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Terror en Amityville

Entre la realidad, la ficción y las historias interminables

Amityville Poster

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  • Título original: The Amityville Horror
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 1979
  • Director: Stuart Rosenberg
  • Guión: Sandor Stern
  • Intérpretes: James Brolin, Margot Kidder, Rod Steiger
  • Argumento: Un joven matrimonio se decide a comprar la casa de sus sueños. Una casa que, un año atrás, fue escenario de un horrible crimen. Perturbadores sucesos sobrenaturales harán la vida imposible a los nuevos propietarios.

65 |100

Estrellas: 3

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Sucedió en 1974. Concretamente, el 13 de noviembre. Un pequeño pueblo, de nombre Amytiville, situado en el condado de Sufflok, Nueva York, se haría famoso debido a un cruento crimen. El joven Ronald DeFeo asesinó a sus padres y a sus cuatro hermanos. Su argumento en el juicio fue, nada menos, que escuchó voces procedentes de la casa que le incitaban a hacerlo. Voces que le advertían del mal que guardaban para él sus seres queridos. Un caso más de locura, una buena actuación para evitar la cárcel con los presos comunes o un caso de casa encantada, lo cierto es que encendió una llama que con el paso del tiempo creó la leyenda.

DeFeo no pudo evitar la carcel, y el 19 de noviembre de 1975 comenzó una condena de 25 años por cada asesinato. Actualmente sigue preso.

Uno año después de la carnicería y con el juicio del criminal todavía reciente, una nueva familia, los Lutz, compraron la casa a un precio rebajado, considerándolo una autentica ganga para lo que parecía ser la casa de sus sueños. Y aquí comienza el verdadero embrollo: exactamente 28 días después de su adquisición, los Lutz tuvieron que salir con lo puesto de la casa, en una noche de tormenta, y no regresar jamás. Los acontecimientos sobrenaturales que presuntamente vivieron aquellos días fueron puestos en papel en 1979 por la periodista Jay Anson. Un libro que no tardó en encontrar la atención por parte de productores de Hollywood. Así, ese mismo año, se dieron prisa para tener lista Terror en Amytiville, adaptación al celuloide casi literal del libro de Anson.

Aprovechando la fiebre y moda que habían desatado los medios y el libro sobre el caso, lo tuvo fácil para convertirse en un gran éxito comercial. Éxito que dio el pistoletazo de salida para lo que sería, a poco riesgo de equivocarme, la saga más longeva de la historia (siete secuelas, un remake y dentro de poco una secuela de dicho remake) en cuanto al subgénero de casas encantadas. Lo que no quiere decir que también haya sido la mejor. Más que nada porque, salvo tras la aceptable primera entrega, que ahora pasaré a comentar, y la más o menos potable segunda (que no era una continuación sino una ficción basada en el personaje de Ronald DeFeo), las demás solo contribuyeron a llenar las estanterías más polvorientas del video club.

La ventaja que tiene Terror en Amytiville frente al resto de la saga es su equipo. Aunque aprovechados a medio gas, contó con un director de calidad probada como Stuart Rosenberg, autor de La leyenda del indomable (1967) o la posterior Brubaker (1980). Contó también con un interesante reparto, encabezado por James Brolin, Margot Kidder y Rod Steiger. La notable banda sonora, nominada al Oscar y al Globo de oro, fue obra de Lalo Schifrin. No iba mal la cosa. El problema es que, aunque aceptable como apunté anteriormente, *la película se resiente de un trabajo ajustado a lo funcional por parte de director y reparto. * Así, la puesta en escena de Rosenberg sigue los acontecimientos con poco entusiasmo, mientras que sus intérpretes de carácter componen correctos personajes, dentro de las limitaciones de su desarrollo en el guión, pero a medio camino entre la profesionalidad y la búsqueda del cheque.

¿Qué tiene entonces esta película para considerarse actualmente un pequeño clásico del cine de terror? Si no destacaba especialmente en ningún apartado, ¿cómo es que se sigue hablando de ella, se siguen haciendo secuelas, remakes y reboots? La respuesta la encontrareis en los propios sucesos que la procuraron su existencia. Y es que estos hechos, ya sean verídicos o una simple estafa, en su época fueron lo suficientemente impactantes para sugestionar a varias generaciones y dejar el morbo servido. Una sugestión y un morbo que, a poco que uno sea aficionado a estos temas, le llevará curioso y dócil ante el visionado del film. Predispuesto, vaya.

Sobre todo en su época, hay que reconocer que Terror en Amytiville funcionaba como “show de los horrores”. No hay que evaluarla, en este caso, como buena o mala, términos quizás demasiado radicales cuando se habla de algo que es puramente sugestión y curiosidad. Aunque algo desfasada hoy en día, funcionó y puede seguir funcionando por su cúmulo de situaciones escabrosas, algunas de ellas realmente aterradoras: extraños líquidos oscuros que salen de los grifos y del aseo, apariciones fantasmales y plagas de moscas cuidosamente organizadas, entre otras cosas. Sin olvidarnos del cambio de humor que experimentaban los miembros de la familia, sobre todo el marido, George, según dicen de asombroso parecido con DeFeo, y que se sintió, alguna que otra vez, poseído por el mismo mal que rondaba la cabeza de aquel.

Más allá de todo esto, no pasa ni pasará de ser una película de casas encantadas del montón. Pese a su popularidad y su aura de clásico e incluso de obra de culto, no estamos ante algo realmente a destacar. Más bien, ante una pequeña rama de las muchas, de mayor o menor interés, que han surgido a raíz del caso DeFeo y el posterior caso Lutz. Algo que hoy en día se encuentra por encima de cualquier fraude demostrable. La historia espectral de Amytiville posiblemente es falsa, y posiblemente los Lutz fueron un poco más ricos después de vender los derechos a la periodista. Ninguno de los varios inquilinos posteriores de la casa ha tenido que salir por patas ni han relatado acontecimiento extraño alguno. Pero, sea como sea, la leyenda de aquella casa, de aquel pueblo que fue y es improvisado destino turístico, ha quedado viva en papel y celuloide.

Lo mejor: Todo lo que rodea el caso, la leyenda que surgió y, como elementos puramente cinematográficos, la notable banda sonora de Lalo Schifrin y el impacto de algunas escenas terroríficas.

Lo peor: Pese a su popularidad y actual estatus de pequeño clásico, no deja de ser, en conjunto, una de casas encantadas del montón. Se queda a medio gas si tenemos en cuanta el potencial de la historia y del equipo detrás y delante de las cámaras.

Vuestros comentarios

1. ago 23, 04:41 | Kmyers

Pues a mi me parece muy buena.. La segunda parte que es una posesión fue la primera pelicula que consiguió quitarme el sueño cuando era niño y pues la primera también me parece muy buena y de culto.. A partir de la tercera no sirven pero las dos primeras son muy buenas :)

2. oct 24, 18:57 | tetsuo

Recomiendo el libro, aunque lo leí de adolescente conozco a varios adultos a los que afectó en su dia. Aunque el público de hace años no es el mismo de ahora creo que merece la pena.

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