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Jackals

Cerebros compilados

Jackals Reseña

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  • Título original: Jackals
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2017
  • Director: Kevin Greutert
  • Guión: Jared Rivet
  • Intérpretes: Deborah Kara Unger, Stephen Dorff, Johnathon Schaech
  • Argumento: Una familia secuestra a su propio hijo para desprogramarlo tras su paso por una horrible secta.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

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Basada en hechos reales y ambientada en la década de los ochenta, sin que ninguno de estos hechos influya de manera específica en el proyecto, “Jackals” se demuestra como un thriller menor bastante eficaz teniendo en cuenta lo limitado de su historia. No hablamos de ninguna joya, pero dadas las bajas expectativas, supone un entretenimiento completamente funcional para rellenar una tarde de domingo, lo que ya es bastante si entendemos la paupérrima situación que vive el terror de origen independiente. Una home invasion bastante convencional, la cual consigue sobrevivir en base a una atmósfera de tensión sólida, nada exagerado, y la presencia de una secta cuyo mayor acierto es no soltar palabra, evitando esos discursos tan anti climáticos de la mayoría de thrillers que vemos últimamente. No obstante, crueles asesinos ocultos tras máscaras e invadiendo la apartada casa de una familia cualquiera ya hemos visto a puñados, lo que aquí destaca sería la actitud errática de los acosadores –a veces demasiado para la salud argumental de “Jackals”–, más interesados en jugar al gato y al ratón que recuperar a Justin, el “hermano” que les ha sido robado.

La familia Powell contrata a Jimmy, un antiguo marine, para que reprograme a Justin, el menor de la familia que ha sido secuestrado y adoctrinado por una secta, abandonando a su mujer e hija durante el proceso. Todo parece ir sobre ruedas, llevando a un rebelde Justin hasta la casa campestre donde los Powell pasaban idílicos veranos ya perdidos en la memoria. Sin embargo la tenacidad del sectario por volver a la vida normal parece ser un escollo insalvable, viendo pasar las horas entre reproches y frases afiladas hasta que el resto de la secta, ocultos tras máscaras de chacales, da con la casa de campo, iniciando un asedio nocturno donde los aullidos de los cazadores no dejan oír los gritos de pánico de sus presas.

El director de “Jackals”, Kevin Greutert, sabe manejar a la perfección los tiempos, acomodándose en una experiencia previa bastante extensa, sin excesivas piruetas artísticas pero con la asignatura de “thrillers” aprendida al dedillo: “Jessabelle”, “Visions”, “SAW VI”, “SAW VII”. Desgraciadamente el guión no acompaña este bagaje, firmado por un desconocido que escribe una historia con mucho por madurar, centrada en el duelo psicológico que mantiene Justin con el resto de la familia. Y aunque la amenaza de los sectarios es palpable en todo momento –preludiando un negro y abrupto final a la altura de las circunstancias–, la narrativa queda constreñida por los diálogos clichés a los que someten a sus escuetos personajes.

Madre sufridora en cómodo segundo plano (Deborah Kara Unger); padre millonario al que le cuesta canalizar los sentimientos hacia sus seres queridos (Johnathon Schaech); hermano mayor con complejo de superioridad y que reacciona con altivez ante la situación a la que ha sido advocado (Nick Roux); mujer joven cuya voluntad parece la más frágil de todas (Chelsea Ricketts); y un protagonista que se empeña en soltar discursos robados a Manson mientras su expresión facial las desmiente (Ben Sullivan). Actores que dado el estilo coral del rodaje salen bastante airosos a pesar de las definiciones tan limitadas sobre las que trabajar. ¿Mediocridad o éxito? Le toca al público contestar.
Luego, tras las máscaras, un puñado de hombres y mujeres que no cobran el protagonismo que deberían, alternando entre el papel de carne de cañón y crueles verdugos sin que sepamos nada más de ellos en ningún momento. Nada que objetar en cuanto a ese misterio, mejor dejar en el aire las respuestas, pero el drama interpretado por la familia no resulta de demasiado interés, al fin y al cabo. Entonces, bajo este soso escenario, muchos desearan que los mordiscos de los chacales hubiesen sido más incisivos; aguantar el pánico impostado durante muchos minutos no suele ser plato de buen gusto.

Era el carácter de Stephen Dorff el que más prometía en cuanto a su perfil: Jimmy, un marine duro como un chusco de pan dejado secar sobre las arenas del Sahara. Pero el guión opta por apartarlo de la ecuación quizás demasiado pronto. No entraré en más detalles para no chafar la historia, simplemente comentar que la opción era llevar “Jackals” al terreno de la acción o al de la tensión psicológica. La elección final no es descabellada en absoluto… de haber contado con mimbres más sólidos para mostrarla en pantalla. Tal y como termina desarrollándose, véase el drama nombrado más arriba, parece más sensato el haber tirado por la vía gamberra y sangrienta. Claro que a toro pasado es muy fácil dar consejos.

Resumiendo, “Jackals” no aporta nada nuevo al sub género de las “home invasions”, tampoco resulta demasiado aburrida o está realizada de forma tosca y molesta. El típico caso de aprobado raspado porque no tienes suficientes elementos de juicio para poner en uno u otro platillo de la balanza. Que Kevin Greutert fuese editor de “Los extraños” debería daros una pista de lo que podréis encontrar en esta cinta, sin alcanzar las cotas de angustia –tampoco gran cosa– de la película de Bryan Bertino.

Imágenes de la película

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Lo mejor: Posee una aceptable dosis de tensión.

Lo peor: No va más allá de su cerrado escenario e historia.

Vuestros comentarios

1. sep 10, 21:55 | Vael

Es un home invasion bastante descafeinado, pero entretiene y se disfruta. Sin duda le falta mas mala leche.

2. sep 10, 22:38 | Dereks-Never-Run

(POSIBLEMENTE SPOILERS)
El niñato pijarrón captado por la secta malosa me ponía nervioso, y no por méritos de una buena interpretación precisamente, cada vez que hablaba acababa con una sonrisa de alineación caótica-malvada-bobalicona… horrible, horrible al cien por cien.
Stephen Dorff me ha hecho sentir viejísimo, pues no le veía desde Blade 1. Le tiene que dar mucho por saco a este actor parecerse tanto a Kiefer Sutherland o Mickey Rourke v1.0 (el modelo de los años 80) y en cambio tener una suerte mas regulera. Al menos a mí me resultan parecidos y no he fumado. Me agradó verlo mas maduro tanto en el DNI como teatralmente; lo encuentro solvente, convincente e implicado en lo que está metido.
Muy de acuerdo con crítica y nota, uséase, buen material para echar la noche.

3. sep 20, 17:04 | Omar

Yo no le vi nada rescatable. Si no aporta nada nuevo, NADA, ¿cual es su razón de existir?

Todos los personajes son aburridos y odiosos, sobre todo el papel de la novia, era un estorbo en toda la situación. En ningun momento se palparon los lazos firmes de familia, por lo que sus muertes daban lo mismo, mismas muertes de película clasificación A.

Los sectarios de igual forma no intimidaban en lo absoluto. Todo un ejercicio cinemtografico desangelado y poco interesante

1/5

4. sep 20, 21:31 | M.A.

Una castaña de mucho cuidado señores, con aires de telefilm barato.

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