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Chromeskull: Laid to Rest 2

Slasher minimalista

Chromeskull Laid to rest 2

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  • Título original: Chromeskull Laid to Rest 2
  • Nacionalidad: USA | Año: 2011
  • Director: Robert Hall
  • Guión: Kevin Bocarde, Robert Hall
  • Intérpretes: Thomas Dekker, Mimi Michaels
  • Argumento: Chromeskull parecía haber muerto en la primera parte, pero un equipo especializado le atiende para que pueda seguir con su matanza...

65 |100

Estrellas: 3

Laid to Rest 2: Chromeskull

No es la máscara lo que asusta, es el rostro detrás de la máscara.

Chromeskull es el enésimo asesino enmascarado que ha rondado en los últimos años por las pantallas de nuestras teles. Sus andanzas, en “Laid To Rest”, del mismo director que ésta, su secuela, Robert Hall, constituyeron un ejemplo de algo que podría llamarse el Slasher Minimalista: poca historia, pocas motivaciones, sin apenas un asidero narrativo más allá de un asesino con una máscara cojonuda capaz de aparecer en cualquier lado y montar una orgía de cuerpos desmembrados en un abrir y cerrar de ojos. “Laid To Rest” apenas sí tenía una localización geográfica, lo que acentuaba su sensación de pesadilla, con un acertado retrato de los lugares en los que tenían lugar los crímenes: descontextualizados, aparentemente estancias vacías alejadas de cualquier lugar civilizado, pero siempre con un componente claro: la frialdad, la deshumanización, el metal grisáceo y cromado.

“Laid To Rest 2” sigue con esta estela. Comienza exactamente donde acababa la primera, en el lugar de los últimos crímenes, y tomando el punto de vista de Preston (Brian Austin Green, sí, el David de “Sensación de Vivir”), mano derecha del asesino cuyo rostro descubríamos al final de la uno. Eso sí, ahora, como en toda buena secuela de manual, el equipo ha aumentado: a sus filas se unen Spann (la scream queen Danielle Harris) y, a modo de guiño macabro, pues moría asesinado en la anterior, Jonathon Schaech, en el papel de Sells. Y, por supuesto, retoma al sufrido Tommy (Thomas Dekker, “Pesadilla en Elm Street 2010”), que se hace cargo de la chica desmemoriada de la anterior. Eso sí, introduce una nueva víctima, Jess (Mimi Michaels) y da alguna información más sobre quién es Chromeskull y por qué tiene un séquito a su servicio.

La primera hora de película es apasionante. Al igual que su predecesora, tiene una energía terrorífica arrolladora. Va directa al grano, sin entretenerse en momentos muertos, algo que parecen haber aprendido los mejores slashers de esta primera década del siglo XXI (con “The Orphan Killer” a la cabeza). Me refiero a que este tipo de slasher, en el que lo mejor es que la excusa narrativa sea mínima para centrarse desde el primer momento en lo que interesa, ha existido desde los ochenta; la diferencia es que, en los de hace treinta años (treinta años, señores, viendo a asesinos de rostro cubierto matando a adolescentes!!!!) parecía que el miedo a romper la fórmula les obligaba a dedicar cuarenta minutos de metraje a retratar unos personajes (generalmente mal escritos) mientras que, ahora, asistimos impávidos a una sabiduría narrativa muy superior: en dos escenas, están descritos los rasgos principales de un chico o una chica que, por otro lado, lo que quieres es ver en acción, no descubrir su pasado y sus inquietudes, a no ser que jueguen un papel importante. Vale, es cierto, todo esto tiene una parte muy negativa: la práctica inexistencia de una historia reduce considerablemente el alcance que pueda tener la peli fuera de las fronteras del género y sus más fieles seguidores. Pero, oigan, con la comedia romántica sucede lo mismo y se estrenan todos los años en mil cines de medio mundo. Así que, complejos fuera.

Como decía, Robert Hall sabe lo que se hace. Busca una víctima nueva, Jess, que vive en una casa aislada en una montaña; Tommy vive en un bajo de una calle aparentemente suburbial: de nuevo, todo está tan descontextualizado, y con una narrativa extrañamente fragmentada, sin solución de continuidad espacial que, lo que en otras películas serían problemas de casualidades, o incoherencias temporales, aquí se vuelven pesadillescos rasgos de una obra donde el único fin es el que es: la sensación de inseguridad y asedio constante. El vídeo digital, que tanto perjudica al look de otras películas de presupuesto limitado, aquí está jugado siempre a favor: iluminaciones saturadas, noches, hiperabundancia de primeros planos y planos detalles… las claves del terror más clásico resultan ser la manera más elegante y razonable para grabar una película de serie B. Porque el grueso del presupuesto se lo han llevado, sin ningún género de dudas, los efectos de maquillaje. Puede que las escenas de crímenes no sean muy espeluznantes –de hecho, van bastante a saco, probablemente a sabiendas de que tienen clima general durante todo el metraje, y no lo necesitan para los momentos puntuales-, pero sí son impactantes y gráficas, y con un nivel más que aceptable de hemoglobina y carne. Y algunas de las armas del asesino son flipantes.

En el tramo final, la cosa pierde un poco de intensidad, volviéndose algo más convencional. El número potencial de víctimas aumenta, convirtiendo los últimos veinte minutos más en un tiro al pato que en un ejercicio de tensión. Surge una rivalidad entre dos personajes que tampoco sirve para mucho más que todo lo anterior; o sea, se trata de ofrecer una víctima más. Y despacha a un personaje principal de un modo un tanto pobre. Esto último es coherente con el afán desmitificador de la película, pero no acaba de encajar bien. Además, se producen un exceso de explicaciones sobre la situación que rodea a la figura del asesino que empobrece unos apuntes que, hasta ese momento, eran bastante inquietantes. Y, sobre todo, Robert Hall comete pecado capital, el mismo que cometieron en su momento sagas como “Viernes 13” o “Pesadilla en Elm Street”: intenta convertir a su asesino en estrella, sacándolo a la luz pública. Sinceramente, y esto es una apreciación personal, prefieron que lo oscuro se mantenga en las sombras.

Aún así, Robert Hall y su legado terrorífico consiguen los suficientes méritos como para ser tenidos en cuenta. Como se dice en la película, “no es la máscara lo que asusta, es el rostro detrás de la máscara”. Y Robert Hall lo enseña. ¿Osadía o chulería? Rara vez la cara de un psicópata está a la altura de sus actos, y “Laid To Rest 2” no es una excepción. Por el contrario, en los mejores momentos de la película, nos trasladamos a una especie de lugar de pesadilla, a pesar de estar localizado en Miami, en el que se puede disfrutar, y mucho (en este sentido, pocas pelis consiguen un nivel de abstracción tan bizarro como su predecesora o la clásica “Phantasma”, de Don Coscarelli, donde la lógica es, una vez más, la de la pesadilla, no la de la historia narrativa). Por tanto, sí, claro que recomiendo esta película. Es entretenida, tiene buen clima y no hay que desconectar el cerebro para verla.

Lo mejor: Gran parte del trayecto es divertidísimo e inquietante.

Lo peor: El exceso de explicaciones sobre la organización y sus fines... sin que eso signifique que se explica algo.

Vuestros comentarios

1. oct 12, 07:06 | Missterror

En realidad me gustó más esta secuela que la primera parte,que me dejó bastante fría.

Desde luego para mí,el problema proncipal,radica en que Chromeskull (que lo tiene todo de su parte…)es un asesino sin carisma alguno (lo era en el 1 y lo sigue siendo en ésta).¿Y ese emporio que tiene armado???I need some explanations…pero de las que puede “entender”…

En Laid to rest 2 (igual que en la 1),parece que todo va por su parte,que les da igual que en teoría todo deba tener algún punto de conexión…pero,amigo, es que las muertes están taaaan bien,que se lo perdono todo!
Que como decíamos en TOK,ésto es un slasher,¿y qué se busca? Asesino+máscara+ buenas muertes+ buenas víctimas (vamos de las que deseas que mueran nada mas verlas)-pues éso Laid to rest 2 te lo da.
Siento que no se haya sacado mas partido de la figura de Chromeskull,porque con sus armas y su arte matando,es una pena que sea un cardo…

En definitiva,que como bien dices Manu,es una peli muy entretenida y por momentos inquietante.Y coincido también en lo malo:el intento de explicar algo sin conseguirlo,para mí,algo que aún es mas frustrante que el hecho de no explicar nada.

Un saludo

2. oct 12, 08:11 | Krueguer

Realmente siento que dejo a deber, en mi particular y personal opinion creo que no dio muchos aspectos originales, hubo pocas muertes y la historia no me convencio, y a diferencia de la reseña para mi fue algo aletargada, si hubo sangre en proporciones eficientes en sus momentos ideales, de hecho hasta las muertes son lo mas rescatable, pero en general creo como dije que me dejo con un sabor agridulce, ahora es turno de the orphan killer, y espero que el si pueda revivir mi fe y esperanza por el slasher de este siglo 21 y que este genero no quede como un mito o leyenda que solo vivira en las personas que lo vivimos de primera mano en aquellos ya lejanos 1980´s y 90´s

3. oct 12, 13:50 | ameba-del-terror

Pero, oigan, con la comedia romántica sucede lo mismo y se estrenan todos los años en mil cines de medio mundo. Así que, complejos fuera.
Me quedo con esta frase… cargada de verdad y razón, que por otro lado también me desilusiona bastante en cuanto al cine en general, porque ahora con que una peli de acción tenga explosiones ya es más que suficiente ¬¬ y no debería ser así, ni en las anteriores ni en las de terror…

Hace tanto que no me hago caquita en los pantalones ectoplasmáticos…

Personalmente la mascara no me da miedo, de echo me recuerda a la máscara del conejo de Donnie Darko y ese conejo si que me inquietó en su momento…

Me gustó más la primera parte, pues aunque más cutre, era una peli de estas de serie B para pasar el rato; sin embargo esta segunda parte… es un “quiero pero no puedo” creo que es una película que intenta ser más de lo que realmente puede dar… y esa escena en la que el malo malote amenaza al pseudoparendiz… con ese estilo “tripleX” de garrulo-choniesférico…

Se puede ver… pero no re-visionar, a no ser que queraís sufrir.

jejeje

4. oct 12, 14:41 | ARISCH666

Sinceramente una de las películas que más indiferente me ha dejado últimamente. Sin duda algúna me quedo con la primera parte, que aún sin ser buena, al menos tenía bastante más sentido que esta insulsa secuela.
Un saludo.

5. oct 12, 16:12 | Blanch

Pues ni la primera ni la segunda. Si tuviera que elegir me quedo con los primeros veinte minutos de ésta pero nada más, y alguna muerte. Un final malísimo, lo del aprendiz y su muerte es espantoso y la organización ni te cuento.

En fin, otra para olvidar. ¿Cuando harán un slasher que en el primer minuto ya te deje con la boca abierta y termine la película y todavía no la puedas cerrar?

6. oct 12, 16:45 | Missterror

Blanch,para mí,The Orphan Killer está muy cerca de lo que pides con un slasher.

7. oct 12, 19:26 | Bob Rock

“choniesférico“?!!?!!!! ja ja ja, muy bueno.

Yo tampoco le pillé el punto a esta secuela. Pero se puede ver que no es poco.

Un saludo

8. oct 13, 10:37 | Blanch

Missterror, a The Orphan Killer encontré que empieza bien, pero luego tiene una pausa demasiada larga, para volver a terminar bien. Esa pausa es la que me desagradó.

9. oct 13, 11:53 | UPIRI

A mi me gustó la primera, un poco extraña pero con unos fx en las muertes cojunudos (dignos del mejor Savini). Eso si la prota era penosa, menos mal que recibe su merecido en la 2. Lo que no me gusta de la secuela es la organización esa que se sacan de la manga. Y es que para arreglar el destrozo que le hicieron a cromita en la primera hacia falta mucho pero que mucho.

10. abr 4, 06:28 | Dario4184

Una basura como el 90% de las películas de terror que pasa space, actores berretas, trama estúpida y predecible, dificil de terminar de ver…

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