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Fertile Ground

Síndrome poliquístico fílmico

Fertile Ground Poster

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  • Título original: Fertile Ground
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2010
  • Director: Adam Gierasch
  • Guión: Jace Anderson, Adam Gierasch
  • Intérpretes: Gale Harold, Leisha Hailey, Chelcie Ross
  • Argumento: Emily y Nate Weaver se instalan en una casa rural, propiedad de los antepasados de Nate, para olvidar un reciente aborto de Emily. Una vez allí, Emily comienza a revivir las tragedias familiares pasadas.

50 |100

Estrellas: 2

Fertile Ground Grande

Emily y Nate Waever, su amable esposo pintor, van a tener una preciosa niñita. En estado de buena esperanza celebran una fiesta con sus amigos y se desencadena el desastre: un aborto espontáneo. El convite acaba convirtiéndose en un triste sepelio.

Profundamente deprimida, Emily espera que la idea de su marido para reiniciar parcialmente su vida y huir de los malos recuerdos, funcione. Trasladados a la vieja mansión Weaver todo se torna idílico: los maizales y los trigales se extienden hasta el horizonte. No obstante la situación toma un giró radicalmente siniestro cuando descubren unos antiguos huesos enterrados bajo el jardín. Estos sacan a la luz una historia familiar macabra cuya influencia sobre el presente se muestra inusualmente fértil.

Llega la singladura del After Dark Originals 2011 casi a su fin en Almas Oscuras. Ha sido un viaje duro, la irregular calidad del “festival” es sobradamente conocida por todos los residentes de ésta vuestra web, y lo peor es saber que aun quedan un par de paradas obligatorias. La última acontecerá cuando los responsables de la distribución de los 8 títulos, que componen la cosecha de este año, tengan a bien editar la última de sus producciones: Re-Kill, una cinta sobre el “Apocalipsis Zombie” que muy buena tendría que ser para hacernos valorar el After Dark como una idea a seguir otro año más.

La penúltima parada la hacemos precisamente hoy, con una película que llevaba tiempo rondando por nuestros discos duros o por las estanterías de nuestra videoteca; debido a una razón u otra siempre había algo más interesante que reseñar. Finalmente, como un fantasma condenado a vagar ululando por los pasillos y estancias de su trágico caserón embrujado, reúno las fuerzas necesarias para hablaros de Fertile Ground, una cinta de fantasmas cuto bouquet al paladar es de simple hastío, un cansancio derivado de su mediocridad y la sempiterna sensación de falta absoluta de originalidad; así como una previsibilidad argumental alarmante.

Estamos ante el clásico cuento de fantasmas, no de esos que nos ponen los pelos de punta, si no de aquellos que buscan llenarnos el pecho de desazón y melancolía; tarea en absoluto lograda. Quizás por empeñarse en contarnos una historia trillada, además con un estilo más dramático que terrorífico; amén de mostrar una serie de fallos que debilitan de forma seria la ambientación fantasmagórica. No quiero decir con esto que Fertile Ground carezca de la seriedad suficiente para hacernos abandonar su visionado dado el aburrimiento, precisamente la seriedad, la forma de llevar el relato espectral y trágico hasta sus últimas consecuencias, es su mejor baza, manteniendo vivo el mínimo interés del espectador. Pero abortos, fantasmas familiares, el pasado que vuelve a repetirse, una mujer sola en una casa de campo aislada, cuadros que se caen solo y demás parafernalia luce cansada en pantalla; y disculpad que haga tal afirmación habida cuenta de que algunas de las historias que he tenido la desfachatez de escribir se circunscriben a los mismos tópicos. Aunque siempre he pensado que los clichés son funcionales, incluso divertidos, si se les sabe aportar una pequeña vuelta de tuerca que haga ser consciente al espectador/lector de que está ante una obra de ficción y la capacidad de epatar se convierta en un juego intimo entre juglar y oyente; algo que mi querido Henry James siempre tuvo presente y que, desgraciadamente, no se vislumbra en la película que hoy tenemos entre manos.

Curiosamente, los responsables del invento son un director y una guionista, feliz pareja, reconocidos en el panorama internacional fantástico independiente, y muy apegados a la idiosincrasia del propio After Dark, merced a dos trabajos anteriores muy satisfactorios como entretenimiento. Os hablo de Adam Gierasch y Jace Anderson, autores de las recomendables Night of the Demons y Autopsy; cintas más sangrientas y divertidas que ésta, la cuál supone un cambio de registro completo, loable pero insatisfactorio. Parece que las historias serias no son el fuerte de la dupla detrás de Fertile Ground. Sin embargo este el momento de recalcar, una vez más, lo importante de la subjetividad en la valoración de una obra artística: porque me parece una pena ver la solemnidad invertida aquí, convertida en otra hora y media irrelevante para el aficionado curtido en mil y una historias de espanto. En todo caso, cualquier aficionado que esté dando sus primeros pasos dentro del cuento clásico de fantasmas podrá sentirse más atrapado por la historia que plantean Gierasch y Anderson que un servidor, y aquí es donde era necesario realizar el inciso.

Otro de los factores positivos, justo es hablar primero de los elementos de valor antes que de las faltas, es el parentesco que guarda Fertile Ground con el “gótico americano”, micro-género muy querido entre los amantes del horror sobrenatural, y no tanto, ¡diablos!

Vaya por adelantado que se trata de una apreciación muy particular, e intentaré explicarme: el “American Gothic” suele usarse como denominación de una serie de cintas rodadas entre 1968 y 1980, entre ellas la misma Matanza de Texas, y cuyo trasfondo, principalmente, era el terror en sus más variadas formas. Definición que a mi juicio se puede llevar más allá, gracias, precisamente, a la procedencia del mismo nombre; a efectos prácticos el cuadro firmado en 1930 por Grant Wood. Sucintamente englobaría a esas películas cuyo marco es el mundo rural de Estados Unidos, el equivalente a la “España Profunda”, donde bajo la fina superficie de una comunidad afable y paisajes de lánguida ensoñación se esconde el Mal en sus más variadas personificaciones: fantasmas, sectas, asesinos en serie, rituales sin nombre y un largo etcétera de escalofríos. Como veis, no podría haber nada más alejado del “gótico” interpretado desde una perspectiva canónica, de la decadencia de “El Monje” (M. Lewis, 1796) o el romanticismo de la mítica Hammer.

Así pues, ese parentesco, lejano desde luego, de Fertile Ground (la antigua casa edificada en medio de un mar verde que se pierde a la vista y donde la soledad reina implacable) es uno de los puntos a reconocer para con sus productores. Una especie de tributo a su propia historia cinematográfica y, todavía, breve herencia cultural que funciona hasta cierto nivel y que para el espectador tiene como principal beneficio una serie de hermosos planos que justifican el visionado, y el aprobado, del film.

Pero hasta aquí lo bueno, porque más allá no veo nada reseñable. Insisto en esa sensación de superficialidad, la nula capacidad paras sorprendernos y la ausencia de giros arguméntales “potentes” que son la base de una buena historia sobrenatural moderna, a mi parecer. Un desarrollo lineal que nos lleva de la mano, acompañando a Emily Weaver, por el particular “via crucis” de una mujer sensible y, para ser la protagonista absoluta, algo desdibujada. Con semejante panorama no es de extrañar que tan fácil como se ve se olvida. A pesar de lo consecuente que es todo el guión; que salvo pequeños fallos o circunstancias mal explotadas, como la presencia y SPOILER fallecimiento de la marchante de Nate Weaver FIN SPOILER, finalmente la historia central resulta irrelevante pese a lo correcto de su presentación.

Y es que contamos con una primera mitad dramática y una segunda mitad que incide, a partir de la exhumación de unos viejos huesos en el jardín de los Weaver, en el pasado de la familia y la cada y como este afecta los hechos presentes hasta su lógico, aséptico y previsible desenlace, no exento del encanto que tienen todos los cuentos sobrenaturales. Un recorrido muy común afeado por varios detalles entre los que destacaría el uso de sustos fáciles (basados en el irritante uso de golpetazos y volumen brutal) y el cuidado estado de la vieja casa familiar. Algo, esto último, justificado por diversas reformas, pero que desde luego resta mucha tensión a la atmósfera, quedándonos solo con la debacle mental y anímica de Emily como única contrapartida.

Con respecto a las interpretaciones nada que objetar, dado el reducido plantel de actores principales la dirección artística resulta apañada, que no deslumbrante, recayendo todo el peso interpretativo en Leisha “Emily” Hailey y Gale “Nate” Harold. Ambos no lo hacen mal, pero, y no me preguntéis porque, Gale nunca se muestra creíble en su papel de pintor condenado por la herencia de su siniestro pasado (SPOILER todavía menos interpretando al tataratatarabuelo Weaver, con esa barba postiza tan dolorosamente cutre. FIN SPOILER); tal vez se deba a que el desarrollo de los personajes es tan lineal y simple como la historia. En general, todos los aspectos técnicos de Fertile Ground se resuelven de forma sólida y no tenemos que asistir a los desmanes “cormanianos” de, por ejemplo, 51. Aunque, ¿quién sabe?, igual hubiese resultado bastante más cachondo.

En resumidas cuentas, una cinta para rellenar huecos de sobremesa o que veo capaz de agradar a aquellos que no han perdido mucho tiempo de sus vidas en leer literatura de fantasmas; para la gran mayoría del público aficionado al terror sobrenatural solo será una pequeña gota de agua para el lago de un género, el de fantasmas, que si no acude a formas de expresión más arriesgadas necesita ser más contundente en sus premisas, porque las de Fertile Ground son buenas, y su contención gráfica podría haber sido un buen medio para exponerlas satisfactoriamente.

Lo mejor: La seriedad, una historia de fantasmas llevada hasta sus últimas consecuencias

Lo peor: La incapacidad para sorprendernos, una constante sensación de "déjà vu".

Vuestros comentarios

1. oct 1, 19:11 | Mr Zombie

A mi personalmente me parece una pelicula que es bastante entretenida y sin ser del todo satisfactoria se puede ver perfectamente.

Un saludo.

2. oct 1, 20:01 | Bob Rock

Mr. Zombie.- Ya sabía de tu opinión. Me imagino que entrando en detalle la veríamos un poco igual, (y hablo desconociendo tu bagaje en cuentos fantasmagóricos) pero a mi me ha sabido a “más de lo mismo” elevado a la enésima potencia (inversa)

Pero ya indico que se deja ver y creo que la nota refleja eso… la que me gustaría ver cuanto antes es Re-kill… sí, por quitarme el After Dark de una vez… raro que no la hayan editado… no he indagado, pero, ¿se habrán metido el toñazo económico de sus vidas los responsables del AD 2011?

Un saludete!!

3. oct 1, 23:14 | Mr Zombie

De esa ni idea, pero hay ripeo de Area-51, que aun no he visto, y Robotropolis , creo que se llamaba asi, tampoco la he visto.

4. oct 3, 11:12 | UPIRI

Aburrida. Argumento calcado a otras historias de fantasmas, y que no sorprende, a los 10 minutos ya sabia como se iba a desarrollar y el final. Y eso en una peli de este tipo es horrible. No sorprende ni hay escenas terroríficas. Típica pero lo peor, aburre. No entiendo como te hacen esto hoy en dia. Para antena3 un sabadete a la tarde.

5. jun 18, 20:03 | MISSYAYA

No la he visto pero el solo hecho de ver a Leisha Hailey me motiva (vaya que no es guapa pero el recuerdo de su participación en THE L WORD me hace tener que verla, igual y no como lesbiana pero ya que, jajajajaja)… Así que después les platico como me ha ido con el film.

Saludos y BAM.

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