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Demencial

Tormenta emocional

Demencial Reseña

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  • Título original: Unhinged
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 1982
  • Director: Don Gronquist
  • Guión: Don Gronquist, Reagan Ramsey
  • Intérpretes: Laurel Munson, Janet Penner, Sara Ansley
  • Argumento: Tres jóvenes universitarias terminan, tras un accidente, en una casa aislada regentada por dos extrañas mujeres.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

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Tres chicas, tres, y no son brujas. Sólo universitarias que acaban en una mansión ominosa cuando sufren un accidente de camino a un festival de música y muchachos guapos. El lugar donde se recuperan de sus heridas está dominado por una anciana en sillas de ruedas con un carácter dulce con las mujeres y cruel con los hombres, la sombra de su locura despertará las ansias de sangre de un psicópata que merodea por la zona.

“Demencial”, una traducción más acertada del título original, “Unhinged”, sería “desquiciado”: tristemente famosa por ser una de las ilustres películas incluidas en la lista británica de los “video nasties”. Durante los ochentas, quién lo podría imaginar, Inglaterra, o Melniboné habida cuenta de la proverbial soberbia que los llevará a su fin dentro de los Reinos Jóvenes, vio como su ministerio de cultura decidía prohibir el estreno de aquellas películas consideradas de mal gusto. Un país con una larga tradición cultural dentro del terror, me da igual si más o menos explícito, se dedicaba a censurar la cultura cuando venia poblada de asesinatos, sexo y palabras procaces… ¡como si alguna de las grandes obras de Shakespeare fueran destinadas al público infantil!

Así que este slasher menor, de origen norteamericano, veía así incrementada su fama entre círculos underground gracias a la citada prohibición, como si su contenido fuese motivo de afiliación a cultos satánicos, ¿otro Santo Grial del Terror? Nada más lejos de la realidad, con unos cuantos años de distancia, pese a ser estrenada en los video clubes españoles no ha sido hasta ahora que he podido disfrutarla, “Demencial” luce especialmente blanda para lo que son los cánones de cualquier slasher de medio pelo. Es más, comparada con un clásico de la talla de “Viernes 13”, la obrita del poco prolífico Don Gronquist es menos peligrosa que un capítulo de “Dora la exploradora”.

Dejamos atrás entonces la estupidez de los censores, escandalizados por puntuales desnudos integrales y un par de muertes escabrosas, que no explícitas, para adentrarnos en un cuento de grano gordo, falto de sensibilidad alguna y a un paso de caer en el amateurismo más recalcitrante. Algo que se demuestra en la nula experiencia del casting, muchas de las actrices ante su debut y final dentro del negocio.
Claro que algo posee “Demencial” para superar el paso del tiempo con un mínimo de reconocimiento: el de ser una pieza obligatoria para los completistas y estudiosos del sub género, no es un gran logro, pero existen puñados de cintas de la época que, siendo honestos, no merecían haber sido estrenadas siquiera. La presente es simple como ella sola, reduce a la mínima expresión al argumento, obviamente por *incapacidad de Gronquist como guionista, y sufre una narración tan plana como espesa. Especialmente en lo que refiere a la extraña obsesión por parte de su autor en recrearse en escenas que suponen mero relleno. ¿Quién sabe si como un pueril intento de crear atmósfera o simplemente porque tenía que rellenar poco más de setenta minutos de la forma que fuese?

Así la película comienza con una chica duchándose, un plano que muestra las vergüenzas de la joven con una alegría engañosa. El espectador cándido, ese Bob Rock enamorado del slasher que se escapa cada noche de la “maná”, piensa encontrarse ante una pieza llena de sexo y violencia gratuita: los minutos terminarán por derrumbar dicha idea. Tras las presentaciones de rigor, tres jovencitas insulsas y superficiales a la par que sus intérpretes, asistimos a un viaje en coche por las profundidades rurales de Estados Unidos con destino a un festival de jazz… ¡recorrido qué no acaba nunca! Una demostración deliciosa de cómo alargar gratuitamente uno de los hitos argumentales de la trama, casi tanto como esta reseña, estiramiento artificial que irá salpicando el resto del metraje, convirtiendo lo que debería haber sido un mediometraje en un largo. ¿Cómo se pueden hacer tan cuesta arriba setenta y cinco minutos de película?

Aquí ya detectamos otra de las señas de identidad de “Demencial”: una estridente banda sonora. Si bien dichos espasmos electrónicos se presentan simpáticos en un principio, pronto comienzan a dar su fruto, cristalizados en una molestia difícil de verbalizar, cuando vemos prolongar los chirridos de sintetizador a cada escena menos y menos terrorífica. Sólo adquiere algún sentido este desbarre musical durante los últimos diez minutos de la obrita, pues todo lo que su título prometía de manera falsa es finalmente expuesto cuando el asesino de marras, ¿no se trataba de un slasher?, hace acto de presencia. Estridencia y muerte son grandes compañeros de cama.

Por fortuna, el espectador se libra de las conversaciones banales de nuestras protagonistas cuando estas sufren un brusco accidente, debido a una de las tormentas más falsas de la historia del cine, que las lleva a despertar convalecientes en una antigua casa perdida de la mano de dios. Allí la hija de la señora de la mansión y un practicante bigotudo les explican como los caminos están cerrados debido a la lluvia y no disponen de teléfono alguno para contactar con sus familiares. Se hace notar la aparición de los primeros signos de una atmósfera enrarecida que termina justificando la inclusión del film dentro de esa hipotética lista de ”slashers para enfermos”. Dicha ambientación “mal rollera” se hace acompañar de una incongruencia del tamaño de un elefante. Fíjense que el citado practicante no vive en el caserón; y mientras que él puede ir alegremente al pueblo, nuestras tres chicas permanecen allí incomunicadas.

Lo irracional, con ecos involuntarios de un gótico decadente, se hace aun más presente cuando conocemos a la señora del lugar, una vieja inválida melosa y amenazante cuyas principales características son un odio irracional hacia los hombres y momentos de enajenación en ningún punto justificados. De aquí al tramo final nos esperan una sucesión de escenas provistas de un extraño magnetismo a pesar de resultar inocentes, y de nuevo alargadas, hasta rozar la parodia. Como por ejemplo podréis dar cuenta si observáis a las invitadas inesperadas jugando al dominó mientras su anfitriona toca el piano tal que el mundo se estuviese acabando fuera de esas cuatro paredes. Añádanle la presencia de un loco por los alrededores, al parecer también familia, y obtendremos unas noches tormentosas de lo más “terroríficas”, si no pasamos de los diez años, por supuesto.

Parte de culpa de esa atmósfera enrarecida e incongruente de pesadilla la encontramos en una iluminación que delata los humildes orígenes de “Demencial”: tosca, barata, grasienta, molesta… un cuadro de la época más oscurantista de Goya que, en el balance positivo, estimula la imaginación y nos hace creer que en cualquier momento pasará algo macabro. Aunque esto no llegue a ser nunca así, la película se reserva su mayor golpe para el punto y final, el mismo contiene una pequeña vuelca de tuerca que representa su momento más álgido a nivel argumental, lo que tampoco es decir mucho. No obstante se agradece el aire psicótico al que finalmente se abandona, pues la etiqueta de “slasher”, de otro modo, le hubiese quedado muy grande.
Para finalizar me gustaría destacar el abominable trabajo de todos sus actores, causa también de esa dislocación imágenes/subtexto que se produce desde la llegada de las chicas a la vieja mansión. El doblaje al español ayuda a esa sensación, por lo que recomiendo verla doblada si queremos disfrutar todavía más de la incapacidad del elenco.

Con todo esto parece una locura recomendar una peliculita como “Demencial”, incluso parece generosa la nota otorgada, pero tiene ese algo, ese ambiente viciado y enfermizo que convierte nuestro amado género en lo que es, lejos de las reflexiones humanistas que muchas veces intentamos otorgarle en un intento por alejar el aburrimiento del mismo. Igualmente puede resultar tentador sacar alguna conclusión en clave feminista de esta película, olvidándonos que lo expuesto en pantalla es puro efectismo barato. El terror cinematográfico se ha compuesto desde tiempos inmemoriales de una dosis de peligro, otra de miedo y dos de aburrimiento. Otra cosa es que sepamos disfrutar y queramos que aumente el número de anomalías… para el resto de los días, “Demencial” es una muestra honesta y sintética de lo que fueron los ochentas en toda su miseria. Un aviso para navegantes si miramos con lógico criticismo la deriva nostálgica adoptada por los tiempos modernos.

Imágenes de la película

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Lo mejor: La opresiva ambientación, creo que involuntaria gracias a un uso deficiente de la iluminación.

Lo peor: Malas actuaciones y una innecesaria tendencia a alargar escenas de relleno: ¡se hace larga y sólo dura 75 minutos!

Vuestros comentarios

1. abr 14, 22:14 | Hoffman

Estupenda reseña. Ahora, me sorprende que jamás se haya reseñado por estos lares alguna pelicula de Godfrey Ho. Cuando de Caspas Movies se trata (si, ya se que esta sección es Horror Revival), él es el rey.

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