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Bloodbath at the House of Death

Un baño relajante

Bloodbath Revival Poster

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  • Título original: Bloodbath at the House of Death
  • Nacionalidad: Reino Unido | Año: 1984
  • Director: Ray Cameron
  • Guión: Ray Cameron, Barry Cryer
  • Intérpretes: Kenny Everett, Vincent Price, Pamela Stephenson
  • Argumento: Unos científicos investigan posibles sucesos paranormales en una vieja mansión. La secta satánica de Vincent Price los espera.

69 |100

Estrellas: 3

Bloodbath Grande

El Dr. Lukas Mandeville, bastante neurótico y falto de una pierna, encabeza un grupo de seis científicos que emprende la investigación de la mansión Headstone. Sus estudios se centran en las posibles causas de la masacre acaecida años antes. Dieciocho invitados fueron asesinados en una sola noche y se cree que terribles fenómenos paranormales asolan la propiedad, o incluso extraterrestres. Ajenos a la secta satánica que se oculta tras los imponente muros del caserón, Lukas y sus ayudantes emprenden una investigación que puede llevarles a enfrentarse directamente con el Príncipe de las Tinieblas.

No quiero engañar a nadie, Bloodbath at the House of Death – cinta que, si no me equivoco, ni siquiera fue doblada al español y mucho menos estrenada en España – es una parodia en toda regla, una comedia británica que apela al absurdo y a la exageración para provocar unas sanas risas en el espectador. Todo a costa del cine de terror, en concreto a costa de las películas sobre sectas satánicas que proliferaron durante las décadas de los sesenta y setenta; eso sí, asumiendo un prisma netamente británico, siendo el tratamiento humorístico bastante flemático. Así mismo, Bloodbath no renuncia a reírse de la propia tradición gótica de las islas, aquella que instaurase la mítica Hammer o la no menos interesante Amicus: tenemos una noche tormentosa ubicada en un caserón encantado con fantasmas adictos al sexo, un grupo de investigadores psíquicos que acoge todos los personajes típicos del género y una secta satánica sacada de los peores sueños alucinógenos de un hippie. Alejada de otras comedias de la época y que también tenían en su punto de mira el cine de terror (Pandemonium, Student Bodies, El gato y el canario…), encontramos una producción elegante que pierde intensidad porque renuncia al humor puramente gamberro y que tan bien funciona en este medio, como ya demostró Scary Movie o la más reciente Black Dynamite (otra imprescindible).

No obstante, y pese a los obvios encantos de una producción de este tipo, existió durante el año de su estreno una competencia feroz nacida del tremendo taquillazo que supuso Aterriza como puedas (1980). Una competencia cuya intensidad dejó en la cuneta a Bloodbath. El subgénero de la parodia de género vivía unos momentos de saturación que reíros de la reciente fiebre de las “movies”. No en vano 1984 vería el estreno de una de las mejores comedias de todos los tiempos: Top Secret. Jim Abrahams y los hermanos Zucker fueron los cachondos detrás de los clásicos nombrados y muchas otras de las cintas que han dejado grandes gags para la posteridad, por ejemplo Made in USA, Agárralo como Puedas, Hot Shots o Por favor maten a mi mujer. Como podéis ver, parece evidente que Bloodbath fracasó comercialmente porque los norteamericanos acaparaban todo el pastel del mercado, además de otras dificultades propias – problemas en el rodaje, con las localizaciones, etcétera – que pasarían por alargarme demasiado. Aunque sería injusto ignorar que el estilo desprendido por Bloodbath bebe directamente de Aterriza como puedas, sin el trabajo previo del genio cómico que fue Abrahams (hoy en día bastante acabado), no hubiese existido la cinta que hoy nos ocupa. Sin lugar a dudas, Bloodbath nació, creció y se olvidó siempre a la sombra de sus hermanas norteamericanas. Una verdadera pena, porque pese a ser evidentemente menos graciosa – y en esto algo tiene que ver el humor inglés –, no acaba de ser muy conocida para el aficionado de habla hispana.

A un servidor le gustaría reivindicarla y recomendarla por varios motivos:

A: La presencia de un grande entre los grandes. No sé cómo diablos se embarcó Vincent Price en una producción de estas características, pero encarna al líder de la secta satánica con un histrionismo y una burla constante hacía sus papeles más atormentados (i.e. La Caida de la Casa Usher) que bien merece un visionado Bloodbath aunque solo sea por ver al maestro declamando. ¡Qué estilo! ¡Qué método! ¡Qué bigotito! ¡Qué túnica más chula! ¿Y lo mejor? Resulta rabiosamente gracioso en cada una de sus intervenciones. Pero es que nuestro hombre tenía la lección bien aprendida, solo hace falta disfrutarlo en la entretenida Matar o no matar, este es el problema (1973).

B: Los gags, las burlas, funcionan a un nivel aceptable.. Buena parte de culpa la tiene su estrella principal, Kenny Everett . Malogrado actor cómico, nacido en el Reino Unido, cuyo deseo de saltar a la gran pantalla se quedó en este mero intento. A pesar de ser, aun a día de hoy, muy querido por sus compatriotas, merced a su trabajo en diferentes series de televisión de los setenta. Como si de una maldición real pesase sobre esta cinta, tampoco prosperó el deseo de éxito por parte de su director y guionista: Ray Cameron, cineasta que nunca volvió a ver ningún otro de sus trabajo proyectado en salas de cine.

Pues bien, Bloodbath consigue hacer reír al espectador, aun siendo cierto que el nivel cómico no es muy descacharrante. Quitando las intervenciones de Price, existen algunas escenas más acertadas que otras, pero insisto en el buen nivel general. Cierto que algunos chistes se quedan un poco desangelados, precisamente aquellos que refieren a la cultura popular más moderna, aunque nada por lo que rasgarse las vestiduras. Ahora, si queréis salir de dudas bien merece una hora y media de vuestro tiempo. Sin embargo, no olvidemos que estamos ante una película de sin sentidos, abstenerse aquellos que solo entiendan la comedia en su faceta más coherente.

C: El diseño de producción ha sido bastante cuidado: decorados, banda sonora, vestuario e, incluso, efectos especiales. Se evidencia un presupuesto ajustado, pero dada su atmósfera de continuo sketch, se trata de algo que no debería molestar al espectador. Al revés, se respira un aire ochentero muy casposo que hará las delicias de los amantes de aquella época. En definitiva, Bloodbath posee unas características técnicas nada desdeñables. Ray Cameron se muestra solvente y bastante capaz a la hora de transmitir los momentos más hilarantes.

D: Una importante dosis de horror. A diferencia de otras parodias, se produce en Bloodbath un inquietante, extraño e inesperado giro durante su último tercio. Sin desvelaros ningún apunte argumental, incidir en esta agradecida vuelta de tuerca. La frágil seriedad con que se trata alguna escena escalofriante es digna de alabanza, puede que no sepamos si sus responsables están completamente de broma, pero cuando un baño comienza a sudar sangre algo malo está pasando, se produce una turbadora pérdida de control. Solo se trata de una franja de diez-quince minutos, pero todo adquiere una patina acongojante incapaz de dejar indiferente al público. Un lustre que demuestra mucho conocimiento del medio por parte de sus responsables y que aúpa a Bloodbath hasta la posición de “pequeña película de culto” por meritos propios.

Resumiendo, no os perdáis Bloodbath. Tendremos que pasar por el consabido peaje de los subtítulos, pero asistiremos a alguna actuación memorable (la de Price), unos chistes inofensivos pero graciosos, un ritmo dinámico que se ve potenciado por las pinceladas finales de horror – un horror 100% sobrenatural – y, a nivel global, un entretenimiento perfectamente digno que está a años luz de otras parodias actuales con mucho más público (¿Vampires Suck era una comedia?).

Lo mejor: Vincent Price y una interesante dosis de horror.

Lo peor: Algunas veces no casa bien el despelote tipo "Aterriza como puedas" y el flemático humor inglés.

Vuestros comentarios

1. feb 23, 20:57 | genoshiano

Una peli que vi haceee muchoo tiempo y que me resultó simpática. Si que fue doblada al castellano, concretamente para “Noche de lobos”.

2. feb 23, 21:59 | Bob Rock

Genoshiano.- Gracias por la información. No tuve el placer de verla en Noche de Lobos. Al coincidir con Estudio Estadio se liaba parda en mi casa – con una sola TV y sin que funcionase la programación del video -… aunque si pude ver el ciclo Troma, el ciclo Yuzna y más…

La estuve buscando doblada pero nada, ¿no sería un doblaje exprofeso para NdL?

Un saludo

3. feb 24, 08:02 | Joe King

Salió en video con el titulo de “Baño de sangre en Death House”. Un grande Kenny Everett, recuerdo que echaban su show en TV3 a finales de los 80/principios de los 90 y tenia unos cuantos gags bestiales, aunque quizá mi memoria los recuerde más sangrientos de lo que era en realidad

4. feb 24, 09:15 | Bob Rock

Joe King- En su momento también me parecieron muy salvajes, pero vistos con perspectiva – tienes alguna muestra en youtube – no dejan de ser muy irregulares. Voy a seguir investigando la pista española de “Bloodbath”!! Quiero mi copia!!

5. feb 24, 22:38 | MadAmerican

Joer, esta la vi yo como “Baño de Sangre en la Casa de la Muerte” en Noche de Lobos… que gran programa aquel y qué nostalgia me acaba de entrar… ains…

6. feb 25, 15:22 | Mr Zombie

Un clasico. Contaba con el gran Vincent Price y era un slasher potente con una historia tan ramplona como una zanahoria. Pero tenia su cierta gracia, si.

Saludos.

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