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Una temporada en Carcosa

El Rey Amarillo te llama

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El reputado autor de ficción extraña Joseph S. Pulver Sr. ha reunido en esta antología a una nutrida nómina de autores de terror contemporáneos y les ha pedido que dejen volar su imaginación en torno a aquella obra maldita de locura y realidades alteradas imaginadas por Chambers que es «El rey de Amarillo».

En 1895 se editaba una colección de cuentos bastante raritos: “El Rey de Amarillo”, su autor, Robert W. Chambers, conseguía resucitar en cierta manera el decadentismo de Poe modernizando sus conceptos en forma de onirismo macabro. Es decir, una obra única cuyos ecos se remontan hasta la actualidad. Tomando detalles de Ambrose Bierce, en concreto la ciudad de Carcosa donde tiene lugar la infame obra de teatro que da nombre a su colección de relatos, Chambers escribió unos cuentos cuyo mayor logro es preludiar el horror cósmico de Lovecraft, cuyo círculo terminó de reciclar las invenciones sobre el Rey de Amarrillo a sus propios ciclos. Así Hastur se presentaba envuelto en los harapos del Rey como avatar de locura, especialmente reservada a los artistas y otras mentes sensibles; Carcosa era finalmente situada junto a la estrella Aldebarán en la constelación de Tauro y la obra de teatro que tiene como protagonista al Rey, principal leitmotiv de los mejores cuentos de Chambers, se asume como otro tomo prohibido perteneciente al canon de los Mitos de Cthulhu. Sin embargo, los soñadores impenitentes han sabido ver más allá de la estandarización de los decadentes cuentos de Chambers: más allá de su asociación con el horror cósmico, el Rey de Amarillo es un potente símbolo de la obsesión y tortura que representa la creatividad, en su modalidad más artística. Así, quien lee la dichosa obra de teatro que llegó a perfilar Chambers se vuelve loco o, peor aún, invoca fuerzas incontrolables que abren portales a una ciudad en ruinas donde se representa una tragedia eterna.

Es en esta interpretación donde la modernidad nos reclama y recalca como nueva la moda del terror filosófico, que no es otra cosa que el terror de toda la vida recubierto con la patina intelectual de reflexiones nihilistas o toques oníricos. Es imposible no reírse ante la corriente de marras cuando has leído a Lord Dunsany… de todos modos, la pedantería que exudan obras como el presente tomo no esconde el hecho de lo emocionante que puede ser un buen cuento onírico o, si me lo permiten, hiperrealista. Baste poner como ejemplo a Jorge Luis Borges para entender la cota de belleza (y horror) que puede adquirir el onirismo bien entendido. Sin embargo, es cierto que la actualidad manda, si estamos hablando de “Una temporada en Carcosa” es porque la serie “True Detective” hacía, a través de su villano principal, alusiones a los trabajos de Chambers con una inteligente oscuridad apta para la atmósfera requerida, pues de “El Rey de Amarillo” es más horrible lo que no se sabe que lo se conoce a ciencia cierta. Este paradigma siempre será la clave para el terror, el buen terror. Entonces, España despierta ante los ecos de moda (ojala fuese una cuestión identitaria antes que casual); y de tal guisa se publican antologías como ésta o las obras de Ligotti (otro habitante de Carcosa) para gozo de aquellos que quieran presumir de leer terror intelectual. Más bien diría, desde mi humilde punto de vista, que se trata de obras para escritores, complejas a un nivel estético que abruma a los legos; y no se trata de volverse loco leyendo. Ahí radica la broma, ¿la pilláis? En caso contrario, os recomiendo leer los tochos de George R. Martin antes que “Una temporada en Carcosa”.
De todas formas se agradece que surjan antologías distintas a la media, por mucho que el resultado final diste de lo algunos esperábamos, aunque resulta muy difícil compararla a otras colecciones, pues muy pocas han tocado la temática en nuestro idioma (de forma no tan monográfica podríamos nombrar “La Saga de Hastur”).

Como sea, más allá de modas, de cuentos para escritores, de ecos lovecraftianos o de reflexiones sobre el arte; “Una temporada en Carcosa” se aprovecha, en su edición española, de este interés generado por “True Detective”, pero sus orígenes son simplemente explotar una vena poética del horror, cuya mayor inspiración, curiosamente, proviene de un relato homenaje a Chambers: “El rio de la ensoñación nocturna”, de Karl Edward Wagner (disponible en “La Saga de Hastur”, Ed. La Factoría de Ideas); una pequeña obra maestra. Con todos estos ingredientes – Chambers, Lovecraft, Dunsany y Poe – se animó en 2012 a 21 autores a realizar su propia interpretación de ese universo tan frágil que dibujan cuentos como “El Signo Amarillo” o “El Reparador de Reputaciones”, ambos de Chambers. De esta forma nos encontramos ante obras más o menos cortas (alguna novelette existe entre las más de 400 páginas del tomo) que se sumergen de lleno en el rio de esa ensoñación donde todo es posible y la realidad se traduce con otras palabras. Y ya definiendo un poco su contenido nos encontramos con el mayor bache, uno tan grande que hace muy agridulce la adquisición de “Una temporada en Carcosa” (especialmente por su alocado precio), lo que vendría a ser su hermetismo. La literatura surrealista siempre exige un peaje a todo aquel que desee acercarse y en este caso no iba a ser menos. A pesar de la formidable traducción realizada es imposible embeberse de los relatos sin una mente muy abierta y un conocimiento exhaustivo de la obra de Chambers, a la cual se realizan tantos guiños que resulta sencillo perderse. Así, algunos relatos son prácticamente una paranoia que ni siquiera se salva por su narrativa, arriesgada en términos generales.

Contamos con un surtido de autores desconocidos en tierras españolas: Richard A. Lupoff, Ann K. Schwader, Don Webb, Joseph S. Pulver Sr., Laird Barron, Joel Lane, Simon Strantzas, Daniel Mills, Gary McMahon, Cate Gardner, Edward Morris, Richard Gavin, Gemma Files, Kristin Prevallet, Anna Tambour, Michael Kelly, Cody Goodfellow, John Langan, Pearce Hansen, Robin Spriggs, Allyson Bird. Siendo los más conocidos Lupoff y Barron, este ultimo un gran escritor al que hay que seguir atentamente a la espera de más publicaciones en castellano (imprescindible “El Rito” de la colección Insomnia, Ed. Valdemar), ambos con relatos disfrutables pero limitados. Haciendo un resumen rápido, diría que salvo cinco o seis cuentos, todos pecan de ese hermetismo que comentaba; no se trata de un hándicap insalvable, pero una panzada de cuentos tan extraños puede causar un colapso en el lector más curtido. Como los licores fuertes, “Una temporada en Carcosa” se disfruta a tragos pequeños. Lo que tampoco quita para que en el cómputo global peque de decepcionante. Otra nota interesante es el alcance de los cuentos, es decir, creo que nuestro panorama nacional posee antologías más compactas, y a ese respecto me duele personalmente que editoriales como Valdemar no quieran apostar por este formato pero de autores hispano hablantes. No así en su colección Insomnia, que no está regalando grandes novelas españolas.

Lo que serían los argumentos ya podéis imaginar: locura y arte, y la caótica transformación de los protagonistas de las historias en algo que es difícil de explicar con palabras. Olvidaos en realidad de “True Detective” o de la conexión lovecraftiana, esta antología hunde su hocico en el coste de la creación y en las pesadillas que podría provocar la infame obra de teatro de “El Rey de Amarillo”, con el metalenguaje como peligroso juego en muchas de sus partes. Me gustaría destacar entre los 21 cuentos “Noche de cine en casa Phil” (Don Webb), por su humor y sus formas tradicionales; “Mensaje encontrado en una habitación de hotel de Chicago” (Daniel Mills), por tener como protagonista al padre de Lovecraft; “Brillantes huesos negros y tenues estrellas negras” (Gemma Files), por saber equilibrar el factor onírico con la narración comprensible, “Aquellos cuyos corazones son de oro puro” (Kristin Prevallet), que usa con inteligencia a un personaje de la obra ficiticia “El Rey de Amarillo” como catalizador para la esquizofrenia del siglo XXI; “El Pozo de los Deseos” (Cody Goodfellow), un thriller genuinamente escalofriante; y “Sweetuns”, donde el onirismo te hace sentir parte de un terrible sueño. ¿El resto? Transitan entre lo intrascendente y lo incognoscible. No pongo en duda la labor de su editor, S. Pulver, pues la sensación es de una antología sólida, pero quizás tendría que haberse esforzado por lograr cuentos menos “artísticos”.

En definitiva, una obra que cuesta recomendar debido a su alto precio, pero que es de obligada revisión para aquellos firmemente interesados en esto que se ha dado por llamar terror filosófico. Así mismo, es un interesante tomo de referencia para escritores de ficción extraña, que afortunadamente cada vez se prodiga más en nuestro país. Por supuesto la edición sigue la línea de la colección Valdemar Gótica; aunque desentona ligeramente con otras publicaciones clásicas que son la enseña de la colección: tapa dura, papel de gran calidad y una traducción que se nota cuidada (y ha debido ser muy complicada). Con todos estos hechos en vuestras manos, os toca decidir si queréis sumergiros en el rio de la ensoñación nocturna: no apto para lectores casuales.

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PUNTUACIÓN: 3/5

Diversión: 2
Terror: 3
Gore: 2
Originalidad: 4

EDICIÓN:

Páginas: 414
Formato: Tapa dura. Interior papel ahuesado (80gr.).
Fecha de publicación en castellano: 2015, Valdemar (Colección Gótica)
Precio: 27,5€

Lo mejor: Existen pocas antología de terror onírico, además es innegable la calidad del producto como tal.

Lo peor: Ganan en número los relatos altamente herméticos, necesario dosificar.

Vuestros comentarios

1. may 25, 05:58 | MASP

Lo tengo pendiente de lectura. Y aunque sabía que me enfrentaba a una antología algo desigual, no pude resistirme al estar basado en la cosmogonía acechante de Chambers, así pues he sido uno de los que “ha picado” pero conociendo las deficiencias del cebo.

El éxito de “True Detective” lo comprendo pero no entiendo la vorágine que ha despertado la serie como “innovadora” de la televisión. Vamos a ver, tenemos un par de polis que investigan un oscuro asesinato en macabras circunstancias oscurantistas, en un pueblo perdido de la “América prfunda”. Uno de los detectives es un hombre pragmático que sigue el manual a pies juntillas y el otro es un individuo extraño que habla consimo mismo en voz alta y cuyas pesquisas se basan en extrañas visiones y sueños alucinógenos…

Para quienes tenéis la desgracia de haber cursado la ESO, esta serie ya fue “realizada” hace unos cuantos añitos y se llamó… “Twin Peaks”. Las analogías son tan evidentes que hay hasta bromas por Internet al efecto:
http://pili.la/11ux

Otra cosa es que a los jóvenes actuales que desconocan “Twin Peaks”, la serie “True Detective” les parezca la repanocha, nada que objetar pues la serie es buena y cuenta con un reparto sobresaliente, pero no la veo yo tan revolucionaria. O igual es que estoy más que hastiado de las tv-movies “made in HBO” donde cada 10 minutos y por motivos meramente comerciales debe aparacer una escena de sexo “soft-core” más propia del Canal Playboy (véase “Juego De Pornos” para más concreción).

Es como el efecto “Candy Crush”, o como hacerse rico con un plagio frutero del “Columns” de SEGA de 1990 (a su vez basado en el “Tetris”). Ahora hasta las madres que reñían a sus hijos jugar a las “maquinitas” de los arcades van viciadas en el bus (y con el volumen a tope para que todos sepamos los fieras que son) con el videojuego de marras.

En fin, vivir para ver. Seguro que más de uno se solivianta al leer estas líneas pero es que con la edad uno se vuelve más cínico cada día que pasa.

Por cierto que Valdemar Gótica lanza esta misma semana un nuevo volumen de Ligotti “Grimscribe. Vidas y Obras”:
http://pili.la/11uy

Y preparan un especial Número 100 del que no desean desvelar contenido para dar una sorpresa a los lectores!! Eso, sumado a las reediciones clásicas de obras tiempo agotadas como “La habitación del Dragón Volador” de Le Fanu o “Zanoni” Bulwer-Lytton está terminando con mi ya paupérrima economía.

Saludos!

2. may 25, 09:31 | Bob Rock

MASP.- Pues si ya lo tienes en tus manos es cuestión de leerlo. Pero de verdad, hay que dosificarlo porque es denso. Quizás ese sabor agridulce me lo dejó el que leía tres relatos cada día, y la dosis adecuada es uno cada 24 horas. De todos modos tú eres un lector más avezado y seguro que pillarás más estratos de su lectura.

En cuanto a “True Detective”, la serie está genial, para que vamos a ponernos gruñones. Lo que no está tan bien es el efecto masivo, estilo TWD o GoT, y es que un servidor (como tú mismo) siempre recela de la masa microcefálica andando detrás del sol que más calienta. Así que se nos tilda de pedantes o, directamente, de gilipollas. Es el precio que hay que pagar por ahondar tanto en una pasión: el fantástico. Todo nos parece poco y nos es imposible alzar la voz crítica, desde el respeto y el análisis positivo, claro. Yo tampoco veo mucha revolución en “True Detective”; a ese respecto es mucho más salvaje “Breaking Bad” o “Carnivale”, por decir las primeras que me han venido a la cabeza. No obstante, “True Detective” tiene unos valores de producción y unos protagonistas que te dejan atomizado en el sofá: algo que consiguen pocas series.

Con todo, alucino del boom que se ha provocado. Por ejemplo, ¿un libro de lecturas asociadas a la serie? Supongo que es un reflejo de los tiempos tan mediáticos y locos que vivimos, pero prefiero seguir en mi ignorancia ochentera.

Oye, que hablando de Twin Peaks (extraña comedia negra que a día de hoy todavía me fascina): ¿qué pasará con la tercera temporada? No sé si reír, si llorar o disfrazarme de Laura Palmer… toda una incógnita que estaré encantado de comentar contigo. De momento pinta agradable que se hayan embarcado tantos miembros de la serie original. (ah, dos últimas palabras al respecto: “Deadly Premonition”).

Me tengo que pillar el Grimscribe (aunque me he leído la mayoría de los relatos)… parece que Valdemar vive una segunda juventud. Y yo preferiría que se lo tomase con más calma porque tampoco tengo un sueldo como para tirar cohetes. Veremos ese especial, yo espero que sea algo inédito y no una recopilación como me temo.

Un abrazo!!!

3. may 25, 14:47 | Leo

Qué tal muchachos?, como veo que a uds. les va esto de las letras y se ve que están pendientes de fechas de publicaciones y cosas por el estilo, me preguntaba si es que saben para cuando hay fecha de publicación en español del nuevo libro de Clive Barker “Los Evangelios Escarlatas”, o es que aun no se sabe nada al respecto?… al señor en cuestión le había perdido la pista hace un buen rato, pero me encontré un entrevista suya en Grantland.com y me enteré ahí del libro en cuestión y luego de meterme en el sitio oficial del señor Barker y descubrir que le tomó algo de 10 años o más terminar con el libro en cuestión me dieron unas ganas locas de leerlo… claro tendré que ahorrar un buen poco porque en Chile el valor de los libros es ridículo, pero eso es harina de otro costal como se dice acá…

saludos…

4. may 26, 19:00 | Bob Rock

Leo.- Hola! Pues la verdad que en España no hay prevista publicación del último libro de Barker. Piensa que fue editado en inglés este 19 de mayo si no me equivoco. La verdad que por un lado me hace ilusión y por otro me temo que pueda ser una decepción. Barker en novela no funciona y su decisión de orientarse hacia otras temáticas le ha pasado factura (Imajica fue para mí in trauma leerlo, por no hablar de la penosa traducción). Ojala esté a la altura de “El Juego de las Maldiciones”, pero de verdad que a este autor no le veo bien. Dio el pelotazo con los libros de la sangre (el título de la última novela referencia obviamente a sus primeras antologías) y ahora me da que quiere sacar dinero con los “nostálgicos” (y si no por qué usa a dos personajes icónicos pero que se hicieron precisamente iconos por obras cinematográficas antes que literarias – D’amour y Pinhead -.

De momento, te diría que si quieres emociones fuertes pruebes con El Hijo de la Bestia: http://www.valdemar.com/product_info.php?products_id=697

Un abrazo!

5. may 26, 20:12 | leonel

Primero, gracias por la recomendación, se ve bastante interesante, de hecho creo haber leído algo sobre el libro cuando lo recomendaron acá mismo, si es que no me equivoco… esta semana probablemente viaje a Santiago, que es quizás la única ciudad en Chile donde se pueden encontrar libros más raros y a precios más asequibles si es que uno sabe dónde buscar, ojalá tenga suerte y lo encuentre, tengo ganas de leer algo fuerte, lo último que leí por el estilo y que me gustó fue “Off season” de Jack Ketchum que es su primera novela sobre los caníbales que se hicieron más conocidos en las películas “Offspring” y “the Woman” y que leí en inglés, porque como dices, a veces las traducciones son penosas…

con respecto a “Los evangelios…” la verdad me interesa, porque después de haber leído lo que Barker comenta sobre la versión del Infierno que él quiere mostrar y especialmente lo de darle un lugar y muerte más elegante y merecida al querido “Pinhead”, tras el chiste en el que lo han convertido las lamentables secuelas cinematográficas de Hellraiser, la verdad me llama la atención…

gracias, por tu tiempo y la recomendación… un abrazo…

6. sep 11, 11:50 | ???

Bob te recomiendo que escuches el disco de Hackneyed “Inhabitants of Carcosa” un claro homenaje a W. Chambers y su rey amarillo. Un disco brutal y de culto.

7. sep 11, 17:46 | Bob Rock

???.- Ummm, están bien, pero no soy muy de death metal, prefiero cosillas más “sencilla” y “directas” (soy punkrockero de pura cepa)… pero gracias, resulta enriquecedor.

Tu nombre es muy misterioso, ¿no serás el mismo Rey Amarillo?

Un saludo

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