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The Red Riding Trilogy

El año de nuestro señor

Red Riding Trilogy

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  • Título original: Red Riding Trilogy
  • Nacionalidad: Gran Bretaña | Año: 2009
  • Director: Julian Jarrold, James Marsh, Anand Tucker
  • Guión: Tony Grisoni
  • Intérpretes: Andrew Garfield, Paddy Considine, David Morrisey
  • Argumento: Trilogía de películas del canal Channel 4 donde se investigan las desapariciones de varias niñas a lo largo de dos décadas.

85 |100

Estrellas: 5

The Red Riding Trilogy

Una niña con alas de ángel: una imagen poética y tétrica a la vez.

A comienzos de octubre, vi en la Fnac del centro de Madrid que había salido a la venta la novela de David Peace Red Riding, The Year of Our Lord 1974, primera de las cuatro en las que se basa esta miniserie de tres películas. Y no hace mucho, en el suplemento literario de El País, se hablaba de la misma. Espero que no pasen desapercibidas, así como que algún canal de televisión se encargue de emitir su versión audiovisual. Si no, siempre queda Amazon o cualquier otra vía, porque vale la pena acercarse a ellas.

Año 1974. Yorkshire. Junto a la plana mayor de la policía, los padres de Clare Kempley denuncian la desaparición de su hija de 10 años y piden a quien quiera que la tenga que la deje volver a casa. Entre los asistentes a la rueda de prensa está el joven Eddie Dunford, corresponsal de prensa. Eddie cree encontrar similitudes entre la desaparicón de la pequeña Claire y otras tres acaecidas años atrás.

Año 1980. Yorkshire. El llamado “destripador de Yorkshire” ha matado a doce mujeres en los últimos cuatro años. Aunque la policía lleva tiempo investigando el caso, para intentar dar un nuevo enfoque y conseguir un avance, se coloca al frente del proceso a Peter Hunter, detective que llevó a cabo la investigación de la matanza del pub Karachi, que tuvo lugar en 1974 y que llevó a un callejón sin salida.

Año 1983. Yorkshire. Desaparece una niña de diez años, Hazel Atkins. John Piggot, abogado no muy hábil en su profesión cuyo padre era policía en la ciudad, será el encargado de intentar esclarecer las conexiones entre esta nueva desaparición, las sucedidas diez años atrás, y algunas de las muertes relacionadas con “el destripador de Yorkshire”.

De este escueto y sucinto resumen no debe deducirse que lo que ocurre en 1974 y 1980 queda inconcluso, y que el visionado conjunto de las tres películas que conforman Red Riding sea una experiencia fatigosa y confusa, de ir acumulando datos e informaciones hasta llegar, por fin, a la última y que se aten los cabos. De hecho, lo primero que sorprende es que, a excepción de ésta, las dos primeras pueden verse de un modo independiente sin ningun problema. Las conexiones entre la primera y la segunda están resueltas vía flashbacks lo mismo que en cualquier película cerrada en sí misma, así que no hay nada que temer. Y esto, ya de por sí, me parece todo un punto a su favor.

Red Riding es una trilogía de tv movies de Channel 4 que adapta las novelas homónimas de David Peace. Las novelas son cuatro, en realidad, pero en la primera película se unen las dos primeras novelas (1974 y 1977). Es un proyecto y una idea fascinante: a lo largo de tres años, se estructuran tres historias diferentes (?) con algunos personajes en común. Éstos son el hilo conductor de la historia de fondo, aunque no los personajes principales de cada película. Se trata de un grupo de policía de Yorkshire, encargados de la investigación de cada uno de los casos que tiene lugar durante estos años, y algún que otro secundario apartado de los agentes de la ley o, más bien, huyendo de ellos. Cada película dirigida por un director diferente, aunque el guión de las tres sea de la misma persona, Tony Grisoni (“Miedo y Asco en Las Vegas” o “Tideland”, ambas de Terry Gilliam). Red Riding se ha convertido ya, por derecho propio, en un arma arrojadiza para aquellos que auguran el final del cine debido a la calidad de los últimos proyectos de la pequeña pantalla.

Julian Jarrold se encarga del año 1974. Curtido en series de televisión inglesas, y director de algunos largometrajes (en España, hemos visto suyas “Pisando Fuerte” y “Retorno a Brideshead”), se encarga de entrar, por primera vez, en el universo de Yorkshire y su grupo de policías. El argumento de la misma gira en torno a Eddie Dunford (Andrew Garfield, “La Red Social”), joven periodista que vuelve a su hogar para ser el corresponsal del Yorkshire Post de la policía. Así, su primer encargo será cubrir la desaparición de la pequeña Claire Kempley. Eddie Dunford tendrá que empezar a entendérselas con el llamado grupo de Molloy, por su superior, Bill Molloy (Warren Clarke), respetados policías de la ciudad… Cuando el cuerpo de Claire es encontrado, Eddie es retirado del caso, pero eso no impide que el chico continúe con sus averiguaciones. Esta es, quizás la gran fuerza de este primer capítulo: su personaje central es un joven lleno de grandes esperanzas y ánimo, dispuesto a todo por ganarse un lugar en su trabajo; también, la película del 74 es quizás la más melancólica de las tres: está presidida por un áurea de constante tristeza, de fatalismo. Prácticamente, desde el minuto uno, sabes que no puede acabar bien, que cada avance del joven Eddie en la investigación implica un paso más hacia abajo en un pozo sin fondo.

Por el camino, mientras tanto, un par de imágenes se clavan en nuestro subconsciente: quien ha matado a la pequeña Clare Kempley, ha intentado coserle unas alas de cisne a la espalda. El primer “interrogatorio” policial que presenciamos, casi al final de la cinta. Y la esposa del constructor John Dawson, desequilibrada, digna heredera de Ramona Linscott, la madre de “La Dalia Negra”. No es casual este comentario: Red Riding es un escalofriante ejemplo de novela negra y, como las mejores, bordea el thriller más mórbido: asesinato de niñas, violaciones, abusos sexuales, prostitutas, chaperos, asesinos en serie… todo, en este primer capítulo, dentro del desencanto y la tristeza más absoluta.

James Marsh se encarga del año 1980. Director de las fantásticas “Man On Wire” y “Wisconsin Death Trip”, dota de un tono más moderno y contemporáneo a la cinta, lo que se convierte en un curioso contrapunto ya que su historia es, por así decirlo, la más “conservadora” de las tres. Peter Hunter (Paddy Considine) descrito al principio de la película como un hombre casado, sin hijos, honesto, con un expediente limpio, es requerido por el Ministerio del Interior para que lleve a cabo una investigación paralela a la que lleva la policía sobre el “violador de Yorkshire”, que ya se ha cobrado doce víctimas. En realidad, se trata más bien de limpiar su imagen: Peter Hunter fue el encargado de llevar a cabo la investigación de la matanza del pub Karachi, en 1974, suceso que cierra la cinta anterior, expediente que no pudo ser cerrado. Peter elige como compañeros de investigación a Hellen Marshal (Maxine Peake) y John Nolan (Tony Pitts), y juntos son supervisados por dos policías del grupo de Molloy; uno de ellos, Bob Craven (Sean Harris) no es, precisamente, el mejor compañero para un caso así, sobre todo tras haber visto “Red Riding 1974”. El capítulo del año 80 es más crudo que el del 74. Aquí, otro personaje honesto, como es Hunter, intentará arrojar luz por todos los medios en un caso en el que, quizás, se le han adjudicado al “violador de Yorkshire” más víctimas de las que son suyas por derecho propio… La relación que se establece entre Peter y Hellen, y la inusitada relevancia que adquiere entre ellos el sacerdote Martin Laws (Peter Mullan) configura el grueso de la película.

Nuevas imágenes para el recuerdo: una casa ardiendo. El terrible fin de un antiguo policía arrepentido.

Y, así, llegamos al año 83, dirigido por Anand Tucker.

El objetivo de este capítulo no era nada sencillo: cerrar la trama de continuidad y ofrecer, a su vez, un argumento interesante. Así que, para llevarlo a cabo, se reparte el protagonismo entre John Piggot (Mark Addy), hijo de uno de los policías del grupo de Yorkshire, que intenta que se libere de la cárcel a un falso culpable por las desapariciones y asesinatos del año 74, y Maurice Jobson (David Morrisey), policía del grupo que siempre había parecido estar un poco al margen, aunque partícipe, de las actividades de sus compañeros. 1983 es quizás el más violento de los tres episodios, sobre todo en lo que respecta a la crudezad de los “interrogatorios”, con alguna variación en el modus operandi. En el haber del capítulo hay que situar la negativa al golpe de efecto, sustituida por una sabia dosificación de la información: la identidad del asesino que lleva actuando quince años es sorprendente y sosegada, a la vez. Son muchas las historias que hay que orquestar, y todas importantes. Ninguna debe eclipsar las otras. Entre ellas, por ejemplo, comprender una motivación tan potente como es un problema de conciencia. En el debe, sin embargo, mencionar que, quizás, es el capítulo con menos identidad propia, asunto debido a una dirección un tanto despersonalizada, y una orquestación del clímax un poco gratuita: se acumulan demasiadas casualidades seguidas para el final. En general, esta entrega está más centrada en cerrar las tramas y descuida un poco su propia historia. Algo que, por otro, lado, puede satisfacer a muchos espectadores que, a estas alturas, no quieren material nuevo sino acabar de encajar las piezas.

A pesar de esto, el resultado final es enormemente satisfactorio. Los valores de producción son excepcionales, el equipo actoral hace un trabajo espléndido, y el argumento es absorbente. De hecho, sientes que has sido testigo de una parte de la historia de un lugar que, tres películas después, ya conoces. Y, sobre todo, has comprendido, un poco mejor, tus instintos: tanto los más elevados como los más bajos e innobles.

Lo mejor: Las dos primeras entregas.

Lo peor: Que la tercera entrega, siendo una buena película, baje el listón justo en su tramo final.

Vuestros comentarios

1. oct 27, 16:55 | Victor

Hola, se ve muy interesante, ¿donde se pueden conseguir?

2. oct 28, 01:23 | Almas Oscuras

Tiene una pinta increíble… yo ya la tengo a punto de caramelo. De este fin de semana no pasa. Muy buena reseña Manu.

saludos

3. oct 28, 14:53 | Manu

Victor, anda por ahí rondando…

Joan, yo creo que vale la pena echarle un vistazo, sobre todo si te mola la novela y el cine negro un poco…

4. oct 28, 22:03 | elniniodecristal

Molaría una buena página de novela negra, en la que se habla desde Elmore Leonard a Jean Claude Izzo, de Ellroy a Connolly…Esta trilogía me la tengo guardada para un día especial, promete la copona.

5. oct 29, 13:15 | Don Tancredo

Aqui tenéis la trilogía Red Riding con subs en español, algo para no perderse:

gorenation.wordpress…

6. dic 13, 08:48 | elniniodecristal

Me estoy leyendo la novela de David Peace, la primera “1974”, y de una sentada me he cepillado más de la mitad. Es absorbente, terrorífica, cruel y alucinada. A veces parece un Ellroy británico especialmente virulento y malhablado, y otras Rankin con un día especialmente malo. La recomiendo encarecidamente, la novela, ya que la serie esperaré a verla hasta que me haya leído las 4 novelas.

UN PAR DE DETALLES CURIOSOS:
1.- El título de Red Riding hace referencia a las demarcaciones administrativas del condado de Yorkshire (“riding”).
2.- No sabía que la excelente película THE DAMMED UNITED estaba escrita para la pantalla por el mismo autor, un evidente entusiasta del Leeds…

7. dic 13, 19:57 | Manu

Niniodecristal: yo también estoy con la novela, y flipando, tío! Lo único, que temo que, si no se vende bien, no se publiquen las siguientes… Lo del título no lo sabía, pensaba que era un homenaje a CAperucita Roja por el himpermeable de la niña desaparecida…

8. dic 13, 22:47 | elniniodecristal

la segunda ya está en preparación fijo, el resto…veremos

9. dic 28, 21:33 | Lady Necrophage/ Maria Nieves Guijarro Briones

la primera puede que merezca la pena porque llega a enganchar, pega a uno a la pantalla en espera de resolver el enigma de las muertes.
No tiene mucho sentido, en mi opinion, la inclusion de la segunda en el “paquete”. No aporta nada con respecto al caso que se toca en la primera, solo hila algunos personajes y poco mas.
La tercera es, sin duda, a mi juicio, la que mas merece la pena. La que mas dureza muestra si de imagenes hablamos y , e definitiva, la mas decente de las tres. Eso si, el final no me convencio.
Veo que aclaras en tu reseña que es una adaptacion de ciertas novelas. No se que tal estaran los libros, posiblemente mucho mejor que las peliculas que no son ninguna maravilla.
Gracias a tu reseña me he acercado a este tipo de cine que para nada es mi estilo, pero he disfrutado igualmente.
Feliz nekro- navidad a todos!!!

10. abr 3, 23:31 | Ramon

Me enteré de esta trilogía gracias a este sitio. He visto las tres partes (conectadas entre sí tanto por la historia como por varios personajes) y si bien las dos primeras tienen un sabor amargo por la suerte que corren al final los dos protagonistas, en la tercera se resuelven varios cabos sueltos que habían quedado. La ambientación setentera (y ochentera) está muy bien lograda, y el tono gris en general me recordó a los ambientes malsanos/húmedos/depresivos de “Seven”.

Muy recomendable.

11. feb 25, 03:04 | Belma

Me he tragado las tres de golpe. Yo si soy una deboradora de éste tipo de películas, como the killing, las dos versiones, Mileniun, True Detective , The Fall y otras tantas pero éstas os las recomiendo. Lo que no me queda muy claro es el final y no esque no lo entienda , es que no me concuerda con la trilogía, me podrías dar tú opinión, por favor, te lo agradecería.

12. feb 25, 11:37 | KORVEC

No la conocía (no es raro ya que llevo un par de años desenganchado de casi todo) pero tomo nota para hacerme con esta trilogía en cuanto tenga ocasión.

Un saludo

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