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Abattoir

¡Si William Castle levantase la cabeza!

Abattoir Poster

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  • Título original: Abattoir
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2016
  • Director: Darren Lynn Bousman
  • Guión: Christopher Monfette
  • Intérpretes: Jessica Lowndes, Joe Anderson, Lin Shaye
  • Argumento: Una reportera investiga sobre una casa encantada construida con habitaciones donde han ocurrido horribles sucesos.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1.5/5

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La dulce y morena Julia es una intrépida periodista de bienes raíces (¿cómo?) dejando atrás una turbulenta relación con un detective de novela negra y bajo la presión de un duro jefe adicto a los puros. Pero su apacible vida da un duro vuelco cuando su rubia hermana, “cuñaó” y sobrino tiernamente enfermo son asesinados sin razón aparente. Tras el entierro, un misterioso comprador adquiere la casa de su hermana para arrancar la habitación donde tuvo lugar el crimen. Esta pista llevará a Julia al sórdido poblado de New English, donde conocerá sus nada casuales orígenes y la influencia de un hombre obsesionado en construir una casa con los retales de otras, todas aquellas donde alguna muerte violenta tuviese lugar.

Quiero creer que debajo de “Abattoir” hay una película. Remotamente, puede que hasta una buena película. Sin embargo, esta necesidad de fe no puedo basarla en nada de lo ofrecido por el mesías Darren Lynn Bousman. A lo sumo jurar que, cuando conocí del proyecto, vi unos dejes de originalidad y profundidad esperanzadores. Algo de aire fresco en el manido subgénero de las casas encantadas, una producción capaz de arrojar luz sobre unos esquemas sometidos a desgaste por parte de marcas como “Blumhouse”. Otro autoengaño: el director norteamericano parece lejos de genialidad alguna, lastrado por presupuestos de guerrilla y unas prisas, eso se colige de la molesta edición de sus últimos trabajos, que tira por tierra la imagen de artista dedicado al terror, según la cual desean juzgarlo muchos aficionados, entre los que me incluyo.

Un tipo con un currículo tan extenso (“Repo!”, “Mother’s Day”, “SAW II,III y IV”, “The Devil’s Carnival”, “The Barrens”, “11-11-11”) debería haber explotado ya como creativo, alcanzado alguna especie de epifanía, una joya de culto o qué sé yo. La cuestión es que este Halloween promete crear una de las casas temáticas más terroríficas de todo Estados Unidos. Quizás el mejor paso para un director con cierto talento para la atmósfera pero una incapacidad patente para la narrativa: alejarse del medio cinematográfico una buena y reflexiva temporada. Probablemente “Abattoir” sea su película más frustrante, algo que no se puede permitir a estas alturas de su carrera, un muestrario de errores y decisiones absurdas donde el cenit sería la dejadez en dirigir a sus actores, perdidos dentro de una historia que no llega a despuntar en ningún momento, enredada entre diálogos que se devoran a sí mismos y escenas carentes siquiera de lógica, o antilógica, interna. Responsabilidad esta última, obviamente, de un primerizo Christopher Monfette ejerciendo de guionista; el cual, perdonad el chiste fácil, apesta como una mofeta.

El ejemplo más claro de esta dejadez actoral sería Lin Shaye, la hiperactiva actriz que se ha colado en diecisiete producciones en lo que va de año. Reconocida actualmente por encarnar a la famosa médium de la saga “Insidious”, todos sabemos de lo funcional que es su método a la hora de entrar en escena. Poco más o menos se dedica a interpretar siempre el mismo papel, con solidez y carisma, todo hay que decirlo. Sin embargo, en “Abattoir” parece una caricatura de sí misma, una insultante anciana cuyas tomas parecen haber sido dadas por buenas a la primera de cambio. De nuevo esas prisas que inundan los cimientos de este fallido intento de regenerar el género de casas encantadas.

Desgraciadamente, no sólo Shaye parece desubicada. La actriz principal de todo este tinglado, una bellísima Jessica Lowndes (“Autopsy”, “Altitude”), resulta menos creíble que un tanga de macramé. Teniendo en cuenta que su presencia copa el 99% del metraje, hora cuarenta más larga que un día sin teletexto, el sufrimiento del espectador es inevitable. Por supuesto, otros protagonistas y secundarios están a la altura de nuestra “prima donna”, así que no os sentiréis mal odiando las expresiones forzadas de la joven actriz.
Gracias a la potencia de su personaje, un villano de comic de la vieja escuela, únicamente Dayton Callie sale bien librado de la papeleta. La experiencia del actor (“Volcano”, “Halloween II”, “Hijos de la Anarquía”) redunda en beneficio de la atmósfera, dando cierta cualidad misteriosa a una cinta que sin Jebediah Crone, buscador del conocimiento de ecos claramente lovecraftianos, no valdría ni para ahorcarse con ella.

Insisto en el término “frustrante”, porque “Abattoir”, que engañosamente significa matadero, lo cual viene al pelo de una forma bastante tonta y nada sangrienta, luce destellos cuando parece haber una idea clara sobre a donde llevar la película y que atmósfera darle. Por ejemplo, algo que ha chocado mucho entre la comunidad es la decisión de ambientar la historia en el presente cuando durante su arranque parece genuinamente que estamos asistiendo a una recreación de los años cincuenta. El aire de novela negra tiene un peso importante en la idiosincrasia de los personajes y, sin embargo, parece antes un añadido fortuito que un aporte estético de calado. No sólo esto, ¿a alguien se le ha escapado la ambientación lovecraftiana del pueblo donde Jebediah Crone esconde su “ácida mansión de retales”? Si esto no se ha sabido explotar es por pura torpeza, escenificada en una ridícula consistencia argumental. Mención especial a un policía rechoncho tan conveniente como el agente Wiggum.
Aunque siendo honestos debemos reconocerle cierto esfuerzo a Bousman: intenta usar los flashbacks de forma innovadora. Incluyendo visualmente a los narradores en las escenas que narran mientras lo hacen, entre otros apaños realizados por ordenador. De esta manera añade a los chismes sobre la recolección de Crone, basados en numerosos casos de asesinato, una cualidad muy personal y sugerente. ¡Pero alto! No os emocionéis tan rápidamente, el temible montaje viene en detrimento de cualquier sensación positiva para recordarnos que la película de Bousman se ha perdido entre las habitaciones de su aterradora mansión.

Una hora larga tiene que pasar para meternos en harina, y cierto es que cuando la casa maldita hace su aparición todo resulta más soportable. Quizás la presentación visual no se haya aprovechado con objeto de generar una experiencia terrorífica, más bien televisiva, pero no podemos negar que el edificio construido por Crone tiene un encanto especial, preludiando esa atracción de feria de la que os hablaba al principio de la reseña. Claro que, y aquí me pongo muy pesimista y serio, si todo el meollo argumental se centra en las razones de la construcción de dicha mansión, y el por qué ayudaron a su arquitecto las gentes del pueblo, la resolución no podría ser más cutre y desganada. Es muy fácil resumirla en un triste “por qué sí”, una trampa de hora y media donde el papel de los protagonistas es el de empujar la trama a través de unos diálogos estirados más que el chicle. No os revelaré nada porque nada hay que revelar, y lo más triste para un thriller sobrenatural es no tener apenas que decir, bueno o malo, sobre sus posibles giros o sorpresas. Ni las prisas pueden justificar un guión laxo y lleno de incoherencias a la par que de repeticiones.

Resumiendo, pues ya he hablado de este proyecto más de lo que se merece, me es imposible recomendar el visionado de “Abattoir” aunque sea gratis. Mucho menos en el próximo festival de Sitges donde tendrá su debut español. Las entradas son los suficientemente caras – creo que la organización tendría que echar una mano al bolsillo del respetable, claro que no lo moverá ficha mientras la jugada le salga redonda – como para evitar bodrios de este calibre. No sólo por mala, si no porque “Abattoir” cabrea gracias a la oportunidad perdida, seguro que la última, de su director.

Imágenes de la película

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Lo mejor: Jebediah Crone y su casa de retales.

Lo peor: Unas actuaciones que son canela fina.

Vuestros comentarios

1. sep 27, 13:39 | ramiro

Estoy totalmente en desacuerdo, la pelicula me ha encantado, tiene una trama muy buena así como un desarrollo bastante acertado, me encanta todo el rollo de las habitaciones así como la historia de nueva inglaterra y las tragedias, para mi los personajes están bastante bien, la gente del pueblo consigue hacer más interesante la trama, y el personaje de Jeremiah me encanta.

2. sep 28, 21:07 | Bob Rock

Ramiro.- Si la historia de fondo (fondo) está bien. Cuando llegamos a New English la cosa mejora un poco… pero la protagonista nada de nada… y la edición destroza la continuidad en una confusión tonta. Si no hay otra cosa que ver… eso sí, me alegra que te haya gustado. Que la el público disfrute el cine siempre es una buena noticia!!!

Un saludete!

3. sep 28, 21:10 | Vael

A mi me ha parecido aburridisima. Mencion a parte los FX, que son de pena.

Lo gracioso o penoso, segun se mire, es que el comic es practicamente igual. Decidi leerlo porque pense que estaria mejor plasmado y tendria muchos mas detalles interesantes, pero no. La conclusion parece inacabada y no convence.

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