Estás aquí: Página de inicio » Críticas » Upload

Upload

El nuevo más allá

Upload

Ver ficha completa

  • Título original: Upload
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2020
  • Director: Greg Daniels (Creador), Jeffrey Blitz
  • Guión: Greg Daniels y varios
  • Intérpretes: Robbie Amell, Andy Allo, Chris Williams, Kevin Bigley, Owen Daniels, Christine Ko, Allegra Edwards
  • Argumento: En un futuro próximo la vida se puede extender en un mundo virtual

DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

Upload

La plataforma Amazon prime ha estrenado este mes de mayo la primera temporada de esta franquicia que mezcla comedia, ciencia ficción, romance y thriller a partes iguales. Con estos ingredientes construye un entretenimiento que, al igual que la exitosa serie de Netflix “Black mirror”, anticipa las posibles contradicciones y retos que pueden traernos los avances tecnológicos. De hecho “Upload” bien podría ser una extensión, en clave de parodia, de uno de los episodios más aplaudidos de la mencionada serie: “San Junipero“. Para los que no visteis este relato decir que su nombre es el de una isla de realidad virtual en la que se puede volcar la conciencia de lo seres vivos cuando llega la muerte del cuerpo.

Upload presenta dos mundos: el real, que mantiene los mismos males de nuestra sociedad actual pese a sus múltiples mejoras técnicas. Y el virtual, como “San Junipero”, donde la gente que lo pueda costear tiene la posibilidad de descargar su mente en un superordenador y vivir la eternidad o lo que les den sus ahorros en una suerte de Marina D’or virtual, reflejo más caníbal si cabe del capitalismo globalizado. A esta segunda vida “eterna” llega Nathan Brown (Robbie Amell), un informático al que un turbio accidente de tráfico le ha mandado al otro barrio antes de poder sacar a la luz una aplicación de vida digital que pondría al alcance de todos, ricos o pobres, la posibilidad de extender su vida más allá de plano físico y por toda la eternidad. Para adaptarse a esta nueva existencia contará de cicerone con Nora (Andy Allo), trabajadora de la empresa Lakeview (así se llama este nuevo cielo) con la que, paso a paso, va estrechando una relación romántica. Ambos lidiarán con los problemas de sus respectivos mundos, con sus vidas sentimentales y con los misterios que envuelven la muerte de Nathan.

Resulta sorprendente (y por otro lado refleja lo necia que es la realidad empresarial de nuestro mundo globalizado) que sea precisamente la empresa Amazon, la que financie este torpedo en la linea de flotación del capitalismo más exacerbado. Si algo deja claro esta serie, al menos en su primera temporada, es que sin dinero no eres nada ni en la tierra ni en el más allá. Lakeview se construye como muchos de los videojuegos de sistema android actuales: Cada mejora sobre el paquete básico tiene un coste. Todo aquello que supere los dos gigas de datos al mes se tiene que pagar aparte y si no tienes con qué costearlo permaneces en un estado de suspensión hasta el mes siguiente. Para entender de forma más clara lo injusto de esta nueva realidad Nathan no podrá financiar su estancia en este paraíso, dependiendo del dinero de su potentada novia viva, por la que cada vez siente menos cariño. Para mantener no solo su tren de vida sino su propia existencia, porque si ella no paga puede ser borrado del sistema, tendrá que fingir que la llama de su amor sigue viva.

La serie combina con acierto situaciones humorísticas de duración extensa con infinidad de otras rápidas más propias de tiras cómicas: chistes de tebeo que se desarrollan en 4 o 5 viñetas, aquí traducidas en escenas de menos de un minuto. Ambas velocidades le sientan de maravilla a la extensa galería de personajes que pueblan estas dos dimensiones. Pero tal vez su mayor acierto es hacer accesible tanto referencias informáticas del mundo gamer como por ejemplo el “lag” que en este mundo se manifiesta en tirones en el vuelo de los patos, e innovaciones tecnológicas como las impresoras 3d y sus posibilidades o las aplicaciones para ligar.

Otro factor a favor del resultado es su acertado tono adulto que no esquiva hablar de sexualidad o recurrir a pequeños momentos de gore (como la forma en la que se descarga la mente o la secuencia del experimento de Oscar Mayer). Una incorrección que hacen que su historia romántica no entre de lleno, para nuestro desagrado algo le llega, en el cursi terreno del culebrón adolescente.

Para nosotros, Almas Oscuras, que la historia apueste con cada vez mayor fuerza por su vertiente romántica no nos termina de encajar. Si bien es cierto que nunca se llega al punto de empalagar, cuando un producto funciona tan bien como este, no apetece que dedique tanto tiempo de sus 54 minutos por episodio en tiras y aflojas sentimentales.

La magnífica bis cómica de su reparto es otro de los grandes puntos de la serie. El atractivo Robbie Amell, por cierto bastante parecido a Tom Cruise de joven, sujeta igual de bien los momentos serios que los más tontorrones y además crea una sensacional química con su partener Andy Allo, que encarna el papel más realista de la trama. Entre los secundarios brilla con luz propia la bellísma Allegra Edwards que encarna a Ingrid, novia del protagonista y niña bien, clara encarnación de la rubia tonta del cine americano que termina ganándose al espectador poco a poco. Pero son tal la cantidad de personajes que encantan al espectador que es un tanto injusto señalar sólo a estos tres.

La temporada ha terminado dejando en lo alto todos sus hilos y planteando un universo que ofrece infinidad de posibilidades. Esperemos que renueve y que sus guionistas afinen más si cabe lo que ha sido este arranque tan prometedor.

Upload

Upload

Upload

Lo mejor: Plantea infinidad de ideas y situaciones no gran acierto.

Lo peor: Su mezcla de géneros a veces resulta molesta


Sé el primero en comentar esta entrada.

Escribe tu comentario:

comentarios desactivados para este artículo