Estás aquí: Página de inicio » Críticas » Don´t Cry Mommy

Don´t Cry Mommy

Madre no hay más que una...

dont cry mommy

Ver ficha completa

  • Título original: Don Keu –ra –i ma -mi
  • Nacionalidad: Corea del Sur | Año: 2012
  • Director: Kim Yong-han
  • Guión: Lee Sang-Hyeon, Kim Yong-han
  • Intérpretes: Seon Yu, Nam Bo-ra, Hyun-Sang Kwon
  • Argumento: You Lim es una madre divorciada cuya única hija es víctima de una brutal agresión por parte de tres compañeros de clase.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

dont cry mommy

Violación: Agresión de tipo sexual que se produce cuando una persona tiene acceso sexual hacia otra, mediante el empleo de violencias físicas o psicológicas o mediante el uso de mecanismos que anulen el consentimiento de los ofendidos. También se habla de violación cuando la víctima no puede dar su consentimiento, como en el caso de incapaces mentales, menores de edad o personas que se encuentran en estado de inconsciencia.

Según wikipedia, tal es la correcta definición para referirse a esta vituperable forma de vejación, concepto que es resumido de una manera más simple en el artículo 262 del código penal, en el cual se especifica una pena de prisión de ocho a catorce años para aquel que por medio de violencia física o moral realice cópula con persona de cualquier sexo, entendiéndose por cópula la introducción del miembro viril en el cuerpo de la víctima por vía vaginal, anal u oral, independientemente de su sexo. Por supuesto, con respecto a este tipo de delito, la ley ha introducido interesantes y renovadas variantes basándose en diversos hechos como bien pudieran ser la participación de dos o más individuos en el ultraje, la duración del mismo, el número de actos o la naturaleza jurídica del delito en función del lugar donde se cometiese, todo ello armas de doble filo útiles, únicamente, para sembrar el odio en la opinión pública a base de las injusticias cometidas en cientos de juzgados en virtud de estas especificaciones.

Resulta indiscutible, hablando ahora a un nivel más moral y menos jurídico, afirmar que la violación constituye una de las más lamentables y mezquinas formas de humillación siendo, por desgracia, el género femenino víctima mayoritaria de éste tipo de abusos. Tropelías perpetradas por individuos que, fundamentalmente, han sido víctimas de traumas o malos tratos en su niñez o, de otra parte, sujetos normales incapaces de despertar sospechas que suelen actuar de manera discreta, inclusive ganándose la confianza de la víctima en cuestión, pues tal ha sido el proceder en algunos de los casos más truculentos de la historia del crimen (dícese el asesino de ancianas o el violador del ascensor). En ciertos casos, la ley ha actuado imponiendo condenas de entre 190 y 273 años respectivamente, tal como ha sido el caso del violador del ascensor el cual, por cierto, saldrá libre sin cargos a causa de una jurisprudencia establecida en el año 2006 y reformada en el 2008, dirigida fundamentalmente a reos peligrosos, por la cual se estipula el cumplimiento de las diferentes penas impuestas de forma sucesiva, teniendo tal cumplimiento un límite máximo de 20 a 40 años (léase Doctrina Parot), mientras que, en otras ocasiones, los damnificados se han enfrentado a sentencias ridículas que, bien podría decirse, eximen a estos criminales de toda culpa simplemente por el hecho de ser menores de edad o dar muestras de haber padecido lo que se llama “enajenación mental transitoria”, amén de otras muchas alegaciones de similar índole que pueden ser motivos de eximencia para este u otros delitos de no menor importancia.

Por supuesto, luego están las diferentes apreciaciones acerca de esta forma de violencia sexual que cambian en función de la zona del mundo donde se aplica la pena, marcando una ostensible diferencia entre si el delito se comete en países orientales, occidentales, musulmanes, o un largo etc. Tal es, por ejemplo, la aplicación de penas para los violadores en los países islámicos, en los cuales la violación es un delito únicamente cuando ha sido perpetrada sobre una mujer que haya cumplido los preceptos morales del país tanto en lo referente a vestuario como pensamiento religioso, no siendo considerada como tal cuando se trata de una “hembra infiel” vestida de forma poco decorosa y sin estos convencionalismos religiosos. Bastante lamentable ha sido el caso en el año 2007 de una mujer de Araba Saudí, cuya identidad prefiere no ha sido revelada a petición de la propia interesada, condenada a 200 latigazos por el delito de ser vejada y apaleada salvajemente. Impactante en mayor grado, si cabe, la noticia del somalí que, en un aparcamiento bajo el hotel Sheraton de Vasagatan de Estocolmo, fue hallado practicando una penetración anal a una mujer moribunda, hecho que ha constituido un escándalo a gran escala y ocupado las portadas de los principales periódicos europeos. Han sido, en resumidas cuentas, un buen número de casos de estas características los que han conseguido que la comunidad islamista se vea en el punto de mira de Europa una situación que, de una forma u otra, resulta cuanto menos inquietante. No resulta menos escalofriante la actual situación de un país como La República Democrática de El Congo, en el cual se cometen, nada más y nada menos que la friolera de 400.000 de estos delitos al año, batiendo un triste record que le ha valido el título de capital mundial de las violaciones. Por desgracia, el sistema judicial de esta parte del mundo es uno de los más corruptos y lentos de los existentes en la actualidad, siendo la pena impuesta a tales efectos de entre 5 y 20 años de prisión o el pago de una compensación a la víctima, sentencia que no se cumple la mayoría de veces debido tanto a la banalización de estos delitos por parte de los magistrados, que suelen presionar a las víctimas para que lleguen a acuerdos amistosos con sus agresores, como a la escara cultura del país, que impide la concepción de estos actos como delito, lo cual incluye el escaso desinterés de la comparecencia de estos criminales ante el sistema judicial.

No menos sobrecogedora ha sido la preocupante cantidad de casos registrados en un país como Corea del sur, que van desde un joven acusado de necrofilia hasta la historia públicamente conocida y filmada de un hombre que abusó de una chica en el metro, donde este delito es castigado con penas mínimas llegando a cumplir prisión, según recientes estadísticas, solamente un 24% de los agresores, siendo el resto bien puestos en libertad condicional o “castigados” con una simple multa. Basándose en estas sobrecogedoras cifras y haciendo un llamamiento a la conciencia del espectador, la estremecedora ópera prima del director surcoreano

Kim Yon-han eleva un grito de protesta en contra de estos absurdos estatutos que permiten que estos actos denigrantes sigan sucediéndose, día a día, con creciente y renovada intensidad:

Yoo-lim es una madre recién divorciada que vive en compañía de su única hija adolescente, Eun-ah. La joven asiste al instituto con regularidad, y es allí donde conoce a Jo-han, un compañero por el que cree sentirse sinceramente atraída. Un día decide quedar con Jo-han a solas para hablarle de sus sentimientos cuando, para su sorpresa, el muchacho se presenta con unos amigos y compañeros de clase que, con total iniquidad, abusan de ella y, no conformes con eso, graban la acción con el propósito de conseguir su silencio mediante chantaje. Vencida por la desesperación e incapaz de olvidar lo sucedido, Eun-ha acaba quitándose la vida, dejando a Yoo-lim sumida en el dolor y lidiando día a día con la ley para que los causantes de la muerte de su hija cumplan la pena pertinente a tal delito, no consiguiendo tal propósito debido a la menoría de edad de los delincuentes en cuestión. Cansada de su infructuosa lucha y decidida a que los culpables paguen por todo, Yoo-lim se refugiará en la venganza, llegando a extremos rayanos a la locura.

El debut cinematográfico de Kim Yon-han, no podría enmarcarse dentro de un único género, pues posee características propias de diversas categorías cinematográficas, tales como el rape & revenge, el drama e, inclusive, la protesta social. Por eso podría considerarse como una inteligente y densa amalgama de diferentes tipos de géneros cinematográficos, con un componente eminentemente trágico debido al tipo de situación, sobrecogedoramente real, que plantea. Es, en parte, en ello donde radica el éxito del visionado de este film que, por desgracia, ha pasado de manera tan desapercibida para la gran mayoría del público. Su estreno fue en octubre del año pasado en el Busan International Film Festival junto a otros dramas como Azooma, una historia de violencia sexual con una trama del mismo corte, A werewolf boy, la historia de un niño que vive encadenado a una habitación en estado salvaje o The thieves, que narra las desventuras de un grupo de ladrones profesionales, amén de otros muchos títulos de diversa categoría.

Don´t cry mommy continúa la estela de dramas cortados con el mismo patrón como Hounddog de Deborah Kampmeier, en la cual participaba una jovencísima Dakota Fanning, o Fatal de Lee Don-Ku, donde una joven es drogada y violada por un grupo de estudiantes de secundaria. Títulos que contienen un nivel alto de violencia en las escenas de abusos sin llegar a la excesiva crudeza de otras producciones de corte más rape & revenge como No moriré sola o Villa Captive, film de nacionalidad francesa que narra la humillación a la que es sometida una actriz porno y su marido a manos de unos delincuentes. Por supuesto, resulta imposible obviar otros títulos que bien vendrían al caso como 7 days, donde un padre venga de forma más que violenta la violación y posterior asesinato de su hija menor, o The tortured, una variante de inferior calidad de la misma en la cual se cambian ciertos matices de la historia.

En lo referente a la temática de la venganza conviene apuntar que, aun a pesar de ser el leit motiv principal del film, no llega a una exploración tan en profundidad como la trilogía del cineasta también coreano Park Chan- Wood o la más reciente Confessions de Tetsuya Nakashima, la cual presenta una elaborada trama al margen de un apartado técnico impecable que la coloca muy por encima de la media en lo tocante a este tipo de cine de género. Ni mucho menos, a tenor de esto, puede afirmarse que Don´t cry mommy sea una película de categoría inferior, aunque si recalcar que es una producción menos compleja que las anteriormente nombradas, aunque efectista en un grado muy alto y, lo que es más importante, portadora de buenas intenciones y un contundente mensaje de repulsa hacia todos estos actos perpetrados por mentes enfermas sin olvidar, claro está, el tono de repulsa hacia la débil legislación que existe en este país contra tales actos.

Otro aspecto más que convincente del film, ha sido la sabia elección de la actriz Seon Yu (Grabal, 2010, Beomjweui jaeguseong, 2004) en el papel protagonista, uno de los principales alicientes para que la producción resulte todo un éxito. El nivel de empatía que llega a conseguir el público con la joven madre es uno de los puntos clave de la obra en cuestión, sobre todo en el último tercio del film, donde el nivel de desesperación que puede atisbarse en cada una de las acciones llevadas a cabo por la dolida mujer, resulta especialmente estremecedor. Tanto es así que su presencia podría tacharse, a todas luces, como el principal baluarte de esta lograda producción cinematográfica. Por supuesto, resulta también destacable el alto nivel interpretativo ofrecido por la jovencísima Nam Bo-ra (I saw the devil, 2010, Howling, 2012) como Eun-ha, la sufrida y atormentada víctima. Ambas féminas ofrecen un impactante careo interpretativo, sobrepasando con creces a muchas otras producciones infinitamente más reconocidas y comentadas, aunque bastante inferiores tanto a nivel interpretativo como en su contenido (léase The Tortured). En resumidas cuentas, una auténtica delicia para los paladares más curtidos y exigentes.

Del lado contrario, aunque también haciendo gala de un indiscutible talento, está la estrella coreana Don Ho Shin, ex integrante del grupo de pop de Corea del sur U-Kiss, en el papel del principal perpetrador de los abusos a la joven. En palabras del propio Shin, unos meses después de haber finalizado el rodaje de la genial obra de Kim Yong-han: “A pesar de que estaba actuando, me sentía horrible por lo que mi personaje hizo en la película con la actriz Nam Bo-Ra. No puedo dejar de estar furioso con las personas que lastiman a otros, pero ni siquiera sé lo que han hecho mal. No puedo creer que la gente haga cosas tan horribles y no sientan remordimientos. Me di cuenta de lo serio que es este problema, y espero que esto pueda cambiar. Después de ver esta película espero que la gente piense que se trata de una película que hay que ver, en lugar de una película simplemente entretenida. Solo tomé el papel porque pensé que era un buen intento para dejar a los cantantes diversificar a sus personajes un poco y proliferar más allá de los papeles de caballero de brillante armadura…” A tenor de las palabras del famoso cantante, puede dilucidarse su máxime desprecio por actos de tal naturaleza.

Sin más ni más, podría considerarse a esta producción surcoreana, francamente comprometida y directa, de obligado visionado, sobre todo debido a su correcta forma de indagar a fondo y tratar un tema tan delicado como el de los abusos propiciados sobre menores y por menores, una cuestión de importancia suma que día a día va siendo expuesta de forma más abierta en los medios. Gracias a ello el espectador puede disfrutar de filmes tan excelentes y característicos como el que ocupa esta reseña, plagados tanto de una alta calidad argumental e interpretativa

así como en el ámbito estético y técnico en general, una joya imperdible que bien merece la incursión en el podio de las diez mejores películas filmadas en este año pasado.

Imágenes de la película

dont cry mommy

dont cry mommy

dont cry mommy

Tráiler

Lo mejor: Seon-yu, la clara declaración de intenciones que constituye el visionado, la excelente labor a la dirección de Kim Yong-han.

Lo peor: Lo terriblemente inadvertida que ha pasado...

Vuestros comentarios

1. ene 22, 20:32 | Draghann

¿Cine surcoreano?… apuntada, por supuesto!

2. ene 22, 22:20 | FrancHis

Se ve buenísima!!!

3. ene 23, 03:21 | Ceci

Ladynecrophage: muchas gracias por una reseña brillante.

4. ene 23, 14:16 | mimosin

Joder! Pintaza,no? A buscarla por los canales habituales.Necesito una copia de seguridad ya!!

5. ene 24, 01:23 | FrancHis

Una genial crítica de paso, muy instructiva (recién la he leído, después de ver la peli, como suelo hacerlo!). Las penas por abuso sexual suelen ser un chiste. Y en el caso de los menores de edad (como sucede en esta película), aún peor. En todo caso, qué tanto se les puede considerar no imputables? Hasta qué punto? Terrible también el hecho de pasar de víctima a culpable, como suele suceder, sea por la manera de vestir, hablar, o comportarse. El mundo al revés. Muchas veces leo sobre chicos que violan a chicas y les dan un tiempo en la correccional. O sea….

Ayer vi la película. Me gustaron especialmente las actuaciones (los chicos estuvieron bien, pero la madre y la hija en verdad dieron en el clavo). Y la historia fluye. Es definitivamente interestante. Yo creo que para el espectador que espera algo tipo “Confessions” o una venganza como la de la trilogía de Park Chan Wook podría salir un poquitín … decepcionado no es la palabra exactamente… no sé, yo más bien creo que en el caso extremo, “Dont Cry Mommy” se asemeja más a la vida real. A lo que podría suceder de verse un padre o un hijo en dicha situación. Más realista.

Saludos!!!

6. ene 25, 20:12 | Lady Necrophage

Muchas gracias a todos por vuestro interés. Absolutamente de acuerdo con FrancHis, es una hidtoria de venganza a diferente nivel, más realista, por desgracia.
De nuevo gracias y espero que nos sigamos viendo por aquí.

Saludos!!

7. feb 1, 13:43 | Mr Zombie

Esta la tengo pendiente hace la tira, a ver cuando me la veo, que con tantas peliculas pendientes, luego se te olvidan otras.

Buena critica, cuando me la pueda ver ya comentare algo, si me acuerdo , claro.

Un saludo.

8. mar 2, 00:19 | Mountain

Magnífica reseña para una película que no creo que vea, solo leyéndola se me han puesto los pelos de punta y pasar miedo me encanta, pero este tipo de realidad tan cruda y tan injusta como que no, se me ha revuelto el estómago solo viendo las ridículas condenas a los hijos de puta que cometieron semejantes barbaridades que salen al comienzo del trailer, “Confessions” me parece una obra maestra, la disfruté muchísimo y ahí me quedo, con esta no me atrevo.

Escribe tu comentario:

¡ATENCIÓN! El formulario de comentarios utiliza un sistema de previsualización con el objetivo luchar contra el spam. Por lo tanto, tras pulsar el botón PREVISUALIZAR no olvides pulsar el botón ENVIAR para dar de alta definitivamente el comentario.