros
No vi Lost Boys 2: The Tribe. No tuve narices. Y eso que, si no me equivoco, la primera secuela de la mítica Jóvenes Ocultos (Lost Boys, 1987) de Joel Schumacher, disfrutó de una correcta distribución en el mercado doméstico español.
No encontré a nadie que tuviera una buena palabra para Lost Boys 2: The Tribe, así que decidí no empañar los estupendos recuerdos que todavía mantengo de la película original.
Pronto nos llegará Lost Boys 3: The Thirst (su estreno en el mercado DVD USA está previsto para finales de año) y, por el momento, las primeras noticias son mucho más prometedoras. Por un lado la dirección corre a cargo del italiano Dario Piana, quien en 2007 firmó la interesante The Deaths of Ian Stone.
Por otro lado los fans de la primera entrega estamos de enhorabuena: los hermanos Frog están de vuelta. Jamison Newlander y Corey Feldman (el recordadísimo “bocazas” de Los Goonies, 1985) repiten en el papel de hermanos expertos en el noble arte de dar caza a las criaturas de la noche.
En Lost Boys 3: The Thirst, el veterano caza-vampiros Edgar Frog (Corey Feldman) se encuentra desarraigado, rotas prácticamente todas sus amistades. Cree que su vida ha llegado a tocar fondo, pero la apoderada novelista de literatura romántico-vampírica Gwen Liebling le ofrece una pequeña fortuna por afrontar la caza de su vida y rescatar a su hijo Peter del gran vampiro DJ Dusk.
Con la ayuda de sus recuperados amigos Zoe, Lars y Blake, Edgar afrontará una sangrienta batalla para exterminar el mal.

En la mejor tradición de la filosofía punk “do it yourself” (hazlo tu mismo), Midnight Syndicate anuncia el estreno en DVD en su propio sello, para este 30 de Julio, de su primer largometraje como realizadores: The Dead Matter
Para ponernos en situación, Midnight Syndicate es un grupo de artistas góticos (buf, esta definición me da repelus) que llevan 13 años creando música ambiental para bandas sonoras, videojuegos e incluso libros. Todo, eso sí, centrado en la imagineria más siniestra y oscura. El hombre detrás de los hilos en el sindicato, Edward Douglas, decidió dar el paso lógico con esa relación tan estrecha como larga, con el mundo del cine. Por fin ha rodado una película de clara tendencia siniestra; mucha serie B y vampiros modernos en una producción avalada por Tom Savini y Robert Kurtzman (experto en efectos especiales, co-productor de Abierto hasta el amanecer y director de Wishmaster)
Una mujer desesperada por la culpa, busca la forma de ponerse en contacto con su difunto hermano. Sumergida en el mundo de lo paranormal y los rituales, descubre una antigua reliquia capaz de dominar a los muertos.
Con tamaña adquisición, es cuando llama la atención de dos (Tom Savini y Andrew Divoff) misteriosos vampiros que llevan siglos enfrentados por el control del submundo. Por si fuera poco, un cazador de vampiros comienza a seguirla en sus idas y venidas nocturnas; preparando así el escenario perfecto para una guerra entre los seres de las tinieblas
La edición en DVD vendrá acompañada por un CD con la BSO, así como un grandes éxitos de Midnight Syndicate. Una oferta interesante que aunque huela a más de lo mismo, como las continuaciones de Vampiros de Jhon Carpenter ó Lost boys ó Abierto hasta el amanecer, cuenta con un esfuerzo interesante en el apartado de efectos visuales y de maquillaje. También resulta tentador un argumento muy pulp pero moderno, ideal para un alquiler de sábado noche. Otro punto a favor será la sobrada calidad de la banda sonora, a pesar de que el gótico ambiental no sea algo que me ponga los dientes largos.
En definitiva, una propuesta independiente que esperemos salga editada con subtítulos en castellano y que goza de una ambientación visual interesante con tantos vampiros, cementerios y amuletos malditos.
AUTOR: Bob Rock | PUBLICADO: 30/05/10 | CATEGORIAS: Noticias
Tags: espíritus,
independiente,
vampiros

LA VALORACIÓN:
65 |100
Estrellas: 3

De nuevo a la carga con esta reciente muestra del splatter japonés más bizarro, exagerado, cómico y sangriento. Vampire Girl vs Frankenstein Girl se une al muy activo género de japonesitas guerrilleras cubiertas de rojo y sin escrúpulos, para causar el mayor daño a sus enemigos sea disparando pechos-misiles, rebanando miembros con katanas, usando su propia sangre como arma ó con sencillos cyberimplantes que disparan afilados penes.
Esta clase de producciones están poco a poco ganándose un hueco propio en el cine fantástico japonés (donde este tipo de bizarradas tienen una rápida aceptación por las referencia clásicas a otros géneros muy amados por los orientales como todo lo relacionado con los “mechas”: lo que para occidente sería un cyborg) y siguen dejándonos a los occidentales perplejos, extrañados y, en ocasiones, encantados. Aparte de la película aquí reseñada, las últimas producciones que enarbolan la bandera del splatter japonés como su máximo exponente podríamos citar Samurai Princess, The Machine Girl ó Tokio Gore Police. Las cintas citadas tienen tantos puntos en común que casi se podría hacer la misma reseña para cada una de estas películas. De hecho, los responsables de efectos especiales, guionistas, directores y, hasta algún actor, suelen ser los mismos alternándose tareas, ya sabéis que los japoneses son una raza muy aplicada y organizada que consiguen sacar oro de las piedras. Para este análisis intentaré centrarme en los elementos diferenciadores de VG vs. FG con respecto a sus antecesoras, aunque ya adelanto en estos primeros párrafos que los que disfrutasteis con los anteriores trabajos de Yoshihiro Nishimura (responsable en efectos especiales de decenas de películas muy sangrientas y director de la destacada Tokio Gore Police), estáis obligado a visionar a estas dos atractivas jovencitas cometiendo unas atrocidades espectaculares que han sido muy bien representadas en pantalla.
Monami es la chica nueva del instituto. Guapa pero callada apenas llama la atención hasta que el día de San Valentín, se atreve a regalarle bombones a Mizushima, el guaperas de la clase (Japón: El mundo al revés, las chicas regalan bombones a sus enamorados). Desgraciadamente Keiko, la lider del grupo de lolitas góticas, lleva mucho tiempo detrás de Mizushima y no va a dejar que la chica nueva se haga con su presa.
Por suerte para Monami, ella no es una chica normal. Es una vampira de cientos de años con una fuerza sobrehumana y un apetito voraz por la sangre humana. Usando sus poderes para seducir a Mizushima, así como su enigmática sonrisa, provoca un accidente en el que Keiko resulta muerta. Sin embargo, el padre de la joven muerte es un científico loco (vestido como los actores Kabuki) que con la ayuda de su sexy enfermera psicópata descubre el método para devolver a su hija a un estado de vida mecánica.
Es ahora cuando la chica vampiro y la chica Frankenstein comienzan una batalla despiadada en un instituto plagado de chicas adictas a cortarse las venas y pandillas obsesionadas con ser de raza negra (la más funky del planeta), usando cualquier parte de su cuerpo y cualquier sangrienta estrategia para conseguir el cariño de un confundido Mizushima.
Os aseguro que el argumento es el que os he contado (muy cercano a la sinopsis oficial). No me he tomado nada raro y la demencia senil todavía aguarda en el horizonte de mi vejez. De todos modos y pasado el interés inicial por los conceptos expuestos en el guión de VG vs FG, uno se da cuenta rápidamente del vacío argumental que se nos presenta en pantalla. La historia se presenta como tal en los primeros minutos de metraje, no existe desarrollo de ningún tipo más allá de que la muerte de Keiko y su resurrección desencadena la gran batalla final. Este punto negativo, así como otras virtudes, son el resultado evidente de la inspiración directa de este film en el manga homónimo de Shungiku Uchida.
Siempre me ha parecido que los mangas son muy estáticos, presentan bonitas escenas, agradables momentos, cómicas situaciones pero “a tirones”. Pues esto es lo que sucede con la línea narrativa de VG vs. FG, prácticamente es una sucesión de espectaculares viñetas pero sin tener una conexión profunda entre ellas. Todo es una excusa y está al servicio del espectáculo visual gore. En todo caso destacaría el pequeño giro final, predecible en cierto momento de la relación Monami y Mizushima, no muy original pero simpático y acorde con la personalidad desenfadada de la chica vampiro. También los personajes están bien caracterizados y perfilados dentro de su exageración (por momentos uno cree estar viendo una película de Troma, sobre todo las escenas protagonizadas por las chicas Ganguro, las aficionadas a parecerse a gente de color); no obstante una vez presentados estos personajes, solo la chica vampiro tiene algo de “tridimensionalidad”.
En resumen, el guión son cuatro hojas a una sola cara, algo en común con el resto de las muestras del splatter japonés. Lo siento por el señor Tomomatsu responsable del mismo, pero su trabajo ha sido mínimo (tampoco es que otros trabajos suyos como Zombie self defense force ó Stacy destacasen por un buen guión)
En este punto, me gustaría puntualizar que este camino de realizar películas con la estética de la nueva carne, muy moderna y colorida visualmente, pero con una historia tan vacía; llegaran a cansar muy pronto al espectador. Curiosamente (y me parece curioso por ser del mismo director) Tokio Gore Police, también basada en un manga, destaca por encima de sus hermanas debido a una mayor profundidad de conceptos y desarrollo de personajes. Creo que el camino a seguir para este tipo de cine, es el marcado por TGP, no por la chica chupasangres y la chica escupetornillos. Y es que una vez superada la sorpresa al visionar tú primera película de este estilo, el resto van impactando menos y olvidándose antes.
Afortunadamente, también contamos con los elementos positivos necesarios para que VG vs. FG sea una experiencia, cuando menos, destacable. Al fin y al cabo, no creo que nadie se ponga a ver esta producción esperando ser deslumbrado por el desarrollo argumental.
Todos los medios del film están destinados a ensalzar las sanguinolentas escenas que se reparten profusamente por todo el metraje. Observamos un buen presupuesto detrás, y es que a pesar de algunos efectos CGI que chirrían (vale, es obvio que sus autores los introducen de una forma cutre para generar una sensación humorística), Yoshihiro Nishimura se ha salido con los efectos, las desmembraciones y especialmente el uso de la cámara y luces para destacar los chorros de sangre que son omnipresentes y eternos por momentos. Es más, si tuviera que nombrar al mejor actor de la película diría sin dudarlo la hemoglobina. Es inevitable quedarse hipnotizado frente a la pantalla, como una polilla ante una luz, en según que escenas. Me encantó un momento nocturno (especialmente porque escasean, lo curioso es que la película transcurre en su mayor parte durante el día y bajo un sol de justicia) donde la estética de vídeo clip se conjuga con el goticismo tradicional a través de una lluvia de sangre que navega entre lo sensual y lo repugnante. Este esfuerzo en los efectos especiales lastra otros elementos de producción como los decorados, siendo poco variados (casi todo el metraje se desarrolla en el instituto, sus clases, patio y pasillos; llegando a cansar esta escasez de localizaciones). No así la banda sonora que aunque a mi no me acabó de convencer, quizá demasiadas canciones al uso acrecentando la sensación de ver una recopilatorio de video clips, reconozco que destacaba por su variedad, incluso atreviéndose con el flamenco. Tampoco afecta a una edición competente y a una fotografía, que de nuevo esclava de los excesos gore nipones, se encarga de destacar el color rojo con un disparo digital muy elegante. Una fotografía e iluminación que hubiese destacado escenas sexuales de haberlas habido. En el aspecto “picante”, que yo entiendo debería ser una seña de identidad del splatter oriental, VG vs FG es demasiado inocentona.
Insisto, los efectos especiales son los protagonistas principales de VG vs FG, todo el equipo sabía muy bien el público que se acerca a sus películas y lo que quiere: Sangre, sangre y sangre. En este terreno me es imposible encontrar ninguna pega de bulto. Y sorprendentemente, las actuaciones de los actores (que en este caso serían todos comparsas de los efectos especiales) no están mal. Que nadie encoja los hombros. Decir que en una película nipona (especialmente de género y no comercial) los actores no son malos en general, es todo un piropo. Además, las chicas y mujeres que conforman el reparto son de una belleza aplastante, destacando la sexy enfermera ayudante del padre de Keiko. De hecho, tenemos todo un señor cameo protagonizado por esa diosa japonesa llamada Eihi Shiina y protagonista de TGP. Otro cameo muy divertido lo protagoniza Takashi shimizu, director de la saga Ju-on (La maldición), haciendo de profesor de chino sencillamente pasado de rosca.
Y este cameo me lleva al último punto destacable: el humor exagerado, bizarro, bruto y negro como pocas de las películas del estilo que he ido mencionando. Y curiosamente, funciona bastante bien (a excepción de en los momentos “apasionados” entre Monami y Mizushima en los que todo resulta infantil y empalagoso), llegando en algunas escenas a volver realmente loco al espectador. Preparaos para las chicas Ganguro con su obsesión por ser como Obama. Impagable y divertido, y también de un humor muy cercano al gusto occidental.
Como conclusión tenemos una película que no se hace larga (quizás esos momentos puntuales de romanticismo, así como escenas alargadas por alargar, véase el video musical que nos ofrecen el científico loco y la explosiva enfermera), ofrece lo que quiere a un aficionado a las exageraciones bizarras de los japoneses y todo envuelto con correctos adornos a todos los niveles. Los espectadores que lleguen de nuevas a este sub-género del splatter japonés se estarán restregando los ojos durante horas debido a la incredulidad, para los espectadores curtidos, Vampire Girl vs. Frankenstein Girl, será una hora y veinte minutos muy entretenida pero que se olvidará a los pocos días.
Lo mejor: Las escenas sangrientas, bien introducidas y de alto contenido "hemoglobinico". El humor loco, en general funciona.
Lo peor: La falta total y absoluta de una trama que justifique la película.
¿Dónde conseguirla?
Gore Nation: “Vampire Girl Vs. Frankenstein Girl” en VOSE.

LA VALORACIÓN:
75 |100
Estrellas: 4

Reiventar la rueda no tiene que ser nada fácil. Agarrar un género tan sobreexplotado como es el vampírico, darle un par de giros, ponerlo del revés, sacudirlo hasta dejarlo aturdido, y volverlo a voltear hasta lograr un producto final digno, original y novedoso, se me antoja algo así como reinventar la dichosa rueda. Una quimera…
Los australianos hermanos Spierig, autores de aquel divertimento con aires de serie Z titulado Undead (2003), lo han intentado, y si bien la rueda no la han reinventado (ni falta que hacía), sí han logrado con Daybreakers llevar a cabo una muestra de cine de colmillos sugestiva y sobrada de atractivo, a la altura de las dos primeras entregas de Blade.
En 2017 la sociedad vampírica domina el mundo. Los últimos supervivientes de la raza humana (relegada al primer – y único – escalafón de la cadena alimenticia) son confinados en granjas dónde se exprime hasta la última gota de sangre de sus cuerpos.
Pero el suministro de sangre se agota. La humanidad está en peligro de extinción, las provisiones de sangre escasean, y la perdurabilidad de los vampiros pasa por encontrar un sustitutivo a la sangre válido para el consumo o hallar una cura definitiva al vampirismo (¿el vampirismo se cura?).
El arranque de Daybreakers es fabuloso. De una manera mucho más austera, sutil y elegante en lo formal de lo que cabría esperar por parte de los hermanos Spierig (a tenor de lo ofrecido en su ópera prima), se nos muestra una civilización de vampiros cuyo modo de vida y cuya cotidianidad debe adaptarse a una serie de clichés, convenciones y pautas de conducta que responden a las normas impuestas por el propio subgénero de los vampiros: automóviles adaptados para ser conducidos a plena luz del día, tenderetes ambulantes que dispensan el ansiado líquido rojo, espejos especiales que sí reflejan la silueta del vampiro… Y junto a estos elementos, toda clase de carteles, programas televisivos, periódicos… que vienen a reforzar, casi de manera subliminal, esa idea de una nueva sociedad de chupasangres. Son toda una serie de detalles quizás algo pueriles o simplistas, pero que, en su conjunto acaban resultando tremendamente seductores y efectivos a la hora de captar nuestra atención y sumergirnos en el particular universo que nos propone Daybreakers.
La magnífica puesta en escena de los hermanos Spierig se encuentra a medio camino entre la sobriedad de la siempre subestimada Gattaca (Andrew Niccol, 1997), con la que Daybreakers comparte además protagonista (Ethan Hawke), y el homenaje al cine negro con tintes futuristas de la soberbia Dark City (Alex Proyas, 1998). En este sentido, rotundo –y quizás inesperado- acierto de los hermanos Spierig a la hora de dotar a Daybreakers de un aspecto visual totalmente acorde con los objetivos perseguidos. Incluso aciertan en el uso de los efectos especiales y de maquillaje, evitando que Daybreakers transmita esa dolora sensación, tan común en los tiempos que corren, de ser un innecesario desfile de efectos CGI que embotan nuestros sentidos (por lo visto, los hermanos Spierig convencieron a la productora para abaratar costes de producción a cambio de ser ellos mismos los encargados de realizar buena parte de los efectos de la película).
A nivel argumental es obvio que la situación planteada por Daybreakers, una sociedad de vampiros al borde del colapso por la nefasta administración de su principal fuente de alimento, y su incapacidad para encontrar un recurso alternativo, darían para edificar un par de discursos ecológicos (la necesidad de energías renovables) y de crítica hacia el capitalismo (el papel de las grandes corporaciones en la explotación de los recursos “naturales”). Pero mucho me temo que esa no fuera, ni mucho menos, la intención última de los australianos. Más allá de metáforas demasiado evidentes, Daybreakers triunfa en su condición de simple (en el mejor de los sentidos) pero contundente entretenimiento con regusto a serie B (pese a su holgado presupuesto y su plantel de actores), que intenta, por todos los medios (y lo consigue tan sólo a medias), darle un nuevo giro de tuerca al género vampírico.
Me resulta sencillo destacar las cualidades que hacen de Daybreakers un plato de agradable degustación: la exquisitez con la que describe una sociedad de vampiros en la que el hombre está condenado a la extinción (aunque, en realidad, esa sociedad que describe Daybreakers tampoco se me antoja tan distinta a una sociedad humana actual), el interés que despiertan la mayoría de sus personajes principales (en especial el hematólogo interpretado por un correctísimo Ethan Hawke), la participación de dos pesos pesados de la interpretación como son William Dafoe, haciendo bueno un personaje que en el tramo final de la película se diluye, y Sam Neill, magnífico en su papel de villano de la función, unos efectos especiales y un maquillaje rotundamente acertados (pese a que no vamos a descubrir nada nuevo en ellos); y las convincentes y muy disfrutables secuencias de acción que pueblan la trama (incluído algún que otro guiño a los amantes de la sangre… y en esta ocasión no me refiero a vampiros).
Sin embargo también me resulta relativamente fácil hacer referencia a un par de puntos que juegan, decididamente, en contra de Daybreakers.
En los compases iniciales de la película se nos muestra una secuencia en la que el Dr. Edward (Ethan Hawke) recibe una inesperada e indeseable visita en su hogar. Es una secuencia de acción espectacular, intensa, de esas que te incrustan en la butaca del cine. El problema es que durante el resto del metraje se echa en falta alguna que otra secuencia que esté, al menos, a la misma altura de la secuencia mencionada. Una presencia más activa de esos aterradores monstruos en los que se convierten los vampiros a causa de la escasez de sangre en sus organismos, creo que hubiera beneficiado considerablemente a la película.
Por otro lado (más grave si cabe), Daybreakers padece de un final demasiado precipitado y en el que abundan las apariciones sorpresa sin demasiado sentido. Una verdadera lástima que no hayan sabido ponerle la guinda al pastel.
En cualquier caso, este par de defectos señalados creo que no empañan el interés y las buenas sensaciones que transmite una película como Daybreakers. Si bien no supone una revolución al género vampírico, sí creo que hará las delicias del aficionado a los colmillos, la ciencia-ficción y la acción con regusto a serie B clásica. Entretenimiento asegurado.
Lo mejor: Su arranque y que todavía haya esperanza para el género de los vampiros tras el incesante desfile de productos destinados únicamente al público juvenil.
Lo peor: El final
|
|
Por Joan Lafulla | joan@almasoscuras.com
|

Hace unos meses os hablaba de The Bleeding, una serie B vampírica, dirigida por Charles Picerni, generosa en presencia femenina y litros de sangre, y que contaba con las presencias estelares de Vinnie Jones, Armand Assante o Michael Madsen (este último en el papel de sacerdote aficionado al exterminio de vampiros. Le podéis ver en una de las fotografías).
Hoy os traigo nuevas imágenes y el que parece ser el trailer oficial de la película. Se desconoce su fecha de estreno, que está prevista para el 2010 y directamente en el mercado DVD USA.
Por cierto, hablando de vampiros, ayer tuve la oportunidad de ver Daybreakers en cine. Muy pronto la reseña en Almas Oscuras (os adelanto que la película me gustó).
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 27/02/10 | CATEGORIAS: Noticias

Higanjima, coproducción japonesa y coreana dirigida por Tae-Gyun Kim, es la adaptación al cine del famoso manga homónimo de Kôji Matsumoto.
Fue estrenada con éxito en Japón el pasado mes de Enero. Para su estreno en DVD USA (previsto para el año el curso), se baraja la posibilidad de rebautizarla con el título de Island of Vampire.
Higanjima cuenta la historia de Akira quien, junto a un grupo de amigos, emprende un viaje a la misteriosa isla Higanjima, donde su hermano mayor permanece desaparecido desde hace meses. Al desembarcar descubren que los habitantes han sucumbido ante los vampiros, los cuales dominan la isla. Akira piensa que todo está perdido y que su hermano ha muerto.
Sin embargo, él está vivo y no fue infectado. Lleva meses entrenándose y sobreviviendo entre los vampiros para vengar la muerte de su novia.









Dread
Leer Reseña
¿De dónde provienen nuestros miedos?
Hidden
Leer Reseña
Los fantasmas del pasado.
Lake Mungo
Leer Reseña
En aguas melancólicas.
Kill Theory
Leer Reseña
El juego del asesino.
The Final
Leer Reseña
Los populares tendrán su merecido.
ZOMD
Leer Reseña
Zombis con ideología política.
The Graves
Leer Reseña
Dos rubias en Skull city.
The Reeds
Leer Reseña
Los Juncos no dan miedo.
Los Lügers
"Suenan como un tiro..."
perdonenlasmolestias.blog.com
Disfruta de la música de Los Lügers en su Myspace.