Categoria: Asiáticas
Asia Dreams
Un paseo por el cine asiático que nos viene
“Terror, acción, thriller y fantasía son algunos de los temas tocados en este articulo. Algunas de la cintas comentadas están muy presentes en la actualidad, otras aun semi desconocidas y otras, quizás a las que más atención debamos prestar, aun completamente por conocer.
Así serán algunas de las películas asiáticas que podremos degustar en un futuro más o menos cercano y aquí presento algunos de esos títulos. Entrad y disfrutad de tan exótica galería, pero, por favor, descalzaos antes de honrar este tatami con vuestras pisadas.”
Erotibot
Un robot con las pilas gastadas
- Título original: Karei naru erogami-ke no ichizoku
- Nacionalidad: Japón | Año: 2011
- Director: Naoyuki Tomomatsu
- Guión: Naoyuki Tomomatsu
- Intérpretes: Asami, Maria Ozawa, Yûya Tokumoto
- Argumento:La heredera de un imperio industrial es custodiada por tres robots. Tras una conspiración solo uno de ellos defenderá su virginidad.
LA VALORACIÓN:
25 |100
Estrellas: 1
La protagonista de la historia es la joven y virginal heredera de un imperio industrial que vive custodiada por tres androides muy diferentes entre sí. Cada uno con unas funciones (tareas domésticas, tareas de fuerza y el tercero que no hace casi nada bien); hasta que una pariente quiere reclamar la herencia y con un programa consigue controlar a dos de los robots para matarla, por suerte, el tercer robot (el desastre) no puede ser controlado y defiende a su dueña de todos los demás, consiguiendo vencerlos al final y acabando sólo con la chica.
Naoyuki Tomomatsu, director de peliculas como Eat the schoolgirl o Attack of the Schoolgirl >ombies, y que colaboró con Yoshihiro Nishimura en la dirección de Vampire girl vs. Frankenstein Girl; y protagonizada por varias actrices famosas del porno japonés (cómo Asami y Maria Ozawa, la primera ya vista en Fashion Hell).
Estamos ante un Pinku con toques gores, (muy pocos y solo hacia el final de la pelicula). El contenido mayoritario de la pelicula pues son escenas de sexo subidas de tono, donde nada se ve, pero todo se percibe. No se ve por que el director usa el manido comportamiento japones de peliculas de este calado que no quieren transformarse en pornografia al uso, y es en esencia encuadrar solo hasta el limite justo donde la escena subiria de tension sexual o usar los propios cuerpos de los actores para tapar ahi justo donde podria ser censurada la escena.
El humor tipico de estas producciones tambien esta presente, pero acaba por ser mas un lastre que otra cosa, debido a la sequedad que se percibe del tono insulso de la pelicula.
La pelicula digamoslo ya, es muy flojita, la historia es muy debil argumentalmente como para entretener lo mas minimo al personal. Las actuaciones , especialmente la de Ozawa, son horrorosas y el conjunto artistico del film es pobreton y desganado. Adjuntemos que apenas hay nada de gore o sangre y todo recae en las insulsas “escenitas calientes”, y tenemos a Erotibot como un combinado soso, un refresco sin gas, apatico y definitivamente carente de alguna emocion.
En erotibot todo chirria sobremanera. Las caracterizaciones de los robots son pauperrimas, los fx son de muy bajo presupuesto y absolutamente lamentables. Las actuaciones, como ya he dicho, son malas en demasia. La historia pierde el interes a los 5 minutos y la direccion de Tomomatsu es raquitica y tremendamente arcaica.
No hay mucho mas que contar, la pelicula al menos es corta , pero ni eso la salva de ser un producto de serie Z con muchos puntos negativos y por ello olvidable.
Lo mejor: Asami y sus caritas cuando se pone "guerrera".
Lo peor: Todo el tufillo a pobretona que destila la pelicula. La actuacion de Maria Ozawa es muy deficiente, cuando recuerdo que en Invitation Only estaba bastante bien. Los FX son indignos hasta de una produccion de serie Z.
Revenge A Love Story
Otro thriller asiático imprescindible
- Título original: Fuk sau che chi sei
- Nacionalidad: Hong Kong | Año: 2010
- Director: Ching-Po Wong
- Guión: Juno Mak, Ching-Po Wong
- Intérpretes: Juno Mak, Sola Aoi, Siu-hou Chin, Tony Ho
- Argumento:Se suceden los asesinatos de mujeres embarazadas y se abre una investigación del caso a cargo de un grupo de policías.
LA VALORACIÓN:
87 |100
Estrellas: 4
Mr. Zombie vuelve a la carga, en este caluroso domingo, con la crítica de un thriller que deja a la altura del betún (one more time) la producción hollywoodiense. Con vosotros, otra acerada reseña de Mr. Zombie
AVISO: La reseña puede contener algún destripe. Se recomienda, encarecidamente, disfrutar de este thriller sin saber nada sobre él.
La historia a grosso modo, y sin querer destripar ni una sola escena de tan congratulado film, trata sobre la venganza de un chico, que se enamora de una joven con problemas mentales. A raíz de unos asesinatos de jóvenes embarazadas, unidos a miembros de la policía local, de lo que parece ser un asesino en serie, a modo de flash backs se va desgranando poco a poco una trama que gana fuerza segundo a segundo y sube ritmo y tensión del mismo modo. La historia no es original, pero se nota que esta muy bien dirigida y orquestada en todos sus pasos al contarnos el devenir de la historia.
La película es del estilo Rape & Revenge, (Violación y venganza), muy común en las denominadas cintas de Categoría 3 Hong-konesas (Cat III). Las interpretaciones son a mi modo de ver francamente buenas, especialmente los protagonistas Juno Mark y la Av “idol gravure” Sora Aoi que hace muy buen papel de chica con retraso mental. La dirección impecable y soberana a cargo de Wong Ching-Po.
El dato a tener en cuenta es que la película es propiedad de la compañía de la actriz Josie Ho (Dream home), “852-films” , donde también actuaba Juno Mark, quien escribió el guión de esta Revenge, A love Store. Como ven, todo queda en casa. En la actualidad está siendo la compañía que da mayor impulso a este tipo de cine, otrora grande y que en los últimos años había vivido demasiado tiempo en el ostracismo.
Sin desvelar nada de la trama, se puede decir que la película contiene muchas imágenes crudas y violentas, pero no vive de los efectos especiales ni mucho menos, ya que todo lo desgarrador de la trama sucede a través de los ojos de sus intérpretes. El sufrimiento ante la injusticia, la revelación de las almas apesadumbradas y la ingente poesía que emana su parte final es digna de elogio.
El gran acierto de narrar la historia con viajes anteriores y posteriores a modo de flash backs, es la base fundamental de un estilo narrativo que mantiene el interés del espectador continuamente; ya que el director tiene la habilidad de hacerlo con enorme coherencia para que hasta los mas despistados no se pierdan, y sea bastante fácil encadenar los eslabones del desarrollo argumental.
Por todo lo dicho, y las cosas que se quedan en el tintero para no destripar esta magnífica cinta, solo puedo más que recomendar encarecidamente que la vean, sean o no aficionados a los thrillers.
Reseña realiizada por Mr. Zombie
Lo mejor: La enorme dirección del director, perfecto uso de Flash-backs. La gran solvencia de los actores, especialmente los principales, lo hacen francamente bien en sus papeles. La recuperación de un genero en Hong Kong que hacia años que estaba aletargado
Lo peor: Sencillamente, perderse esta enorme película, especialmente amantes del cine asiático
Black Rat
Oye, la máscara esa te queda genial, pero el bate...
Me supongo que todos recordamos (digo supongo por el gran número de aficionados al cine asiático de terror y no terror que se encuentran en ALMAS OSCURAS..y cada vez más viendo que es uno de las pocas alternativas que muy pocas veces suele defraudar, y me remito a las últimas joyas reseñadas) el impacto que supuso BATTLE ROYALE en el momento de su estreno, la polémica, la indignación…y, en mi caso, el regocijo ante tamaña salvajada delirante y, al mismo tiempo, crítica contra el sistema educativo japonés. Pués poco después salió su segunda parte, que sin llegar a los niveles de la primera consigió el impacto deseado. Bueno, pués el director de la secuela, KENTA FUKASAKU, es el responsable de esta locura que aquí os traigo…que así a primera vista parece una versión “ratuna” de The Butcher. Pero nada más lejos, aunque sobra decir que por las imágenes y el póster no creo que le falte gore a mansalva y locuras variadas. Lo que no acabo de entender muy bien es como se nos había escapado esta joyita…
La historia va más bien encaminada a uno de los subgéneros más populares del cine oriental de terror: el de alumnos encerrados en una escuela y bicho/fantasma/psicópata con ganas de venganza, como por ejemplo el anime Midnight Horror School, Whispering Corridors, Death Bell y su secuela, One Missed Call…y varias más. En el caso de Black Rat (Kuronezumi) la historia se centra en 6 alumnos de una escuela que reciben un e-mail de una tal Asuka, que supuestamente se había suicidado, y al llegar a la escuela, de noche of course, se encuntran con una adorable colegiala con una enorme máscara con forma de cabeza de rata…y un bate, cuya única misión es acabar con ellas para vengar a la citada Asuka.
Está disponible y concretamente aquí con subs en inglés. En español creo que va a ser muy difícil encontarlos….
Gothic and Lolita Psycho
Infantil, gótica y psicópata
- Título original: Gosurori shokeinin
- Nacionalidad: Japón | Año: 2010
- Director: Gô Ohara
- Guión: Hisakatsu Kuroki
- Intérpretes: Rina Akiyama, Ruito Aoyagi, Asami, Yukihide Benny
- Argumento:Yuki busca venganza sobre aquellos que mataron a su madre. Con sus poderes infernales de Gothic Lolita les dará caza.
LA VALORACIÓN:
75 |100
Estrellas: 2
Mr. Zombie vuelve a las andadas y, rápido cual centella, nos trae otra reseña asiática – con información muy interesante sobre la moda Gothic Lolita -, pero esta vez en forma de apetitoso splatter que un servidor también recomienda encarecidamente. Os dejo con las acertadas palabras de Mr. Zombie
Gothic Lolita o “GothLoli” (gosurori; algunas veces conocido como “Loli-Goth”) es una subcategoría dentro de la Moda Lolita, una moda callejera popular entre algunas chicas japonesas, y en un nivel más bajo, entre chicos.
La Moda Lolita enfatiza en la Moda Victoriana y Edwardiana y en ocasiones tratando de imitar el aspecto de las muñecas victorianas de porcelana. El periodo Rococó también ha sido definido como una influencia dentro de la moda Gothic Lolita. Este estilo aplica la estética de la Moda Gótica con un aspecto infantil típico de la Moda Lolita. El nombre y origen del termino GothLoli es una combinación entre lolita y gótico.
El estilo “GothLoli” típico se originó a mediados del 1998 y se hizo más accesible en varias boutiques y tiendas por departamento en el 2001. Algunos observadores consideran la moda como una reacción a la subcultura kogal de Shibuya, dado que la mayoría de los que participan en el Gothloli están en desacuerdo con esta. La popularidad del Gothloli como estilo distintivo llego a su punto más alto en los años 2004 y 2005 en Tokio, y al presente se mantiene como una de las modas “alternativas” entre la juventud japonesa. Su popularidad fuera de Tokio se mantiene baja aunque creciente en muchas áreas, al igual que el fenómeno de los café meido relacionados con ésta.
En Japón el Gothic Lolita es un fenómeno mercadeado de forma masiva, aunque no es una moda llevada de forma extensa, mantiene un alto nivel de visibilidad, particularmente en las calles de Tokio y Osaka, en la televisión, al igual que en manga. La moda ha trascendido a otros países, gracias en parte a la publicación occidental de la revista japonesa FRUiTS, donde el estilo GothLoli se mezcla con el de otras tendencias juveniles de Japón. Aunque la mayoría hace referencia al Gothic Lolita como una moda hay quien lo considera un estilo de vida o subcultura, considerándose a sí mismos, y no a su indumentaria, como “gothic lolita”.
Tras este preludio para comentar brevemente sobre esta moda originaria de Japón y su historia, y agradeciendo a Gogo por los datos sobre el tema, ya que Mr zombie conoce el cine asiático y la música asiática, pero en cuanto a moda de este calibre no esta muy puesto, me centro ya en lo que es la película, su trama y en si vale la pena lo que aquí nos cuenta su director, Go Ohara:
“Yuki quedó traumatizada por el asesinato de su madre por una de las bandas más crueles y ahora, su oscuro e infantil estado mental se refleja en su atuendo de lolita gótica. Lejos de ser inocente e inofensiva, convertirá a sus enemigos en sanguinolentas masas de carne con el uso de su sombrilla espada. Deberá dejar a su paso un reguero de miembros lacerados para encontrar la verdad sobre la muerte de su madre.”
En tres líneas se comprende perfectamente la trama en la que va a girar la nueva película de Go Ohara. Yakuzas malos malosos se las verán cara a cara con una versión gótica de Terminator, con un paraguas como demoledor gadget, que destroza miembros como si nada, y con unas acrobacias dignas de las mejores funciones del “Cirque du Soleil”.
Y con solo eso y rebozado con los típicos géiseres de sangre y trocitos de restos humanos perfectamente troceados al mejor estilo de Cárnicas González, Gothic and Lolita Psycho triunfa en lo mas importante, hacer disfrutar al personal con poco menos de hora y media de locura “frikijapo” sin apenas pausas ni tiempos muertos.
Y es que desde el arranque todo es cuesta abajo y sin frenos, pero en el buen sentido. La cosa empieza con un malote sorbe fideos que hará estremecer el estomago de mas de un desprevenido, por la forma cómica y repulsiva del tipejo en cuestión. Un local de mala muerte donde da paso a escenas surrealistas de peleas de mafiosos, ajusticiamientos yakuzas a los pobres deudores y danzas tribales japonesas con música pop. En medio de todo este “sarao”, hace su aparición repentina la chica “destroyer” y monta un despiporre digno del “camarote de los hermanos Marx”, por su tono jocoso y esas peleas con guiños a Matrix y a Terminator.
Todo lo que sigue es la venganza de lo lolita, que buscará a los sicarios para darles cuartelillo de la peor manera posible, y es que el arma de la chica es mas peligrosa que un bazuca en manos de Rambo. Pero todo esto y algunas cosas mas, contadas eficientemente, con buen ritmo, mejor manejo de las escenas de acción y gore y unas actuaciones bastante potables, harán de Gothic and Lolita Psycho una película muy entretenida y dicharachera.
Las pocas partes negativas a mencionar serian los a veces alargados flashbacks en tono sepia, cortando a veces el ritmo cuando esta “in crescendo”. Alguna actuación excesivamente mediocre, en especial de parte de algún malo, que desentona con la buena interpretación de Rina Akiyama, y algún fx algo cantoso en su ejecución, pero ninguna de estas razones es nada grave y en conjunto esta película, mezcla de géneros con sabor a cine friki japonés, es a mi gusto muy satisfactoria.
Me lo sigo pasando pipa con este tipo de cine loco ideado por las mentes corruptas, en el buen sentido de la palabra, de los Yoshihiro Nishimura, Noburo Iguchi y ahora este Go Ohara, que hace con Gothic and Lolita Psycho su mejor película hasta la fecha, muy superior a la buena pero ambigua Geisha Assasins (o Geisha vs Ninjas).
Lo mejor: Su alto contenido en divertimento gamberro
Lo peor: Flashbacks intercalados incorrectamente y alguna actuación
Cold Fish
Otra joya inclasificable
- Título original: Tsumetai nettaigyo
- Nacionalidad: Japón | Año: 2010
- Director: Sono Shion
- Guión: Sono Shion, Yoshiki Takahashi
- Intérpretes: Makoto Ashikawa, Denden, Mitsuru Fukikoshi, Megumi Kagurazaka
- Argumento:Shamoto posee una pequeña tienda de peces y una familia, su mujer y la hija de su ex-esposa, que no termina de entender. Sin embargo, su relación con el oscuro Murata pronto le llevará descubrir la sucia realidad de la vida
LA VALORACIÓN:
80 |100
Estrellas: 4
Nuestro amigo Mr. Zombie no se ha hecho de rogar. Si hace poco nos traía una suculenta preview sobre Dead Ball, hoy se destapa con la reseña de Cold Fish. ¡Se nota que Mr. Zombie vibra con el cine oriental!
A Sono Sion le van las trilogías, eso es un hecho claramente contrastado por los que siguen su obra. Se encuentra en lo que seria su segunda trilogía, y seria la segunda, ubicada entre la ya estrenada y maravillosa Love Exposure y la aun por llegar Guilty of Romance. Pero como decía, anteriormente ya realizo otra trilogía imperdible, de las que formaron parte las cintas Suicide Club, Noriko Dinners Table y Strange Circus.
Para entender el cine de Sono Sion se recomienda ver todas las películas citadas, ya que aparte son magnificas y si se es especialmente observador podrá ver guiños entre unas y otras. El resto de su amplia filmografía nos deja otras películas muy recomendables, pero hoy toca centrarse en Cold Fish y a eso vamos.
Cold Fish narra la historia de Shamoto, quien es el dueño de una pequeña tienda de peces tropicales en la que vive con Taeko, su mujer, y Mitsuko, la hija de su ex mujer. Una noche Mitsuko es pillada robando en un supermercado, y al llegar su padre para pedir disculpas se encuentra con Murata, el líder de la franquicia de acuarios más importante de Japón que propone a Shamoto ser socios. Shamoto acepta, pero a cambio su hija trabajará para Murata y este cada vez tendrá una mayor influencia en la familia. A partir de este suceso las cosas se enturbiaran para Shamoto, ya que Murata no es trigo limpio precisamente y sus negocios son la tapadera de algo mas oculto y mas delictivo.
A grandes rasgos, esa seria su sinopsis, para luego en su desarrollo, dar paso a una película de contenido muy plano, con secuencias largas, planos extendidos y mucha narrativa, como así es el cine de Sono Sion.
La película es larga, no llega a las mas de 4 horas que necesitó Love Exposure, quedándose en unas 2 horas y 20 minutos que son algo excesivas para narrar esta historia. Aun así, y recalcando que la película no es la perfección y la grandeza que fue Love Exposure, Cold Fish en también una excelente película, ya que todo ese ritmo algo lento, esas escenas alargadas y esos planos inacabables, nos conducen a una cinta arrebatadoramente potente en cuanto a lo que es meternos en su historia, a simpatizar rápidamente con Shamoto y el peligroso terreno donde se esta metiendo sin saberlo aun.
Llegados a este punto, toca mencionar las interpretaciones, correctas y con la típica sobreactuación forzada que se dio también en Love Exposure y que en Cold Fish, también sienta como anillo al dedo a esa narrativa extendida pero coherente y tremendamente sugerente.
La historia de Cold Fish es tenue en cuanto a grandilocuencia de la narración, pero poderosa en cuanto a su exposición en las secuencias. Dicho mas claramente, lo que puede parecer y de hecho lo es, una película con una historia que no da para mucho y en algunas ocasiones parece cogida con pinzas, Sono Sion trasforma todo ese halo de desinterés y lo transforma en una película sugestiva y te hace participe de esas mas de 2 horas, en las que no te despegas de lo que ocurre en pantalla, y en eso el director es un gran fabulador de historias y alguien que sabe como atraer a ese publico adulto ávido de sensaciones diferentes.
Habrá que estar atentos a las andaduras de Sono Sion en la productora Sushi Typhoon, donde parece que se adaptará bien junto a los mas gamberros directores de cine friki japonés. Y habrá que estar atentos, de igual manera, al cierre de esta enorme trilogía, que se dará con la esperada Guilty of Romance.
Por lo pronto podemos decir que Cold Fish es un largometraje algo menor que la excepcional Love Exposure, pero que no desentona con lo que seria en general el cine de Sono Sion. Dando pues una película interesante, intensa en muchos momentos, con una mezcla de algo de gore, algo de sexo, bastante violencia verbal y algo menos escenificadas, aunque las que hay son explicitas y contundentes.
Una película digna, solvente y con pocos “peros” que ponerle.
Lo mejor: Una historia arrebatadora y potente
Lo peor: Su duración y ritmo pueden ser duros para público no acostumbrado al estilo japonés
Who are you?
El sueño de la imaginación produce hijos
- Título original: Krai ... Nai Hong
- Nacionalidad: Tailandia | Año: 2010
- Director: Pakphum Wonjinda
- Guión: Ekasit Thairat
- Intérpretes: Sinjai Plengpanit, Chatsoroth Thanuthipayakul, Kanya Rattanapetch
- Argumento:Nida es una madre soltera cuyo anti-social hijo Ton sufre el síndrome Hikikomori, incapacitándolo psicológicamente para salir de su habitación. Finalmente, la gente quiere curiosear por casa de Nida y terribles hechos comienzan a suceder.
LA VALORACIÓN:
80 |100
Estrellas: 4
AVISO IMPORTANTE: Como en algún otro caso, recomiendo visionar Who are you? con la menor información posible – algo no muy difícil puesto que incongruentemente no existen muchos datos, de momento, sobre una película estrenada en Tailandia, con gran éxito de taquilla, hará más de un año. Mi recomendación se debe principalmente a que la trama culmina, mediante la supuesta sorpresa, dando las respuestas a un interesante enigma que se le propone al espectador: ¿qué esconde la habitación del hijo de Nida? Arruinarse la sorpresa con pistas fácilmente deducibles mediante el trailer, imágenes o, incluso, esta reseña, empequeñecería drásticamente la experiencia que desarrolla Who are you? Aunque dada la generosa recreación de una atmósfera lúgubre, deudora del suspense más clásico, unas actrices protagonistas entregadas y un terror macabro dosificado con precisión médica; no supone avocarla al cajón del “tiempo perdido” tan solo por conocer el dichoso final.
Nida es una vendedora de DVDs piratas que posee, además de una gran vitalidad, un puesto en el barrio desde donde ganarse la vida, gracias especialmente a la venta de películas pornográficas, y lanzar consejos a sus vecinos, con el único objetivo de que estos encuentren la paz de espíritu dentro de sus vidas.
Sin embargo, y sin razón aparente, parece que la vecindad se comienza a interesar por su hijo; pequeños robos, dudosa actividad nocturna, olores nauseabundos… Siendo viuda, Nadia tiene que afrontar sola la educación de su único hijo, Ton: un chaval aquejado de un raro autismo conocido como “Síndrome Hikikomori”. Efectivamente, aferrado al nuevo útero de cemento y madera que es su habitación, el hijo de Nadia solo se comunica con ella a través de agresivas notas bajo la puerta y se aísla del mundo exterior con fervor digno de un religioso. ¡¿Quien quiere ir a la escuela cuando puede estar jugando al ordenador todo el día?!
Al otro lado de la calle, Pan, una chica adicta a la cultura japonesa, y propensa a sufrir fuertes alergias provocadas por cualquier objeto/animal/persona, se dedica a espiar infructuosamente, mientras decide si suicidarse o no, las ventanas tapadas del cuarto de Ton. “La curiosidad mató al gato, la curiosidad mató al gato”, se repite asustada cautivada por los efectos que crean las sombras en la habitación de Ton, pero, ¿qué más da el peligro cuando la vida no tiene ningún sabor especial?
No es de extrañar, que ante semejante panorama, Nida se involucre con una secta “new age” que predica el auto-conocimiento como llave de poderes mentales inconmensurables. “¿Quién eres tú?”, rezan los panfletos de la secta y así, poco a poco, sumergiéndose tanto en si misma como en las ilimitadas posibilidades de su imaginación, nuestra protagonista va enfrentándose a la puerta desconchada, y marcada descuidadamente con un “¡fuera de aquí!”, que lo separa de su querido hijo.
Repaso dentro de mi cabeza las imágenes que ha grabado Who are you? en ella, me doy cuenta de lo mucho que me ha gustado. Repaso las ideas, las sensaciones transmitidas y me reafirmo en mi opinión: ¡cuanto me ha gustado Who are you?! Pienso en los detalles técnicos y mi placer, la endorfina acumulándose en la sinapsis de los nervios, se dispara.
Repaso la fotografía, de remarcado gránulo y colores que transitan, según la escena y el tiempo requiera, entre la podredumbre del recuerdo y la enajenación – amarillos, verdes, azul grisáceo – y lo variadamente cromático de un mundo que, fuera de la cabeza de Nida y Pan, se ve tan real que hiere. Aúna esfuerzos esta fotografía, junto a la iluminación y la esforzada puesta en escena, con una banda sonora y unos efectos de sonido que, pese a coquetear con el puro efectismo, se revelan fundamentales para la recreación de un terremoto único, tétrico y denso cuyo epicentro es la habitación de Ton.
Recuerdo con sorna las escasas gotas de humor negro (y a la par genuino), la forma de tomarse la vida que plasman estos orientales… esa obstinación obsesiva por ver siempre sonrientes la luz al final del túnel, aunque esta sea un tren de mercancías.
Analizo y separo los diferentes conceptos que dibuja su sencillo argumento y me sorprende satisfactoriamente que todo tenga cabida: el suspense, lo paranormal, comedia negra soterrada, el thriller psicológico, locura, filosofía oriental, un autoengaño capaz de distorsionar la realidad; y que curiosamente refleja una gran verdad como es la permanente alienación en la que el ser humano medio vive, y lo paradójicamente más bello: un fuerte drama generacional. ¿Acaso no se esconde la incomprensión, entre diferentes generaciones, dentro del cuarto de esos chicos y chicas que conciben el mundo exterior como una sangrante carrera de obstáculos – abusones en el caso que nos toca – cuya única meta es la muerte? Sí, la parca que se refleja brillante sobre la piel del rostro de sus padres. El final de nuestros esfuerzos, el cómodo forro aterciopelado del ataúd donde nuestros restos serán olvidados pese al trabajo que nos costó arrastrarnos hasta nuestra tumba de conformismo.
¿Cómo puede haberme calado tan hondo una simple historia de pérdida y demencia? Tal vez porque el vehículo para transportar sentimientos, esté perfectamente pilotado por el crepúsculo y el amanecer: una actriz curtida y una actriz joven. Mientras Nida está interpretada por la todo terreno Sinjai Plengpanit, que se come solita gran parte del pastel interpretativo; el papel de Pan lo interpreta una desconocida Kanya Rattanapetch que da la replica perfecta a Sinjai (bellísima en su rol de mujer madura un poquito ida pero optimista). Y es que entre las dos se conforma un dúo tan empático como magnético, despertando hasta el interés del espectador más frío. Siempre dentro del marco de pura contradicción que nos rodea: ¿por qué nos inquietan los ojazos de Nida mientras se deja torturar por la presencia/ausencia de su hijo? ¿Cómo podemos sentir ternura por una chica que juguetea con el filo del cutter sobre su muñeca? Cuestiones que afloran, a la par que las emociones, cuando vemos a esta esplendida dupla en pantalla; aunque ensombrezcan al resto del elenco haciéndolo casi intrascendente.
No puedo evitar ponerme místico con una cinta que quizás no tenga tantas lecturas. ¡Pero diablos! Es muy atractivo, y muy sencillo – el gran triunfo de Who are you? – dejarse llevar por las dobles interpretaciones, encajar diferentes escenas incongruentes en un principio y ver como luego conforman un todo uniforme al desvelarse el misterioso, y fantástico final claro oscuro, de una chica y una mujer cuyo nexo de unión es esa alienación, que una sufre físicamente y otra mentalmente. ¡Y por si fuera poco a través de un barniz, como es el terror, que se ve continuamente potenciado mediante una ambientación en ocasiones hasta onírica!
Sabéis que a lo largo de un año, pocas son las cintas que alcanzan estas cotas de calidad dentro del cine de terror; y en los últimos años parece que casi únicamente lo logran las cintas orientales. No quiero extenderme en este aspecto, la controversia de la región puntera en cine de género (oriente u occidente), ya que anda en boca de muchos de nosotros tras experimentar proyectos de clase A como I Saw the Devil o Confessions; y, además, en otras reseñas de películas tailandesas podréis encontrar más de estas reflexiones sobre la industria cinematográfica actual y su aparente deslocalización, amén de jugosa información si te gusta el cine de dicho país: Slice (donde curiosamente actúa como detective “kitanesko” – perdón por el giro – el marido de Sinjai Plengpanit) o Phobia 2.
No obstante, no es casualidad que Who are you? venga avalada con una calidad por encima de la media y es que detrás de este trabajo se esconden (¿también sufrirán algún tipo de síndrome?) dos hombres bien curtidos dentro del terror y el thriller:
Por un lado, el director (y guionista a tiempo parcial) Pakphum Wonjinda, responsable, entre otras, de dos cintas para mí muy infravaloradas como son los magníficos psicothrillers Scared (2005) y Video Clip (2007). Cintas que ya demuestran el amor de este cineasta por el subterfugio y el engaño. Siempre una vuelta de tuerca (y efectivamente el termino es una alusión directa a la obra de Henry James) en sus cintas; es más, se observa una curiosa influencia en toda su filmografía del gran maestro Hitchcock, que aquí ve su culminación en la inversión de roles entre madre/hijo y viceversa, al más puro estilo Psicosis. Además, ¿la casa de Nida no alude directamente al hotel Bates con ese muestrario de animales disecados que nos recibe?
Esta pequeña y sutil broma por parte de Wonjinda refleja su buen hacer, conocimiento y domino sobre el cine de suspense, así como de sus tiempos, necesidades y homenajes internos que proporcionan su granito de arena a la magia nacida de manos de los hermanos Lumière. Y si no, fijaos bien en la típica aparición de los dos policías de turno (interpretados por otros dos directores famosos dentro del cine fantástico tailandés: ¿os suena Taweewat Huanta, responsable de Sars Wars?) que no acaba como esperábamos, solo falta Nelson Muntz y su proverbial “¡Ha ha!”, consiguiendo así despistarnos a la vez que aliviar parte de una tensión que va siempre “in crescendo”. ¿Una micro-parodia de la ya paródica Buppah Rahtree? ¡Quién sabe!
Al otro lado, y no menos importante, tenemos al guionista Ekasit Thairat, afamado escritor de comics en su país y cuya visión “viñetada” se hace patente también en Who are you? De hecho, la concepción de los personajes es muy deudora del mundo del comic, así como la presentación del puzzle argumental donde usa recuerdos de los protagonistas, planos estáticos de la casa y escenas claramente delimitadas por un marco (o viñetas) para narrar la historia. Baste indicar otros dos títulos donde ha participado Thairat, directamente o como autor de la novela gráfica en que se basan, para saber que su presencia no es en absoluto anecdótica: la genial 13 beloved y la terrorífica Body 19. Se dice pronto, pero cualquiera que haya visto la primera cinta mentada sabe lo que esto significa y se tirará de cabeza a por Who are you?. ¡Ojo! Ya advierto que no alcanza las cotas de demencia y mala baba que rezuma 13 beloved, pero eso serían palabras mayores
No obstante no es oro todo lo que reluce, pese a ser una película del todo recomendable, reconozco que su tramo final muestra ciertas carencias, como si no hubiesen sabido resolver una historia que precisamente tendría que acabar como lo hace pero no a través de la presencia de un “convencional” Ton que desmerece la tensión que se iba acumulando segundo a segundo. Quizás las expectativas estaban muy altas pasada la primera hora del metraje, pero no puedo evitar pensar que si se hubiesen usado elementos de extrañeza frente a otros meritorios del puro terror, estaríamos ante un producto redondo. Para que me entendáis: buscaba un desarrollo final más al estilo de Takashi Miike (director de Audition o Gozu) que de Hideo Nakata (director de The Ring o Dark Waters). Aunque quizá solo se trate de gustos…
Sea como sea, y pese a no estar traducida a la lengua de Cervantes, todo aquel amante del cine de terror, asiático más concretamente, tiene una experiencia inolvidable en Who are you?, y, por supuesto, diferente a lo ofrecido en occidente… ¿acaso todavía no sabes hasta donde puede llegar tu mente? ¿Te lo cuestionas? Ese es tu primer error, porque el poder de la voluntad no entiende de barreras ni de paredes acolchadas… solo el infinito será suficiente para Nida y nosotros, sus hijos…
Lo mejor: La genial e inquietante ambientación, apoyada por un apartado sonoro y técnico sobresaliente, la actuación de Sinjai Plengpanit – Nida - como desconcertante protagonista absoluta. La originalidad del argumento.
Lo peor: Las actuaciones del elenco masculino - insulsas principalmente - y el hecho de que el horror sea el giro final que nos adentra en territorios demasiado conocidos del cine oriental, con un Ton algo decepcionante cuando lo conocemos.
AUTOR: Bob Rock | PUBLICADO: 25/04/11 | CATEGORIAS: Críticas , Asiáticas
TAGS: tailandia, terror sobrenatural, thriller
Confessions
La Venganza en estado Mayestático
- Título original: La Venganza en estado Mayestático
- Nacionalidad: Japón | Año: 2010
- Director: Tetsuya Nakashima
- Guión: Kanae Minato y Tetsuya Nakashima
- Intérpretes: Takako Matsu, Yukito Nishii, Kaoru Fujiwara, Mana Ashida
- Argumento:la sutil y cruel venganza de una profesora hacia los responsables de la muerte de su hija de 4 años: dos de sus alumnos
LA VALORACIÓN:
92 |100
Estrellas: 5
1.-El Cine asiático llega al rescate:
Un acto de justicia permite cerrar un capítulo; un acto de venganza escribe un capítulo nuevo. Marilyn vos Savant
De un tiempo a esta parte, no sé, digamos casi 20 años, ha habido una máxima presente para todos los aficionados al terror/thriller: cuando la película llega del extremo oriente hay que prestar atención (estoy generalizando una miaja). Por supuesto que hay decepciones, pero desde luego en un porcentaje muchísimo más bajo que el procedente de cualquier otro país (tal vez Francia y UK sean, hasta ahora, una cierta excepción a la regla). Y es que desde que un señor con pinta de buenazo llamado HIDEO NAKATA nos presentó Ringu (The Ring) nada volvió a ser lo mismo…por lo menos a mí; recuerdo pocas películas que me impactaran tanto y, que tras varios visionados, me siguieran causando los mismos escalofríos. Con Dark Water me pasó tres cuartos de lo mismo, y luego fueron llegando: The Eye (la puta escena del tintero me provocó 7 canas al instante), la surrealista y perversa Uzumaki, Pulse y Cure de Kiyoshi Kurosawa, la no tan conocida Inner Senses, la brutal SUICIDE CLUB, apareció el enfermizo Takashi Miike para darnos en todos los morros con Ichi the Killer y Audition….en fin, unos años maravillosos en los que cine asiático equivalía a calidad + originalidad + boca abierta + unmiedoquetecagas.
Creo que lo que pudo provocar su inmediato éxito, aparte de la saturación de sextas partes de películas ya muertas (Halloween, Pesadilla…) y la invasión de teen-terror (Scream y demás), fue la novedad, la cuidadísima/novedosa estética, la crueldad que transmitían las historias (pero no olvidemos que ya llevaban años demostrando sus extremismos con las sagas de Guinea Pig), el enfoque diferente de las historias de venganza de ultratumba, las exquisitas BSO (Kenji Kawai el maestro) y sobre todo la sensación de que no todo estaba contado en el cine de terror, ni mucho menos.
Podía decirse que, hasta hoy, han sabido seguir manteniendo el listón muy alto para el resto de paises productores de Terror(Slice, A Tale of Two Sisters, Bedevilled …..); incluso han conseguido crear una nueva legión de fans con su “última” aportación al género: el bizarrismo extremo y, a veces, sonrojante de títulos como Machine Girl , Vampire Girl vs. Frankenstein Girl y demás salvajadas que se han convertido en legión (verdad Bob??). Y podría seguir hablando durante líneas y líneas sobre lo que ha aportado el cine oriental a nuestras vidas, amén de que seguro que me he dejado algún título imprescindible, pero lo importante es que CONFESSIONS es… diferente, va más allá de lo que yo he visto hasta ahora. Es única.
2.-Realismo Cruel (y Mágico) como la vida misma
Llevo unos días dudando en como afrontar la reseña de esta genialidad, no sé si omitir lo máximo posible para que la gente que no la ha visto experimente los mismos escalofrios de placer que yo, o tirarme al barro y desmenuzarla en partículas sub-atómicas. Tal vez lo suyo sería un termino medio, pero va a ser difícil contenerse. Para empezar vamos a situarnos en un colegio japonés, con su profesora y sus niños alborotados por las hormonas, los móviles y la falta de respeto que parece ser endémica en todos los paises. La profesora está contando algo importante, pero ellos ni puto caso. Les cuenta que ese es su último día. Y ellos se alegran mogollón. Entonces, les explica porqué, y les deja con la boca abierta, aturdidos. Sabe, la profesora (espectacular Takako Matsu), que el accidente en el que perdió la vida su hija de 4 años no fue un desafortunado accidente. Sabe que dos de sus alumnos, llamemósles A y B, la asesinaron por diversión, con premeditación y alevosía; y ya que las leyes criminales japonesas no permiten juzgar a nadie menos de 14 años, va a ser ella la que se tome la justicia por su mano. Y no lo va a hacer de cualquier manera, lo va a hacer al estilo nipón: cruel, refinada y lentamente.
Lo que más me sorprendió del comienzo de la película, sobre todo viéndolo en retrospectiva, es que no deja de ser una introducción de casi media hora; algo que muy pocos directores tendrían el valor de hacer y, sobre todo, la maestría de convertirlo en una obra de arte en sí misma. Podría ser un mediometraje perfecto, quedarse ahí y mereceria la pena haberlo visto, por no decir que sólo esa media hora vale más que casi todo lo que llevamos de año. Pero no, solo hace que mejorar. La narrativa se disgrega y nos van ofreciendo los puntos de vista de los dos asesinos y de una “inocente” compañera de clase que van añadiendo matices sutiles y demoledores a la historia.
¿Qué lleva a unos crios a matar deliberadamente a una niña de 4 años?, ¿cómo es posible? y, además, habiéndolo planeado como una venganza hacia alguien que su único pecado había sido hacer su trabajo lo mejor que podía…Aquí es donde el director nos introduce sutilemente la pavorosa alienación que sufre el individuo en la sociedad japonesa, ya desde su más temprana infancia, cuando les enseñan a base de repeticiones constantes (esto es verdad) sin saber lo que les están aprendiendo, y que su única misión en la vida es servir al progreso de la sociedad. Y este es una de las virtudes de la película, que no se posiciona, no intenta justificar ni los porqués ni los cómos. Nos cuenta las tristes vidas de dos chavales aislados de sus respectivas familias (abandono de la madre, ausencia del padre) que ven encauzadas sus vidas a un desenlace trágico y, por otra parte, más que previsible. Lo que no es tan previsible es como la profesora tenía calculado todo hasta el más mínimo detalle, sin prisa pero sin pausa; como, una vez perdido todo lo que amaba en esta vida, utiliza todos sus medios (y personas) para hacer que los condenados niños paguen por lo que han hecho.
Hasta aquí voy a hablar de la trama, espero haber despertado la suficiente curiosidad.
3.-El perfecto equilibrio:
Probablemente esa sea una de las tareas más difíciles a las que se tiene que enfrentar un director a la hora de realizar un proyecto tan ambicioso como este, para que no le vaya de las manos y se convierta en un mero ejercicio de estética pretenciosa. Ya que la estética es una pieza clave en esta película: la fotografía de videoclip, las (numerosas) escenas a cámara lenta, los flashbacks, los planos alucinógenos…todo ello, junto con una banda sonora (BORIS, y un recurrente tema de RADIOHEAD) con tintes opiáceos y etéreos, aunque con espinas que duelen, consiguen que el continente se equilibre con el contenido y las dos horas de película pasen como un sueño turbulento y siniestro que se te queda pegado al alma y pide a gritos una segunda y tercera revisión.
El director, Tetsuya Nakashima, más conocido por Kamikaze Girls y Memories of Matsuko ha conseguido con esta película algo no muy habitual: que aficionados al cine de todo el mundo se pongan de acuerdo al calificar de “maravillosa” esta película (ya tiene terminado otro proyecto: Flarella) y, algo que yo no sabía, estar a punto de conseguir entrar en la carrera hacia los Oscar, pero, incomprensiblemente (o no) no pasó el corte. Además de aunar una serie de actores en estado de gracia, ya que no solo la protagonista lo borda, los tres adolescentes transmiten el dolor y la rabia necesarios como para que debamos seguirles la pista en un futuro.
Lo único que me queda por decir es que yo ya tengo mi película del 2011, sin duda alguna, y que va a ser MUY difícil que alguna otra se le acerque. ¿Exagerado?, juzgad vosotros mismos.
Lo mejor: El perfecto e inmejorable equilibrio entre emoción, suspense y tragedia. Y el tratamiento estético.
Lo peor: Que termine....
AUTOR: Elniniodecristal | PUBLICADO: 16/04/11 | CATEGORIAS: Críticas , Asiáticas
TAGS: asesinatos, asiática, drama, niños, venganza
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I Saw the Devil
Venganza, la ley del Talión

- Título original: Akmareul boatda
- Nacionalidad: Corea del Sur | Año: 2010
- Director: Ji-woon Kim
- Guión: Hoon-jung Park
- Intérpretes: Byung-hun Lee, Min-sik Choi, Yoon-seo Kim
- Argumento:Un agente secreto del gobierno coreano persigue al asesino de su prometida, a la espera de poder inflingirle tanto sufrimiento como el que padece desde la muerte de su único amor
LA VALORACIÓN:
83 |100
Estrellas: 4

¿El mejor thriller de los últimos diez años? Bien, algunos lo cacarean a los cuatro vientos, pero supongo que para asegurarlo deberíamos ver todos los thrillers editados desde el 2000; algo, que dadas mis escasas preferencias por este género, no veo factible en mi caso. Sin embargo, lo que se puede asegurar sin temor a ruborizarse es que estamos ante una muestra de cine con mayúsculas. Esta cinta surcoreana demuestra que cuando se trata de hacer despliegues espectaculares, estos orientales no son solo buenos mandando tanques a las montañas, en maniobras militares de dudosa catadura. De hecho, los valores de producción son los propios de cualquier proyecto hollywoodiense de altos vuelos: actores de renombre (destacando de forma ejemplar Min-sik Choi, protagonista de la magistral Old Boy y de otras películas de la serie de la venganza de Chan-wook Park), tomas faraónicas complementadas con cientos de extras, escenas espectaculares basadas en delicados efectos visuales y otros juegos de cámara que a más de un cinéfilo excitarán hasta el inevitable orgasmo estético al que cada fotograma incita. En definitiva, una superproducción en toda regla, desarrollada alrededor del trabajo como director de Ji-woon Kim, cineasta sobradamente conocido en occidente por la tan magistral como terrorífica Tale of Two Sisters y ese western cómico de acción llamado The good, the bad, the Weird, el cuál resultó otro deleite para la vista y, por qué no, cúmulo de risas tontas a destajo. Tal vez a I Saw the Devil se le pueda achacar una duración excesiva viendo el simple argumento que se nos presenta, pero este suele ser un mal endémico del cine oriental y, si como es el caso, se presenta cada minuto del metraje con una intencionalidad y un tempo pensados para enganchar al espectador, bien sea despertando su asco, sorpresa, incredulidad, tensión o pena; pues su larga duración se nos presenta como un mal menor fácil de ignorar. Sobre todo cuando las medidas explosiones de violencia, explícitamente gráfica pero siempre al límite de lo que podríamos considerar pornográfico, se nos suministran dosificadamente, generando una difícilmente descriptible adicción hacia este cuento de venganza.
Kim, es un agente secreto del servicio de inteligencia coreano que se las promete muy felices con Se-jung, su novia, y se prepara mimosamente para celebrar con ella su cumpleaños. Por desgracia está trabajando en una misión y no podrá reunirse con su chica hasta la noche, en la remota casa de los padres de ella; ante dicha ausencia solo puede jurarle amor eterno vía telefónica sin saber que, a poco de colgar, ella se verá secuestrada, vejada y torturada por un frío psicópata cuyo grado de crueldad y perversión alcanza cotas inhumanas.
No pasa mucho tiempo hasta que la policía, y es que curiosamente la novia de Kim es hija de un importante comisario retirado, encuentre los restos de la pobre Se-jung: una cabeza cercenada.
Cegado por la ira, la pena y el deseo de venganza, Kim se embarca en una cruzada personal, al margen de su propio cargo como agente de la ley, en busca del maldito psicópata. Al poco de dar con él y conocer su crapulenta forma de vida, al parecer las fuerzas del orden público llevan años tras su fechorías, comienza un juego del gato y el ratón donde el objetivo de nuestro buen agente secreto no es otro que el de hacer pagar a Kitaro, el asesino de jovencitas, diente por diente y sangre por sangre; aunque para ello se tenga que convertir en un monstruo peor que la manada de salvajes dementes que pueblan las carreteras olvidadas de Corea del Sur.
Y con la sinopsis anterior casi podríamos llegar al final de la película, argumentalmente hablando, claro. En este punto alguien podría preguntarse por qué es tan recomendable una película que no dispone de profundidad en base a su guión. Muy sencillo, cuando se utiliza de forma excelsa la narrativa, hasta la historia más simple y tonta puede envolvernos haciéndonos sentir dolor cuando los músculos se rasgan en pantalla o pena cuando una lágrima se desliza parsimoniosamente por una mejilla de porcelana congelada bajo capas de eterno sufrimiento. Se produce aquí un caso similar al que os comentaba hace no mucho en el CAT III Dream Home, pero incluso poseyendo una vuelta de tuerca más a nivel de seriedad y respeto para con el espectador, que la hace a todas luces superior cinematográficamente al citado slasher chino. Lo que no quita para que una cinta vaya por unos derroteros (el gamberrismo en el caso de Dream Home) y otra por lares completamente distintos (el thriller dramático más visceral, en el caso de I Saw the Devil); con lo cual un público concreto podría llegar a preferir cualquiera de las dos frente a la otra.
Su preciosista envoltura se traduce en un dominio del tiempo y de la dirección artística perfecta. En ningún momento se hace pesada, justo cuando el drama ha llegado al cenit y las desventuras del protagonista y su antagonista podrían resultar tediosan (recalcar que la dualidad entre el bien y el mal, y los puntos de unión dentro de la locura y lo que la provoca, de este particular ying y yang están integrados escrupulosamente dentro de la esencia de cada escena); un nuevo personaje, una nueva situación polémica o dilema moral se nos presenta para descubrirnos, a través de violentas y directas secuencias de refinada fotografía, que la mal llamada “alma” humana es solo un pozo de mierda donde la frustración reina inmisericorde sobre los débiles. Golpes, golpes, golpes… los golpes de I Saw the Devil duelen por su realismo y por su implicación: el viaje de Kim lo lleva a rastrear las huellas de un psicópata, señales de muerte y caos, imbuyendo a su campaña de una justicia totalmente comprensible que se troca rápidamente en repulsión, por nuestra parte, al comprobar finalmente que la ira sin control se convierte en un sinsentido tan grande como la propia demencia de los asesinos. Como nota negativa a este último punto me gustaría señalar un par de aspectos:
La actuación de Byung-hun Lee, como agente secreto, se me hizo algo fría. Es decir, llega un punto con el cine oriental que uno ya no sabe si es la propia idiosincrasia de esas culturas la que hace a los actores ser poco expresivos y transmitir de forma tan parca sus emociones, o uno mismo carece de la sensibilidad necesaria, para entender el drama interno que vive un hombre que ha perdido lo que más amaba y ahora solo busca castigar con el mismo sufrimiento al asesino de su prometida. Sinceramente, Byung-hun Lee y otros muchos actores (como la gran mayoría del elenco “policial”) transmiten escasa credibilidad dado el pragmatismo que destilan sus expresiones durante todo el metraje. Curiosamente, y por eso comento que tal vez me falte algo de perspectiva, Min-sik Choi directamente borda el papel de Jang, psicópata inhumano (el diablo al que hace referencia el título de la película), vicioso, sádico y prepotente; bastante alejado de uno de sus papeles más destacados: Dae-su Oh, en Old Bay. Solo por él merece la pena ver esta película.
Por otro lado, creo que un buen trhiller debería ser más cuidadoso con detalles de coherencia. Resulta difícil creer que la policía coreana lleve años “mosqueada” por la vida de Jang y, sin embargo, tenga que ser un novio justiciero quien lo ponga a escuadra. Ya sé que suele ser moneda común el que este tipo de incongruencias ronden el séptimo arte, pero no deja de molestar el que se pasen por alto tantas victimas en el camino y tantos hechos “delicados” que pondrían en alerta incluso al becario más reciente de la comisaría. Aunque tampoco sería justo decir esto sin señalar la obvia intención de Ji-woon Kim por llevar su proyecto hacia derroteros distintos; que son, en este caso, la excelencia narrativa de “una venganza real, una venganza completamente real”. Y para ello no es necesario detenerse en minucias; muchísimo más inteligente el centrarse en el acoso y derribo que Kim somete a Jang, ya que es la verdadera razón de ser de la cinta.
Por si fuera poco, y dejando aparte el ineludible final donde todo llega a su conclusión lógica (ante lo cual quedé ligeramente decepcionado dada mi manía de valorar todo el cine oriental bajo el prisma de las locuras de Takashi Miike), el film está sazonado con ciertos encuentros gloriosos sufridos por Jang que suben la temperatura de nuestro termómetro especializado en tensión. Impresionante escena la que encierra un taxi, donde una cámara girando constantemente juega con nuestros sentidos reflejando una de las grandes verdades de la vida: su fragilidad. Y no menos destacable resulta la reunión de nuestro psicópata de hielo con un viejo amigo de peculiares gustos culinarios, uno de los momentos más desconcertantes de la película y, ¿por qué no?, un macabro cántico a la locura y pieza central del resto de esta estupenda producción.
En resumen, técnicamente nos encontramos, a todos los niveles, un trabajo que solo puede provocar envidia a cualquier amante del cine (mención especial para la fotografía y la música siempre tan acorde con el espacio donde se ubican, ya sea un descampado nevado o un cobertizo desvencijado), la dosificación de los tiempos te suelta y te atrapa constantemente, un actor protagonista en estado de gracia dando toda la fuerza de su madurez al personaje (realmente llegamos a detestar a Jang y todo el sufrimiento que le es devuelto por el impasible Kim nos parece justificable aún sabiendo que es monstruoso), unos efectos visuales sobrecogedoramente realistas, ese bisturí cortando el talón… No se trata de una cinta de la que se puedan extraer sesudas lecturas, pero… ¡Ah, cómo se disfruta un trabajo tan bien hecho! Rápido, que nadie te la destripe, a punto está de acabarse el año y no te puedes perder una de las mejores películas del mismo… solo puedo añadir: ¡gracias Ji-woon Kim!
Lo mejor: Decir que técnicamente es sublime sería quedarse corto, las explosiones de violencia explicita son un verdadero lenguaje propio dentro de la película y no desentonan; la actuación de Min-sik Choi es tan notable como dramática
Lo peor: Falta de credibilidad en las decisiones tomadas por el protagonista, las cuales son el único avance real del escaso guión… y en ese caso tendría que haberse hecho mayor hincapié en su espíritu atormentado que se queda un poco en nada
¿Dónde conseguirla?
Gore Nation: “I Saw the Devil” en VOSE.
Dream Home
Hipotecando las entrañas

- Título original: Dream Home
- Nacionalidad: China | Año: 2010
- Director: Ho-Cheung Pang
- Guión: Ho-Cheung Pang
- Intérpretes: Josie Ho, Anthony Wong Chau-Sang, Michelle Ye
- Argumento:Cheng Li-sheung, una joven y humilde joven hongkonesa, está a punto de acceder a su primera vivienda, pero sus planes hipotecarios se tuercen. Es entonces cuando horribles ideas empiezan a brotar en su mente
LA VALORACIÓN:
80 |100
Estrellas: 4

Dream Home: Una aproximación al CAT III de calidad
¿Hasta donde estaríais dispuestos a llegar para conseguir la casa de vuestros sueños?
Dream Home nos propone estas preguntas a través del tour de force psicológico que vive su protagonista Cheng Li-sheung, interpretada por Josie Ho, cotizada actriz y cantante china de bastante talento y mayor belleza. Una reflexión harto adecuada en los tiempos que vivimos, especialmente por tratar de forma despiadada el escabroso asunto de las hipotecas, de la burbuja inmobiliaria y de como las ilusiones de una persona pueden ser trituradas bajo un simple giro del destino.
Esta cinta podría agruparse dentro de una especie de género que en su día, principalmente los setenta y ochenta, gozó de muchas producciones y cierta repercusión internacional, especialmente de la mano de los infames Shaw Brothers. Ni más ni menos que el cacareado CAT III hongkonés, y particularizo para la región de Hong Kong puesto que se trata del principal lugar de procedencia de las producciones chinas asociadas a esta categoría. Aunque al fin y al cabo se trate de poco más que una etiqueta o clasificación moral, englobando proyectos de muy distinto pelaje, no viene mal evaluar la propuesta de Dream Home desde la perspectiva de esta categoría.
Simplificando, podríamos decir que el CAT III regula las películas realizadas en China y cuyo contenido sexual o violento es lo suficientemente explicito como para apartarlas del cine comercial pero sin llegar a considerarse “pornográficas”. Expresándolo de una forma vulgar: el CAT III se aplica a películas chinas con abundantes dosis de “burradas”. Aunque me gustaría dejar claro que en el caso que nos ocupa estamos ante una producción de alto nivel sin nada que envidiar a otros estrenos de la gran pantalla, mientras que las grandes “joyas” del cine bizarro chino ahondan en la desvergüenza de la serie “B”, luciendo una apabullante mezcolanza de mitología oriental, crueldad, humor subdesarrollado y una destacada falta de medios técnicos. Por ejemplo, el montaje de estas joyitas siempre ha sido motivo de carcajadas a pocas cervezas que uno tomase.
Drem Home es una conveniente introducción de altos vuelos al insondable mundo de la serie “B” hongkonesa; sin embargo, a aquellos deseosos de profundizar en el CAT III, comentar a favor de vuestra cordura que existen cientos de producciones auspiciadas bajo la dichosa categoría, multitud de webs especializadas y toda una legión de seguidores entre los que reconozco no encontrarme; así que tomároslo con calma. Tan solo podría destacar como imprescindibles media docena de obras sobrenaturales (por ejemplo, The Boxer’s Omen, Seeding of a ghost, etc) de los cuales podréis echar buena cuenta en el genial y piscotrónico blog Cine Hediondo. Y es que generalmente este tipo de cine tiene una aproximación al horror muy realista, mundana y… salvaje; la cual siempre me ha echado un poquito para atrás. Si alguno de vosotros prefiere a chinos depravados vejando a sus conciudadanos a pie de calle, antes que rituales mágicos macabros realizados con tripas de cocodrilo, le recomiendo que eche un vistazo a Ebola Syndrome, todo un compendio de atrocidades (violaciones, castraciones, degradaciones víricas, etc) que sintetizan a la perfección esa facilidad para repugnar únicamente poseída por los habitantes del país comunista más grande del globo. Menos representativo, pero cúspide del cine trash, así como de la capacidad de los chinos para conjugar el humor infantil y la sensiblería más ñoña con la excesos más cruentos, destacaría La historia de Ricky; una cinta que cualquier aficionado al cine oriental extremo debería ver, al menos, un par de veces en su vida.
Dream Home sigue los derroteros de esta última faceta del CAT III: un drama humano que detona sangrientamente, exponiendo lo peor de la humanidad y todo por la vía de lo cotidiano. Sin embargo, y a pesar de mi reticencia natural a ver la crónica negra de un suceso basado en hechos reales, he de reconocer que la cinta ha colmado mis expectativas jugando de forma solvente con las escasas piezas del puzzle narrativo sobre el que se sustenta. Bueno, la bella Josie Ho y sus violentas atrocidades ayudaron a involucrarme en el gaudeamus de perversión y locura urbana que el director y guionista Ho-Cheung Pang ha cocinado de forma exquisita para casi cualquier paladar… bueno, excepto el de algunos censores que, ya desde Hong Konk, se han encargado de poner piedras en el camino a los montadores, dando como resultado la distribución de una cinta cortada. Os ahorraré detalles puesto que vivimos una polémica muy cercana con A Serbian Film y mejor no malgastar más energía contra los guardianes de la moral y la ética [ejem]
Dream Home: Cemento, cristal y pirados
En una ciudad loca, si uno quiere sobrevivir, debe estar aún más loco
Lapidaria frase con la que se nos introduce este largometraje bastante bien recibido entre crítica y público dentro del círculo de festivales especializados, como fue el caso de Sitges 2010. Toda una declaración de principios que sintetiza la intención del director por contarnos una historia brutal de la forma más directa posible. Y nada mejor para logar dicho cometido que presentarnos a su protagonista asesinando fríamente al guardia de seguridad de un edificio de apartamentos. Una violenta frialdad que marca la pauta del resto del metraje y contrasta, sabiamente, con el aspecto frágil y delicado de Josie Ho. Podríamos decir que estamos ante un slasher, pero nada típico en su concepción porque, además de conocer en primera instancia la personalidad del psicópata de turno, ahonda intensamente en los motivos que llevan a nuestra protagonista a internarse en un bloque de viviendas para acabar con sus inquilinos. Es más, este recorrido “interior” es el motor de la película, y argumentalmente adorna, sin muchas sorpresas por desgracia, las escenas de violencia que se intercalan entre los fragmentos de la vida de Cheng Li-sheung, fragmentos anteriores a la masacre que perpetra.
Poco hay que decir con respecto a una historia bastante sencilla: una chica pobre cuyo único sueño es vivir en un hermoso apartamento con vistas al puerto de Hong Kong y como la económicamente despiadada sociedad, que impera en el mundo actual, saca a la luz la faceta oscura de una inteligente mujer, convirtiéndola en una maquina de matar. A lo sumo, destacar lo interesante que resulta hablar de hipotecas y de la locura producida por las mismas; no se me ocurre mejor momento que el presente para meter el dedo en la llaga, mediante el lenguaje cinematográfico, en un asunto candente y que ha de provocar más y más violencia en este pedazo de barro donde (mal)vivimos. Pero crítica social aparte, lo que luce de forma magnífica es la narrativa usada para ilustrar la frustración, y sus consecuencias, acumulada dentro del delgado cuerpo de Cheng Li-sheung. A base de elipsis temporales, que constantemente nos llevan a escenas muy concretas del pasado de nuestra protagonista, se nos revelan las razones que empujan a tan linda chinita a matar despiadamente y, en última instancia, cual es el objetivo de tamaña masacre. Estos momentos puramente dramáticos refuerzan el humor ácido y el detallismo de los homicidios, es con este contraste con el que la cinta consigue atraparnos, puesto que la violencia, por muy bien planificada que esté, no deja de ser mero artificio. Entendedme bien, no tengo ningún problema con los baños de sangre y los penes cercenados gratuitamente, pero sin algo detrás que dinamice y sustente esta dureza explícita es fácil llegar a aburrirse. Afortunadamente este no es el caso y el mimo dedicado, tanto en la presentación de las muertes como en su manufactura, tienen una razón de ser; que es transmitir la desesperación de una persona que pierde todo lo que cree merecer por circunstancias incontrolables. Vamos, el estado de tensión que a día de hoy casi toda la clase media de España vive.
A pesar del esforzado trabajo de Josie Ho como psicópata justiciera – aunque subyace cierta ironía en esta definición que me gustaría disfrutaseis al ver este largometraje – un punto en contra de la película es la abismal frialdad a la hora de presentar y detallas los crímenes acaecidos. Se agradece la comedia negra de la que hace gala Dream Home durante las escenas violentas o sexuales (muy escasas estas últimas) pero no resulta suficiente para involucrar al espectador en la degeneración mental de Cheng Li-sheung. Resulta difícil justificar ninguno de sus actos y la proverbial incapacidad china de expresar sentimientos, acuciante en el caso de ciertas actrices secundarias ligeritas de ropa, se revela como una enorme barrera para el disfrute completo de una historia simple, pero de complejas dimensiones. Hay muchos momentos del metraje en los que es imposible imaginar que diablos pasa por la cabeza del atribulado personaje principal, nos hundimos con ella en su sangrienta cruzada contra los vecinos del edificio y, no obstante, nos sentimos desprovistos de emoción alguna… ¿nos habremos vuelto también unos psicópatas?
Otra faceta que tampoco ayuda a emocionarnos es el uso de elementos tan trillados que descentran al espectador; entre otros, me estoy refiriendo a la clásica pareja de policías que irrumpe en escena de una forma vista cientos de veces anteriormente; y no ahondaré más en el tema puesto que prefiero evitar molestos destripes.
Por otro lado, estos detalle negativos no empañan en absoluto el resultado final. De nuevo oriente demuestra a occidente que posee una industria cinematográfica sana y competente, capaz de ofrecer verdaderas maravillas cuando cuenta con un presupuesto holgado y un director dedicado. Ho-Cheung Pang es capaz de encandilar con panorámicos planos abiertos de los rascacielos de Hong Kong para luego describir minuciosamente entornos cerrados desde la perspectiva más artística de una escena, obviamente echando el resto en la filmación de los asesinatos. Un trabajo excelente de cámara que se ve afianzado por un apartado técnico sobresaliente: vistosa iluminación artificial, medido montaje, delicada banda sonora, fotografía realista de fina textura y así, un largo etcétera. Todo luciendo en pantalla de forma preciosista y cuidada como solo profesionales y amantes del cine de terror sabrían mostrar. Hasta cierto nivel, en un entorno más urbano y desde otra perspectiva, podríamos equiparar el regalo para los ojos que nos ofrece Dream Home con el que lucía la reciente, y también asiática, Macabre… pero con mayor empaque narrativo a mi forma de ver.
¿Qué más se le puede pedir a una película? Tenemos una actriz dándolo todo, un director en estado de gracia, unos efectos especiales que agudizan la sensación de horror realista, crítica social, un estilo narrativo que sin ser innovador se sale de lo convencional, unas pinceladas de humor negro muy del gusto europeo… tal vez se podrían haber pulido las escenas dramáticas para que fuesen los personajes los que transmitiesen la desazón del argumento y no simplemente unos meros pasajeros de la historia, pero ese no es el estilo chino. Un entretenimiento de categoría que, acorde a su ajustada hora y media de duración, os proporcionará mucha más diversión que esta interminable reseña… ya sabéis, el piso está para entrar a vivir… ¿os atrevéis?
Lo mejor: La crítica social en relación a lo difícil que es conseguir una vivienda digna, la extrema violencia y el uso de los saltos temporales para dinamizar la narrativa. La faceta técnica es casi perfecta
Lo peor: Hasta cierto punto la historia no aporta nada nuevo. La faceta psicológica de la protagonista también queda algo difusa, siendo el quid de la película
¿Dónde conseguirla?
Gore Nation: “Dream Home” en VOSE.











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