Estás aquí: Página de inicio » Noticias » Apocalypso

Apocalypso

Ración triple del Fin del Mundo

Apocalipsis

Arriba en lo alto se divisan cuatro jinetes, figuras espectrales que anuncian El Fin del Mundo. Les acompañan lúgubres fanfarrias y alaridos de dolor, la llamada a la recapitulación, el hermano se vuelve contra el hermano y los ríos descienden carmesíes hasta los mares y océanos hirviendo. Haz las cuentas, el juicio final nos espera a todos y no ha sido la naturaleza hastiada vomitando la enfermedad que le hemos inoculado, ni los misiles preñados de muerte, ni Ángeles exterminadores envidiosos de la menor de las creaciones del Señor. Rezad a vuestros ancestros, porque el culpable es el cine y de esta no nos salva ni Bruce Willis.

En los ochenta fue el horror nuclear el que impregnó de muerte y destrucción las pantallas de las salas de cine. Pero esto ya venía de largo, puesto que las productoras norteamericanas no cejaron de introducir propaganda, miedo para el pueblo, desde principios de los sesenta. Con Nixon al frente del país, la ciencia ficción estadounidense se convirtió en el medio más adecuado para bañar de terror al currito medio; eso sí, de forma más bien pedestre, no abandonando esta puerilidad hasta entrados los setentas (La Amenaza de Andrómeda – 1971 – o El Alimento de los Dioses – 1976 -).

Saltarme La Noche de los Muertos Vivientes (1968) no ha sido mero accidente; la película de Romero es cine apocalíptico como el que más, y sobre todo pleno de la amenaza radioactiva, que tan fuerte estaba pegando en la cultura popular. Por otro lado, tanto se ha hablado de La Noche y sus consecuencias cinematográficas que me parece necesario, para no agotar vuestra paciencia, saltarme el sub-género apocalíptico más prolífico de la historia del cine: las películas de zombies. Porque el 80% de estas producciones tiene como telón de fondo el extermino de la humanidad a manos de sus propios muertos. Un morbo tremendista que merecería comentarios aparte.

El pistoletazo de salida nuclear sería- entendedlo de forma masiva – Apocalypsis Now (1979), la película de Coppola puso de moda los hongos nucleares ya fuese antes, durante o después de la última fiesta de la humanidad. Es cierto que existen decenas de ejemplos previos, adscritos a la manipulación atómica o a la sencilla invasión de judías verdes del espacio exterior; uno de los más bellos, aunque no tan tremebundo, siempre será El último hombre sobre la Tierra (1964) con el mítico Vincent Price. Película crepuscular basada en la joya literaria atemporal: Soy leyenda de Richard Matheson. Aunque es injusto no nombrar La Invasión de los Ultracuerpos (cualquiera de sus dos primeras versiones) como unos de los finales más paradójico, improbable y aterrador para hombre: sustituidos por copias vegetales de nosotros mismos… curioso sin duda.

Sin embargo, no es hasta la cinta de Coppola, unida a las crecientes tensiones entre los U.S.A y la U.R.S.S. – probablemente la cima de esta tensión, en el séptimo arte, la supuso de ridícula forma una propagandística Rocky IV -, cuando el Apocalipsis se asienta en los videoclubes prolíficamente. Así nacen títulos, hasta sagas, legendarios como Mad Max, el escalofriante telefilme El día después (¡eso sí que es terror), la lacrimógena cinta de animación Cuando el Viento Sopla y un largo etcétera. Claro que no solo de uranio y plutonio vive el hombre y hablar de cine fantástico y Apocalipsis es hacerlo sobre una relación simbiótica que ha llegado a profundizar tanto, que es habitualmente posible trazar una dosis del Fin del Mundo, dentro de cualquier película de terror: porque la base del miedo es la perdida del control, la sensación de peligro físico o los temores atávicos (por ejemplo a la oscuridad). En resumen, LA PARCA, y nadie puede negar que el Apocalipsis, es la muerte en cómodo formato masivo.

Siguiendo la línea temporal, hay que reconocer que ya fuese por el temor a la Guerra Fría o porque siempre resulta vistoso en la pantalla, el cine de género en los ochenta se caracterizó por mucho futuro desolado, amenazas universales y virus: 1997: Rescate en N.Y., Life Force, la serie V, Señal de Alarma, la encantadoramente camp América 3000, Terminator y una lista que los más puristas podría completar casi con cualquier película editada en los ochenta bajo la genérica clasificación de “terror” (serie oro, plata o bronce; da igual).

Al contrario de lo que muchos podríamos pensar, los que se llevaron el gato al agua con esto del Fin del Mundo, fueron los italianos. Igual no en fama, pero desde luego en relación coste/ingresos. Maestros de la explotación, tomaron el subgénero apocalíptico (el que más explotaron junto al terror sobrenatural y la fantasía oscura) bajo sus alas y se dedicaron a inundar las estanterías de los videoclubes con “Terminators” de hojalata, guerreros futuristas de cartón piedra o incluso con ratas mutantes aficionadas a la carne cyberpunk. Desde la península de la bota se prodigo la temática post-apocalíptica; cintas tan numerosas como casposas, cuyas carátulas entraban por los ojos para luego regalarnos argumentos simpáticos pero horriblemente narrados. Pese a esto, no son pocas películas las que han alcanzado los anales de la cutrería y, por variados motivos, son joyas bizarras a redescubrir con la mente abierta y la cerveza en la mano: Shocking Dark, Año 225 después del Holocausto, Alien 2, Roma, Año 2072, La trilogía del Bronx y hasta Topline, una cinta de aventuras que finalmente augura la caída de la humanidad como solo los italianos saben: baratito y sin sentido.

Aunque todo lo bueno se acaba, y un buen día el Fin del Mundo se recicla junto a otras modas imperantes de una década. Así, una vez los Watchmen y Kurt Kubain nos habían regalado una visión más nihilista y humana del Apocalipsis; los noventa reciclaron los temores de décadas pasadas de una forma hedonista y banal – adjetivos que pesan como una losa sobre una extraña década sin mucha personalidad propia -, el miedo se apagaba gracias a las drogas de diseño, el brit-pop y Leticia Sabater y salvo contadas ocasiones (la más destacada sería la genial 12 Monos), los meteoritos y otras amenazas quedan relegadas a segundo plano dentro del panorama cinematográfico y, en todo caso, son exhibidas cual cinta palomitera sin más (Independence Day) o fallan estrepitosamente (El Fin de los Días – 1999 -). Para un servidor el peor exponente de este cine comercial, efectista y algo aburrido sería Armageddon (1998); curiosamente protagonizada por el tito Willis (mismo protagonista que en la válida 12 Monos; desde luego un actor que no le hace ascos a nada (solo hace falta verlo en El Color de la Noche (1994) – snif!, snif!

Pero “actores melenudos” aparte, y pese al mediático “efecto 2000”, parece que el Apocalipsis y el cine habían perdido esa buena relación que durante años nos dieron tantas alegrías a los aficionados. ¿Jamás volveremos a ver miles y miles de mujeres, hombres, ancianos y niños ardiendo sobre las llamas de su propia condenación? Gracias a Nietzsche, el ser humano es un animal de costumbres y sigue una serie de ciclos, cada vez más cerrados, que lo llevan a enfrentarse continuamente a su propio fin.

El terrorismo, las severas hambrunas del siglo XXI, la culpabilidad, los desastres naturales excesivamente mediatizados, las crisis económicas, las crisis éticas y, en general, los actos de los mismos descendientes de Adán y Eva, nos llevan al borde de nuestra propia intranscendencia y fragilidad. Miramos el abismo y la mirada del monstruo que acecha en las tinieblas fluctuantes es la de nuestro hermano. El mundo convulso que nos rodea nos incita a expresar esta siniestra mirada de pupilas amarillentas; y consecuentemente el cine se ve plagado de muerte, destrucción y débiles héroes que enfrentan su extinción.

Que estos últimos once años el cine de catástrofes, virus mortales, extraterrestres conquistadores y demás parafernalia ha crecido exponencialmente no es un secreto para nadie. Le vemos los dientes a la montura del Caos y eso se refleja en la gran cantidad de cintas que se estrenan al año con la excusa de mostrarnos el Apocalipsis desde una mirada diferente. La lista es abrumadora, especialmente desde el 2005, las hay comerciales (Soy Leyenda, El Libro de Eli), catastrofistas (2012, El Día de Mañana), independientes (Toxic Lullabie, Doomsday), patéticas (Next), de vampiros (Stake Land), extraterrestres (Monsters, Attack the Block), de zombies (28 días después, The Undead), cómicas (Zombieland, Infestation), tecnológicas (Kairo), dramáticas (The Road), pretenciosas (El Incidente) etc, etc. Casi podemos decir que asistimos actualmente a una sobreexplotación, merced a la avaricia de ciertos productores y la obsesión que sufre la sociedad, creyendo que estamos antes cambios catastróficos cuando solo se trata de otro eje de la rueda llevándonos de nuevo al principio.

Dejando aparcadas las vacías reflexiones filosóficas a las que soy dado, por fin llegamos a la razón de ser de este pseudo-especial: tres nuevas noticias sobre el cine que nos gusta. Tres películas que abordan el Fin del Mundo, cada una su manera sea más o menos original; tenemos aquí una muestra de lo prolífico y rentable que supone el cine sobre catástrofes, supervivencia y demás zarandajas. Preparaos porque si la intuición no me falla, el verdadero boom de este tipo de cine está por llegar. Por mucho que nunca nos haya abandonado, el Fin del Mundo parece estar en boca de todos gracias al hambre, la locura, las guerras y las desigualdades que siembran el camino hacia el último día de nuestras vidas. Holocausto que espero me pille en bermudas, con una cerveza en la mano, a Kira Miró en la otra y, delante de mi sonriente jeta, la emisión de una de estas películas apocalípticas que tan bien acompañarán la traca final.

The Darkest Hour

Muchachada Vs. Aliens – Round 2!

Darkest Hour Grande

Cinco jóvenes se encuentran atrapados en Moscú bajo el asedio de una fuerza alienígena que consume la vida y la energía de toda la Tierra. Por sus propios medios deberán aprender sobre la invisible fuerza extraterrestre y su incapacidad para detectar vida a través de objetos inanimados, con el objetivo de combatirla y continuar las esperanzas de la humanidad.

Al claro rebufo de las recientes Skyline y Battle: Los Ángeles, nos llega un producto estadounidense espectacular y muy comercial, una cinta de acción y ciencia-ficción (puede que algo de horror) que expone como mejor baza sus efectos especiales. De Chris Gorak, premiado director artístico de cintas geniales como El Club de la Lucha y responsable de otra cinta pseudo apocalíptica llamada Right at your Door, The Darkest Hour se encuentra actualmente en fase de post producción a la espera de su estreno USA del 23 de Diciembre; fecha pensada para comerse todo el pastel de la taquilla navideña. Ya veremos, porque creo que el público está algo cansado de artificio y fuegos fatuos; precisamente al Fin del Mundo se le ha sacado su mejor partido en taquilla y argumental con seriedad y ahondando en su aspecto dramático.

Si además le sumamos que viene producida por Timur Bekmambetov (productor de la inaguantable Wanted), todas las alarmas se encienden e invitan a tomarnos The Darkest Day tal que solo un entretenimiento de media tarde fuese; cuyo único requisito será dejar nuestro encefalograma más plano que el pecho de Heidi.

Contagion:

Virus contagioso, cadena de estrellas.

Contagion Grande

Contagion PosterUn virus que se transmite por el aire y mata en cuestión de días, se está propagando por los dos hemisferios. Nuestra delicada sociedad se ve en serio peligro ya que el pánico se extiende aun más rápido que el virus y el caos reclama su parte.

Thriller, con un poquito de ciencia-ficción, que cuenta con, probablemente, el plantel de actores más destacados en una película estrenada este año. El aclamado director (un servidor no se une a dichas alabanzas) Steven Soderbergh y el guionista de El ultimátum de Bourne y El soplón, nos presentan a Matt Damon (¿por qué siempre me ha parecido que este actor sufre algún síndrome cerebral?), Jude Law, Gwyneth Paltrow, Kate Winslet y a Laurence Fishburne en la lucha de un grupo de gente de a pie e investigadores del gobierno, contra el origen de una plaga que amenaza con borrarnos del mapa.

Una película de tratamiento serio y catastrofista – menos mal que estas cosas solo pasa en Estados Unidos – que se estrenará en España el próximo 29 de Noviembre en cines Imax y normales. Una cita ineludible para los amantes del cine mainstream y los presupuestos elevados, entre los que me vais a encontrar. Como anécdota comentar que Damon, Law y Paltrow no coincidían en una película desde El Talento de Mr. Ripley, cinta la cual tuve el gusto de disfrutar pero cuya temática no puede estar más lejos de esta Contagion.

Como todo buen thriller que se precie, recomiendo no buscar mucha información y, sobre todo, evitar ver muchos trailers porque últimamente son demasiados explícitos y tienden a destripar momentos muy especiales de las cintas que tan solo deberían publicitar.

Hell

¡Ozú, que caló!

Hell Grande

Hell PosterEl Sol fue una vez fuente de vida y calor. Hoy ha convertido todo el mundo en un erial desierto y resquebrajado. Los bosques han ardido, los cadáveres de los animales se alinean en las cunetas de las carreteras olvidadas, incluso la noche es inquietantemente brillante.

Maria, su hermanita Leonie y Phillip cruzan las montañas en un coche con las lunas tintadas. Existen rumores de pozos de agua en la zona; es un peligroso viaje a la nada, pero todo se vuelve más sencillo cuando encuentran a Tom, un mecánico que pronto se convierte en imprescindible. Sin embargo, ¿se puede confiar en él? La tensión crece. Como si las cosas no fuesen lo suficientemente malas, ahora el grupo se sumerge en una lucha interna que desencadenará la verdadera batalla por la superviviencia.

Hell es una co-producción entre Alemania y Suiza que a diferencia de los dos proyectos previamente presentados, posee más vocación artística y ganas de contar una historia; amén de un menor presupuesto. De hecho, ya puede presumir de haber recibido críticas positivamente encendidas en aquellos festivales donde se ha exhibido esta historia post-apocalíptica, que pese a no ser tampoco innovadora, utiliza como detonante de nuestro fin un medio poco habitual: un sol abrasador y amenazante como pocas veces lo hemos visto. Elemento que permite el lucimiento de una fotografía que basa sus mejores momentos, a juzgar por el trailer, en la sobrexposición y los juegos de la órbita terrestre con respecto al astro rey.

Dirigida por un desconocido Tim Fehlbaum, se estrenará en Alemania el próximo 22 de Septiembre y seguro que, como saben hacer muy bien lo alemanes, el cuadro presentado en pantalla podrá disfrutarse desde perspectivas más amplias que las ofrecidas por Hollywood, pese que los actores encabezando el reparto no sean conocidos fuera de las fronteras germanas. Un proyecto cuyo trailer recomiendo ver con una botella de agua helada cerca…

Vuestros comentarios

1. ago 6, 19:01 | Ichi Kuro

Con “The Darkest Hour” ya estoy haciendo cola en el cine para verla. Que la acción transcurra es Rusia me ha recordado a aquellas dos películas “Guardianes de día” y “Guardianes de noche” (creo que hoy haré sesión continua). “Contagion” tiene muy buena pinta (no apta para hipocondriacos), pero tanto buen elenco quizá sea peligroso. Y “Hell”, siendo alemana, que aunque son un poco austeros, sus películas casi nunca me han defraudado. Pues a esperar se ha dicho.

2. ago 9, 21:18 | KarraS

Buen artículo para dar entrada a esos estrenos, de hecho, no conocía “El día después” y me la voy a ver. Gracias. Creo que esta mini avalancha de estrenos sobre el apocalipsis quizá se deba tambien a cierta profecía maya que ha calado bastante entre el personal.

3. mar 16, 20:12 | candy candy

Muy buen texto. Recomiendo un libro reciente de tema apocalíptico:
“El cine del fin del mundo. Apocalipsis Ya”. Por Carlos Arenas (coord.). Cuenta con textos de Jesús Palacios, Román Gubern, Frank G. Rubio, Montse Hormigos o Pilar Pedraza. Editorial Sendemà.

4. mar 16, 20:47 | Bob Rock

Candy Candy.- Muchas gracias por al recomendación. Porque estoy saturado que si no igual me lo pillaba, los autores que colaboran no son moco de pavo… muy conocedores del medio y muy amigos de mi vicio favorito: el pulp!!

Me gusta tu nick, animé-tienno

Escribe tu comentario:

¡ATENCIÓN! El formulario de comentarios utiliza un sistema de previsualización con el objetivo luchar contra el spam. Por lo tanto, tras pulsar el botón PREVISUALIZAR no olvides pulsar el botón ENVIAR para dar de alta definitivamente el comentario.