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La Oscuridad Innombrable

Más terror inclasificable de calidad

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La línea “Rara Avis” de Dilatando Mentes, joven editorial con vocación de referente dentro de literatura de calidad, sigue dando que hablar con su segundo título: “La Oscuridad Innombrable” de T. E. Grau, una colección debut de relatos “extraños” que se acerca al pastiche lovecraftiano con la maestría que los anglosajones han desarrollado a lo largo de casi un siglo. El autor norteamericano lleva varios años captando la atención de la prensa especializada extranjera con sus bengalas del mejor horror fantástico que se desarrolla actualmente, no es para menos. Ya era hora de que en castellano pudiésemos disfrutar de una buena ración de su ingenio, y aunque se demuestra convencional en varios de sus relatos, la presente serie de cuentos consigue retorcer los manidos entornos poblados de primigenios, cultos y eruditos atormentados hasta nuevos estándares narrativos. Trasladando dichos pilares, sobreexplotados hasta deteriorar el buen/mal nombre del pulp, a terrenos prosaicos en un principio, pero que terminan revelando un escenario de puro terror a través de sus magníficos personajes, transformados gracias a la máxima “en el lugar equivocado, en el momento equivocado”. Claro que para los adoradores del “otro lado” quizás lo equivocado sea lo correcto. Es opción del lector posicionarse junto o sobre el altar.

 photo LOI_Autor_zpsrtrdko4s.jpgT. E. Grau se confiesa admirador de los tres grandes clásicos que revolucionaron el terror materialista desde la revista “Weird Tales”. Hablamos de Clark Ashton Smith, Lovecraft y Robert E. Howard; sólo que en esta ocasión el discípulo ha entendido el siglo de distancia y propone alejarse de nomenclaturas formularías o nombres propios cuya aura de peligro, como el amor, se ha perdido de tanto usarlos. Claro que “La Oscuridad Innombrable” no se detiene en la reinvención del pastiche, algo más natural de lo que suena la propia frase, si no que prolonga la afición a divertirse mediante historias macabras que tanto fascinó a los adolescentes norteamericanos de los años cincuenta. Las influencias de los comics de la EC (“Tales from the Crypt”, “The Vault of Horror”) son aquí evidentes, así como el perfeccionamiento de la receta que ya hiciese King a finales y principios de los ochentas. Las influencias no deben ser temidas cuando el calendario marca el año 2018 después del Cristo Barbudo y Escuálido, lo óptimo sería utilizar como lienzo, y así Grau pinta su propio paisaje nocturno.

Tantos nombres conocidos, no podía ser menos, aguan ligeramente el coctel que nos propone Grau, perdiendo en el último round, en cuanto a originalidad, con respecto a otros autores. Sin ir más lejos la línea “Rara Avis” se inauguraba con Un lugar mejor de Michael Wehunt, muy superior si buscamos una lectura revolucionaria. No obstante, en la tradición más clásica encontramos una voz personal en la de Grau, el cual, sabedor de que camina por veredas demasiado trilladas, dinamita algunos de sus relatos con tramos finales propios de un mal viaje de ácido. Sin renunciar nunca, eso sí, a la prosa elegante y marcada por descripciones imaginativas sin caer en el exceso de florituras. ¡Cómo le envidio! Y podéis compartir dicha envidia disfrutando de las primeras páginas de esta interesantísima colección justo aquí

En cuanto a la edición seguimos en los espectaculares parámetros que Dilatando Mentes lleva marcando desde su arranque: ediciones cuidadas y mimadas con un barroquísimo al que ningún amante de lo insólito podrá resistirse. Un servidor sólo pediría tapa dura como guinda del pastel, por mucho que sea algo poco viable económicamente. Además de invertir vuestro dinero en una obra limitada y numerada, os regalarán el clásico marcapáginas y una lámina reproduciendo la sugerente ilustración de portada, realizada por Arnaud de Vallois. Pero el interior es el que depara más sorpresas con un gran número de ilustraciones selectas del artista simbolista Odilon Redon, dándole a la colección *un aura de tomo maldito del XIX que sentará muy bien en las aburridas bibliotecas que nos ofertan hoy en día editoriales menos atrevidas.

En el lado negativo me gustaría mandarles un tirón de orejas a los chicos de Dilatando Mentes por las prisas en editar la obra. ¿Por qué? Tras la lectura queda clara la necesidad de una segunda corrección de los textos completos, encontrándonos con palabras mal escritas en todos y cada uno de los relatos. Mayúsculas por minúsculas, nombre propios cortados, frases mal compuestas, femeninos que son masculinos. Un pequeño borrón que no se puede achacar a los duendes de la imprenta, coartando al lector en no pocos pasajes.
Por suerte la calidad del contenido justifican las posibles ansias que los editores tuviesen por dar a luz. El niño ha nacido con tentáculos sanos y fuertes, siendo imposible no sentir un cariño enfermizo por tan horrenda y profana criatura. “La Oscuridad Innombrable” apuntala un catálogo que puede hacer de la línea “Rara Avis” un faro de luz, ¿irónico verdad?, en este siniestro erial en que se han convertido las novedades de terror en España.

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Y sin más, procedamos a diseccionar a tan exquisito cadáver, acompáñenme en este festín de vísceras y bromas cósmicas:

El gran chapuzón de Gordinflón

Alden es un niño extraño cuya madre lleva de cuchitril en cuchitril mientras ella intenta sobrevivir utilizando sus encantos de mujer. Ante un panorama tan desesperanzador el muchacho se vuelca en su gran afición: la colección de mascotas. Y un enorme pulpo ha llamado su atención de manera casi mágica.

Una estupenda forma de comenzar la colección, con un relato de tono ligero pero que define varias constantes de Grau: personajes con los que resulta fácil empatizar, muy vívidos, y entornos degradados en los que el horror se ceba de múltiples formas. En este caso la gracia del asunto la tiene que nos hallemos ante un clásico pastiche lovecrfatiano que no usa ninguna de las dinámicas del maestro de Providence, todo un logro.

Simpático.

El aullador

Algunos escuchan los aullidos desde las oficinas, las tiendas, las calles… los gritos preludian el descenso de la humanidad a la locura. Un suicidio colectivo que el capitalismo occidental lleva pidiendo desde su origen, no en voz baja precisamente.

Entramos en terrenos más propios del horror cósmico, y creo que lo importante en dicha tesitura es disfrutar de la desintegración del ego, prolegómeno de un apocalipsis más amplio, a la que se ve sometido el protagonista de turno. El heraldo del caos esta vez es tan pequeño en escala que nos regalará un final sorpresivo poco común entre los “imitadores” de Lovecraft.

Apocalíptico.

Limpieza

Si ese joven te invita a disfrutar de su hermana, ten cuidado. Ambos están obsesionados con la limpieza… y no es tu cartera lo que quieren limpiar precisamente.

Un cuento tan corto como su sinopsis. No diré que está mal escrito, pues Grau sabe sacar miga hasta de un hormiguero plantado en medio del desierto, pero la predictibilidad de la historia juega mucho en su contra. Supongo que el homenaje a los viejos de comics la EC, si no se redacta con esmero, puede llegar a ser muy…

Limitado.

El regreso del prodigio

Un matrimonio entrado en años decide darse la luna de miel que nunca se atrevieron a celebrar de jóvenes. El destino elegido es una isla desconocida en el Pacífico, donde los nativos los recibirán con los brazos abiertos.

Aunque comienza con un claro tono humorístico, a la cabeza me venían constantemente la serie “Los Roper”, el relato termina transformándose en una desagradable pesadilla llena de connotaciones malsanas donde de nuevo observamos la reinvención de las clásicas sectas adoradoras de primigenios. Sorprende la atmósfera enfermiza que se va creando con precisión de cirujano.

Desconcertante.

Exiliado

¿Cómo viven la eternidad los fantasmas de los exiliados?

De poso triste, este sencillo relato también se aleja del pastiche, pero para sumergirse en el estilo ya clásico de las historias urbanas de fantasmas que tanto se prodigaron durante los setenta. Funciona especialmente bien a nivel descriptivo.

Clásico.

Cerdo Trufero

¿Podría haber viajado Jack el Destripador al nuevo continente? Además, ¿sus motivaciones pudieron ser muy diferentes a las de la mera psicopatía? Quizás sus hazañas nos estaban protegiendo de algo más terrible que él mismo.

Se trata de una clase de relato que me irrita profundamente. Se utiliza un hecho ampliamente conocido y manipulado por la literatura de género, entre otros, y se le mete contenido lovecraftiano por el buche para que pueda encajar en la antología de turno. Además es confuso y predecible, lo que resulta doblemente una pena, pues existe una idea de fondo que no está del todo mal.

Desaprovechado.

Cervezas y lombrices

Dos viejos amigos salen a pescar al lago y hablan de las parientas mientras disfrutan de las bondades del nuevo cebo que ha preparado uno de ellos.

Aquí una perfecta muestra de que conocer el final de antemano no debería ser un problema para disfrutar de una pequeña historia. El homenaje más evidente a los comics de terror de los años cincuenta, desarrollado, esta vez sí, con mejor sentido de la narración.

Directo.

Pluma Blanca

El Capitán Chilton es un paría entre la gente que antaño lo azuzase para luchar contra el Imperio Británico, pero nadie sabe de los tormentos sufridos tras su descubrimiento. Una comunidad de seres degenerados que no se podían llamar humanos, criaturas anfibias que le atormentan en sus peores sueños.

El trasfondo histórico no aporta mucho a otra historia donde los profundos campan a sus anchas enarbolando los clichés de siempre. Un exceso sanguinolento durante su conclusión tampoco lo salva de ser la misma historia de siempre, marcando un tramo central que, afortunadamente, no es la seña de identidad de la colección.

Prescindible.

Transmisión

Bien caída la noche, viajar por las carreteras perdidas de Estados Unidos te expone a peligros como radio predicadores vomitando sus homilías envenenadas. Pero aun podría ser peor, como descubrirá nuestro protagonista cuando sintonice una demencial frecuencia.

Volvemos a la buena senda y nos encontramos la genial estampa de un capítulo de “La Zona Desconocida” impactando bruscamente contra una pared de horror cósmico batida con LSD. Luces rojas y humo para acompañar a un estupendo cuento de miedo.

Diabólico.

Señor Lobo

¿Y si un frío empresario se topase de bruces con un cuento de hadas? ¿Tendría un final feliz o por fin el lobo podrá darse un banquete con los personajes del cuento?

De lleno en el humor, recurso que Grau maneja con una habilidad digna de mención, acompañaremos a una especie de señor Scrooge por su particular viaje de descubrimiento del amor. Una singular hada, cerditos, lobos feroces, juguetes y un aire burlón marcarán el discurrir de una narración lineal pero agradecida, llena de momentos divertidos y cierto escándalo. Todos sabemos que no comerán perdices.

Cómico.

Fuegos artificiales

Fue hace muchos años que un cuatro de Julio cambió el mundo radicalmente. La Tercera Guerra Mundial se desató descubriendo que el enemigo se ocultaba finalmente tras la religión, una que no resulta fácilmente reconocible.

Usando un lenguaje poético y melancólico, Grau realiza un alegato antibélico que comparto. Lo curioso y admirable es su forma de unificar dichas ideas con el pastiche como si tal cosa. Quizás adolezca de buen ritmo, moroso en su arranque, pero termina galvanizando al lector con unas descripciones épicas dignas de un Bosco puesto de setas.

Antibélico.

Canciones de amor de la máquina musical de hidrógeno

En una colina dejada de la mano de los Dioses se congregan una serie de hippies y desahuciados para celebrar una curiosa eucaristía. Ajenos a los vaivenes de la sociedad tradicional, estos parias comulgan con un pan muy especial.

Otro de los puntos álgidos de la colección, caracterizado por vivos paisajes y personajes pintorescos que amenazan con salir de la página impresa y llevarte a su mundo agarrado de la pechera. De nuevo Grau se concentra en despistarnos durante el nudo, a la espera de zarandearnos con su peculiar visión de la cosmogonía lovecraftiana, inventándose un nuevo universo donde lo importante no son las deidades a adorar si no el medio para hacerlo.

Psicodélico.

La Misión

Unos soldados persiguen por el norte de Estados Unidos a dos indios que no quieren someterse a la democratización del nuevo país recién forjado. Estos cansados rufianes, una mezcla improbable que podría explotar en cualquier momento, terminan siendo los cazados en lugar de los cazadores, allá, en tierras tan viejas como el mal, donde reinan otros tipos de padre fundadores.

Y aquí el mejor sin duda, una pequeña obra maestra que le ha debería procurar incontables premios a su autor. De verdad se merece todos los elogios, dinamitando el pastiche consigue ser uno de los cuentos más visuales y tensos de los que he podido leer en años.

Aterrador.

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PUNTUACIÓN: 3.5/5

Diversión: 3
Terror: 4
Gore: 2
Originalidad: 3

EDICIÓN:

Páginas: 394
Formato: Rústica con solapas. Interior papel ahuesado (80gr.). Ilustraciones blanco y negro, color.
Año de edición: 2018, Ed. Dilatando Mentes
Precio: 18,95€ (compra online)
Tirada: Edición limitada de 300 copias numeradas.
Portada e interiores: Arnaud de Vallois y Odilon Redon

Lo mejor: Cuando Grau se pone hermético consigue aterrorizar como pocos.

Lo peor: Le falta una segunda revisión para evitar palabras mal escritas, plurales por singulares, masculinos por femeninos, etc…

Vuestros comentarios

1. mar 17, 16:14 | Rico Sánchez

Disfruté tanto Un lugar mejor que no voy a dejar escapara este. Hay editoriales independientes que están haciendo un gran trabajo en España. Cazador de Ratas, Hernenaute, Palabras de Agua y por supuesto Dilatando Mentes. Gracias por difundir su trabajo.

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