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Antibirth

Mamá es drogadicta

Antibirth Reseña

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  • Título original: Antibirth
  • Nacionalidad: Estados Unidos, Canadá | Año: 2016
  • Director: Danny Perez
  • Guión: Danny Perez
  • Intérpretes: Natasha Lyonne, Chloë Sevigny, Meg Tilly
  • Argumento: Una fumeta de armas tomar termina embarazada sin saber cómo. Una terrible conspiración se gesta dentro de ella.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

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Lou está embarazada y sólo recuerda una juerga de espanto. Ahora tendrá que preocuparse de los extraños efectos que la circunstancia está teniendo para su frágil mente de drogadicta, pagar las facturas ha pasado a segundo plano.

“Antibirth” es una película especial* en el amplio espectro de la palabra. ¿Terror? No asustaría ni a un niño de teta, quizás sí a una monja, por aquello de ver los excesos etílicos y lisérgicos a los que se somete una embarazada. ¿Comedia? No me ha hecho mucha gracia su humor negro, pero reconozco que evita a toda costa tanto tomarse en serio ella misma como ofrecer algún tipo de moralina. ¿Drama? Aunque la historia de fondo es bastante triste, el desagrado que genera su protagonista impide posicionarse de manera emocional, una distancia desde luego anti climática. ¿Tomadura de pelo de corte independiente? Probablemente la opción que muchos elijan, sobre todo en un portal dedicado al cine de género, pero negarle cierto talento y riesgo a su director y guionista, Danny Pérez, sería un crimen. El mismo que otorgarle a esta pequeña producción una dimensión que no posee.

Lejos del cine de culto, nos ubicamos cómodamente entre “Ava’s Possesions” y “Junkie”. Los parámetros son muy parecidos: narraciones suburbanas donde los mecanismos del miedo y la alienación sirven de catalizador a otro tipo de disección, una empujada por la fuerza de sus personajes sumergidos en un mundo rocambolesco carente de cualquier atmósfera terrorífica. No obstante, la presente se muestra menos incisiva que las obras citadas, menos clara en el discurso que ofrece en boca de sus drogadictos, camellos o abducidos. Y, desde luego, nos encontramos totalmente en las antípodas de una supuesta mezcla entre “La Semilla del Diablo” y “La Escalera de Jacob”. Tal que IFC Midnight, la distribuidora, quiso vendernos durante la fase promocional de la película.

Como la Fritz-Kola™ se diferencia de la Coca-Cola™, sin ser necesariamente más económica, “Antibirth” se gasta no sé sabe muy bien dónde un presupuesto de tres millones y medio. Importante suma desvanecida en el hacer primerizo de un director que apunta maneras pero termina por no concretarse como guionista, un pecado que se extiende hasta detrás de la cámara. Los clásicos de Polansky y Lyne se rigen por un libreto llevado hasta sus últimas consecuencias, explotando con inteligencia las posibilidades narrativas del género de la mano de protagonistas vívidos y ricos en matices. Sin embargo Pérez termina escudándose tan sólo en su maravillosa protagonista para sacar a flote una historia simple y poco desarrollada, donde lo que no se cuenta directamente casi es lo más interesante.
Para otros autores la diversidad de temas y situaciones suele ser un logro, en el caso que nos ocupa es una pega demasiado obvia. El argumento es un batiburrillo que no termina de cuajar. No es hasta los últimos diez minutos de metraje que nos damos de bruces con un capítulo de “La Dimensión Desconocida” mezclado con la visión de guerrilla que la “Troma” podría poseer sobre “La Criatura de la Laguna Negra”. Para alcanzar este punto navegaremos entre arrebatos típicos de una comedia de situación negrísima y ramalazos dignos de “Expediente X”, rebozado todo ello con muchos diálogos de fumetas y ocasionales destellos alucinógenos que, si bien aportan menos de lo que un servidor pensaba, sirven para arrojar una luz narrativa más compleja, y artificial también.

La premisa era todo un caramelo: una comunidad de ex soldados devenidos en gente de baja estofa se ve asolada por el tráfico de drogas y el alcoholismo. Entre semejante basura blanca brilla con luz propia, en un sentido decadente, Lou. Malhablada, maleducada, desahuciada, desagradable, borracha y, muy en el fondo, un encanto; nuestra protagonista se levanta un día de reseca, como desde hace años, para descubrirse un embarazo anormal que está comiéndole la cabeza más que sus queridas drogas. A su alrededor se teje una maraña de drogas experimentales, invasiones extraterrestres y conspiraciones del gobierno que poco importan en un entorno donde cobrar el subsidio se convierte en un milagro.

Y así es, la parte genuinamente divertida, la del embarazo “demoniaco”, queda en un constante segundo plano sin saber a ciencia cierta por qué. Asistimos entonces a una primera hora donde Lou y sus excesos son los absolutos protagonistas a un ritmo digo de un caracol. Sin embargo lo que podría haber convertido a “Antibirth” en la peor película de terror del año termina por sacarla a flote, pues la falta de desarrollo argumental se suple con la magistral interpretación de esa amoral drogadicta. Natasha Lyonne (“All About Evil”, “Orange is the new black”) se enfunda como un guante un personaje odioso como pocos. La insensatez de Lou intenta ser cómica, según el criterio escrito por Pérez, pero Lyonne convierte su papel en un recetario de naturalidad aplastante. Ella sola puede mantenernos frente a la pantalla mientras nos debatimos entre la simpatía y el asco. Conociendo el submundo de las drogas por encima nos basta para reconocer el enorme trabajo de Lyonne, ágil como hacía mucho que no veía a una actriz. ¿Una película de terror donde durante sesenta minutos largos sólo veremos a una mujer fumar de un bong y quejarse de los efectos de un embarazo que no tenemos del todo claro? La faceta extraordinaria, “weird”, de la historia no adquiere relevancia hasta que el metraje está muy avanzado, y lo hace con torpeza aunque con fuerza. Casi como si una segunda parte de esta locura, pues en el fondo reconozco que “Antibirth” es más loca de lo que parece a simple vista, pudiera ser posible.
El resto de los actores son relegados a papeles mucho menos importantes, siendo proporcional a su importancia la calidad que nos brindan. Con todo, merece la pena destacar la importante visión femenina que ofrece “Antibirth”, siendo sus mujeres quienes demuestran una fuerte personalidad. Destacando Chloë Sevigny (“American Horror Story”, “Zodiac”) y Meg Tilly (“Body Snatchers”, “Valmont”).

La puesta en escena se ve favorecida por una buena banda sonora, cargada de garaje y rock alternativo estadunidense, no por un trabajo de realización especialmente destacable. Es más, diría que la dirección de Pérez es muy plana, ni siquiera destacando durante las “paranoias” favorecidas por el uso de drogas de nuestra protagonista. Sin embargo la película está cargada de pequeños detalles que hacen más interesante su visionado y potencian la presencia de Natasha Lyonne. No me refiero a la fotografía u otros elementos técnicos, convencionales a mi juicio, me refiero a huevos de pascua como las emisiones de televisión que pueblan el metraje o la “Funzone”. ¿Tienen algún trasfondo los atisbos absurdos y oníricos de “Antibirth”? Probablemente no, tampoco esperéis a Lynch por aquí, simplemente son adornos que aportan un prometedor matiz personal a la labor de Pérez.

Abreviando, “Antibirth” es una película anómala sin llegar ser transgresora como su bien montado tráiler prometía falsamente. Molesta si intentamos acceder a una historia de terror, por mucho que sus últimos minutos sean una auténtica y aberrante locura. Sin embargo nos regala una de las mejores actuaciones en lo que a cine underground actual se refiere. Donde ”Shelley” oferta sensibilidad y atmósfera incómoda, “Antibirth” ofrece diálogos con cadencia de ametralladora. También una subtrama de conspiraciones y horrores del espacio exterior que resulta entrañable, a pesar de carecer de mucho sentido.
Una película que recomiendo a los buscadores de “lo distinto”, aunque por el camino se haya perdido efectividad. Amantes de la carrera de Natasha Lyonne, tenéis una cita obligada…

Imágenes de la película

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Lo mejor: Natasha Lyonne

Lo peor: Me cuesta entender porque intenta alejarse tanto del terror, su género natural. Tampoco la comedia le sienta nada bien.

Vuestros comentarios

1. oct 3, 17:37 | Mr Zombie

Ya vista y debo decir que es una pelicula muy floja. Solo se puede salvar la actuacion de la protagonista y el resto da bastante igual. Una historia paranoica, que parece que daba para mucho y al final solo da calabazas.

Nop, nada recomendable Antibirth, se puede uno ahorrar su visionado perfectamente.

2. oct 3, 21:53 | zombie bastardo

La acabo de ver y es correcto , muy flojita , algunas cosas de la fun house un poco lynchescas pero nada que valga la pena, si pueden saltense esto.

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