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I Survived a Zombie Holocaust

Otra comedia de zombies

I Survived a Zombie Holocaust Review

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  • Título original: I Survived a Zombie Holocaust
  • Nacionalidad: Nueva Zelanda | Año: 2014
  • Director: Guy Pigden
  • Guión: Guy Pigden
  • Intérpretes: Harley Neville, Jocelyn Christian, Ben Baker
  • Argumento: El Infirerno se desata cuando un joven se ve en medio del holocausto zombie justo en el set de rodaje de una película de muertos vivientes.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

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Wesley es un joven becario, además de un “friki” conocedor de todo lo que tenga que ver con el terror, que trabaja en el set de una película de zombies. Lo que nunca esperó fue que el infierno se desatase cuando verdaderos zombies atacasen el set. Ahora es el momento de demostrar toda su sabiduría. Primera prueba: ¿Quiénes son los verdaderos muertos vivientes y quiénes los extras? ¡Dispara con cuidado Wesley!

Recuerdo haber hablado de esta película hace la friolera de cuatro años aproximadamente, ya en su momento, un poco harto del exceso de comedias zombi del momento, me tomaba su existencia como algo relativo y, hasta cierto punto, intrascendente. A día de hoy, después de haberla visto y con todo mi respeto para su equipo creativo, el cual se demuestra volcado y conocedor del medio, sigo creyendo que “I survived a zombie holocaust” es una cinta intrascendente. Su origen, Nueva Zelanda, le auguraba cierta patina de autenticidad (ya sabéis, homenaje a Peter Jackson por aquí, humor cafre al estilo “Undead” por allá), un toque de exotismo que se siente en cada una de sus escenas, pero que no acaba de sacar al debut de Guy Pigden de la mediocre franja de la “zombedy” actual. Los chistes de sal gruesa, los momentos ultragore, los personajes ridículos, el “frikismo” exacerbado… todo se acoge a lo visto mil y una veces, una repetición de conceptos, incluyendo un sesgo romántico terriblemente forzado, lastrando una producción que, por otra parte, merece un mínimo de respeto por su puesta en escena. Lo primero que destaca de su ambientación sería el hecho de que la trama se ubica en un set de rodaje de una película de muertos vivientes, todo un acierto que se aprovecha en cierta medida a lo largo del metraje (cien minutos que se me han hecho un poquito largos).

Gracias a este argumento se crean ciertos gags asociados al mundillo cinematográfico de la serie B que se convierten en lo mejor de su desarrollo: los actores estúpidos, pagados de sí mismos y de muy buen ver frente al verdadero protagonista que es un feo aspirante a guionista (¿os acordáis de esa aberración llamada “Una de zombies”? Pues afortunadamente ya podéis olvidaros de las similitudes); el director/dictador totalmente alejado de la realidad que existe en el set; el perturbado especialista en efectos especializados; las viejas glorias de la interpretación olvidadas y relegadas a un papel secundario. Durante la primera media hora se expondrán las cuitas entre estos personajes a un nivel de profundidad aceptable, salvo que los clichés y tópicos terminan por bajar el ritmo de esta presentación, haciendo un poco agónico su desarrollo.
Por suerte, la aparición de los muertos vivientes (un holocausto como otro cualquiera) trae bastante alegría en pantalla: su presencia es contundente, bien orquestada, y llena de un gore cómico, nada desagradable en pantalla, donde de nuevo la sal gruesa se hace necesaria para interpretarlo. A este respecto, y dado lo barato de la producción, se agradece la inclusión de generosas cantidades de sirope y látex para los amantes de los efectos especiales clásicos; la pena que también abunden los efectos digitales que, para mi gusto, desentonan peligrosamente.

Los actores tampoco destacan en ningún terreno, se dejan llevar por la diversión inherente a este tipo de rodajes, pero no asombran interpretando sus roles. Ya no por su falta de experiencia, sólo la exuberante Reanin Johannink me sonaba de “All Cheerleaders Die”, sino porque el metajuego de cine basura dentro de cine basura, desde el prisma de la comedia, opaca cualquier intencionalidad más elevada dentro de su trabajo.

Más allá de estos parámetros, los consabidos de una comedia de zombies, “I survived a zombie holocaust” no resiste análisis más exhaustivo. La película entretiene, mejor en el exceso cómico que en los destellos de tensión, pero no fascina, se aposenta cómodamente en la mediocridad de la serie B para enfermos de la serie B. Y por mucho que esté bien realizada en ese sentido, tiene demasiada competencia para destacar. No sé a ese respecto qué opinarán los que la pudieron disfrutar en el pasado Festival de Sitges, al fin y al cabo estamos hablando de un producto ideal para festivales y sesiones golfas. Yo tengo demasiado presente esa intrascendencia, clásica en una tarde de domingo, que me transmitió. Lejos de “Bienvenidos a Zombieland” y su trepidante ritmo, estamos ante la socia perfecta de “Zombibi” o “Cockneys vs. Zombies”: como se ve se olvida, aunque nos echemos cuatro risas ocasionales.
Salvando esos destellos baratos, más que justificables, como la pobre banda sonora y una edición tosca, lo que realmente daña el discurrir de su parte final es la relación amorosa que se va construyendo entre el “freak” protagonista y una aspirante a actriz muy guerrillera. De nuevo, simpático ángulo pero tan manido como antinatural, falta bastante química entre los actores involucrados.

En definitiva, cualquier completista del género zombie se verá feliz entre las garras de “I survived…”; así mismo, sin mucha pretensión puede ser el punto de partida para una agradable cita con los colegas, cervezas y porros mediante. Disfrutad las burradas que nos regala, muchas y variadas, entre las que destaca, para mi gusto, SPOILER la putrefacción de un miembro viril FIN SPOILER; tomárosla a broma y dejad vuestras ganas de cine de altos vuelos para una mejor ocasión.

Imágenes de la película

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Lo mejor: Las bromas a costa de la serie B, la cinta se ubica en el set de rodaje de una película de zombis, lo que da para los mejores chistes.

Lo peor: Una trama romántica de telón de fondo que acaba tomando excesivo protagonismo en un final edulcorado bastante prescindible.

Vuestros comentarios

1. ago 17, 22:59 | skalope

Pues ese “lo peor” me recuerda tanto a esa gran decepción que fue “Tucker & Dale contra el mal”. Esa subtrama romántica la sentenció y acabé considerándola una producción verdaderamente mala; esta tiene muchas similitudes a priori. Igual la señorita Reanin Johannink hace que muchos le demos una oportunidad.

2. ago 18, 00:01 | Bob Rock

Skalope.- Ni de coña es tan babosa como Tucker and Dale, donde ese giro es tan vergonzoso y poco verídico que debería estar penado con la cárcel. Aquí está bastante más solapado…

3. ago 19, 22:40 | skalope

Oído cocina!, entonces merece un visionado. Es que, mira que pillé con ganas Tuker y, joder, esa caída en picado a partir del minuto 30 o así, fue jodida, gracias Bob!

4. ago 20, 12:20 | Nathaniel

I’m sorry Bob but I don’t buy your review. You’ve missed something. Your glance is too cursory. You’ve not picked up on distinct cultural subtleties or multiple strands and dare I say, almost seem blinkered by your experience, which doesn’t seem to prepare you as well as might be ideal. I say that on the basis of elements that have appeal and think you could raise your assessment a notch or two to give your readers a better sense of what is there. It’s a higher grade movie. I think 8 out of 10 for a start is fair.

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