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El hombre que esperaba a las flores

de Jirky Svenson

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Ubicada en una Finlandia surrealista, “El hombre que esperaba a las flores” narra la historia del señor Svenson, trasunto irónico de su propio creador que abandona el estrés de la bolsa helsinguina para levantar un vivero en su pueblo natal. Una vez instalado allí la realidad comienza a retorcerse a su alrededor, quién sabe si a causa de una inocente llamada de teléfono o en base a un plan de mayores dimensiones, que colocaría al pobre florista en medio de una red de sucesos apocalípticos. En concreto una serie de asesinatos donde las víctimas, aparentemente elegidas al azar, muestran sobre sus pechos abiertos el nacimiento de unos crisantemos mutantes capaces de esparcir la locura a lo largo y ancho de la población. Las pesadillas macabras y absurdas reacciones de los convecinos del señor Svenson amenazan con dibujar un cuadro donde el principal culpable de las autoridades sería el propio florista, alterada su percepción a medida que cierto ritual de paciencia y sumisión llega a su último estadio. Únicamente los anómalos árboles y plantas de la helada región de Salla tienen la respuesta, germinada durante un verano como la humanidad no ha conocido nunca.

El autor

Según la biografía oficial nos encontramos con un escritor extremadamente desconocido a nivel mundial, supuesto filósofo y filólogo que vivió los convulsos tiempos anti comunistas de mediados del siglo XX en Helsinki. Y aunque se traten sólo de meros rumores, puede que este autor llegase a estar relacionado con estamentos ocultistas protegidos por el III Reich. Desde luego una condición de anonimato y datos ambiguos sorprendente en los tiempos que vivimos, cuando la información nos chorrea hasta embotar los sentidos. A ciencia cierta podemos asegurar que este autor de orígenes suecos, inédito en nuestro idioma, desapareció de la faz de la tierra a finales de los setenta, envuelto en el mismo misterio y ausencia de fama entre los que se dedicó a escribir piezas de terror extraño, por decirlo de una manera suave. Claramente nihilista en su apuesta literaria, Jyrki Svenson firmó un puñado de relatos que fueron publicados en revistas finlandesas de aficionados, como “Guutaa”, dejando su única novela al parecer como testamento póstumo: “El hombre que esperaba a las flores”.

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La novela

Obra que ha permanecida oculta hasta que Dilatando Mentes, joven editorial decidida a romper los géneros mediante obras epatantes editadas con el mimo del coleccionista, ha apostado por aportar al panorama nacional una pequeña joya capaz de características muy arriesgadas. Al igual que Giorgio de Chirico buceó en el mundo de los sueños para dar a luz la pintura metafísica, precursora del surrealismo pictórico, Svenson se sumerge en las mismas aguas oníricas para subvertir el paso del tiempo, el estatismo y la alienación mediante su prosa. Curiosamente renegado de un estilo intelectual o florido, demostrando otro paralelismo con la primera etapa de de Chirico, Svenson ataca la ficción con saña, recogiendo elementos terroríficos universales tratados ya por Machen o Blackwood, y explotados posteriormente, en una vena curiosamente similar, por nihilistas weird de la talla de Lynch y Ligotti.

Crisol la mar de interesante que únicamente se ve lastrado por una parte central algo farragosa, donde la ambigüedad se transforma en un arma de doble filo: Por una parte atrayendo al lector hasta aguas pantanosas donde la atmósfera consigue la textura del mercurio, merced de una inquietante capacidad para lo obsceno, y por otras desconcertándole hasta un nivel de exigencia muy alto. No nos encontramos ante una novela pasiva, siendo el lector pieza fundamental de la misma, exigiéndosele que elija entre varias interpretaciones del texto más inquietantes a cada cual. En cierta manera Svenson intenta influir en la mente de su público de la misma forma que lo hiciese Mark Z. Danielewski en ese mastodonte llamado “La casa de las hojas”. La novela aquí presente, desde luego, lo hace a menor escala y de una forma más fluida y orgánica, olvidándose de efectismos visuales tanto para bien como para mal.

Lo que primero llama la atención es el nivel de detalle con que se nos introduce en un mundo imposible donde las especies vegetales conforman una importante baza argumental, especialmente por tratarse de variedades que no podrían darse en un clima tan hostil como el del norte de Finlandia. Ubicación donde Svenson subvierte la climatología incluso, creando un decorado de cartón piedra que, evidentemente, grita: “¡esto es ficción!”. Otra cosa será llegar a conocer las razones para estos diferentes trampantojos literarios, pues, y esto quizás sea otro hándicap, la historia termina siendo tan abierta y difusa como sólo puede ser la vida.

 photo EHQALF_Izda_zpsxfuozdvb.jpgQuizás demasiado personal, aunque se entiende dada la rareza del proyecto, un simpático prólogo firmado por Jorge P. López, autor de “Cuervología” y “Cuervología 13”, nos señala que la novela bien podría estar inconclusa. Precisamente se nota que la traducción no ha sido un trabajo al uso, si no que se observa un matiz castellano marcado en partes concretas, creando otra nueva capa de complejidad. Esto es debido a que el original fue hallado como un manuscrito a la antigua usanza, complicando más si cabe la edición. Entonces, dadas las partes incompletas o ilegibles, el señor López reconoce abiertamente haberse extrapolado en sus funciones como traductor, aportando cierto granito de arena a cohesionar la narración. Lo que no negaremos es la calidad del texto, obviamente revisado hasta la saciedad.

En todo caso no estamos ante una obra fácil, puede que su premisa sea tan simple como la transformación de un personaje el algo muy distinto –el quid de todos los cuentos desde la propia Ilíada–, pero el camino acaba siendo tan retorcido y cómico como la propia serie “Twin Peaks”, demostrando la existencia de ese pozo común de inspiración que representa el miedo del común de los mortales ante el poder de la naturaleza y la existencia de un mundo oculto dentro de nuestras propias cabezas: En “El hombre que espetaba las flores” también hallaremos una profunda mirada al mundo de la esquizofrenia y los “doppelgängers”.
Es mejor, llegados a este punto, no desvelar absolutamente nada sobre la trama pues será el descubrimiento virgen por parte del lector lo que aporte los matices dejados obviamente en blanco de forma premeditada por Svenson, más preocupado quizás por la siguiente etapa de su viaje. Siendo el tercer número dentro de la colección “Rara Avis”, de momento integrada por otros dos tomos de Ted E. Grau y Michael Wehunt, dignos compañeros de andanzas de Svenson, el comprador potencial ya debería saber que se interna en procelosas aguas llenas de torbellinos… pero este desolador desierto azul, o mejor dicho verde, posee una capacidad de atracción tan intensa como la propia muerte.

La edición

De nuevo Dilatando Mentes nos regala un tomo para chuparse los dedos. Numerado a mano, sellado con una firma facsímil del autor, edición limitada a cien ejemplares, un marcador de flores secas, láminas a color pegadas, dibujos de entramado vegetal que arropan como un guante la obra… un trabajo titánico cuya guinda sería la selección musical con la que se acompaña el tomo. Un conjunto de canciones post punk que quizás no tengan mucho que ver en apariencia con la historia –aunque curiosamente fuese escrita más o menos en la época donde este movimiento musical nacía– , pero que terminan construyendo otro mosaico en paralelo capaz de generar emociones tan frágiles como la nostalgia y la melancolía. Y en dicho estado emocional sí encontramos un nexo de unión con las andanzas del señor Svenson, tan superado por la cruel existencia como podría estar cualquiera de los atormentados trovadores responsables de la ambientación musical.

En definitiva, un nuevo maridaje triunfal entre contenedor y continente que vale cada céntimo que cuesta, incluso gozando de un precio ligeramente elevado para el número de páginas que nos ofrece. No obstante, los clásicos postfacios a los que Dilatando Mentes nos tiene acostumbrados, con más ilustraciones y sabías palabras divulgativas, también forman parte consustancial de “El hombre que esperaba a las flores”, creando un conjunto pocas veces visto en el panorama nacional: una novela fascinante rodeada de un misterio igualmente fascinante que rivaliza con el de otros creadores “malditos” como Ducasse o Pynchon.

[Ilustraciones en la reseña de Kevin Kopacka]

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PUNTUACIÓN: 4/5

Diversión: 3
Terror: 4
Gore: 3
Originalidad: 4

EDICIÓN:

Páginas: 222
Formato: Rústica con solapas. Interior papel ahuesado (80gr.). Ilustraciones blanco y negro, color.
Año de edición: 2018, Ed. Dilatando Mentes
Precio: 16,95€ (compra online)
Tirada: Edición limitada de 100 copias numeradas.
AVANCE

Lo mejor: Una maravillosa capacidad para utilizar temas comunes al imaginario del horror humano, y darle una perspectiva más inquietante si cabe gracias a su arriesgado estilo.

Lo peor: Una parte central que acusa algo de lentitud debido a la experimentación de estilos y tiempos verbales.

Vuestros comentarios

1. jun 11, 21:36 | Ronda Norte

Un 4/5… Estáis que lo petáis. Veo que el traductor es uno de los mejores autores de este país, al menos mezclando géneros literarios imposibles. Eso es garantía de que la obra de este desconocido autor tiene que ser la bomba.
En cuanto termine mi campeonato de tute me lo pillo fijo.
He leído el prólogo y he flipado ¡Y el libro trae hasta flores disecadas!
Larga vida a Almas Oscuras.

2. jun 11, 22:25 | Gran Duque de Alba

¿Acaso auguran estas líneas el petricor de la literatura especializada? ¿Tormentas primaverales azuzando la imaginación del sediento? Oh, Ronda Norte. Oh, erial humano cegado por luces similares a anuncios de productos de higiene femenina íntima. Querido amigo, no venda barata la fe del necio, que sus vestiduras puedan cubrir la bonhomía de su inocencia, pues se convertirá en la tumba de otras editoriales mucho más hediondas, hundidos los miembros inferiores en la ponzoña de impresiones digitales bajo demanda. Ladrillos idóneos para calzar mesas, pellet para la estufa de la vanidad. ¡Agite ese Facebook! ¡Arríen los pulgares hacia arriba! ¡Hondee la crítica ciega y sorda, festoneando la estupidez de nuestros vecinos abúlicos! A su vuecencia le invito a leer entre líneas, hay unas cuantas, para observar las triquiñuelas de la publicidad, el escarnio absoluto de la palabra manipulada para que usted, sí, usted, sea violado por el chorro cálido y hediondo de otra publicación impresa por los dioses de Amazon.

Las lágrimas, porque sólo quedarán las lágrimas, reconocerán a los verdaderos genios de la literatura como hombres y mujeres dedicados en cuerpo y alma a la supervivencia y la restauración de muebles. Usted, sí, usted, ¿de qué lado está? ¿Quiere solapas o la iluminación de una originalidad que no se vende, que no recibe comentarios positivos porque su resplandeciente orto se cierra ante los conciliábulos de las redes sociales?

Vomite, únase conmigo a la castración voluntaria para sellar el pacto de lo numinoso. Lo demás, igualmente palabras vanas en espacios de mierda, nos dará igual mientras perdure la verdad. Usted, sí, usted, a mi vera blandiendo la verdad castellana como arma de doble filo.

Atentamente, su lucero particular llamado Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel.

3. jun 11, 23:35 | Oriol Vigil

Me lo acabo de pillar. La verdad es que la nota me parece un poco alta, pero no lo sabré hasta que lo lea.

Como bien dices, a veces “la ambigüedad se transforma en un arma de doble filo”. Reseñé hace poco, en el blog “Un libro al día”, “La coronación de las plantas”. La novela no está nada mal, pero su “misterio nada complaciente” juega en su contra. Por otro lado, recientemente he leído “Picnic en Hanging Rock”, y aunque en el fondo es lo mismo, está tan bien conseguido… Así que ya ves, depende de cómo trabajes tanta ambigüedad te puede quedar algo redondo o no.

En otro orden de cosas, Ronda Norte, los de Dilatando Mentes parecen saber lo que se hacen (aunque eso no lo comprobaré hasta que tenga algo suyo entre mis manos). En cuanto al traductor/prologuista, te diré que solamente he leído un relato suyo, “Carcasa”, el cual no estaba nada mal, y multitud de reseñas muy bien hechas.

4. jun 12, 10:03 | Lector Empobrecido

Hola.

Oriol: del prologuista, Jorge P. López, tengo sus “cuervologías”, y algún recopilatorio de relatos que brilla por la escasa calidad de la edición, al contrario que pasa con este título. Nadie se compra un libro por la edición, aunque que incluya extras, y demás gilipolleces ayuda, para que nos vamos a engañar.
Centrándonos en el tema, sin haber leído este libro, quiero pensar que Jorge se habrá decantado por traducir un texto que responda o tenga similitudes con su propia obra. Si es así, me apostaría la paga extra de verano a que será una rareza de cojones.
Ronda Norte: que te compres un libro por la puntuación de un “reseñador” me parece estúpido. Vaya usted a saber si tiene quince años y todavía está descubriendo a S. King, si regenta un blog de mierda para leer gratis los libros que la editoriales le mandan (o se cabrea porque no lo hacen) o solo se la pone dura los libros en los que no hay subordinadas… Dicho esto, que cada cual se gaste la pasta en lo que le salga de las pelotas.

5. jun 12, 11:04 | Oriol Vigil

Saludos, Lector Empobrecido.

Estoy de acuerdo en que la edición no es lo importante; la historia estará siempre por delante. Sin embargo, en tiempos de desidia editorial, se agradece que el continente del libro esté cuidado. Además, este es, a veces, complementario al texto en sí, y no un mero reclamo vacío.

Al defender a Dilatando Mentes (todavía, repito, sin conocimiento de causa), me refería sobre todo a lo arriesgada de su línea editorial, más que al cuidado formal con que parecen mimar a todas sus obras.

Y tienes toda la razón del mundo, el libro parece una rareza de cuidado (¡seguro que Jorge se lo pasó bien traduciéndolo!). A la que me llegue el libro lo comprobaré, aunque por la reseña ya me imagino que será una locura… que es lo que me va.

Saludos.

6. jun 12, 18:57 | Samdra Rogen

¡Enhorabuena! ¡Genial! ¡Otro proyecto delicioso! Pero no creo que lo compre porque no suelo apoyar económicamente el trabajo de otros. Por cierto, ¿me podrías dar una recomendación para así pedir yo un pase a Sitges? Por los viejos y buenos tiempos. ¡Besitos!

7. jun 12, 19:32 | El Traductol

Como traductor os agradezco los comentarios positivos, ya os digo que un poco locura sí que desprende la novela… ¡igual que algunos de vuestros comentarios! Dilatando saca los libros bastante alejado su formato de lo que suele ser el paperback clásico. Ojo que no lo desprecio, pero me parece siempre más interesante una edición cuidada aunque pague un poquito más que libros baratos que se doblan con mirarlos porque, por ejemplo, no tienen solapas como los de Wave Books. Otra cosa es la calidad literaria que nunca ha dependido ni dependerá de la edición. No obstante creo que aquí hay buena relación calidad/precio. Y cualquier falta o rareza siempre me la podéis achacar a mí, que meto la mano literaria aunque no me sea solicitada.

Por lo demás, yo tampoco me compraría un libro por una opinión de alguien que no conozco personalmente, pero en Almas Oscuras siempre se ha mantenido el puño duro, a excepción de Jesús. Así que presupondré que la novela ha gustado realmente.

Samdra.- Claro que sí, e igualmente haremos una presentación del libro para que puedas venir a apoyarnos como siempre has hecho. sólo para ti. Esta vez pondremos una mesa llena de panellets para que no te puedas resistir.

8. jun 12, 22:01 | Invitado Especial

Vaya, esto casi podría asimilarse a una tertulia literaria… en Almas Oscuras, si no lo veo no lo creo. Más de cinco comentarios en una reseña de un libro es todo un récord, ¡y sin un link de descarga! En fin, quiero empezar mi postulado felicitando a Bob por su recién estrenada faceta de traductor, no quisiera ser el único que no lo hiciese, con todo lo que hace por mí sería un desagravio digno de batirse en duelo. Bob, eso de traducir (y completar) ha debido ser un placer y un autentico coñazo a partes iguales. Espero que no se te inflen las pelotas y vuelvas a sorprendernos con otra excentricidad de las tuyas. Habiéndonos lamidos los culos, dando así por cumplidas las costumbres que tan de moda están en estos tiempos, pasemos al salón, caballeros.

Oriol, Lector Empobrecido, Ronda Norte y Gran Duque de Alba: yo sí me compro los libros por su edición. Me ponen mucho las ediciones limitadas, con su tapa durita, su marca páginas, sus ilustraciones… Ummmm. Casi igual o más que la mierdaca de texto que pudieran contener. Pero debo ser un rarito. Hay editoriales a las que ni me acerco. Entiendo su labor para con el autor nobel… bla, bla, bla. Pero …

Por alusiones, como reseñador, entiendo que al lector le resulte complicado saber si la mermelada que pretenden hacerle comer no es más que mierda (esta idea se la he copiado al amigo de Bob). Siento decirlo, pero hace tiempo que me cuesta encontrar textos que no me sepan a lo segundo. Podrán ser muy originales o super de miedo, pero cuando hablamos de aspectos técnicos (a los que nadie hace ni puto caso), eso es otro cantar. Los tiempos que corren, donde todo son deditos hacia arriba y caritas sonrientes, sonrojadas o con coranzoncitos, tampoco ayudan.

Bueno, quiero despedirme diciendo que… ya está aquí el puto festival de cine de Sitges. ¡A divertirse muchachos!

9. jun 15, 19:45 | Sonny Bonzo

Señores que comentan, ¿pero el libro está bien? ¿Lo leyeron? Observo que el único constructivo es Oriol, el resto mírense de controlar esa verborrea inútil.
Ahorraremos un poco y aprovecharemos que el verano pide libros a voz de grito. Gracias por la reseña y por descubrir al vulgo esa especie de misterio apellidado Svenson.

10. jun 18, 11:56 | Ronda Norte

Sonny, yo estoy con las finales de tute. Solo he podido leer un par de capítulos. De momento pinta muy bien. La traducción es bastante buena también. Yo no noto esas construcciones raras de según que traducciones. La edición, mejor que una baraja de Fournier. En cuanto lo acabe te hago un comentario en profundidad.
Saludos.

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