
Desde Australia, dirigida y escrita por Patrick Hughes, y protagonizada por Ryan Kwanten (conocido por interpretar al hermano de Anna Paquin en True Blood), nos llega Red Hill, un thriller de venganza que cuenta la historia de Shane Cooper, un joven oficial de policia que llega a la pequeña localidad de Red Hill acompañado de su mujer embarazada y dispuesto a empezar una nueva vida junto a su familia. Pero cuando llegan noticias de una fuga en prisión, los agentes locales caen presas del pánico y el primer día de Shane se vuelve una auténtica pesadilla.
La causa de todo ello es Jimmy Conway, un peligrosísimo convicto que tras pasar gran parte de su vida entre rejas, ahora busca venganza. En mitad de un auténtico baño de sangre, Shane tomará la decisión de tomarse la justicia por su mano con el único objetivo de sobrevivir.
Red Hill se ha presentado en el actual European Film Market de Berlín y, por lo visto, ya ha despertado el interés de distribuidores británicos, alemanes y también españoles.
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 22/02/10 | CATEGORIAS: Noticias

Desde Canadá nos llega 7 Days, thriller dirigido por Daniel Grou, y cuyo título original, Les sept jours du Talion, deja mucho más claras sus verdaderas intenciones: ojo por ojo, diente por diente.
Bruno Hamel es un doctor que vive junto a su esposa, Sylvie, y su hija de 8 años, Jasmine. Son la estampa de una familia feliz. Pero una tarde todo cambia; su joven hija es violada y asesinada. Cuando el asesino es capturado, Bruno decide secuestrarlo. Lo planea perfectamente y una vez lo consigue, manda un comunicado a la policía contándoles que durante 7 días el monstruo será torturado hasta la muerte.
7 Days (Les sept jours du Talion) se ha estrenado en el Festival de Sundance y las primeras críticas recibidas son muy positivas.
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 25/01/10 | CATEGORIAS: Noticias
Nuestro buen amigo José Pérez, autor de Dead Memories (no os lo perdais), vuelve a Almas Oscuras, su casa, para traernos La Tranza, un terrorífico relato recogido en Rarezas 3.0, compendio de terroríficas historias (algunas publicadas, otras no) que tienen su orígen en oscuras leyendas o simples comentarios de personas cercanas al autor.
Gracias José.
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AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 25/01/10 | CATEGORIAS: Relatos de terror

LA VALORACIÓN:
57 |100
Estrellas: 3

El argentino Adrián García Bogliano, tras sorprendernos gratamente a muchos con Habitaciones para Turistas, un sugerente retroslasher de ínfimo presupuesto pero excelentes maneras, vuelve a las andadas con su última película, No moriré sola, título plenamente adscrito al rape & revenge (violación y venganza), subgénero exploit que causó furor en la Norteamérica de los 70.
Cuatro jóvenes amigas emprenden una travesía por carreteras secundarias. Durante una aparentemente tranquila jornada de viaje encuentran tirada en la cuneta el cuerpo moribundo de una muchacha, con su vestido empapado en sangre.
Tras una breve deliberación, las cuatro amigas deciden subirla al auto y llevarla hasta la comisaría de policía más cercana. Una de las cuatro amigas identifica a lo que parece ser un grupo de cazadores furtivos muy cerca del lugar donde encontraron a la chica herida.
No Moriré Sola sigue, al pie de la letra, los esquemas más básicos y rígidos del rape & revenge, a través de un desarrollo que es un fiel reflejo de lo ofrecido por películas exponentes del subgénero como son La Última Casa a la Izquierda (Last House of the Left, 1972) o La Violencia del Sexo (I Spit on your Grave, 1978).
Degradación sexual, violencia, venganza y muerte en dos únicos actos.
Un primer acto que nos muestra la aniquilación de todo aquello que resulte bello, inocente, virginal, puro… En el caso que nos ocupa, cuatro inocentes jovencitas expuestas a una irascible combinación de sexo enfermizo y violencia gráfica.
Un segundo acto en el que los papeles se invierten. Cazadores cazados. Agresores que pasan a ser víctimas, y víctimas que emprenden una travesía de sangre y muerte empujadas por una irrefrenable sed de venganza.
Este vendría a ser el esquema básico de todo buen rape & revenge. Y esto es también todo lo que está dispuesta a ofrecernos una película como No Moriré Sola. Ni más, ni menos.
Llegados a este punto lo único que nos queda es analizar los méritos propios de la película de Adrián García Bogliano, más allá de la constatación de que cualquier aficionado que conozca mínimamente el subgénero sabrá perfectamente lo que le deparará No Moriré Sola incluso antes de que surjan en la pantalla los títulos de crédito iniciales.
Tras un arranque tituveante, lastrado por un ritmo lento y unos diálogos difíciles de percibir (las actrices, en determinados momentos, murmuran sus líneas de diálogos, complicando severamente su audición), No moriré sola se pone el mono de trabajo y nos muestra uno de los puntos álgidos de la función: cuatro chicas completamente desnudas en mitad de un bosque y a merced de una pandilla de desalmados y psicópatas dispuestos a ultrajarlas, humillarlas, golpearlas y, finalmente, violarlas. La secuencia es dura, salvaje. Me disponía a compararla con secuencias afines de películas que todos conocemos (p.ej La última casa a la izquierda), pero me parece una maniobra inncesaria (ya lo hice en su día con Chaos, de David DeFalco, y dudo mucho que fuera una decisión acertada por mi parte). Se mire por dónde se mire, y se compare con quien se la quiera comparar, se trata de una secuencia realmente incómoda, desagradable, dolorosa y explícita (aunque en un grado mucho menor que la mencionada Chaos… sic, finalmente lo he hecho). Al menos a un servidor siempre le han parecido más difíciles de sorportar este tipo de secuencias que contemplar por enésima vez al zombi de turno dándose un festín con los intestinos del pobre desgraciado que ha caído en sus manos (o en sus mandíbulas, para ser más exactos).
Tras el dolor, el sufrimiento y la deshonra, llega el turno de la rabia desatada y la necesidad vital de venganza. Y con ellas nos adentramos directamente en el segundo acto de No Moriré Sola. Un ajuste de cuentas que cumple, de nuevo, con las directrices del rape & revenge: la venganza llevada a cabo por las víctimas (o por sus familiares más cercanos) sobre sus agresores, superará (o al menos lo intentará) el nivel de brutalidad y violencia de las embestidas precedentes.
Como podéis observar no hay absolutamente nada remotamente nuevo en lo que nos cuenta No Moriré Sola. Es una revisitación casi académica del rape & revenge norteamericano. ¿Vale la pena, entonces, darle una oportunidad?
Dependerá en gran medida de vuestro interés en el subgénero en cuestión. Si os considerais unos buenos aficionados al rape & revenge (violación y venganza), la película de Adrián García Bogliano ofrece alicientes de sobras para darle una oportunidad. Unas actuaciones convincentes, una magnífica fotografía de texturas gastadas y tonalidades ocres que nos retrotrae al cine de horror USA de los 70, unas dosis más que suficientes de violencia gráfica (sin exagerar), algunas secuencias realmente salvajes (la violación) y, en definitiva, la oportunidad de recuperar un subgénero que durante el año todavía en curso parece haber recobrado nuevos bríos tras permanecer durante muchos años en el olvido.
¿Y qué ocurre con todos aquellos a los que el subgénero de violación y venganza no os resulta excesivamente atractivo?, probablemente vuestra mejor opción sea prescindir de No Moriré Sola.
Lo mejor: Es una muestra muy digna del subgénero rape & revenge.
Lo peor: no aporta absolutamente nada nuevo.
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Por Joan Lafulla | joan@almasoscuras.com
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Dirigida por el desconocido Charles Picerni, y protagonizada por el inexpresivo action hero Michael Matthias, The Bleeding cuenta la historia de Shawn Black, un hombre obsesionado con la venganza después de que su família fuera brutalmente asesinada. Su búsqueda le llevará hasta un clan de vampiros que se esconden en una vieja fábrica de armas químicas convertida en local nocturno.
Vampiros, chicas, gore, el tal Michael Matthias en plan Rambo, y un local con ecos a Abierto Hasta al Amanecer. Lo cierto es que todo suena tan a serie B burda, cutre, baratita y trasnochada, que un servidor no tiene ninguna duda de que caerá en la trampa de ver The Bleeding a la menor oportunidad.
The Bleeding tiene previsto su estreno para el 2010 (supongo que directamente al mercado doméstico). Por cierto, se me olvidaba deciros que entre su selecto elenco de intérpretes figuran nombres muy sugerentes como pueden ser Vinnie Jones, Michael Madsen, o Armand Assante... toda una garantía de éxito.
Con cierto aire a Sé lo que hicisteis el último verano (I Know What You Did Last Summer, 1997) nos llega Forget me not, película independiente dirigida por Tyler Oliver y protagonizada, entre otros, por las bellas Jillian Murria (The Graves, 2010) y Carly Schroeder (Prey, 2007).
Forget me not cuenta la historia de Sandy Channing, la más popular de las chicas del Instituto, dispuesta a celebrar por todo lo alto su ansiada graduación. Cuando los amigos de Sandy empiezan a desaparecer misteriosamente, Sandy descubre que el culpable de dichas desapariciones es el espíritu de una adolescente a la que humillaron en el pasado y al parecer ha regresado para vengarse.
La primera vez que oí hablar de Forget me not sus productores andaban a la búsqueda de distribuidores. Esta misma semana Forget me not se estrenará en el Screamfest Film Festival 09, por lo que da la sensación de que el problema de la distribución quedará resuelto. Esperemos que así sea y pronto podamos ver Forget me not.
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 23/10/09 | CATEGORIAS: Noticias
Tags: fantasmas,
independiente,
sobrenatural,
venganzas
Desde Argentina, y de la mano de los chicos de Paura Flics, llega a Almas Oscuras "No moriré sola", la nueva película del director y guionista Adrián García Bogliano, autor, entre otras, de la estupenda "Habitaciones para turistas", comentada en este mismo blog hace unos meses.
"No moriré sola" está teniendo una excelente recepción en todos los festivales en los que se ha estrenado, cosechando magníficas críticas y recibiendo un buen número de premios.
Su último éxito se ha producido en el "A Night of Horror International Film Festival", celebrado en Australia, dónde ha recibido el premio a la "Mejor Película Extranjera", siendo su director Adrián García Bogliano merecedor del premio al "Mejor Director".
Además, la película ha sido seleccionada para algunos de los más importántes certámenes de cine de género: el Toronto After Dark Film Festival, el Festival de cine de horror de Bruselas, el 25 Festival internacional de cine de Amsterdam, el "Dead by dawn" de Escocia y el "Fantasia" de Canadá, entre otros (gracias a los amigos de Horas de Horror).
"No moriré sola" nos cuenta la historia de cuatro amigas que regresan a su pueblo por una ruta perdida, montadas en su destartalado auto, tras haber finalizado el año lectivo. A medio camino recogen a una joven herida, víctima de un grupo de cazadores furtivos. En su afan por ayudarla se convierten en víctimas casuales de este grupo de salvajes , quienes descargaran todo su furia contenida contra las jovenes.
Cine de raptos, abusos y venganzas, de estética setentera, que nos retrotrae a títulos míticos como "I Split on your Grave" (o la más reciente "Death Proof" de Quentin Tarantino).
Por mi parte sólo añadir que "No moriré sola" en breve entraré a formar parte de las más esperadas de Almas Oscuras.
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 09/04/09 | CATEGORIAS: Noticias
Tags: sexploitation,
venganzas

LA VALORACIÓN:
80 |100
Estrellas: 4
Dos películas por el precio de una. Eso es lo que nos ha ofrecido el francés Pascal Laugier en su esperadísima "Martyrs".
En la primera de dichas películas Laugier aprovecha una tópica excusa argumental de venganzas consumadas para adentrarse, de lleno, en el terreno formal/estético del nuevo cine de horror francés.
Lucie, tras quince años de acumular odio y resentimiento, irrumpe en la casa de sus supuestos captores. Lo que viene a continuación es un auténtico baño de sangre. Una sucesión inacabable de furiosas secuencias de violencia explícita y sin límites aparentes. Todo ocurre de forma muy rápida, muy intensa. Un torbellino que arrasa con todo a su paso, impidiendo que el espectador disfrute de un solo tiempo muerto en el que poder tomar aire.
Todo sucede a tal velocidad que apenas logramos apreciar lo banal que resulta su guión. Las situaciones se alargan con el único objetivo de seguir epatando al espectador con unos niveles de crueldad prácticamente desconocidos.
Una única excepción a la intrascendencia de la historia que se nos cuenta: la espectacular forma en que Laugier escenifica el desequilibrio mental de Lucie (dotando su estado de perturbación de una terrorífica presencia física). El único recurso puramente argumental que sobresale por encima de la orgía de violencia y sangre con la que arranca "Martyrs".
Poco importa que no sepamos absolutamente nada de lo ocurrido durante esos quince años que han llevado a Lucie y Anna a su situación actual. Poco importa que no conozcamos la nauturaleza de la relación entre ambas y que, difícilmente, podamos sentir empatía por ninguna de ellas. No es ese el campo en el que se mueve una película como "Martyrs".
Violencia sin excusas, sin cortapisas. Poner a prueba la resistencia del espectador a través de una serie de secuencias planteadas como auténticos tour de force, y que, muy probablemente, supondrían todas ellas, de forma individual, el punto álgido de cualquier otra película de terror al uso.
Y todo ello servido de la mano de un director, Pascal Laugier, que tiene muy bien aprendida la lección. "Martyrs" supera claramente en cuanto al nivel de violencia expuesto, al "Frontiere(s)" de Xavier Gans y al "Aute Tension" de Alexandre Axa (y no estoy diciendo con esto que sea mejor o peor película que estas). Lo que no varía en absoluto es su apuesta formal. La manera de exponer o mostrar dicha violencia. Realismo sucio logrado, eso sí, a base de cuidados artificios que logran encumbrar el atractivo visual de la propuesta (Laugier demuestra ser un magnífico coreógrafo de la violencia y tener un gusto exquisito para la fotografía). Cine hecho por y para las vísceras, dónde es un ejercicio de absoluta futileza el pretender encontrar cualquier tipo de justificación moral a todo lo que ocurre frente a nuestros ojos.
El verdadero y único argumento de una película como "Martyrs" lo encontramos en la propia estética y belleza de la violencia, con toda la carga polémica que ello suscita.
"Martyrs" es una película incómoda, difícil. Violencia extrema que no da demasiadas opciones: o la aceptas o no.
Personalmente contemplo Martyrs como un ejercicio de valentía cinematográfica. ¿Cuántas películas al año tenemos la oportunidad de ver que ni siquiera se acerquen a los límites a los que nos transporta Martyrs? Nunca una película me impactó tanto ofreciéndome tan poco.
Y cuando todo parece estar listo para sentencia y seguimos intentando digerir las sensaciones extremas a las que acabamos de hacer frente en tan poco tiempo, Pascal Laugier decide llevar "Martyrs" a un nuevo plano de horror, totalmente distinto al experimentado hasta el momento.
(Atención: a continuación se describen parte del contenido de los últimos treinta minutos de la película. Se trata de una secuencia que ha hecho correr ríos de tinta en los distintos blogs y foros que han abordado la película. Pero si alguien todavía no conoce el camino seguido por "Martyrs" en su tercio final, quizás no le interese seguir leyendo esta reseña.)
Nos adentramos en una película distinta. Terreno abonado para la polémica. Pura provocación. Asistimos, sin capacidad de reacción, a una insoportable y excesivamente larga escena de tortura, desnuda de los artificios y recursos estéticos que caracterizaban la violencia de Martyrs hasta el momento.
El ritmo adrenalítico de la primera parte de la película desaparece, se evapora. Ahora todo sucede de forma agónicamente lenta. Todo está filmado de forma austera. No hay música, ni efectos sonoros, ni diálogos. Irremediablemente, toda nuestra atención como espectadores se centra en cada detalle, en cada golpe, en cada nueva mutilación.
Vuelvo a repetirlo por si a alguien se le ha pasado por alto: la controvertida escena se me hizo demasido larga (maravillosamente rodada... pero larga), hasta rozar el aburrimiento.
Y he dejado para el final la trama que intenta dar respuesta a todo el despliegue de violencia de "Martyrs": una búsqueda entre metafísica y pseudo-religiosa del fin último de la violencia. Buscar los límites de la resistencia humana al dolor, y observar qué es lo que nos espera tras sobrepasar dichos límites... Lo siento mucho. Toda esta trama no me convenció en absoluto y la considero la única responsable de una pirueta final cercana al absurdo. Quizás quienes logren sintonizar con esta trama encontrarán nuevos puntos de interés a la película. Mi más sincera enhorabuena.
"Martyrs" es una película intrépida, arriesgada y destinada a crear polémica. Su capacidad para impactar y sobrecoger está fuera de toda duda, pero su radical punto de vista a la hora de exponer gráficamente la violencia cosechará, sin duda, reacciones contrapuestas y airadas.
Por mi parte sólo me queda recomendar su visión de forma apasionada. Martyrs es una de esas experiencias que te marcan, que perduran durante mucho tiempo (para bien o para mal... ). Cine distinto. Cine vivo. Cine valiente. Desde "À l’Interieur" no había vuelto a sentir nada igual.
Lo mejor: Su exposición de la violencia
Lo peor: El tinglado argumental que sustenta el último tercio de la película
¿Dónde conseguirla?
Gore Nation: Martyrs. DVD-Rip. VOSE.
Abájate: Martyrs. DVD-Rip. Formato rmvb
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Por Joan Lafulla | joan@almasoscuras.com
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