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El mito del zombi: su evolución desde la literatura

La visión de un monstruo tremendamente productivo

El mito del zombi

«(…) Aunque el zombi sale de una tumba, no es ni un fantasma, ni una persona resucitada de entre los muertos como Lázaro. El zombi, decían, es un cadáver humano sin alma, aún muerto, pero que ha salido de la tumba dotado de movimiento por medio de la magia y con apariencia mecánica de vida. Lo describían como un cadáver al que se le obliga a andar, actuar y moverse como si estuviera vivo.»
William Seabrook, «Muertos que trabajan en los campos de caña» (1929)

Define Jesús Palacios en su maravillosa introducción de La plaga de los zombis y otras historias de muertos vivientes (Valdemar, colección Gótica 78, 2010) tres tipos de zombis desde sus inicios literarios: zombi vudú, zombi pulp y zombi post-Romero. Yo creo que la cosa se puede simplificar mucho más en la tipología del zombi, desde el comienzo del mito literario hasta su evolución en el cine y posterior degeneración.

Hay que entender la figura del zombi desde sus orígenes híbridos, que no podemos olvidar que son el resultado de la mezcla del tenebroso mundo de la religión Vodoun africana con la mitología antigua de Haití. Su nacimiento mestizo le concedió una naturaleza igualmente híbrida, admite cambios y modificaciones, por lo que así se convirtió en una figura que fácilmente traspasa etapas estéticas diferentes.

Cuando digo que la tipología puede simplificarse me refiero a que podemos hablar de dos grandes grupos: el zombi pre-Romero y el zombi post-Romero o zombi splatter, para seguir los términos de Palacios. En el primer grupo entrarían tanto el zombi vudú como el zombi pulp, es decir, aquellas representaciones del zombi como un esclavo sin voluntad controlado por medios mágicos (zombi vudú, retratado en Yo anduve con un zombi, 1943), como un zombi más pútrido, que en su evolución ha perdido al amo que lo controla y se revuelve contra él (zombi pulp, que se ve en el relato «Herbert West, reanimador» (Lovecraft, 1922) y su adaptación un tanto especial Re-Animator (1985)). Los considero unidos porque comparten una serie de elementos, no a nivel estético, pero sí en la base del mito. Además conforman juntos, esclavo y rebelde, una evolución natural histórica, la idea romántica de la revolución del estrato más bajo. El zombi de transición entre los dos grupos es el ideado por George A. Romero, que como todos sabéis en ningún momento de la película se les denomina zombis, simplemente este tipo forma un arco de cambio en la célebre* Noche de los muertos vivientes* de 1968 (influenciada a su vez por El carnaval de las almas, 1962), donde se empieza a vislumbrar la influencia de la ciencia ficción junto a los temores del hombre moderno: el zombi se convierte en una enfermedad contagiosa. Por último, los influenciados por Romero ven una puerta abierta a un nuevo zombi más violento, más activo y sobre todo, más gore (zombi splatter, que se ve muy bien en Miedo en la ciudad de los muertos vivientes, 1980; o en el relato «Amados muertos» de Ian McDowel, 2006).

Con todo esto, el zombi siempre deja ese regusto a muerto que dura días y ronda por las cabezas aún más tiempo, y da pie a muchas más líneas.

Decía al inicio del artículo que no hay que olvidar los orígenes híbridos del mito, esa formación propia de la figura del zombi que lo hace traspasar las fronteras estéticas a lo largo de tanta historia. La base sigue estando ahí, un ser que por causas evidentes ya no pertenece al mundo de los vivos, pero que aún así es una amenaza hostil. Nace como una mezcla y evoluciona mezclándose en diferentes géneros: lo que es lo mismo, nace como contracultura (es sustrato de la religión vudú y la mitología) y se convierte en cultura de mercado, no sólo a nivel cinematográfico, sino también hasta niveles de coleccionismo.

En el fondo, el mito del zombi no es otra cosa que uno de los espejos más antiguos del terror: el verdadero enemigo del hombre, es el hombre mismo. La figura zombificada muestra al ser humano descarnado, sin la máscara moral que se supone que es la vida racional, pues el zombi, partiendo de la cita del principio del relato de Seabrook, es un ser despojado de alma y voluntad, un hombre que ha pasado de ser humanizado a ser cosificado, convertido en el objeto de la maldad humana.

Cuando se habla de los monstruos literarios se suele tomar desde la perspectiva del error de sintaxis, entendido como algo que no encaja en una composición que suponemos lógica. Una buena amiga mía siempre pone de ejemplo de error de sintaxis en relación con la moda el vestir un chándal con zapatos de vestir: algo no termina de cuadrar. En el caso de los monstruos que han plagado las pantallas de todo el orbe y que generalmente vienen de la literatura, este principio también sirve, entendido como un todo formado de partes, y me explico: todo monstruo está formado por fragmentos externos a él, desde el Cthulhu lovecraftiano (cabeza de pulpo, alas de dragón, cuerpo escamoso), pasando por la criatura de Frankenstein (formado de diferentes cadáveres) o incluso el mito del vampiro (que en sus orígenes puede adoptar la forma de diferentes animales). Pero, ¿y el zombi? ¿No cumple este principio o podemos considerar error de sintaxis el hecho de que sea un muerto con vida?

De cualquier modo, el mito del zombi hace tiempo que llegó a su punto álgido, lo que supone que ha entrado en su degeneración como mito. Una degeneración, al menos lo veo así, no tiene porqué ser negativa, de hecho, la degeneración del zombi le ha ayudado a entrar en más campos y mezclarse con otros géneros. La degeneración positiva del zombi se ve en la masa cultural que en los últimos años ha inspirado libros como Zombi: guía de supervivencia (Berenice, 2008) o toda la saga que ha despertado la ya conocida Guerra Mundial Z. Pero sobre todo yo veo la degeneración de un mito cuando surgen voces contrarias que intentan recuperar los orígenes que se han perdido, es el caso de la genial The Dead (2009), que haciendo un guiño a las plantaciones de azúcar del zombi original, tiene una maravillosa escena entre unos maizales.

Como apunte final sólo queda preguntarse ¿hacia dónde se dirige el mito? Ya se ha unido a la comedia (Zombies Party, 2004; Bienvenidos a Zombieland, 2009), al melodrama, al western o incluso se ha intentado dar nuevas perspectivas de visión sobre el ataque zombi (como la genial Pontypool, 2009). También la nueva literatura del género ha dado sus frutos, cuestionables, por supuesto, pero frutos al fin y al cabo (Orgullo, prejuicio y zombis, 2009). Sin duda, nuevas hibridaciones de género son la solución para renovar tan productivo monstruo, en la mano de los verdaderos creadores de calidad está la clave para elegir bien el destino de nuestros queridos muertos vivientes.

Vuestros comentarios

1. oct 29, 19:57 | raul rubio

La semana pasada mismo comencé a escribir una novela sobre un apocalipsis zombi y a postear en un foro que estoy registrado. si alguien se anima y quiere comenzar a leerla, le paso la dirección

2. oct 29, 20:30 | Joan Lafulla

Raul Rubio – Si quieres puedes dejar la dirección en este mismo post, en un comentario.

3. oct 30, 17:31 | MASP

¿Cómo es posible que este pedazo de artículo tenga tan pocos comentarios? Chicos… Hay que leer más! Sí, es cierto que hay poco tiempo y ver una peli es más cómodo, pero no es excusa. Hay libros sobre cine que son joyas y con los que aprender luego no sólo a ver las películas sino a “observarlas” como os indica con maestría Randolph Carter, referenciando ese estupendo recopilatorio editado por Valdemar Gótica.

Por cierto, amigo Randolph Carter, deberías echarle un vistazo al libro “Filosofía Zombie” de Jorge Fernández Gonzalo, editado por Anagrama:
www.anagrama

Seguro que te encanta. Y si ademas haces la reseña, ya lo bordas. xD

Un Saludo!

4. oct 30, 18:07 | raul rubio

Este es el link de mi historia. narras los primeros días de un apocalipsis zombie. espero que les guste!

www.fantasiaepica.co…

5. oct 30, 18:26 | Joan Lafulla

Estoy con MASP… animaos a leer el artículo porque muy interesante.

Raúl Rubio – muchas gracias Raúl por compartir el enlace.

saludos

6. oct 31, 00:06 | Randolph Carter

MASP, Joan, muchas gracias por vuestras palabras, de verdad!

Otra cosa MASP, ya me he hecho con el libro de J. Fernández Gonzalo que tiene muy pero que muy buena pinta, gracias, porque no lo conocía

Saludos!

7. nov 1, 19:09 | Pável Chichikov

Interesantísimo artículo. Nunca me había planteado cuales eran los orígenes del zombie más allá de Romero. Enhorabuena y gracias.

8. nov 1, 21:46 | Mountain

Interesante articulo si señor! La verdad es que el asunto zombie está empezando a reproducirse de una forma alarmante, ya he perdido la cuenta de la cantidad de titulos nuevos que han salido, tanto en cine como en papel. Hay que hacer una buena criba porque entre mucha basura siempre se encuentra algo muy interesante.

Tengo ganas de ver The Dead, solo he leido críticas positivas de esa película.

9. nov 9, 07:03 | German Bejarano

Muy buen articulo, solo que “Zombie: guía de supervivencia”, es de Max Brooks.

10. nov 9, 09:18 | Joan Lafulla

Gracias German.
Creo que Benerice es la editorial que publicó el libro en España.

Un saludo.

11. nov 9, 15:34 | Jorge Luis Sanabria

Hace un tiempo gracias a Google encontrè esta joya de pàgina entre tanta basura que existe de pseudo crìticos de cine. Siempre he sido un aficionado serio del septimo arte y en especial del gènero que nos ocupa y que cada vez me decepciona màs con tanta producciòn ridìcula o comercial que en lugar de sorprender y sobrecoger, hace reir cuando no vomitar. En almas oscuras he aprendido tanto que no puedo mas que agradecerles el disponer de su tiempo para hacer tan buenos, serios y objetivos anàlisis en los que concuerdo la mayoria de las veces claro està, en producciones que por supuesto nunca llegan por Sur Amèrica pero me rebusco gracias a los benditos torrent. Gracias Gracias Gracias y mil gracias por compendiar en este artìculo lo que han sido mis amados zombies para la historia de la humanidad. Pd. Alguien està siguiendo The Walking Dead Temporada 3? Cuando ya estaba dispuesto a dejar de verla por la sosa segunda teoporada me ha sorprendido esta nueva etapa agobiante, desesperanzada y cruel que estan exhibiendo. Recomendada ampliamente.

12. nov 9, 19:49 | Randolph Carter

German, como dice Joan, Berenice es la editorial que lo tiene aquí publicado, pero sí es verdad que tenía que haber indicado el autor, mea culpa, gracias por el apunte y me alegro de que te haya gustado ;)

Jorge, gracias por tus palabras, de verdad. Siempre es un honor que reconozcan tu trabajo y esfuerzo; encantado de tenerte por aquí. Como dices, el fallo de The walking dead fue el melodrama que se montaron en la segunda temporada y, sinceramente, la dejé de ver totalmente indignado XD No eres el primero que me dice que en la tercera parece que están tomando otro camnino, así que habrá que darle otra oportunidad.

Saludos!

13. nov 9, 20:09 | Samdra

Interesantísimo artículo, voy a compartirlo ahora mismo. Gracias Randolph Carter!

14. abr 2, 01:14 | luis

Hola, me podrías decir el autor del artículo o de qué libro es. Te lo agradecería mucho. Gracias.

15. abr 2, 01:31 | Randolph Carter

Hola Luis, no sé muy bien a qué te refieres. Si lo que quieres decir es este artículo en sí, yo soy el autor y no está sacado de ninguna obra en concreto, es edición exclusiva de Almas Oscuras. Si te puedo ayudar en algo, no dudes en escribir ;)
¡Saludos!

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