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Odisea en el Tiempo

Distopía sangrienta

Mindwarp Reseña

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  • Título original: Mindwarp
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 1992
  • Director: Steve Barnett
  • Guión: John D. Brancato, Michael Ferris
  • Intérpretes: Bruce Campbell, Angus Scrimm, Marta Martin
  • Argumento: Judy se escapa de la cómoda vida en la zona inferior, se desconecta del sistema de realidad virtual para comprobar que la realidad de las tierras yermas es más oscura de lo que jamás pensó.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

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En el 92 las cosas estaban cambiando, el jodido Cobi nos ponía en forma, España encontraba su lugar en el mapa a pesar de que África todavía empieza en los Pirineos, la oferta de ocio se ampliaba con nuevas cadenas televisivas, el laser disc parecía el futuro, el “acid house” daba paso a la cultura de club y los pastilleros a espaldas de los tormentos grunge… un surtido de errores, aciertos y desatinos que preconizaban el siglo XXI, y con el final del anterior, el aparente final del cine de terror. Los vídeo clubes entraban en su era crepuscular y la serie B directamente se bajaba un par de peldaños en la pirámide evolutiva para dejar paso a la sonrisa diabólica de Aznar. Con los coletazos de los ochentas, presas de una estética hortera donde el Príncipe de Bel-Air era sólo la punta del iceberg, surgieron algunas películas que venían a poner los últimos clavos al ataúd del cine de género, pero claro, las criptas son su hábitat natural y, más tarde o más temprano, iba a volver a resucitar, incorrupto o no, eso os toca a vosotros decidirlo.

La cuestión es que 1992 vio dar a luz a dos de esas obras que ponían punto final al cine de horror ochentero que recordamos con cierto exceso de nostalgia: “Braindead” y “El Ejercito de las Tinieblas”. Estas ya marcaban una tendencia importante, que era dejarse de tomar el terror en serio, comicidad casi paródica, y una fuerte dosis de gore, directamente “slapstick”, pues la inocencia de las estanterías de los VHS yacía destrozada a los pies de una década necesitada de excesos, como demostraba el renovado auge del consumo de drogas químicas, benditas sean. Haced memoria y recordad como el “cyberpunk”, el desembarco manga y el gore alemán se apoderaban de los tiernos adolescentes, a punto de probar nuestro primer éxtasis en garitos donde el olor a humo se aferraba a tu ropa con la fuerza de mil psicópatas.

Pues bien, entre “Smashing Pumpkins” y “Nirvana” la revista “Fangoria” se decidía por estrenar su segundo largometraje como productora, otra de esas cintas que, como “Máquina Letal” o “Hardware”, coquetea infiel con distintos géneros para ofrecer esos resultados tan agridulcemente propios de principios de los noventa.
Tras la fracasada pero rentable “Chidren of the Night”, “Fangoria” reunía un millón de dólares y se lanzaban de lleno a la serie B post apocalíptica reclutando a Bruce Campbell y Angus Scrimm, en ese momento iconos del género muy reconocidos. Directa a vídeo, la pretensión de esta “Odisea en el Tiempo” (“Mindwarp” en Estados Unidos y “Brain Slasher” en otros países) no era otra que satisfacer al menguante número de aficionados que seguía las andanzas de la “Troma”, en aquellos momentos bastante saneada, la “Full Moon” y otros fabricantes de ponzoña cinematográfica. Para ello no sólo eran necesarias dos figuras prominentes en el mundillo, también lo era el gore, así que “Mindwarp” esconde tras sus maneras de sci-fi cutre, con múltiples ecos de Roger Corman, un recetario de gore gratuito que satisfará a los amantes de los efectos especiales artesanos, siempre que no sean muy exigentes en cuanto a la calidad de los trucajes. En cuanto a su director, encontramos a un tal Steve Barnett que, mientras destaca como supervisor de post producción en cintas baratas y éxitos comerciales, como director no tiene una experiencia digna de mención. No así sus guionistas, John Bracato y Michael Ferris, que entre sus trabajos se acumulan películas que prometían mucho y tienden a lo casposo, precisamente, en el desarrollo de sus historias: “Terminator 3”, “Catwoman” o “La Red”; donde curiosamente son las mujeres las que tienen papeles destacados. Al igual que aquí, donde la protagonista principal es una adorable joven de carácter, siendo su capacidad de reproducción motivo de las escenas más alocadas de “Odisea en el Tiempo”, como no podía ser de otra forma con semejantes escritores.

Pero lo más curioso de “Odisea en el Tiempo” radica en su distópico arranque: una joven intenta escaparse de su adicción a la realidad virtual. La civilización ha desaparecido tal y como la conocemos, tras devastadoras guerras nucleares, los restos de la humanidad se recluyen en habitaciones asépticas donde viven conectados a unas consolas que los mantienen sumidos en sueños fantásticos. De hecho, sólo se levantan para mear/cagar y comer un pudding verde de repugnante aspecto. Cansada de esta situación, Judy intenta despertar a su madre saltándose los controles del operador del sistema, pero su atrevimiento será castigado de manera expeditiva.

¿Os suena hermanos Wachowski? Efectivamente, entre el popurrí de influencias para “Matrix” ya podéis incluir esta cinta. Sólo que mientras que el clásico de los Wachowsky, donde sí se marca de forma efectiva el fin de siglo, aboga por la libertad humana frente a la tecnología de una manera épica y mesiánica, “Odisea en el Tiempo” se conforma con desarrollar su hora y media de metraje como un perfecto ejemplo de serie B descocada y sin ningún objetivo existencial o aleccionador. Su final trampa haría llorar a Neo, tanto de pena como de risa, dejando cualquier atisbo de crítica social o de análisis ético de la ciencia cual condón usado: arrugado, pringoso e inservible.

Esta oportunidad perdida de construir una cinta memorable tampoco impide que la película sea divertida, más la afecta su ritmo, poco profesional en muchas de sus partes. Como decía, estamos más bien ante una obra post apocalíptica surgida como secuela de los peores momentos de la explotación italiana.

Judy es condenada a vagar por el desolado exterior, donde la radiación ha dejado como único representante de la raza humana a Bruce Campbell, aquí alejado de cualquier histrionismo y muy encorsetado en un papel de héroe blanco que le perjudica como actor. Tras el consabido encuentro, ambos personajes se las verán con los “topos”, los mutantes que todo erial radiactivo necesita si aspira a algún premio. Así que apresados por estos simpáticos caníbales adictos al látex como maquillaje, viviremos sus desventuras, que son más bien pocas, hasta el agónico y apoteósico final. Agónico por las patéticas escenas de acción que nos depara y la falta de sentido alguno en el guión; si además añadimos el giro de tuerca que comentaba en el párrafo anterior, tenemos una historia de costuras deshilachadas y descuidado aspecto. Pero también apoteósico porque el bueno de Angus Scrimm se pone en la piel de un villano parlanchín y degenerado como pocos. A la manera de los mejores comics de Marvel y DC, el Vidente se erige en el alma de la fiesta, un tipo con garra, no sólo por su adicción a la sangre y a lo grotesco, también por una presencia libidinosa que directamente alude a algunos de los peores pecados del hombre.

Por mucho que todo sea artificio de cartón piedra, planteado sin mucha profundidad, el tramo final de “Odisea en el Tiempo” se llena de sangre y macarradas, entre ellas unos peces parásitos la mar de entrañables, que harán las delicias de los aficionados descerebrados como un servidor. A ese respecto es donde se justifica sin duda su visionado, por no hablar, ¡diablos!, de que tenemos a un Bruce Campbell intentando actuar como un verdadero profesional, además junto a una señorita, Marta Martin, que resulta adorable (y siempre bien maquillada tal y como corresponde a toda princesa de los yermos que se precie).

Resumiendo, pobretona técnicamente, gran culpable de que ciertos momentos sean insoportables sería su estúpido y desubicado score orquestal, pero entrañable en cuanto a su apariencia gore; “Odisea en el Tiempo” es una gran olvidada de los noventa. Puede que no tan injustamente como otras, pero merece la pena darse un garbeo por las cuevas de los “Topos”, llenas de basura y una iluminación enfermiza digna de los submundos “cyberpunk” que nos fascinaron a muchos durante el arranque de una década que, tarde o temprano, volverá.

Imágenes de la película

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Lo mejor: Angus Scrimm, el impresionante Vidente.

Lo peor: Un guión y un aspecto cutre en definitiva.

Vuestros comentarios

1. mar 26, 04:55 | Juan Eduardo Bendeck Cordero

Interesante película. En serio admiro este sitio de internet, que es una delicia y un descubrimiento. No tengo mucha cultura en estos temas pero sus reseñas me han despertado el interés en el horror y la ciencia ficción.
Recuerdo que aquí en mi ciudad había un Videoclub que se llamaba VideoStar, que era una especie de Templo de la Serie B. Vi películas desde Carrera Mortal 2000 de Sylvester Stallone, pasando por infinidad de películas de slashers, hasta Space Westerns italianos doblados al inglés y subtitulados en español. La última gran película que alquilé fue Halloween 2. Pero yo era muy joven y no apreciaba tanto este arte. Por fin el tiempo y la competencia de grandes cadenas hicieron que el local cerrara.
Increíble el parecido con el Matrix de los Wachowsky, y yo también he pensado que uno de los grandes negocios del futuro será tener hoteles asépticos con cámaras de realidad virtual, pero sin duda a un costo social enorme.
Pero en fin, a disfrutar el buen cine y reciba un saludo.

2. mar 26, 13:53 | Bob Rock

Juan Eduardo Bendeck Cordero.- Gracias por las buenas palabras. Como ya llevamos unos cuantos años comentando decenas de películas, aquí tienes un estupendo catálogo para recordar tiempos pasados, con la sonrisa de una nostalgia medida. Estoy convencido de que tu idea será llevada a la práctica muy pronto, espero con ganas ver como evoluciona la VR con los nuevos dispositivos de Microsoft y Sony.

Un abrazo y gracias por visitarnos.

3. mar 26, 13:59 | Mr zombie

No me extrañaria que volviesemos a ver este tipo de cine pronto en forma de serie B. Eso del retorno de las productoras Orion y Canon me ha puesto de subidon, y ya estoy esperando ver cositas al estilo ochentero y noventero.

Saludos.

4. mar 26, 17:16 | Yann

Gracias por estas reseñas sobre películas que ya tienen unos años. No están cayendo en saco roto, más aun cuando las hornadas de horror recientes dejan mucho que desear.

5. mar 26, 21:19 | Bob Rock

Mr Zombie.- Orion distribuye Ava’s Possession, que para mí es lo opuesto a este tipo de cine, así que ya veremos por donde tira. Un servidor tiene miedo de que únicamente hagan uso de la nostalgia como reclamo, pero esa “picardía” de los viejos judíos será imposible replicarla. (la muerte de la inocencia y blah, blah)

Sea como sea, me alegra que haya propuestas de todo tipo en el mercado.

Yann.- Bueno, no es que sea la bomba, pero ofrece una serie de excesos que la serie B no alcanza con dignidad. Algo es algo, y gracias a ti por el interés.

Un abrazo!

6. mar 30, 02:23 | paulcrosnier

Bueno tengo que empezar a dar las gracias, por que ni sabía que esta película existía, Bruce Campbell ( Evil Dead) y Angus Scrimm (Phantasmas) esto es una mezcla bastante buena, tendré que buscar donde ver este film, ya me esta matando la curiosidad.

7. abr 1, 15:22 | carrido

Esto era mierda de la buena (no como ahora!!).Pues eso…películas de serie B (para pasar el rato).Y alguna vez sonaba la campana y aun les salia alguna bien hecha.Paulcrosnier…ponte las pilas y empieza a ver las pelis de Terror/Ciencia Ficción de los 80/90.Hay algunas joyas imprescindibles!!!!.

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