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Winchester: La casa que Construyeron los Espíritus

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Winchester Reseña

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  • Título original: Winchester
  • Nacionalidad: Estados Unidos, Australia | Año: 2018
  • Director: The Spierig Brothers
  • Guión: The Spierig Brothers, Tom Vaughan
  • Intérpretes: Helen Mirren, Sarah Snook, Finn Scicluna-O'Prey
  • Argumento: La viuda del creador del rifle winchester construye una casa que albergue los espíritus de aquellos muertos a causa de una de esas armas.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

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El doctor Eric Price es sacado de una de las orgias a las que se ha abandonado tras perder trágicamente a su mujer, por un consejero de la empresa de rifles Winchester. El grupo quiere que evalúe la salud mental de Sarah Winchster para intentar apartarla del comité directivo. La viuda sigue con su tarea de construir una enorme mansión donde dar cobijo a las almas de aquellos que perecieron a manos de uno de los rifles creados por su marido. Una vez llegado a la casa, el doctor Price será testigo de fenómenos que pondrán en tela de juicio su propia cordura, descubriendo que existe un mundo de horror más allá de la muerte.

Comercial, predecible, convencional, simplona. Así se presenta “Winchester” sin saber sacar provecho de, precisamente, su condición de estreno masivo apoyado con cierta cantidad de dinero, tres millones y medio de dólares que no son moco de pavo, y unos realizadores detrás de la obra que han demostrado con creces su conocimiento del cine de género. Los hermanos Spierig, australianos para más señas, surgieron de la serie B más gore con “The Undead”, película de zombis que tal vez debió vivir una mejor suerte, pues me pareció muy divertida durante su estreno en Sitges. Una vez superado este arranque por la zona baja e la tabla se adentraron en producciones sufragadas con más alegría y un acabado realmente interesante: “Daybreakers” y “Predestination”. De nuevo en el candelero tras resucitar la saga “Saw” mediante “Jigsaw”, su octava parte, dan este terrible paso en falso con una película tan peligrosa como un bebé, un muestrario de los diferentes tópicos sobre casas encantadas sin que la idea de partida haya sido aprovechada lo más mínimo.

Sarah Winchester, la viuda del famoso inventor del rifle que llevará siempre su apellido, se dedicó durante los últimos años de su vida a construir una enorme casa cerca de San Francisco donde esperaba albergar a todos los espíritus de aquellos fallecidos a causa de una bala surgida del arma que inventó su marido. Supuestamente guiada por las voces de estos espectros, desarrolló una mansión que a día de hoy se sigue considerando uno de los lugares más encantados del mundo. La buena mujer puso a un pequeño ejército de albañiles a trabajar noche y día, literalmente, para erigir una estructura caótica que cambiada de un día a otro. Uno de los hechos curiosos es que cuando una de las habitaciones era levantada, si el espectro guía veía la paz alcanzada, volvía a ser demolida al poco. De esta manera la casa fue durante veinte años una estructura viva y mutable.

Semejante escenario debería haber sido el ideal para construir alrededor, nunca mejor dicho, una película de horror con mucha ambientación. Más si el equipo detrás se ha mostrado tan solvente con presupuestos limitados como lo han hecho los hermanos Spierig. Sin embargo parece que una extraña maldición surja del metraje y haya afectado al rodaje, convirtiendo cada secuencia en un puñado de fotogramas sin alma. Intentando seguir la estela marcada por las producciones más exitosas de la productora “Blumhouse”, los Spierig simplifican la trama a una sucesión de momentos paranormales cuya integridad se escuda tras un montón de explicaciones verbales que no eran necesarias. Al revés, quizás una aproximación más intuitiva hubiese facilitado algo de la atmósfera que nunca llega a cristalizar.

Que sí trece clavos para encerrar a las almas en pena, que sí contactos con el más allá de forma espontánea… De nuevo nos hallamos en el terreno de la aleatoriedad, un mal endémico de nuestro género que cada día se muestra más agudizado, con unos sustitos de salón que se prodigan en todo momento. La pena que este intento de convertir “Winchester” es un tren de la bruja, donde algo de levedad hubiese casado mejor en lugar de la seriedad mortal con que está rodada, termina haciendo aguas gracias al diseño y planificación de los sobresaltos. No sólo es fácil adelantarse a su descubrimiento, la utilización del sonido y la música es tan banal que ni aun queriendo podríamos sorprendernos. Entonces, si “Winchster” lo intenta pero no destaca como una película de miedo, ¿qué nos queda?

Muy poca cosa, la llegada del psiquiatra para evaluar a Sarah Winchester marca el comienzo del consabido rosario de fantasmas y apariciones intuidas a través de espejos o por el rabillo del ojo. Esta actividad paranormal, al parecer mucho más extraña de lo que debería en una casa que alberga cientos y cientos de almas perdidas, se desarrolla hasta un estúpido tramo final donde se revela que uno de los espíritus díscolos quiere hacer daño a los restos de la familia Winchester. Por supuesto nuestro héroe, un médico del que se desaprovecha un cinismo desarrollado tras perder a su mujer, precisamente tras el suicidio con uno de los famosos rifles, verá puesto a prueba su escepticismo para finalmente descubrir que su experiencia cercana a la muerte, debido a un tiro fortuito en el momento en que perdió a su esposa, lo une irremediablemente con el destino de la propietaria del caserón. Todo demasiado evidente y forzado como para poder tomárselo en serio. No obstante sus autores sí parecen hacerlo, y se concentran en dar una aureola gótica a una historia banal salpimentanda con escenas sobrenaturales dignas del sonrojo.

Pensaba, antes de enfrentarme a este pequeño naufragio, que sus actores podían tejer mimbres allá donde el argumento, obviamente constreñido por su falta de novedad, no llegase a satisfacer la necesidad de una buena historia. Por desgracia me ha sorprendido para mal la escasa química entre Helen Mirren y Jason Clarke, dos intérpretes reconocidos por su solvencia que aquí lucen especialmente incómodos. En el caso de Helen Mirren entendemos su laxa interpretación si atendemos a una larga carrera donde el horror nunca ha formado parte, quizás pensó que el retrato de una viuda envarada y atormentada por la presencia sobrenatural a su alrededor, que por otro lado ella misma se ha buscado, supondría un bienvenido cambio de estilo dentro de su filmografía. La cuestión es que la aproximación tan seca de su personaje, recuerda mucho a su papel de reina Elizabeth en “The Queen”, le resta diversión al asunto. Es decir, tanto tremendismo y formalidad hubiesen funcionado si la trama se hubiese desarrollado con lógica y tensión aplastantes, en otro caso, cierto grado de ironía, al estilo de “We are still here”, le hubiese venido mejor.
Con respecto a Jason Clarke, ni siquiera tomando láudano habrá podido disfrutar los diferentes viajes que realiza aburrido a través de los pasillos que horadan la mansión Winchester, aquí no luce toda su categoría. A su vez los distintos secundarios participan con la dignidad de un casting seleccionado con acierto, pero transitan con el mismo aplomo que los fantasmas malos, penosa escena, que terminan siendo liberados de sus prisiones de trece clavos.

Lo curioso del asunto es que “Winchester” les ha salido bastante rentable a sus productores, viendo multiplicado por diez su presupuesto, eso sin contar con el evidente esfuerzo que han realizado por estrenarla en medio mundo. Perfectamente hubiese podido acabar como un subproducto estrenado en VOD, donde tendría que enfrentarse a rivales bastante inferiores. De otro modo, como ha acabado siendo, su influencia dentro del subgénero de casas encantadas será nula con el paso de los meses, si no semanas, terminando por olvidarse como la tontería que es. Queda disfrutar de una escenografía bastante bonita a pesar de no conseguir engañar al ojo entrenado en ningún momento. Quiero decir que la casa encantada de marras debería haber sido la verdadera protagonista, como así suele ser, pero esta vez su encantamiento pierde cualquier poder de seducción gracias al tremendo vacio tras sus puertas, vacio aderezado con un mensaje antibelicista que no viene a cuento cuando hablamos de provocar terror entre el respetable.

Imágenes de la película

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Lo mejor: A pesar de verse claramente como un set de rodaje prefabricado, la casa de marras es una golosina para la vista.

Lo peor: Predecible y obvia, además de sobre explicada.

Vuestros comentarios

1. abr 21, 22:47 | matias

no importa si estas recien levantado, inconscientemente te vas a encontrar bostezando, resoplando, bufando, volteando los ojos para terminar entrecerrandolos y quedarte medio dormido. tenes que hacer muchos esfuerzos mentales (y fisicos) para evitar esto pero todo va a ser en vano.

si estas en un cine, no te va a molestar si hay alguien cerca tuyo conversando, hablando por telefono o haciendo ruido con las palomitas. es mas, inconscientemente te va a interesar ver mas eso que ver la pantalla.

el entusiasmo que sentias al principio se desvanece, y pronto te encontras incomodo (moviendote mucho en tu asiento), apoyando tu mano a un costado de la cara, golpeteando los dedos, sacando el celular para mensajear, pensando en cualquier cosa (lo que hace que te pierdas parte de la pelicula pero no te importe), mirando el reloj, mirando el decorado de la sala, al tipo o tipa que tenes al lado… hasta que mandas todo a la mierda, te levantas, te vas y no volvés. vuelve la felicidad, sobre todo porque fuiste a verla solo y no tuviste que soportar a tus amigos criticandote por haberlos arrastrado a ver algo tan aburrido. “¿estas son las pelotudeces que te gustan a vos? ¡si me quedaba en casa con mi mujer me entretenia mas, mira lo que te digo, ja ja (risa tonta)!”.

no la vi entera pero diganme una cosa: entre todos los espiritus… ¿no aparece ese de la nena que esta de espaldas. como llorando, y cuando la dan vuelta es un monstruo horrible?
seguro que si.

2. abr 22, 05:19 | Juan Eduardo Bendeck Cordero

Yo quisiera verla, nada más por la pura producción, que se ve de excelente manufactura.
La premisa está entre acertada y mala, sobre todo en estos tiempos de violencia y posmodernidad.
Qué difícil.

3. abr 23, 21:26 | Omar

Es disfrutable sin pretenciones.
Fue un gusto ver a Helen Mirren en una pelicula de terror, sin embargo creo que podía dar más,

No hay nada que agregar a la atinada reseña, la pelicula es muy tópica, un etretenimiento dominguero que no aporta nada nuevo al genero

4. abr 24, 01:11 | MULTIVERSO

Uuuuuhhh…!!. Que bodrio, y encima tenía sustento como para que se pudiese haber hecho algo mucho mejor, ya que lo de “Basado en hechos reales” en este caso le da un gran puntapié de inicio enorme. Desgraciadamente el mercado sigue contaminando al hermoso cine de género.

Ya vendrán tiempos mejores…

5. may 4, 10:48 | paulcrosnier

Si “Winchster” lo intenta pero no destaca como una película de miedo, ¿qué nos queda?’
Verla como una historia gótica de ahí no pasa, con una ambientación impecable, pero para ser una de las películas de terror mas esperadas del año, lamentablemente es un fiasco.

6. jul 22, 03:24 | Cuervo

Infumable…para echarse una buena siesta.

Puntuación: ★★ (sobre 5)

Saludos.

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