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La vampira de Barcelona

Detrás del monstruo

La vampira de Barcelona

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  • Título original: La vampira de Barcelona
  • Nacionalidad: España | Año: 2020
  • Director: Lluís Danés
  • Guión: Lluís Arcarazo, María Jaén
  • Intérpretes: Roger Casamajor, Nora Navas, Bruna Cusí, Francesc Orella, Sergi López, Mario Gas, Nuria Prims, Pablo Derqui, Anna Alarcón
  • Argumento: Un periodista anda tras la pista de unas misteriosas desapariciones de niños

DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

La vampira de Barcelona

Todo un personaje mítico de la crónica negra catalana, también sobradamente conocido en el resto de España, Enriqueta Martí, alias “La vampira del Raval”, murió en prisión, desangrada por un cancer de útero antes de que la justicia pudiera dar buena cuenta de ella. La historia oficial la dibujaba como a un monstruo, una asesina de decenas de niños que desangraba hasta la muerte y después empleaba su carne y órganos para elaborar elixires y pociones. No era extraño que su historia años después de su fallecimiento, fuera un recurso excelente para amedrentar a niños e indicarles los peligros de confiar en extraños.

Este año “La vampira de Barcelona”, película inspirada en ella, se llevó en Sitges el premio del público. Un galardón discutido, algunas voces lo tildaron de regalado, para una cinta peculiar, singular en su puesta en escena, que opta por desmontar el mito tras tan rotundo apodo y presentar a un ser frágil, mucho menos letal de lo que en principio se intuye. El monstruo se transforma en drama. Si esperáis terror esta no será vuestra reseña.

Un periodista investiga la desaparición de varios menores, entre ellos uno de la alta sociedad, en la Barcelona de principios del siglo XX. Aunque la justicia parece haber encontrado a la causante de estos secuestros, sus pesquisas le llevan a descubrir un misterioso burdel donde se puede tener todo lo que uno desee si lo puede pagar. Mientras la versión oficial se impone, las dudas del protagonista crecen y empieza a intuir que, tras la figura de Enriqueta Martí, lo mismo se esconde una élite corrupta que campa a sus anchas.

Rodada en blanco y negro en la mayoría de sus secuencias (el color se reserva para esta clase privilegiada secreta), con un uso de los decorados más cercano al montaje teatral u operístico que a la escenografía cinematográfica, “La vampira de Barcelona” es una cinta muy atractiva visualmente. Prima el simbolismo sobre la imaginería realista que, por momentos, nos puede recordar al cine expresionista alemán. También a comics como los de Alberto Brecia o la novela gráfica “From hell”, al clasicismo del “Drácula” de Coppola y a la austeridad visual de “Dogville”. Un cine mágico que casi pierde su etiqueta al sumar a su habitual textura una composición casi circense, como si las secuencias fueran distintos números en pistas de una carpa.

Rodada en catalán, el guion se vale del personaje real para hablar de las “fake news” y de cómo los poderosos pueden emplear su influencia en los medios de comunicación para modelar la realidad, o buscar falsos culpables que desvíen la atención de sus propios delitos. Es más, nos habla de cómo la gente que puede ser molesta para el poder es encarcelada mediante opacas investigaciones, estableciendo un efectivo, aunque en varios momentos no demasiado sutil, paralelismo de este señuelo mediático con el constante machaque de la prensa nacional a la causa del independentismo catalán… al menos así lo percibí yo. E imagino que las voces que indicaban que el premio estaba regalado apuntaban en este sentido.

Lo cierto es que, al margen de que se vea o no ese paralelismo, se esté de acuerdo con el mismo o no, la historia que cuenta la película funciona bien, la investigación periodística y su protagonista responden al esquema del antihéroe de la novela negra clásica. El periodista que interpreta Roger Casamajor, es un morfinómano asediado por demonios del pasado. Mantiene una complicada relación con una prostituta que sueña con dejar atrás su sórdida realidad (que interpreta la siempre genial Bruna Cusí). La investigación será para él la posibilidad de redimirse de su sentimiento de culpa.

La actriz Nora Navas se mete en la piel de Enriqueta Martí. Un papel omnipresente en la cinta pese a que su aparición se limita a unas pocas escenas. El talento de Navas es indiscutible, y logra resultar a la vez patética y escalofriante, aunque yo hubiera disfrutado con algún minuto más de ella en pantalla.

Poca sangre y muerte encontraréis en esta vampira. Aunque no fue ni de lejos una de mis películas preferidas del certamen, entiendo que tiene los suficientes alicientes para merecerse premios. Su potente reparto y su audacia narrativa son dignos de aplauso. Tal vez, como le pasó a la propia Enriqueta, el título de “La vampira de Barcelona” sea demasiado rotundo y sensacionalista para su delicada narración.

La vampira de Barcelona

La vampira de Barcelona

La vampira de Barcelona

Lo mejor: Interesantísima factura y sale Anna Alarcón, una actriz que aunque no menciono en la crítica me parece que apunta muy alto.

Lo peor: Posiblemente no es la película de los visitantes de esta web.


Vuestros comentarios

1. nov 12, 13:07 | Wampley

Buen resumen.
El único pero es que Enriqueta era ‘la vampira del Raval’, no rabat. Es el barrio barcelonés donde ocurrieron los hechos.
Un saludo.

2. nov 12, 14:58 | tito jesús

jajaja aunque mi ortografía es desastrosa en mi defensa decir que esta vez fue el autocorrector. Gracias Wampley por soplarme el gazapo.

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