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El pasajero no invitado

Don Gato puesto de esteroides

Uninvited Reseña

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  • Título original: Uninvited
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 1988
  • Director: Greydon Clark
  • Guión: Greydon Clark
  • Intérpretes: Toni Hudson, Eric Larson, George Kennedy
  • Argumento: Un gato mutado se cuela en un crucero para liarla parda.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

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A Don Gato le han metido un bicho muy feo por el culito y está de tan mala gaita que no se le ocurre otra cosa que subir a un crucero junto a dos preciosos “bollycaos”. Pronto la mutación de Don Gato, que porta además veneno en la saliva, convertirá el viaje en una fiesta de caspa constante.

Hace muy poquito nos dejaba George Kennedy, actor que los de mi generación conocemos principalmente por su trabajo en la saga ”Agárralo como puedas”. Sin embargo, el señor Kennedy fue en su momento, allá por los lejanos sesentas/setentas, una de las grandes esperanzas blancas de Hollywood. Participaba en peliculones como “Charada” o “La leyenda del indomable” igual que sostenía una saga fundamental del cine de catástrofes como “Aeropuerto”, un clásico de los sábados por la tarde. Un intérprete, a pesar de su fuerte presencia física, relegado habitualmente a papeles secundarios; de todos modos, algo justo si analizamos con objetividad su trabajo. Sin embargo, reconozcamos también la labor de los actores de reparto: como tantos otros, Kennedy siempre estuvo ahí para complementar o realzar las carreras de estrellas como Clint Eastwood o Paul Newman.

Aunque en Almas Oscuras no somos dados a los homenajes, preferimos guardarnos las lágrimas para cuando cortamos cebolla, la muerte de este actor me hizo recordar sus escarceos con la serie B y Z. Porque, como todo buen currante, Kennedy vio como su carrera tomaba unos derroteros mal pagados y tuvo que ganarse las habichuelas participando en películas de género bastante vergonzosas. Afortunadamente para nosotros, alguna de esas “joyas” forma parte del Olimpo del Cine Casposo; detalle que no podía dejar pasar para rememorar uno de esos clásicos del vídeo club costroso.

Si en su día ya nos cruzamos con Kennedy en la reseña de “El Barco de la Muerte”, hoy le toca el turno a “El Pasajero No Invitado” (“Uninvited”), otra película de terror sobrenatural ubicada a bordo de un barco, pero con características muy diferencias. No en vano “El Pasajero No Invitado” es una producción directa a vídeo de finales de los ochentas, lo que implica una estética cutre y hortera a juego con una incapacidad técnica y artística, por parte de todos los implicados, dignas de estudio por un laboratorio que busque demostrar la involución de algunos de nuestros congéneres. Bromas aparte, estamos hablando de una de las películas peores realizadas de la historia, también una plagada de humor involuntario hasta cotas casi impensables.
El cine de Ed Wood, poseyendo un sello de autor claramente marcado, viene al pelo actualmente para echarse siestas eternas, culpa de su tedioso ritmo: todo lo contrario a “El Pasajero No Invitado”, igualmente lenta en algunos tramos, pero siempre divertida gracias a unos actores que bien pasaban por allí a cobrar el cheque o jamás debieron abandonar sus trabajos de camareros.
El cine casposo moderno, cuando es pretendido al estilo de la productora “The Asylum” con sus dichosos “Sharknados”, carece de naturalidad alguna, intentando ganarse al espectador a base de chistes premeditadamente malos. Tampoco es el caso de esta película de Greydon Clark, director y guionista, que demuestra ser un manazas de una forma tan inocente como natural. El tipo ya demostró sus dotes para el cine basura con “Wacko” y “Joysticks”, comedias/teen movies de medio pelo, o “Llegaron sin avisar”, a la que, por mucho cariño que le profese, habría que calificarla de lamentable para arriba.

Es en el patetismo genuino donde una película casposa se alza vencedora en las noches de psicotrópicos, y con “El Pasajero No Invitado” vais a tener para dar y tomar. Ninguno de sus aspectos merece respeto, si acaso carcajadas a puñados: desde su argumento cogido por los pelos hasta una música que sacará al asesino que lleváis dentro. Pasando por unos diálogos y unas escenas románticas, donde la música se vuelve todavía más vomitiva, que demuestran dos cosas: una, cada idea en el guión ha sido escrita a la primera; dos, esas escenas tal como se ensayaron se rodaron, sin perder tiempo o dinero en segundas tomas.

¿Cómo no amar una película que narra las desventuras de un gato asesino? Pero no un gato cualquiera, no. El felino en cuestión ha sido mutado genéticamente y resulta que dentro de él vive otra especie de gato mutante con malas pulgas, que sale a dar por culo cuando el gato contenedor se pone nervioso. Por si fuera poco, las mordeduras de tan entrañable criatura son venenosas, haciendo estallar las venas de sus víctimas. Entonces, ¿habría algo mejor que meter al animal en un barco de recreo lleno de malos actores para que se los fuese cargando a todos sin ni son? Para darle un poco más de sabor a esta absurda situación, tenemos entre la tripulación y el pasaje a un mafioso con bigote, interpretado por un televisivo Alex Cord; a un par de “putañeras” con poco seso y ganas de usar sus encantos para regocijo blanco de la platea; a varios cretinos con las hormonas y la avaricia, cutre crítica de fondo, desaforadas; y, finalmente, a un George Kennedy despistado que clama rápidamente por una muerte digna en la película. Tranquilos, no la tendrá, será castigado por involucrarse en mojones de semejante tamaño.

Básicamente, cuando el minino destroza el motor y deja varado el barco, todos sus pasajeros se vuelven esquizofrénicos y comienzan a darse por culo los unos a los otros. Empieza el despliegue de actuaciones amateurs y efectos especiales de parvulario. Antológicas y muy celebradas son las apariciones del gato mutante, que tiene menos movilidad que una pared de yeso, al igual que los efectos de sus cariños: unas venas pulsantes por las que sale un sangre que parece cualquier cosa menos, eso, sangre.
Desde que arranca el metraje, hora y media que se pasa volando, sabemos que “El Pasajero No Invitado” puede tener de todo menos presupuesto. Sin embargo, Greydon Clark se supera a sí mismo filmando, por ejemplo, un juguete en un barreño mientras lo salpica con el mango de la ducha, poco más o menos, para simular un crucero asediado por una tormenta. Es insultante, sí, y también es divertido. Sobre todo el tramo postrero, los últimos cinco minutos, donde se aúna el típico final feliz, reservado a los dos únicos personajes que no son odiosos (en realidad, de otra forma, también lo son) con la posibilidad de una secuela donde nada cuadra: ¿El gato no era castaño? ¿Por qué en la última escena es negro? Aun más, si sólo escapa la parte mutante del ser, ¿en que gato alterado genéticamente vuelve a meterse? No sólo eso: la escena del gato psicodélico montado sobre un maletín en medio del océano, ¿es algún tipo de preludio al famoso final del oscarizado Dicaprio en “Titanic”? Finalizando, lo más inquietante: ¿qué coño se fumaron para rodar la huida del bote del naufragado barco de juguete? Ver para creer, casi tan emocionante como el despliegue de bikinis del que hace gala “El Pasajero No Invitado”, llena de guiños para los viejos verdes.

En fin, han pasado un montón de años desde que su portada me dejase hipnotizado de crío frente al escaparate del vídeo club del barrio. Poco podía imaginar que semejante carátula, prometiendo el terror viscoso que siempre me ha fascinado, escondía una de esas gemas marrones que uno duda si merecen existir. O mejor aún, quizás todas las películas deberían parecerse un poco más a esta, poseer ese descaro que convierte la experiencia de verlas en puro entretenimiento, y no en una competición de “sabiduría cinematográfica”… Un abrazo Kennedy, pronto nos veremos en el infierno.

Imágenes de la película

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Lo mejor: Cerveza, "marijuana" y gatos

Lo peor: ¿De verdad tengo que pensar en lo peor? ¡Voy demasiado fumado!

Vuestros comentarios

1. mar 26, 14:07 | Mr zombie

De esas pelis que vi en vhs en su dia y me parecio mas interesante las rayas y defectos que salian en la tv, porque el video estaba ya mas visto que los goles de messi al madrid, que no por la historia cutraca del gato de cartonpiedra.

Pero que recuerdos de aquella epoca…. eso si.

2. mar 26, 21:36 | Bob Rock

Mr Zombie.- Que tiempos de tracking y cintas de limpieza que no valían de mucho. Los cabezales se llenaron de caspa con Uninvited, que yo la veía en los estantes del vídeo club y pasaba hasta miedo de jovencito… que cosas!!!

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