
- Título original: Crystal Lake Memories. The complete history of Friday the 13th
- Nacionalidad: USA | Año: 2013
- Director: Daniel Farrands
- Guión: Daniel Farrands
- Intérpretes: Corey Feldman, Kane Hodder, Tom Savini...
- Argumento: Documental que repasa la historia de una de las sagas más longevas del cine de terror contemporáneo: Viernes 13, con nuestro querido Jason al frente.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 4.5/5
Crystal Lake Memories, The Complete History of Friday The 13th es un exceso, se mire por donde se mire. Usando de base un libro del mismo nombre, es un documental de más de seis horas y media de duración, conducido por Corey Feldman, en el que se repasa exhaustivamente la trastienda de cada una de las partes de la saga de Viernes 13, con entrevistas a sus responsables, fragmentos de escenas eliminadas nunca vistas y material promocional de la época. Como me dijo un amigo, ver el documental es la mejor manera de NO tener que verse las doce películas de la saga. Sin embargo, se da la paradoja de que éste se vuelve mucho más disfrutable cuando se conoce entero (o sea, las doce películas) el material del que te están hablando. Una barbaridad.
Dicho lo cual, si te interesa mínimamente mínimamente el campamento Crystal Lake y su entorno, no lo dudes. Adelante. Tienes seis horas y media de diversión garantizada… O, como poco, te enterarás de cosas como que, tras el estreno de “Viernes 13” en 1980, fueron los críticos quienes sacaron a la luz el significado retrógrado y moralista de la peli, o tal vez sólo pusieron al descubierto lo que sus creadores habían hecho inconscientemente… sin embargo, son muchas las voces de los responsables que lo niegan: consideran que era de las primeras películas que mostraba mujeres fuertes y que se defendían, y argumentan que los jóvenes monitores no morían por hacer el amor en sí, sino por bajar la guardia y despistarse… A veces, la realidad es más sencilla y elemental que todas las teorías. El fragmento dedicado a “Viernes 13 2” deja claro, por si quedaba alguna duda, que Amy Steel es una de las grandes damas de la saga. Sus responsables aprovechan para despejar las dudas sobre si e asesinato de la pareja es, o no, una copia del de “Bahía de Sangre” de Mario Bava. A partir de la tercera parte, el equipo empieza a ser consciente de que está en una película de Viernes 13: comienzan los “piques” sobre quien tiene la mejor muerte, y resulta desarmante ver el recuerdo de sus asesinatos. Además, dan ganas de hacerse con la edición americana de la cinta para poder apreciar el 3D que tanto sudor les costó llevar a cabo… La MPAA y las críticas son los protagonistas del tramo correspondiente a “Viernes 13 Capítulo Final”: como dice Joseph Zito, director de la cinta, es como si a la Junta le gustara la saga pero les costara reconocerlo, de manera que marean y piden cortes extraños y absurdos. Curioso es, desde luego, descubrir que la película recibió una crítica negativa al dedicar demasiado tiempo a que conocieras a los personajes, por lo que luego el espectador sufría mucho más con su muerte… eso solía ser algo positivo, ¿no?

Jason muere, toca hacer otra secuela (tal y como recuerda Frank Mancuso Jr., la saga parecía tener la maldición del éxito, ser rentable por muy poco dinero, lo que les condenaba a continuarla), y descubrimos que el que luego fuera el argumento de “Jason va a al Infierno” se barajó para esta quinta parte. Finalmente, se optó por la que ya conocemos, y el documental revela cómo se trata, sin duda, de una de las más recortadas por la censura. Con “Viernes 13 parte 6” conocemos a Tom MacLoughlin, una suerte de viejo rockero que, como dicen el resto de implicados, consiguió el buen rollo durante el rodaje que brilló por su ausencia en la anterior secuela. Es recordada, según el documental, como la menos rentables de toda la saga pero, sin embargo, es la primera continuación que obtuvo críticas positivas, y parece ser que el vhs le dio una segunda juventud.
“Viernes 13, La Serie”, que por estas tierras llegó directa al videoclub en volúmenes de tres capítulos por cinta, resultó tener una más que saludable vida en la televisión americana, 3 temporadas, y el favor de la crítica, así como el buen hacer de directores de la talla de David Cronenberg o Atom Egoyam. Sin embargo, acabó enfrentándose a la ira moralista de grupos religiosos como el encabezado por Donald Wildon, lo que significó su fin.
La saga vuelve al cine en la séptima parte que, descubrimos, se llamaba entre bastidores “Frigay the 13th”, ya que la gran mayoría del reparto era homosexual. Para un servidor, es de las más flojas pero, como en la quinta parte, parece que en su origen era de las más sangrientas y violentas. John Carl Buechler y parte del equipo se lamentan, con razón, de que Paramount destrozara todos los cortes de la película que no se usaron para el montaje final, impidiendo una versión “uncut” para el mercado doméstico. Tras ésta, Jason viajó a Manhattan y la saga toca fondo a efectos de recaudación. Frank Mancuso Jr., tras todos estos años, se despide, y pasa su legado a New Line. Pero, como vemos a continuación, la nueva casa tarda en resultar saludable para Jason: ni “Jason va al Infierno” ni “Jason X” funcionaron bien en taquilla y dieron mil y un problemas a sus responsables. Aún así, sirvieron para sentar *las bases del esperado enfrentamiento entre el asesino de Crystal Lake y el de Elm Street. *
Tras mil guiones y mil directores, la película fue escrita por dos debutantes y dirigida por Ronny Yu. ¿El resultado? Muchos de vosotros fuisteis a las salas de cine y lo vivisteis en primera persona, para bien y para mal. Lo mejor del documental es decubrir que Monica Keena, la heroina, que en la película a quien escribe no acaba de convencer, es una de las actrices más divertidas y entrañables de todas las que han participado en la saga, y mira que hablamos de doce películas: el momento en que cuenta cómo y por qué descubre que Jason no tiene corazón es absolutamente adorable. Y, así, se llega al último (por ahora) Viernes 13: su reboot de 2009, con un resultado bastante digno teniendo en cuenta que sería la parte 12 de una saga, pero masacrado por las críticas y los enfrentamientos internos.
Y, aunque parezca una locura, si has llegado hasta aquí quédate a ver, también, los créditos: los protagonistas de cada secuela repiten sus frases más entrañables… incluido Jason.



Os dejamos un enlace a una colección de clips del documental colgados en la página web oficial de Crystal Lake Memories.
Lo mejor: Su duración: 400 minutos.
Lo peor: Su duración: 400 minutos.
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