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The Vault

Terror de poco interés nominal

The Vault Reseña

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  • Título original: The Vault
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2017
  • Director: Dan Bush
  • Guión: Dan Bush, Conal Byrne
  • Intérpretes: James Franco, Taryn Manning, Francesca Eastwood
  • Argumento: Unos atracadores terminan en un banco encantado.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1.5/5

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Tres hermanos, dos chicos y una chica, andan en un lío y no se les ocurre otra cosa que asaltar un banco. Lo que no sabían es que dicha sucursal apenas tiene dinero en metálico. Por suerte para ellos, uno de los trabajadores de las oficinas les revela la existencia de una bóveda subterránea con seis millones de dólares, lo que no les dice es que hace veinticinco años tuvo lugar una masacre en dicha bóveda qua todavía tiene consecuencias espirituales a día de hoy. Así que los atracadores desatan la ira de los espectros que pueblan los sótanos del viejo edificio.

Empieza de forma sugerente con títulos de crédito bendecidos por una versión de la maravillosa “Crimson and clover” (Tommy James & The Shondells), y continúa con la definición de un escenario único, un marco inusualmente original para el típico relato de casas encantadas: una sucursal bancaria. Sin embargo, lo sobrenatural queda relegado a un rincón demasiado pronto, para revelar los mismos defectos de cualquier serie B, tirando a Z, que intenta ir a rebufo de la productora “Blumhouse”, con el único objetivo de sacar provecho económico del éxito que tienen todas estas producciones clónicas sobre fantasmas dibujados en segundo plano. Ni siquiera la sorprendente presencia de James Franco, el único actor aquí presente poseedor de talento innato, puede darle a “The Vault” un mínimo de empaque, relegándole al relleno, una de cientos, en que se ha convertido el mercado del VOD si hablamos de cine fantástico y de terror.

Diálogos intrascendentes, actuaciones acartonadas, escasez de efectos especiales, transiciones eternas, banda sonora de trazo grueso y una edición trapera son los cimientos sobre los que se erige una historia incapaz de explotar su premisa. Violentando cualquier atisbo de ambientación, el director Dan Bush, un don nadie, toma la línea recta e intenta esquivar a toda costa y sin éxito los vericuetos y agujeros de su propio guión, cuatro líneas unidas por un ir y venir insidioso, sin que los demonios de esa “aterradora” cámara acorazada sean capaces de asomar la nariz. Únicamente es en el clásico flashback, donde conocemos las causas del encantamiento que aflige a esta sucursal, cuando algo de peligro genuino hace tímido acto de presencia –la supuesta excusa de cualquier película de de terror–.

Hora y media difícil de digerir en lo técnico, una dirección plana y lastrada por el clásico presupuesto que no da para retratar nada sobrenatural en pantalla, y que además supone una oportunidad perdida para seguir los pasos de producciones menores pero que han sabido sacar mejor partido de sus limitaciones dentro de entornos muy parecidos. Por ejemplo “Last Shift”. El mismo diseño de su carátula o póster da muestra inequívoca de lo que vamos a encontrar en el metraje: cutrez por los cuatro costados. Y tampoco se libra Francesca Eastwood de esta decadencia generalizada: a pesar de ser hija de dos de los grandes actores del siglo pasado, aquí demuestra que el talento no se transmite genéticamente, si no que es un estado que cuesta alcanzar por muchos padrinos que uno tenga.

Los atracadores llegan al banco, parece que ocurre algo raro y ya ha pasado una hora. De aquí hasta el final un par de apariciones espectrales, jugando con el consabido truco de las cámaras de seguridad del lugar que ocupan los personajes, y una conclusión argumental que intenta ser ingeniosa y en realidad es estúpida teniendo en cuenta que ahonda en los terribles fallos de linealidad que presenta este despropósito fílmico. ¿Os basta para evitarla?

Poco más hay que añadir. Cuidad con el engaño de su tráiler, donde el aprovechamiento de los mejores momentos fotográficos puede dar una idea muy equivocada del tipo de producción al que asistimos, y entended que el lastre más pesado de “The Vault” es lo poco que pasa a lo largo de su hora y media. Salpimentada en un par de ocasiones con una escenografía que podría, remotamente, haber sido algo grande, de haber extendido sus implicaciones y no simplemente repetirlas hasta la saciedad –un puñado de rehenes espectrales con la misma capacidad de aterrar que una anciana desdentada–, esta película es otro peldaño en la gráfica descendente que llevará al cine de terror independiente a cerrar este año como uno de los peores de la historia, donde las nuevas ideas escasean y los medios, justo cuando la tecnología abre infinitas vías de posibilidades, parecen ser un problema en lugar de un acicate.

Imágenes de la película

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Lo mejor: Su arranque y premisa.

Lo peor: Todo lo demás.

Vuestros comentarios

1. sep 15, 21:22 | AZOTE

No vale nada ni como peli de atracos ni como de terror. De hecho siempre se está en tierra de nadie, en ningún momento se apuesta de verdad por uno u otro género. Y cada vez que entran en escena “los otros” da así como un poquito de vergüenza ajena los escasos medios con los que se cuenta y la bazofia del guión que jamás les dota de una minima entidad.

Yo la única finalidad que le he visto a The Vault es que la Eastwood luzca palmito en ropa ajustada porque el rollo Sarah Connor de su papel, además de quedarle grande, no pinta una mierda hamijos. Franco debe estar ahí para hacer un favor a alguien porque vamos, ni pincha ni corta.

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