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Bastard

Mi hermano es muy atractivo

Bastard review

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  • Título original: Bastard
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2015
  • Director: Powell Robinson, Patrick Robert Young
  • Guión: Patrick Robert Young
  • Intérpretes: Rebekah Kennedy, Ellis Greer, Dan Creed |
  • Argumento: Cinco extraños se enfrentan a un despiadado asesino en una casa rural aislada. ¡Más original que el guacamole!
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

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Un servidor, cándido y bravucón debido a las hormonas, creía durante su tierna adolescencia que cuanta más casquería, más interesante sería el film que la contuviese. Claro, los años pasan, los penes toman una venosa dirección que nos envía directos, sin pasar por la casilla de salida, a las revisiones de próstata y, entonces, uno se apercibe de la verdad universal que reza: “es mucho más sugerente lo que simplemente se intuye que lo mostrado de forma pornográfica”. Así, uno prefiere intuir el dedo del proctólogo a varios metros de sedosa distancia antes que hundiéndose en su blando interior.

En este caso, el tratamiento rectal comienza cuando cinco extraños, no que sean raros, es que no se conocen, coinciden en un “Bed and Breakfast” donde un asesino les explicará sus problemas a ver si le pueden echar una mano… ¡literalmente!
“Pero Bob, te has currado poco esta sinopsis, ¿eh?”
Queridos amigos dudosos: vuestro urólogo os recomienda que a partir de los cincuenta debéis someteros a un examen anual de próstata.

El After Dark 2015, ¡cuántas oportunidades para hablar del recto y, en definitiva, de todo lo que pueda entrar y salir del mismo! En este caso, la serpenteante anal-ogía de la introducción viene al caso de lo que probablemente les pasase por la mente a los responsables de “Bastard”, otro aborto que al menos está un pequeño paso por delante de la gran mayoría de sus hermanas de este año. Powell Robinson y Patrick Robert Young, republicanos que fácilmente podrían estar afiliados al PP, vendieron su pequeñísimo slasher con la excusa de montar una escabechina en pantalla de muy señor padre. Y a mí me convencieron en un principio porque algo queda (siempre) de los amaneramientos adolescentes que preconizaron al adulto de hoy, pero ni yo estoy para darle mucha cancha a ese pajillero enganchado al gore, ni los chicos PP recuerdan con suficiente claridad los vericuetos de sus estallidos adolescentes. Además, “Bastard” solicitaba otro aval: reinventar en parte los corsés del subgénero. ¿Cómo? Pues poniéndole unos lazos fucsia del tamaño de melones; es decir, emperifollando sin medio alguno. Por si fuera poco, recuerdo una nota de prensa del propio After Dark aduciendo que esta producción sorprendería al núcleo duro de aficionados al terror con un final imprevisible y aplastante. Ante semejantes afirmaciones es hora de llamar a Conchita y su polígrafo, la maña más popular de la telebasura se vestirá de oráculo de Delfos para arrojar luz sobre la verdad:

1) “Bastard” es una obra brutal, gore y visceral, que herirá la sensibilidad del espectador desprevenido… “¡miente!” El polígrafo muestra inestabilidad en esta aseveración y es que los ochenta y siete mil dólares de presupuesto no dan para mucho exceso. Además, la planificación de los asesinatos se aleja de la inteligente suciedad que logró Tobe Hooper con “La Matanza de Texas”, principal referente de la presente. A todo ello se suma un desequilibrio entre sus partes, con una primera mitad desprovista de acción alguna, que desmiente ese festín. Los únicos tremendismos cantan por obvios, una búsqueda desesperada del odio del espectador, y aun apelando a convenciones macabras, como la maternidad y el parto, no interesan debido a lo siguiente:

2) “Bastard” se diferencia de otros slashers aportando una profunda e intensa historia personal a cada personaje… “¡miente!” En este caso más por los resultados que por las intenciones, aunque la novedad no sea tal, pues muchos otros slashers han intentado aportar personajes memorables para romper la tendencia que ya es burla. El gran error: el trazo de los caracteres no deja de ser superficial a pesar de necesitar cuarenta minutos para ser expuesto. Unos psicópatas de luna miel, una pareja de jóvenes que huye de un hogar que no comprende su prematuro embarazo y un policía homosexual con tendencias suicidas. Desde luego no es el típico grupo de adolescentes, ¿pero qué importa cuando su función en pantalla es la misma o incluso inferior? Pues cuando la acción se desencadena los personajes desaparecen a velocidad de vértigo sin que su “background” aporte ningún matiz interesante.

3) “Bastard” sorprenderá a los espectadores curtidos con un giro inesperado sobre las motivaciones del asesino de marras… ‘“¡miente! ¡Más que Kiko Rivera”. La verdad que el giro de los acontecimientos se ve venir lo suficiente como para destruir su reducida dosis de originalidad, ya que incesto y canibalismo tenemos hasta en las noticias del telediario. Además, y esto es un gran problema, si el carisma de “Cutrejack Man” ya era dudoso, el del asesino con una máscara que emula la cara de un bebé simplemente tiende a cero, y esto es un grave problema en un slasher, ¿no? Podríamos perdonar en parte dicha esa falta de chispa, pero lo peor es que la trama sufre de unos agujeros e incoherencias, véase su peripatético epílogo, que subvierten el terror en risas, pero ahogadas, quedas y nada profundas, porque ojalá estuviésemos hablando de unas de esas películas tan malas como divertidas.

En definitiva, con unos actores toscos en el mejor de los casos, con un argumento igual de inocuo que su gore, con unos agujero de guión dignos de Fred Olen Ray, con una sensualidad y ritmo bajo cero; “Bastard” demuestra ser lo que es: cine un escalón por encima del cine amateur. Lo que me sigue costando entender es como el After Dark se presta a difundir estos productos. Es decir, en el terreno del slasher hay cientos de títulos al año, no muy buenos, pero alguno destaca lo suficiente como para echarle un tiento, por ejemplo “Girl House” hubiese casado, antaño, en este festival del absurdo y los mojones en frascos de formol. Actualmente, sigo paseando mis abrasados huesos por un erial desértico donde cada oasis que encuentro ha sido profanado por las defecaciones de los beduinos del After Dark. ¿Veré alguna película este año, dentro de este marco, que merezca genuinamente la pena? Lo dudo, actualmente me conformo, sueño, con que mi cordura permanezca intacta.
Un último consejo de Conchita: “no os fiéis nunca de un tráiler, ¡por qué mienten!”

Imágenes de la película

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Lo mejor: Que podría haber sido mucho peor.

Lo peor: Cuarenta minutos iniciales que no valen para nada.

Vuestros comentarios

1. sep 3, 01:49 | Cuervo

Más allá de que la “cacho cabrona” esta cacho jamona hasta para ponermela dura después de descargar, este slasher es un arma sin cargar.

Ciertamente, empieza de puta madre con la “cacho cabrona” luciendo escote, el… en la… pero luego llegan las conversaciones intrascendentes, los porrillos y, bueno, el giro en el guión, que no es tan típico, pero poco importa, porque el resultado final prácticamente sigue siendo el mismo.

Como con las “bastardas” en el cannabis, no perdáis vuestro tiempo ;)

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