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Apartment 143

Nuevos espíritus, viejas reglas

Apartment 143 Póster

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  • Título original: Apartment 143, Emergo
  • Nacionalidad: España | Año: 2011
  • Director: Carles Torrens
  • Guión: Rodrigo Cortés
  • Intérpretes: Kai Lennox, Laura Martuscelli, Gia Mantegna.
  • Argumento: Un hombre solicita los servicios de un grupo de investigación paranormal para esclarecer los extraños fenómenos que tienen lugar en su casa.

50 |100

Estrellas: 2

Apartment 143 Grande

La profesión del futuro, según el cine de terror, es la de investigador paranormal. De Insidous a Grave Encounters, está claro que llega un momento en la vida de todo hombre en que los necesita. En “Apartmen 143”, Alan (Kai Lennox) recurre a uno de estos grupos porque, desde la muerte de su mujer, no han cesado los fenómenos paranormales en su vivienda, un pequeño apartamento donde vive con su hijo Benny (Damian Roma) y su hija adolescente Cinthya (Laura Martuscelli).

Así, lo que podemos ver en “Apartament 143” son las cintas de este grupo de investigadores, probablemente una gran primera pega para todo el que sea reacio a las películas tipo found footage. Si esto es sólo una cuestión de presupuesto, si es porque sus responsables piensan que esta “manera” resulta más aterradora… da igual, sea cual sea el motivo, lo cierto es que el límite de saturación está próximo a alcanzarse a este respecto, y aunque aquí la justificación tiene sentido, documentar el trabajo de este grupo de investigadores, esto no impide tener que vencer la resistencia inicial ante otro producto cámara en mano.

Aunque hay que reconocerle a “Apartment 143” que se lo pone sencillo al espectador: el temible tramo inicial de este tipo de películas (ya casi subgénero) en el que hemos de ver entre veinte y treinta minutos de vida cotidiana de los protagonistas (sean los habitantes de la casa, sea el equipo investigador) para conocer a los personajes no existe. Va bastante directa al grano, aunque ello implique que las notas de descripción de caracteres, introducidas con bastante sabiduría en escenas de “acción”, sean bastante tópicas. Pese a ello, si tengo que elegir, prefiero esta opción: entre media hora coñazo y cuatro notas, me quedo con la segunda. Al final, en ambas los personajes suelen acabar resultando tópicos, pero la segunda es más entretenida.

De esta forma, casi desde el principio estamos inmersos en el claustrofóbico hogar de Alan, donde entre golpes y ruidos, el buen hombre intenta evitar el horror para su hijo pequeño y bregar con la difícil edad de Cinthya, que culpa a su padre de la muerte de su madre. “Apartment 143” mira más a los orígenes (“El Proyecto de la Bruja de Blair”, “Paranormal Activity”…) que a la evolución de este tipo de películas (“Grave Encounters” por la forma y el contenido o “Insidious”, sólo por el contenido). Estamos siempre en este lado, el de los vivos, y se busca un terror más cotidiano y “clásico” antes que el despliegue de efectos de la película de los Vicious Brothers o incursiones fantasiosas al otro lado como en la de James Wan. Como siempre, esto no resta potencia y fuerza a los golpes de efecto: si el terreno está bien acotado y definido, y la progresión va en aumento, la cosa funciona.

Sin embargo, el gran “pero” de “Apartment 143” viene de su argumento. Si bien “técnicamente”, a un nivel puramente teórico, en términos de construcción y progresión, el guión (escrito por Rodrigo Cortés) es muy decente, el contenido a un servidor le pareció más endeble. He echado de menos mayor argucia a la hora de ocultar la historia real que hay tras los fenómenos paranormales, o los motivos que provocan estos. Un par de momentos excesivamente reveladores en la primera mitad enseñan demasiado qué está pasando, de manera que, cuando llega el final y se destapa el pastel, lo que estás deseando es que ésa no sea la historia, sino que te hayan hecho creer una cosa para luego sorprenderte con otra muy distinta. Pero no es así. Y no se comprende muy bien cómo no el grupo de investigadores no se ha dado cuenta de las motivaciones reales de los miembros de la familia estando con ellos las veinticuatro horas del día.

A ello hay que sumar, aunque para mí es un error menor, un exceso de personajes. Para tratarse de un pequeño apartamento, hay en él seis personas siempre como mínimo. Los integrantes de la familia tienen entidad, pero el grupo de investigadores paranormales prácticamente no existe. Están allí para ayudar en las escenas de peligro y para ofrecer explicaciones. Sinceramente, pienso que con un solo investigador hubiera bastado y la película hubiera ganado en clima.

La cosecha española en lo que llevamos de año con respecto al género no es para nada desdeñable (Luces Rojas, [REC] 3, las comedias Extraterrestre y Promoción Fantasma…), pero si tenemos en cuenta que lo normal es que cada vez que se intenta hacer un cine de terror puro, sin más excusas, el resultado es algo parecido a XP3D, lo justo es decir que Apartment 143, aunque no esté entre las primeras, sí se encuentra bastante por encima de esta última. Éste es un buen camino a seguir, y de esto deberíamos darnos cuenta no sólo los fanáticos de este tipo de películas. Por el contrario, se parece demasiado a demasiados productos similares, cuenta con pocos elementos diferenciadores y corre el serio peligro de diluirse en un mar de cámaras en mano y fantasmas vengativos…

Tráiler

Lo mejor: Agilidad y buen pulso en dirección y parte del guión.

Lo peor: No tiene demasiada entidad.

Vuestros comentarios

1. jun 21, 10:34 | jpamplo

Pues creo que la nota que le das es muy generosa, personalmente me pareció infumable… esta mezcla entre “paranormal activity”, “el ente” y “potergeist” me molesto por lo falto de original, lo tramposo del guión y confuso de la dirección… Conforme la historia avanzaba el interes decrecía y prácticamente en todo momento se podía anticipar la acción, y eso en el cine de género suele ser fatal.
Técnicamente es también tramposa y el director se salta el concepto “found footage” a capricho por, así en un momento de gran tensión donde un personaje trata de rescatar a una de las niñas, intercala planos detalles de la acción con las manitas acercándose, sobre los planos de video movidos.

Para colmo de males, la peli cuenta con los 30 segundos finales más ridículos y estúpidos de cine internacional reciente, para mí, una demostración clara de que el propio equipo era consciente del desastre realizado.

Una pena, pues el director, con el que charlé en el festival de Sitges y Cortes, tiene potencial, pero en mi opinión, no tienen ni idea de en que enfocarlo.

2. jun 21, 14:26 | Manu

Hola, Jpamplo: vaya, parece que a ti no te ha gustado nada esta peli… Si realmente director y guionista tienen el potencial que dices, esperaremos a la siguiente a ver cómo se desenvuelven. Saludos!

3. jun 25, 16:49 | Draghann

Tengo la sensación de que no soy demasiado objetivo cuando de pelis tipo found footage/falso documental se trata. Por alguna extraña razón me resultan de lo más interesantes. Quizás por eso, “Apartment 143” me ha parecido bastante entretenida. Es cierto que no es una gran película pero, al menos en mi caso, cumple con lo que esperaba de ella. Ahora mismo, salvo la impresentable-lamentable-y-patética “Evidence” no recuerdo ninguna que hubiera deseado no haber visto (aunque es posible que alguna haya) y eso que no me pierdo una…

Por cierto, hablando de este tipo de pelis y reflexionando sobre el porqué me resultan tan interesantes, he descubierto que una de las razones es la falta de banda sonora (y esto lo dice un “músico”). De alguna forma eso las hace más “crudas” (no sé si esa es la palabra adecuada) seguramente porque las bandas sonoras tienen, muchas veces, el defecto de anticipar lo que va a pasar. No sé si alguien estará de acuerdo conmigo.

Un saludo!

4. jun 26, 07:40 | Manu

Draghann, “Evidence” no la he visto, pero le echaré un vistazo un día de estos, a ver qué tal… a mí, las pelis de found footage no me desagradan, pero sí me parece que ya hay demasiadas, y que muchas veces se utiliza el formato para camuflar mil carencias, desde las más obvias presupuesto a otras mucho más graves, como que el guión no da para noventa minutos, así que se rellena con paja porque, oye, la vida real es así, llena de conversaciones y momentos intrascendentes… En fin. Ineresante lo que comentas de la banda sonora, la verdad es que no creo que casen nada bien una música convencional con este tipo de pelis aunque, si no me falla la memoria, en “Clovefield” sí que había, no?

Un saludo.

5. jun 27, 16:56 | Draghann

Manu, no recuerdo seguro si “Cloverfield” tenía banda sonora pero probablemente sí. De todos modos, tengo la sensación de que esa película en concreto se aparta bastante de lo que es este subgénero probablemente porque juega en otra liga (al menos en lo que a medios/presupuesto se refiere).

A los demás, ¿que os parece lo del tema de la banda sonora? Lo cierto es que me gustaría conocer la opinión la la gente a este respecto.

Un saludo!

6. jun 27, 17:47 | John Trent

En Cloverfield no había banda sonora durante la película. Lo que sí había era un tema buenísimo en los créditos finales.

7. jun 18, 00:10 | MISSYAYA

Aburrida a más no poder, mi novia se quedó dormida y vaya que tenía alto el volumen, jajajajajaja. Se me hizo lenta y pesada, no me gustó, vaya, ni me acuerdo bien de lo que trata de lo tan olvidable que me resultó.

SALUDOS.

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