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Treehouse

La casa del árbol no es la cabaña del bosque

treehouse

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  • Título original: Treehouse
  • Nacionalidad: UK/USA | Año: 2014
  • Director: Michael Bartlett
  • Guión: Alex Child, Miles Harrington
  • Intérpretes: Dana Melanie, J. Michael Trautmann
  • Argumento: Dos adolescentes quedan encerrados en una cabaña en mitad del bosque, asediados por los responsables de la desaparición de un niño.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1.5/5

treehouse

Treehouse comienza cuando la joven Elizabeth (Dana Melanie) vuelve a casa y descubre que alguien ha secuestrado a su hermano pequeño. En ese mismo pueblo, en otro lugar, viven Killian (J. Michael Trautmann), su madre y su hermano mayor. Es noche de fiesta, y los dos hermanos aprovechan para ir al bosque a tirar unas bengalas e intentar ligar con unas chicas. Sin embargo, éstas se retrasan, y los dos hermanos encuentran una casa de madera en lo alto de un árbol. Suben y descubren a Elizabeth, malherida, sin apenas poder andar, desde que saliera en busca de su hermano pequeño, noches atrás… Mientras el hemano mayor de Killian se va en busca de ayuda, él se queda con la chica. Y no tardará en enfrentarse cara a cara con un mal que se esconde en el bosque…

Treehouse tiene una maravillosa campaña de marketing: un buen título, un gran póster, un atractivo trailer… y ahí acaban sus virtudes. Y lo peor es que se nota desde la primera escena. El prólogo de la película, el descubrimiento, por parte de Elizabeth, del secuestro de su hermano menor, puede ser un buen ejemplo de sus problemas. La escena empieza muy bien, con la chica llegando a su casa, apartada del núcleo rural, escuchando música. El audio de la canción contrasta con lo siniestro del silencio que rodea a la vivienda. En cuanto entra, ve que hay unas pisadas de barro cruzando la casa de la puerta principal a la trasera. Detalle inquietante, claro, pero las huellas pueden ser tanto de su padre como de su hermano pequeño. Primer giro de la escena: su padre le ha dejado una nota avisándole de que ha salido, por lo que no puede tratarse de él. La chica, alertada, sube a la habitación del menor… y segundo giro: la cama está vacía y la habitación revuelta. La tensión acumulada estalla. Elizabeth coge un arma y sale por la puerta de atrás. En este momento, como espectador, servidor estaba relamiéndose: Treehouse prometía. Sin embargo, la secuencia termina muy en bajo, con ella tropezando y gritando desde el suelo por que ve una silueta… a lo lejos, quieta, nada amenazante.

El detalle del desarrollo del arranque del film, como decimos, resume bien qué sucede con Treehouse: plantea muy bien las situaciones, pero nunca está a la altura a la hora de resolverlas. Gran parte de la película se desarrolla en la casa de madera que le da nombre, durante una noche, mientras Killian y Elizabeth esperan a que el hermano mayor del primero vuelva con ayuda. A fin de cuentas, ellos son dos adolescentes desarmados y sin móvil, sólo con un walkie talkie, y están asediados por… bueno, en este momento de la película no está muy claro si se trata de seres paranormales o personas de carne y hueso. Michael Bartlett, el director, quiere que sea así, pero incurre en más de una trampa, en momentos insostenibles, para alargar esta ambigüedad. En cualquier caso, sea cual sea la naturaleza de la amenaza, debería poner los pelos de punta. De hecho, Bartlett está convencido de que es así y de que su película es la más aterradora del año. Pero echadle un vistazo y veréis que no lo es, entre otras cosas, por culpa de este tipo de situaciones insostenibles. Por ejemplo, hay un momento en que Elizabeth está tumbada en el suelo a un lado del umbral sin puerta de la cabaña, Killian al otro, y la silueta de uno de los asesinos en el umbral… y supuestamente ni los ve ni cruza el umbral para averiguar si hay alguien dentro, cuando ha subido hasta la casa del árbol porque ha oído ruido. El walkie talkie… los dos jóvenes se saben rodeados, y vigilados, intentan no hacer ruido pero, a la vez, Killian usa el walkie sin ningún tipo de pudor. Mucha de la tensión de la escena pretende provenir de una conversación que el joven mantiene vía walkie con una de las chicas con las que había quedado y se ha retrasado a la cita, por lo que llega al bosque en plena noche cerrada y con los “malos” rondando. Hay mil películas donde una frase a través de un teléfono móvil consigue poner los pelos de punta. Aquí, sencillamente, no hay forma de que se genere un mínimo de tensión. Se nota el artificio. Se ven las costuras. Treehouse quiere ser escalofriante, pero no se centra en dar miedo, sino en señalarte que quiere dar miedo.

En cualquier caso, el tramo final es, probablemente, lo más decepcionante y frustrante de toda la película. Remite a cien mil títulos anteriores que lo han hecho mucho mejor, y la matanza última está orquestada a través de asesinatos descafeinados y sin garra. Y, sobre todo, la última escena, las últimas palabras que se pronuncian, los últimos gestos que tienen lugar en la película, con una suerte de descabellado alegato probelicista, harán sonrojar hasta al más entregado espectador.

El punto de partida de Treehouse es prometedor, y parece llevar a pensar que Michael Bartlett está llamado a encontrar su propia voz dentro del género; The Zombie Diaries y su secuela apuntan en la dirección contraria, y la que aquí nos ocupa no ayuda a que le veamos con otros ojos. Así que, por ahora, servidor sólo puede recomendaros que no os adentréis en este bosque… porque hay otros mucho más interesantes.

Imágenes de la película

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Tráiler

Lo mejor: algunas situaciones no están mal planteadas.

Lo peor: en general, estamos hablando de una película muy floja.

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