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S&MAN

¿Y tú? ¿Por qué ves películas de terror?

S&MAN

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S&MAN

“S&Man” es de la pelis más reveladoras que he visto en mucho tiempo. Es un falso documental en el que, con la excusa de investigar cómo se hacen las películas ultragore, se responde a varias cuestiones sobre el cine de terror y sus motivaciones, sin moralina ni sensacionalismo. Muchas son las películas que plantean, como gusta decir por ahí, las preguntas adecuadas; pocas, como “S&Man”, que se atreven a responderlas o, al menos, a dar respuestas que a mí, personalmente, me resultaron útiles.

J.T. Petty, el director de la película, cuenta, al comienzo, una historia espeluznante de su niñez sobre un pedófilo que vivía en su barrio. Según sus propias palabras, intenta convencer a HDNet Films, compañía productora de la película, para hacer un documental sobre este hombre, pero cuando consigue localizarlo, él se niega a participar. Como necesita encontrar material para entregar una película, acude a la convención Chiller, en Nueva Jersey, donde se juntan los directores y fans del género alternativo, gore extremo. Allí, conoce a varios de ellos, incluido a Eric, creador y único responsable de la serie “S&Man”. Dicha serie consiste en el propio Eric, siguiendo a chicas por la calle, hasta que las consigue conocerlas, llevárselas a su casa o al bosque, y asesinarlas. Por supuesto, se trata de ficción hiperrealista e hiperviolenta, no muy distinta a la que plantean otros consagrados del género como Fred Vogel o Bill Zebub, a quienes igualmente conoce y entrevista.

Lo mejor: Su falta de prejuicios.

Lo peor: Que no sea de visión obligada, tanto para los seguidores del género como para los detractores.


Hostel 3

A la ciudad de Las Vegas no se le dan del todo bien las torturas

Hostel 3

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Hostel 3

En 2005 cargué la mochila a la espalda y, junto a un par de imprudentes universitarios norteamericanos y un joven director llamado Eli Roth – quien se había ganado una nueva oportunidad gracias a su impactante debut en Cavin Fever – , puse rumbo a la vieja Europa del Este. La experiencia resultó peligrosa, dolorosa… y satisfactoria. Dulces ninfas del este actuando como cebo para universitarios salidos, y una oscura organización dándole su merecido a mis incautos compañeros de viaje.

Así es, Hostel fue una agradable sorpresa. Sobre todo porque hacía muchísimo tiempo que un servidor no abonaba la entrada de una sala de cine para asistir al repertorio de salvajadas con el que Hostel nos obsequiaba en su tramo final. Eli Roth hizo un buen trabajo. Pero por alguna extraña razón que no alcanzo a comprender, nunca sentí la necesidad de volver a cargar la mochila a la espalda y acompañar al realizador norteamericano en una segunda aventura repleta de turistas insensatos, europeos tarados e imaginativas torturas. No he visto Hostel 2. Pese a que, repito, me gustó el primer Hostel, jamás sentí la motivación suficiente como para darle una oportunidad a su secuela, estrenada también en salas de cine. Si tuviera que dar una explicación a dicho desinterés por Hostel 2 quizás apuntaría a la retahíla de desvergonzados clones que surgieron a la sombra de Hostel y que arrastraron por el lodo de la mediocridad a la ya de por sí absurda etiqueta del torture porn (Train, Penance…).

Lo mejor: La chica de la ballesta.

Lo peor: El único que transmite mal rollo es el taxista.


Braindead: Tu madre se ha comido a mi perro

Los divertidos, grotescos y sensacionales comienzos de Peter Jackson (II)

Braindead: Tu madre se ha comido a mi perro

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Braindead: Tu madre se ha comido a mi perro

En el cine hay cumbres. Se denomina de este modo ha películas que, dentro de su género y/o temática, están en la cúspide de lo que se ha conseguido en ellos. Así, en el cine sobre mafiosos, podría considerarse una obra maestra como El padrino (1972) la cumbre de dicho género o subgénero; en cuanto a bichos especiales podríamos elegir Alien, el octavo pasajero (1979) y en cuanto a exorcismos, obviamente, El exorcista (1973). En cuanto al gore, la cumbre es Braindead.

El otrora rey de la casquería

Lo mejor: Prácticamente todo. Es una de esas delicias, sean del género que sean, que quedan en tu memoria si son vistas en su adecuado momento, y nunca más se van.

Lo peor: : Como ya dije en la reseña de Mal gusto, lo peor que nos puede pasar, y está pasando, es que Peter Jackson se haya centrado, del todo, en otras labores. Y sus alumnos desde entonces no han llegado a esa cumbre.


A l'Interieur

El terror francés más brutal

A l'Interieur

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A l'Interieur

Buscar a la víctima más frágil, a la más vulnerable, y someterla a un via crucis de tortura, dolor y muerte que suponga, para el espectador, una de las experiencias cinematográficas más intensas, desasosegantes y difíciles de soportar que haya tenido en su vida.

Si no fuera porque siento auténtica fascinación y devoción por el la ópera prima de Alexandre Bustillo y Julien Maury, me atrevería a tildar a este par de locos franceses como unos auténticos cabrones (con todo el cariño del mundo…) que lograron culminar en A l’Interieur todos sus perversos propósitos.

Lo mejor: El mal rato que te hace pasar y una increible Béatrice Dalle.

Lo peor: Esos estúpidos policias...


Bad Taste (Mal Gusto)

Los divertidos, grotescos y sensacionales comienzos de Peter Jackson (I)

Bad Taste (Mal Gusto)

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Bad Taste (Mal Gusto)

“Hay una anécdota muy divertida… supongo, que es en la escena en la que un extraterrestre (de hecho, yo) vomita y otros se lo beben. Pues la sustancia se hizo con yogurt, porque como se lo tenían que beber lo hice pensando ellos para que fuese lo menos desagradable posible. Incluso compré un yogurt bueno. Pero la mezcla quedó muy diluida y tenía que quedar mucho más espesa. Y yo se la di a un extra y le dije que la hiciese más espesa, mientras me iba a rodar otra escena. Y claro, yo suponía que él sabía que era para beberla. Después volví y el tipo lo había hecho muy bien, y había conseguido espesarla bastante. Así que rodamos, y al poco los actores empezaron a marearse… ¿Sabéis lo que pasó? El tío que espesó la mezcla había ido al jardín y le había echado barro al potingue, ¡y entonces claro que quedó más espesa! Así que, cuando vuelvas a ver la escena, piensa lo que esos pobres actores estaban bebiendo de verdad, ¡barro!”

Esta anécdota, entre otras que iremos viendo, narrada por el director del invento, Peter Jackson, resume perfectamente lo que es Mal gusto. Primero, ahí tenemos el titulo. Segundo, porque el sentido de lo desagradable, pero a la vez divertido, festivo, es algo que manejaba como nadie en esto del gore. Y tercero, porque estamos ante una película de amigos, de rodaje largo, complicado, pero del que estoy seguro que la mayoría de los que estuvieron involucrados guardan gratos recuerdos. Se lo pasaron pipa, vaya. Ese es el espíritu de la opera prima del hoy megalómano cineasta que se codea con gente como Spielberg.

Lo mejor: El talento de Peter Jackson para, con medios ínfimos y cientos de complicaciones, sacar adelante una película divertida, con buena puesta en escena, montaje dinámico, soluciones visuales, narrativas sorprendentes y ultragore.

Lo peor: Que no pudiese (o más bien, no quisiese) volver a dirigir algo con esta libertad y ausencia de prejuicios.


Treevenge

Nunca debimos abandonar la sopa primigenia

Treevenge

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Treevenge

Quiero agradecer efusivamente a Eddie Lamorgue (de LaMorgueCinema) por la publicación, en su blog, de pequeñas gemas como la que nos ocupa. Sin el trabajo de estos aficionados, dedicados en podrido cuerpo y corrupta alma al cine de terror, no íbamos a disfrutar ni la mitad del cine que tanto amamos. ¡Seguid en la brecha!

¿Que ocurriría si los árboles cobrasen lucidez y fuesen conscientes, así como dolorosamente sensibles, de las atroces indignidades a las que el ser humano los somete?

Lo mejor: Lo divertido y cruel que resulta

Lo peor: Que no se estilen más cortos así