Una pregunta retórica: ¿Cómo tiene que ser de bruta una película para que los propios coreanos la estrenen con una clasificación de +18?, ¿o de cruel?. Lo pregunto porque la censura en asia generalmente suele ser de tipo político-cultural, no basada en la sangre o las escenas fuertes, vamos, que allí estrenan A SERBIAN FILM y la ponen en programa doble con un drama de época y se quedan tan panchos. Una vez visto el trailer tampoco es que te acabe de quedar demasiado claro, sí hay escenas que prometen sangre, pero nada especialmente exagerado. Pero tal vez hay que fijarse más en el equipo técnico…De en trada tenemos a un director muy interesante y seguido con devoción por un servidor desde hace muuucho, Kim Ji-Woon (A TALE OF TWO SISTERS, THE GOOD, THE BAD, THE WEIRD, A BITTERSWEET LIFE), y un duelo interpretativo que promete ser de alto voltaje: Lee Byung-hyun (A Bittersweet Life, The Good The Bad And The Weird) y el impresionante Choi Min-Sik (Oldboy).
La historia gira en torno a un psicópata que tiene en jaque a la policía coreana desde hace tiempo, uno nada convencional. Mata por el puro placer de matar, no se para a pensar en las víctimas, le da igual que sean mujeres que niños, ancianos que jóvenes, y además lo hace con una desmesurada crueldad. hasta que un día se ceba especialmente con la hija de un Jefe de Policía retirado, que además es la prometida de un agente secreto; el cual no cejará hasta acabar con él por todos los medios, sin miedo a convertirse en el mismo monstruo que intenta atrapar.
Ya está casi confirmada su presencia en Sitges, así que el cartel va mejorando poco a poco. Suertudos los que podais ir a verlo…..
AUTOR: Elniniodecristal | PUBLICADO: 10/08/10 | CATEGORIAS: Noticias
Tags: cine asiático,
psicópatas,
sitges 2010,
thriller,
venganzas
Las primeras noticias que se tiene de la existencia del “Conejito de Pascua” datan de, año más año menos, 1500 en un texto de origen alemán. El Oschter Haws, en teutón, se hacia de harina y azucar y se les entregaba a los niños que habían sido buenos junto con un nido repleto de huevos de chocolate, y para ellos era su festividad favorita junto con las Navidades. Cuando lo primeros alemanes llegaron allá por 1700 importaron la tradición a los EEUU y, desde entonces, es un ritual habitual en las familias americanas. Pero como os podréis imaginar, este Conejo Gigante no tiene mucha pinta de traer nada más que armás afiladas y masacres por doquier.
La película está dirigida por Chad Ferrin, y es su locura anterior al remake de Someone’s Knocking At your Door de la que hace poco escribió el bueno de Joan, y de hecho la que le dió la fama a este tipo de transgresor, pelín sádico y evidente consumidor de productos caducados y drogas variadas, y si no me creéis al lío con el argumento: Un tipo muy peligroso y violento llamado Remington convence a la madre del pequeño Nicholas (algo lento de mente) para que vaya a trabajar tranquila, que él cuidará de su hijo, el pobre. Tan pronto la madre sale por la puerta, Remington llama a la panda de amigos cochambrosos que tiene, unas meretrices (putas, vamos) y a su camello, al cual le encanta abusar de niños pequeños. El único consuelo que le queda esa noche al niño es aferrarse a su conejo de pascua y esperar a que pase todo. Al día siguiente Jonathan ha desaparecido, nadie sabe donde está. Y entra en escena un conejo gigante con muy mala hostia que se dedica a ir tras todos los que abusaron de Jonathan y darles pa’l pelo, eso sí, con armas puntiagudas y sadismo a paladas.
AUTOR: Elniniodecristal | PUBLICADO: 14/06/10 | CATEGORIAS: Noticias
Tags: animales,
independiente,
serie z,
venganzas

LA VALORACIÓN:
75 |100
Estrellas: 4
1:_“INTRODUCCIÓN”:
If an injury has to be done to a man it should be so severe that his vengeance need not be feared.
Niccolo Machiavelli
“Si alguien hace daño a un hombre, tiene que ser tan severo que la venganza no debe ser temida.“
El cruel y visionario Maquiavelo parece que había visto esta película cuando enunció tan famosa frase, ya que eso es exactamente lo que le pasa al protagonista del (sorprendente) debut de STEVEN KASTRISSIOS (la escribe, la dirige y la edita el solito), algo tan terrible que su venganza no es que esté justificada, es de esperar que la lleve a cabo. Personalmente yo sé a lo que se refiere, me explico; sé que es que alguien te haga una putada tan grande, injustificada, desproporcionada y cruel que te pases noches y noches en vela pensando en como devolvérsela (el tipo aquel que dijo lo de “la venganza es un plato que se sirve frío” era un meapilas fino), y lo peor de todo, que no es el caso del protagonista, es que tuve los medios y no sé si me faltaron huevos o me sobró moral. Lo que sé sé es que de vez en cuando me acuerdo y todavía me arrepiento de no haber hecho “algo”.
En alguna parte he leido que esta película tiene un carácter religioso, por el título (Horseman es jinete a secas, pero también se aplica en la biblia a los Jinetes del Apocalipsis) y por el nombre del protagonista: Christian. Pero no estoy de acuerdo para nada, en ningún momento se hace mención de las preferencias religiosas del protagonista, no hay epifanías reveladoras ni queda la sensación de que el tipo actua “guiado” por una mano divina. Pura y sencillamente se venga de quienes le han destrozado la vida con saña, mucha violencia y sin remordimiento alguno.
2:_“RESPONSABLES”:
Como comentaba al principio la película es el proyecto personal del joven de Brisbane(27 años) STEVEN KASTRISSIOS, pero antes de llegar aquí y poder rodar la película tuvo que hacer algo un poco inusual. Para ganarse el dinero suficiente como para rodar la película primero preparó un corto de 10 minutos, que es literalmente el principio de la película, y presentarlo a diversos festivales, donde se gano el respeto y el derecho a rodar la idea completa. En una entrevista reciente comentaba desde que tenía 9 años ya rodaba historias con muñacos tipo Geyperman, más tarde con macotas y luego con gente real, sinceramente, no sé si admirarle o avisar a las fuerzas del orden. Rodearse actores casi noveles como Peter Marshall (que casi solo ha hecho papeles menores en la tv australiana) y la debutante Caroline Mahorasy, y los escenarios suntuosos del desierto australiano, que también forman parte de la película; al igual que la luz, que la reserva para las escenas más crudas y la oscuridad para el sosiego y la paz, y la constante, pero casi no presente de lo bien integrada que está, bso de Ryan Potter.
Todo ayuda a conseguir la perfecta atmósfera con la que escupirnos esta tremenda dosis de violencia, venganza y depravación humana.
3.-“LA HISTORIA”:
La película comienza como debe ser, con una hostia bien dada en los morros, de un tio que ha hecho algo terrible, con una barra de hierro, pero no nos da ninguna pista. Entre paliza y paliza le pregunta constantemente por el original de una cinta, y al no conseguir exáctamente lo que quiere pasa a la tortura psicológica y un incendio para eliminar pruebas, pruebas que siguen vivas cuando le pega fuego a la casucha de la que sale. Sin darnos tiempo a recuperarnos, nos cuenta que todo empezó con una llamada de teléfono y una cinta de VHS. La llamada le informa que su hija adolescente, y un poco alocada, ha aparecido muerta por sobredosis de heroína; y poco después recibe la cinta en la que se ve como la cría, en un estado de completo y desproporcionado colocón, es violada repetidas veces por 4 tipos adictos a los tattoos y los esteroides. Wow. Su primera reacción, con la llamada de la Policía es de extrema culpabilidad, no sabe muy cómo, pero está seguro de que tenía que haberse preocupado más por ella. Cuando recibe la cinta la cosa cambia, primero rabia, después asco, luego más rabia y al final (tras unas escenas terriblemente patéticas y tristes relacionadas con las cenizas de su hija y la posibilidad seria de suicidarse) acepta que si no le importa vivir, tampoco se lo va a permitir a los responsables. ASi que comenzando por el nombre de los distribuidores de las películas (“Young Sluts”), Christian se convierte en un mercancias descontrolado con único objetivo en su vida: matar a los que mataron a su hija.
Y siguiendo la llamada “Ley de Roger Corman”: tienen que pasar cosas cada 10 minutos y siguiendo la estela de clásicos como Get Carter (la versión de Michael Caine) o Harcore, de Paul Shrader, no tenemos ni un minuto de respiro, excepto cuando viaja de noche con una adolescente que hace autostop y le hace compañía amén de tranquilizarle, y que al final de la película jugará un papel bastante relevante y que tal vez, desde mi punto de vista representa la única flaqueza de la película. Y es un cierto intento de redimir al personaje, algo que no hacía ninguna falta, primero porque realmente no lo hace y segundo porque no la necesita.
Lo mejor: La honestidad del argumento, los 2 actores protagonistas y esperar que el director siga por este camino
Lo peor: Ciertas flaquezas en el parte final, poco más
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Por Elniniodecristal | elniniodecristal@almasoscuras.com
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LA VALORACIÓN:
40 |100
Estrellas: 2

El festival After Dark, del que todos los amigos de Almas sois plenamente conocedores, está plagado de experimentos fallidos. Tras cuatro ediciones nadie puede negar que genera más expectativas de las que cumple. Pese a este comentario lapidario y negativo, no escondo mi atracción por el festival en si. Ocho películas al año, rebuscadas entre las producciones independientes de medio mundo con escasa oportunidad de distribución internacional. Acertado parcialmente en sus adquisiciones, solo la intención del festival justifica su existencia. Sin embargo, dicha intención se convierte, al final y para disgusto del espectador, en paradigma ejemplar de los errores endémicos que sacuden al cine independiente de terror: Buenas ideas y propósitos desperdiciados por autocomplacencia y falta de seriedad, energía ó recursos.
Sí, desgraciadamente, The Final padece los mismos males; una idea interesante a priori, cuya resolución es tan pobre de desarrollo y potencia que se convierte en un visionado agónico. No todo es intragable en esta película de venganzas juveniles tamizada por el filtro Saw tan en boga (me niego a usar el termino Torture-porn, puesto que hasta que no se me demuestre la existencia científica de este subgénero yo no creeré en el), algunos de los momentos vividos a lo largo de la hora y media de metraje hacen sospechar de unas aspiraciones muy altas por parte del equipo que rodó The Final. Parece como si las ganas de contar una historia sobre el polémico acoso escolar (ó bullying), estuviesen allí pero al meterse en harina, el director y el guionista hubiesen reculado por miedo, precisamente, a la polémica. Quedando el resultado final en uno de esos insulsos cafés con leche de máquina que causan más daño físico que beneficio.
Los chicos guapos y deportistas del instituto disfrutan de sus días de vino y rosas. Un polvo con la jefa de animadoras, estrenar el coche que su padre le ha regalado, romperle las gafas al raro de la clase…
Las chicas bonitas y populares del instituto apuran cada segundo de su época de gloria en el recinto escolar: Poner caliente al jugador estrella del equipo de rugby con sus cortitas minifaldas, vomitar cualquier exceso calórico y marginar a la fea que lee comics manga…
Los chicos marginados e impopulares del instituto cuentan las horas que les quedan para que suene la campana y puedan huir del infierno que los matones crean a diario por y para ellos…
Las chicas tímidas y solitarias del instituto contienen las lagrimas de rabia mientras el profesor escupe sus conocimientos sobre la pizarra, solo quiere irse a casa para olvidar que las únicas miradas que recibe de los chicos son de desprecio y asco…
Un día normal en cualquier instituto norteamericano, al menos hasta que un grupo de jóvenes que son constantemente sometidos a las burlas y vejaciones de sus compañeros más fuertes y poderosos, realizan un pacto. Han alcanzado el punto de no retorno, su vida no vale nada y solo hay una cosa que justifique seguir respirando una noche más: Enseñar a esos bastardos que los maltratan y acosan el significado de “infierno personal”, una venganza cuyo resultado no importa mientras por el camino inflingan todo el daño posible a sus torturadores.
¿La trampa? Una falsa fiesta en una cabaña. ¿El cebo? El alcohol, la diversión, el sexo; en definitiva, el ego de los populares del instituto. ¿Los cazadores? Varios chicos disfrazados, fuertemente armados y con el cerebro lleno de escenas de sus películas favoritas de terror que recrear
Los párrafos anteriores podrían ser la sinopsis oficial de la opera prima del director Joel Stewart. Como es habitual en cualquier sinopsis (incluso aquellas en las que me tomo, tal vez, demasiadas licencias líricas), el uso de la realidad y de lo mostrado en la película, es un poco tramposo. Todo lo resumido es expuesto en la primera mitad de The Final, cuarenta minutos donde el guionista Jason Kabolati tiene vía libre para adentrarse en los recovecos mentales de unos chicos a los que, de una forma u otra, les importan muy poco sus compañeros. Personajes que pedían a gritos una exploración profunda y degradada de la amoralidad social que padecen. Sin embargo tanto el director, como el guionista y los muy justitos actores, se dedican a realizar círculos alrededor de la cuestión ética tan atractiva que plantea el argumento, pero sin acercarse un milímetro a ella. Estos círculos se conforman con breves escenas poco coherentes entre sí, que ni demuestran porque están tan hundidos los maltratados, ni porque son tan cretinos los maltratadores. Alguien podría argumentar que, como en la realidad, no siempre es necesario buscar un clima psicológico “razonable” para la tormenta de collejas que sufren algunos muchachos en la escuela. Me parece un buen argumento, pero con este enfoque los responsables de la cinta deberían haberse centrado más en los abusos, en la ira, en el odio, en la irracionalidad de moler a palos a un ser humano tan valido como el que más, y menos en usar media película para darnos ligeras pinceladas sobre unos personajes maltratados que solo parecen almas en pena, por la desgana con la que se pasean por pantalla. Esta claro, los productores (¡El director y guionista!) tienen un miedo atroz a que su película sea censurada y bloqueada en Estados Unidos por lo polémico que resulta el tema del acoso escolar en la “tierra de la libertad”. Este miedo será mucho más patente e hiriente (para ti, sufrido espectador) en la segunda mitad de The Final. Claro que tampoco me extraña dicho temor a la censura cuando resulta que la propia distribuidora, Lionsgate, no va a usar el poster que veís en la reseña por considerarlo demasiado violento. (Gracias a elniniodecristal por este apasionante dato sobre la censura en los montajes del photoshop)
Me resultó muy molesta esta falta de intensidad psicológica, así como la mogijateria demostrada por Joel Stewart en cualquier hecho violento relatado. Creo que una película independiente era el mejor patio de recreo para exponer la desagradable situación que viven en sus clases (ó celdas según prefiraís) muchos jóvenes norteamericanos y, por culpa de la dichosa globalización, otros no tan norteamericanos. Una apuesta por retorcer hasta el límite las ideologías de los personajes y sus reacciones ante la violencia, en lugar de crear sombras de cartón piedra; hubiera generado una atmosfera más terrorífica. Precisamente esa que se nos trata de vender en sus trailers, postres y promociones.
Como ya os comentaba, es en la segunda mitad de The Final cuando toda duda que pudiésemos albergar sobre la película se disipa. “Es un quiero y no puedo”, nos vemos obligados a musitar apenados. El “ojo por ojo” al que se prestaba una fiesta donde los marginados del instituto, libres ya de cadenas morales, tienen encadenados a sus odiados enemigos, daba para una orgía demoledora de violencia psicológica ó física. La dinámica del film la pedía a gritos, chicos cuyas vidas carecen de sentido no pueden ser tan apáticos e inconexos. Aquí luce en todo su esplendor el miedo de los responsables de la cinta. No vais a visualizar nada políticamente incorrecto, nada realmente cruel. Cero tensión en escenas rodadas con la sabia intención de introducirlas en un trailer que atraiga a los fanáticos de Saw. Una patética edición que hace por momentos plantearse cuantos chicos hay en la cabaña intentando vengarse. Una banda sonora boba y adolescente (¿Tan difícil resulta tratar los tópicos desde una perspectiva fresca y diferente?) La transición entre escenas de exterior a interior es digna de un programa de humor y no de una obra de cine de horror. Los actores ocupan su tiempo en primer plano dando discursos repetitivos y de escaso contenido, ó derramando lágrimas sin creerse ni la mitad de lo que dicen; solo rescataría a Lindsay Seidel que interpreta a una pseudogótica, con cara de muñequita, llamada Emily ….y así podría rellenar hojas y hojas, con tontunas como estas, pero dejaré a un lado mi fastidio ante un nuevo paquete de ideas tirado al retrete, por lo que creo, la falta de valor de todo un equipo de rodaje.
Parece increíble la considerable cantidad de experiencia poseida por el director como asistente de dirección en bastantes películas y capítulos de series para televisión, algo malas eso sí, destacando negativamente su participación en… WalKer, Texas Ranger; sobre todo, cuando uno tiene que tragarse el patético uso de cuchillos retractiles, sin una mísera gota de sangre, como arma mortal, en un plano casi cerrado. Y aunque técnicamente el hombre se defiende con algún truco estético, especialmente al principio de la fiesta de la cabaña ó el intento por ocultar los rostros de los padres de los chicos marginados ó el pretencioso uso del blanco y negro en la secuencia inicial; el resultado final de su opera prima resulta frío y tedioso hasta llegar al ansiado final, que por chapucero, corrido e innecesario no merece más comentario.
Una mención especial merecen las apariciones de dos actores secundarios adultos que todavía no alcanzo a entender. ¿Qué sentido tienen para la trama? ¿Qué sensaciones nos trasladan? ¿Son un recurso cómico? ¿El contrapunto a la omnipresente adolescencia del film? Me lo pienso dos segundos, ummm…¡Ah sí! ¡El policía y el veterano de Vietnam son los personajes ideales para rellenar quince minutos de guión! ¡Bien, menos qué pensar! Estad atentos a sus apariciones si decidís darle una oportunidad a este nuevo fallo del After Dark Festival 2010. Desde luego, yo me quedo con obras como Tormented, menos pretenciosas, con un tratamiento más cínico y mucho más entretenidas.
Acercaos solo completistas del After Dark ó personas muy interesadas en el fenómeno del “bullying” (aunque seguramente os resulte más aprovechable el documental sobre la masacre de Columbine de Michael “Progre” Moore). Tal vez porque crecí y aprendí en un instituto donde mis únicas preocupaciones eran aprobar latín y mirarle el culo a la compañera que lucía una camiseta de Poison, pero sea por lo que sea, a servidor no lo veréis tragarse otra producción de este tipo hasta dentro de muchos cursos lectivos.
Lo mejor: La intención de contar una historia polémica desde una perspectiva terrorífica.
Lo peor: Unos secundarios "externos" que protagonizan escenas ridículas, así como la falta de ritmo y violencia en todo el metraje
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Por Bob Rock | bobrock@almasoscuras.com
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Desde Australia, dirigida y escrita por Patrick Hughes, y protagonizada por Ryan Kwanten (conocido por interpretar al hermano de Anna Paquin en True Blood), nos llega Red Hill, un thriller de venganza que cuenta la historia de Shane Cooper, un joven oficial de policia que llega a la pequeña localidad de Red Hill acompañado de su mujer embarazada y dispuesto a empezar una nueva vida junto a su familia. Pero cuando llegan noticias de una fuga en prisión, los agentes locales caen presas del pánico y el primer día de Shane se vuelve una auténtica pesadilla.
La causa de todo ello es Jimmy Conway, un peligrosísimo convicto que tras pasar gran parte de su vida entre rejas, ahora busca venganza. En mitad de un auténtico baño de sangre, Shane tomará la decisión de tomarse la justicia por su mano con el único objetivo de sobrevivir.
Red Hill se ha presentado en el actual European Film Market de Berlín y, por lo visto, ya ha despertado el interés de distribuidores británicos, alemanes y también españoles.
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 22/02/10 | CATEGORIAS: Noticias

Desde Canadá nos llega 7 Days, thriller dirigido por Daniel Grou, y cuyo título original, Les sept jours du Talion, deja mucho más claras sus verdaderas intenciones: ojo por ojo, diente por diente.
Bruno Hamel es un doctor que vive junto a su esposa, Sylvie, y su hija de 8 años, Jasmine. Son la estampa de una familia feliz. Pero una tarde todo cambia; su joven hija es violada y asesinada. Cuando el asesino es capturado, Bruno decide secuestrarlo. Lo planea perfectamente y una vez lo consigue, manda un comunicado a la policía contándoles que durante 7 días el monstruo será torturado hasta la muerte.
7 Days (Les sept jours du Talion) se ha estrenado en el Festival de Sundance y las primeras críticas recibidas son muy positivas.
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 25/01/10 | CATEGORIAS: Noticias
Nuestro buen amigo José Pérez, autor de Dead Memories (no os lo perdais), vuelve a Almas Oscuras, su casa, para traernos La Tranza, un terrorífico relato recogido en Rarezas 3.0, compendio de terroríficas historias (algunas publicadas, otras no) que tienen su orígen en oscuras leyendas o simples comentarios de personas cercanas al autor.
Gracias José.
| Leer artículo completo (...) |
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 25/01/10 | CATEGORIAS: Relatos de terror

LA VALORACIÓN:
57 |100
Estrellas: 3

El argentino Adrián García Bogliano, tras sorprendernos gratamente a muchos con Habitaciones para Turistas, un sugerente retroslasher de ínfimo presupuesto pero excelentes maneras, vuelve a las andadas con su última película, No moriré sola, título plenamente adscrito al rape & revenge (violación y venganza), subgénero exploit que causó furor en la Norteamérica de los 70.
Cuatro jóvenes amigas emprenden una travesía por carreteras secundarias. Durante una aparentemente tranquila jornada de viaje encuentran tirada en la cuneta el cuerpo moribundo de una muchacha, con su vestido empapado en sangre.
Tras una breve deliberación, las cuatro amigas deciden subirla al auto y llevarla hasta la comisaría de policía más cercana. Una de las cuatro amigas identifica a lo que parece ser un grupo de cazadores furtivos muy cerca del lugar donde encontraron a la chica herida.
No Moriré Sola sigue, al pie de la letra, los esquemas más básicos y rígidos del rape & revenge, a través de un desarrollo que es un fiel reflejo de lo ofrecido por películas exponentes del subgénero como son La Última Casa a la Izquierda (Last House of the Left, 1972) o La Violencia del Sexo (I Spit on your Grave, 1978).
Degradación sexual, violencia, venganza y muerte en dos únicos actos.
Un primer acto que nos muestra la aniquilación de todo aquello que resulte bello, inocente, virginal, puro… En el caso que nos ocupa, cuatro inocentes jovencitas expuestas a una irascible combinación de sexo enfermizo y violencia gráfica.
Un segundo acto en el que los papeles se invierten. Cazadores cazados. Agresores que pasan a ser víctimas, y víctimas que emprenden una travesía de sangre y muerte empujadas por una irrefrenable sed de venganza.
Este vendría a ser el esquema básico de todo buen rape & revenge. Y esto es también todo lo que está dispuesta a ofrecernos una película como No Moriré Sola. Ni más, ni menos.
Llegados a este punto lo único que nos queda es analizar los méritos propios de la película de Adrián García Bogliano, más allá de la constatación de que cualquier aficionado que conozca mínimamente el subgénero sabrá perfectamente lo que le deparará No Moriré Sola incluso antes de que surjan en la pantalla los títulos de crédito iniciales.
Tras un arranque tituveante, lastrado por un ritmo lento y unos diálogos difíciles de percibir (las actrices, en determinados momentos, murmuran sus líneas de diálogos, complicando severamente su audición), No moriré sola se pone el mono de trabajo y nos muestra uno de los puntos álgidos de la función: cuatro chicas completamente desnudas en mitad de un bosque y a merced de una pandilla de desalmados y psicópatas dispuestos a ultrajarlas, humillarlas, golpearlas y, finalmente, violarlas. La secuencia es dura, salvaje. Me disponía a compararla con secuencias afines de películas que todos conocemos (p.ej La última casa a la izquierda), pero me parece una maniobra inncesaria (ya lo hice en su día con Chaos, de David DeFalco, y dudo mucho que fuera una decisión acertada por mi parte). Se mire por dónde se mire, y se compare con quien se la quiera comparar, se trata de una secuencia realmente incómoda, desagradable, dolorosa y explícita (aunque en un grado mucho menor que la mencionada Chaos… sic, finalmente lo he hecho). Al menos a un servidor siempre le han parecido más difíciles de sorportar este tipo de secuencias que contemplar por enésima vez al zombi de turno dándose un festín con los intestinos del pobre desgraciado que ha caído en sus manos (o en sus mandíbulas, para ser más exactos).
Tras el dolor, el sufrimiento y la deshonra, llega el turno de la rabia desatada y la necesidad vital de venganza. Y con ellas nos adentramos directamente en el segundo acto de No Moriré Sola. Un ajuste de cuentas que cumple, de nuevo, con las directrices del rape & revenge: la venganza llevada a cabo por las víctimas (o por sus familiares más cercanos) sobre sus agresores, superará (o al menos lo intentará) el nivel de brutalidad y violencia de las embestidas precedentes.
Como podéis observar no hay absolutamente nada remotamente nuevo en lo que nos cuenta No Moriré Sola. Es una revisitación casi académica del rape & revenge norteamericano. ¿Vale la pena, entonces, darle una oportunidad?
Dependerá en gran medida de vuestro interés en el subgénero en cuestión. Si os considerais unos buenos aficionados al rape & revenge (violación y venganza), la película de Adrián García Bogliano ofrece alicientes de sobras para darle una oportunidad. Unas actuaciones convincentes, una magnífica fotografía de texturas gastadas y tonalidades ocres que nos retrotrae al cine de horror USA de los 70, unas dosis más que suficientes de violencia gráfica (sin exagerar), algunas secuencias realmente salvajes (la violación) y, en definitiva, la oportunidad de recuperar un subgénero que durante el año todavía en curso parece haber recobrado nuevos bríos tras permanecer durante muchos años en el olvido.
¿Y qué ocurre con todos aquellos a los que el subgénero de violación y venganza no os resulta excesivamente atractivo?, probablemente vuestra mejor opción sea prescindir de No Moriré Sola.
Lo mejor: Es una muestra muy digna del subgénero rape & revenge.
Lo peor: no aporta absolutamente nada nuevo.
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Por Joan Lafulla | joan@almasoscuras.com
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Dirigida por el desconocido Charles Picerni, y protagonizada por el inexpresivo action hero Michael Matthias, The Bleeding cuenta la historia de Shawn Black, un hombre obsesionado con la venganza después de que su família fuera brutalmente asesinada. Su búsqueda le llevará hasta un clan de vampiros que se esconden en una vieja fábrica de armas químicas convertida en local nocturno.
Vampiros, chicas, gore, el tal Michael Matthias en plan Rambo, y un local con ecos a Abierto Hasta al Amanecer. Lo cierto es que todo suena tan a serie B burda, cutre, baratita y trasnochada, que un servidor no tiene ninguna duda de que caerá en la trampa de ver The Bleeding a la menor oportunidad.
The Bleeding tiene previsto su estreno para el 2010 (supongo que directamente al mercado doméstico). Por cierto, se me olvidaba deciros que entre su selecto elenco de intérpretes figuran nombres muy sugerentes como pueden ser Vinnie Jones, Michael Madsen, o Armand Assante... toda una garantía de éxito.
Con cierto aire a Sé lo que hicisteis el último verano (I Know What You Did Last Summer, 1997) nos llega Forget me not, película independiente dirigida por Tyler Oliver y protagonizada, entre otros, por las bellas Jillian Murria (The Graves, 2010) y Carly Schroeder (Prey, 2007).
Forget me not cuenta la historia de Sandy Channing, la más popular de las chicas del Instituto, dispuesta a celebrar por todo lo alto su ansiada graduación. Cuando los amigos de Sandy empiezan a desaparecer misteriosamente, Sandy descubre que el culpable de dichas desapariciones es el espíritu de una adolescente a la que humillaron en el pasado y al parecer ha regresado para vengarse.
La primera vez que oí hablar de Forget me not sus productores andaban a la búsqueda de distribuidores. Esta misma semana Forget me not se estrenará en el Screamfest Film Festival 09, por lo que da la sensación de que el problema de la distribución quedará resuelto. Esperemos que así sea y pronto podamos ver Forget me not.
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 23/10/09 | CATEGORIAS: Noticias
Tags: fantasmas,
independiente,
sobrenatural,
venganzas









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