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Let Her Out

Perra al cuadrado

Let Her Out Reseña

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  • Título original: Let Her Out
  • Nacionalidad: Canadá | Año: 2016
  • Director: Cody Calahan
  • Guión: Adam Seybold
  • Intérpretes: Alanna LeVierge, Nina Kiri, Adam Christie
  • Argumento: Una atractiva joven sufre un accidente a los 23 y descubre a raíz del mismo que alberga dentro de la cabeza restos de su gemela absorbida en el útero.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

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“Let Her Out” es una serie B canadiense venida a menos que vuelve a explorar las posibilidades dentro del terror macabro de la figura del “gemelo malvado” o “doppelgänger”. Lo hace alternando entre la vertiente psicológica y la física, con un ojo puesto en Cronenberg y otro en la estética moderna que tanto daño está haciendo al cine con sus tonos pastel y una enervante falta de personalidad detrás de la cámara.

Que por el mundo ronde otra persona igual a nosotros, pero con unas motivaciones siniestras, es algo que la ficción ha explotado hasta la saciedad: “El Hombre Duplicado” de Saramago, llevado al cine en 2013 como “Enemigo”; “La Mitad Oscura” de Stephen King, también adaptada a la gran pantalla y que ejerce una gran influencia en la cinta que hoy nos ocupa; “Doppelganger”, una cinta menor de 1993 con la que “Let Her Out” muestra molestos paralelismos; la famosísima y fascinante novela de Robert Louis Stevenson; las series “Futurama”, “Los Simpsons” o “South Park” han logrado risas también de este concepto; la sutil “Inseparables” de David Cronenberg; la actual temporada de “Twin Peaks”, donde el tema del doble oscuro representa el leitmotiv principal de la misma si no de gran parte de la filmografía de Lynch… como veis el mercado está lleno de ofertas respecto a, ¿y en qué balda deberíamos colocar “Let Her Out”?

Cerca de los saldos por fecha de caducidad próxima encontramos al bueno de Cody Calahan, director canadiense que lleva ya varios dando guerra en el terror sobrenatural producido desde su país. Encontramos su nombre asociado como productor a buena parte de las obras canadienses que pasan por Almas Oscuras; como director también se deja querer y firma las dos partes de “Antisocial”, películas de infectados que intentan dar un aire fresco al tema sin conseguirlo realmente. En esta ocasión el bueno de Calahan dirige una historia ideada por él mismo y un colega de penas: Adam Seybold, actor en algunas de las películas que Calahan ha producido. El libreto final corresponde a este actor reconvertido a guionista, al cual se le nota muy verde en cuanto a desarrollar argumentos, porque “Let Her Out” termina siendo una historia que se resume, y no realizo destripes más allá de lo que dictan su sinopsis y tráiler oficiales, tal que así:

Helen es una repartidora en bicicleta que padece un verdadero globo cuando es atropellada frente al motel donde su madre se suicidó, casi acabando en su día con las vidas de las dos. El trauma llega cuando, coincidiendo con las contusiones y el veintitrés cumpleaños de la joven, ésta empieza a sentir una influencia dentro de su cabeza que a veces toma el control. Durante esos periodos, Helen es incapaz de recordar nada, lo que la empuja a visitar a un médico que le revela la posesión, dentro de su cráneo, de los restos vestigiales de una hermana gemela. Esta revelación dará el pistoletazo de salida a una agudización de las pérdidas de memoria y las pistas que la llevan a luchar, contra aquello que lleva dentro, por no hacer daño a su hermana adoptiva, la única familia que le queda.

Violeta ahogado, azul tristón, rosa desvaído… colores deprimentes que quedan bien en una portada de “Robert Parker”, pero que están fuera de contexto en una historia donde el horror carnal no ha hecho tanto acto de presencia como desearíamos. Mucho menos eficaz y/o arriesgada que “Starry Eyes” o “Thanatomorphose”, la película de Calahan padece de un ritmo tan lánguido como sus primas hermanas, pero de una atmósfera mucho menos lograda, probablemente porque el trabajo detrás de la cámara es tan vago como improvisado: ¿video clips fiesteros de segunda para atraer a los veinteañeros?, ¿tembleque cuando hace acto de presencia el terror más físico con tal de ocultar las limitaciones del presupuesto?, ¿primeros planos cerradísimos para controlar la acción, no sea que planificar alguna escena cueste más de veinte minutos? Pecados a los que se une una ambientación general pobre y desangelada, aunque en su favor hay que decir que dicha pobreza de medios a veces aporta un sabor sórdido muy bienvenido, el imprescindible para una historia que nos deja una inquietante duda: ¿dónde está el morbo? Existía una teórica faceta sexual en “Let her Out” que se ha quedado en mera anécdota, ¡mal!

La introducción ya sintetiza todos los defectos artísticos de los que hace gala Calahanm, rodada con un descuido asqueroso narra una violación menos hiriente que la fotografía bajo la que se retrata. ¿Pretendía este muchacho ser naturalista? Ha conseguido tocarme las narices cosa mala. Durante estos primeros quince minutos conoceremos la concepción de Helen, un momento efectista que también marcara ese estilo tosco que a los canadienses se les da tan bien. Dejando a un lado la incoherencia de lo visto, se atreven a hacer hincapié en detalles más depravados de lo habitual dentro del cine norteamericano, como que una herida pueda albergar un dedo humano. En este sentido, no me preguntéis por qué, me ha recordado en cierta manera a “Siren”.

Una vez conocemos a Helen vemos que el tono de la película varia ligeramente para satisfacer a ese lado de la grada más joven, al que, poseedor de menos experiencia, se le pueden ofrecer los mismos clichés de confusión y ansiedad que se han visto miles de veces en otras películas y mucho mejor retratados. Helen lucha con creer o no su condición de afectada por la voluntad de esa hermana que debería estar muerta, todo ello mientras la gente a su alrededor la va apoyando cada vez menos. Especialmente una hermana adoptiva que realiza el papel de paciente Sancho, a la espera de ese final donde todos sabemos lo que va a pasar. También sabíamos que la cosa no acabaría bien cuando vimos “Starry Eyes” o “Thanatomorphose”, pero las cotas gráficas estaban a años luz de lo que “Let Her Out” tiene que ofrecernos, sobre todo en una primera hora un poco sosa.

Una vez se aclaran las cosas dentro de la mente de Helen, tras más y más clichés, como los cuadros que se recolocan solos, queda clara que la influencia de su hermana medio muerta/medio viva nos llevará de vuelta al “Motel Gemini”, otra muestra de la sutileza de la película, donde todo empezó a ir mal por culpa del útero de su madre. El ritmo de “Let Her Out” aligera y la parte gráfica del asunto logra algo del impacto que prometía su tráiler, aunque no es lo suficientemente perversa como creíamos.

En cuanto a las actuaciones hay que decir que son bastante justitas. La guapísima Alanna LeVierge intenta hacer todo lo que puede para dar credibilidad a su rol de desquiciada, pero su inexperiencia y físico lo hacen una tarea imposible. ¡Qué manía tienen los directores de dejar que sus películas las protagonicen modelos! No sólo es belleza lo que quiere el espectador, también algo de interpretación, y en este caso resulta difícil tomarse en serio a esa belleza ejerciendo de “Sadako” de saldo o montando en bicicleta –con una respetuosa actitud hacia las normas de circulación vial a pesar de saberse presa de un cuento de horror sobrenatural–. La acompañan otros rostros jóvenes entre los que destaca Nina Kiri como la abnegada hermana adoptiva en peligro; otra belleza, mucho peor actriz, aunque no peor que el resto de secundarios, gente que sólo emite pobreza mental.

Resumiendo, servidor esperaba bastante más de esta película, cuyo mayor error es no decidirse por el terror físico o psicológico y enredarse en una filmación forzadamente rancia. Tampoco ayudó que el guión tuviese menos recorrido que una babosa frente a una romería. A pesar de ello se agradece que la propuesta sea simple y lúdica, por aquello de que se pasa más rápido de lo que esta reseña puede haber hecho pensar. Quedaros, aficionados de pro, con destellos gore y alguna toma realmente bien tratada –como cuando, en una estación de metro, Helen deja salir su sangriento lado fraternal–. Afortunadamente su duración la hace un plato apetitoso para momentos aburridos sobre el sofá de casa, aspirar a más sería malentender la serie B canadiense que nos viene.

Imágenes de la película

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Lo mejor: A pesar de lo simplista del guión cumple en su último tercio con lo mínimo en cuanto a horror físico sin pretensiones.

Lo peor: Una dirección ramplona.

Vuestros comentarios

1. jul 16, 03:09 | Omar

Vaya Bob!, un buen análisis para un filme que no lo ameritaba jeje

No tiene mucho que destacar salvo un par de escenas morbosas y la duración que no parece subestimar el escueto guion que se expone..

Coincido en ese 2.5

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