Categoria: Experimentos médicos
The Human Centipede II
La cara y el culo de la moneda

- Título original: The Human Centipede (Full Sequence)
- Nacionalidad: Reino Unido | Año: 2011
- Director: Tom Six
- Guión: Tom Six
- Intérpretes: Laurence R. Harvey,Ashlynn Yennie,Vivien Bridson
- Argumento:Martin vive obsesionado con la película "The human centipede".Esa obsesión se hará realidad cuando captura a un total de 12 personas para armar su ciempiés.
LA VALORACIÓN:
66 |100
Estrellas: 3
Decir que probablemente, “The Human centipede II” sea una de las películas mas esperadas de los últimos tiempos, no me parece en absoluto descabellado.
A muchos nos entusiasmó la primera parte, otros la odiaron visceralmente, pero lo que fue un hecho sin discusión, fue que no dejó indiferente a nadie.
Tom Six, gran provocador, con mucha astucia e inteligencia, fue avivando estas ganas de verlas con perlas como “esta segunda parte dejará a la primera como si fuera Mi Pequeño Pony”,y con imágenes convenientemente dosificadas, hasta que presentó a su gran baza: Martin.
Yo fui la primera que consideré que la labor de Dieter Lasser y su alter ego cinematográfico, el Dr. Heiter, sostenía en gran parte el peso de “The human centipede”, y tenía una curiosidad exacerbada por ver cómo se podía resolver su ausencia… y ya os digo, que en el primer momento en que vi a Martin, me olvidé de que existía el Dr. Heiter, y para mi, esto fue tan absolutamente brillante como incomprensible. Martin tenía magnetismo, me provocaba repulsión y eso que aún no sabía nada de él.
Con esta presentación, imaginaréis que mis expectativas eran brutales… y he aquí el resultado:
“The human centipede 2” es una agresión visual en toda regla, es extrema, perversa, sucia, repugnante, cruel… es la otra cara de la moneda.
¿Hasta dónde ha sido capaz de llegar Six para agradar a sus fans y encabronar aun más a sus detractores? ¿Es “The human centipede 2” una buena película? Sin duda, en los matices están las respuestas yo voy a intentar exponer mis matices, al menos los que yo percibí.
El arranque de la película es lento, incluso llegando a ser aburrido, se dibuja demasiado al personaje de Martín, en exceso.
Martin es un ser absolutamente extremo, tanto física como psicológicamente hablando, un personajes demasiado atormentado, herido y reprimido, que esconde a un chiflado psicópata de manual. Martin es la unión de todos los clichés de las películas de asesinos: retraído, solitario, obsesivo, que aún vive con su posesiva y desquiciada madre que le humilla y le odia, víctima de abusos por parte de su padre y totalmente obsesionado con formar su propio human centipede. Mitómano hasta la enfermedad, Martin es excesivo en todo.
Pues en esta primera parte, lo que vemos es el día a día de Martin. Six se recrea en su suciedad mental y en su dejadez física, para convertirlo en el reverso del educado, impoluto, elegante, estudiado y preciso Dr. Heiter.
Martin sueña con sus ciempiés, necesita que se haga realidad, pero no tiene las herramientas para lograrlo, así que se dedica a atacar a todos los que llegan al parking en que trabaja como guarda. Su método de captura es golpe en la cabeza con una barra de hierro y disparo en las piernas si es preciso. Pero al pobre Martin a veces se le va la mano, y tanto golpe termina en muerte, y llega la frustración, porque Martin no es preciso, ni tiene control ni medida y es terriblemente impaciente.
Cuando consigue a un nutrido número de víctimas, de diferentes sexos, razas, edades y corpulencias (curioso cómo un ser tan pequeño pueda arrastrar cuerpos inconscientes él solo a todas partes), los deja en un almacén hasta encontrar el momento catártico en el que tiene que ponerse manos a al obra.
Comienza la segunda parte, a partir de aquí, inevitablemnte tengo que soltar gran cantidad de SPOILERS, así que cuidado.
El festival que se esperaba de Six comienza con el brutal asesinato de la madre de Martin por él mismo, cuando ésta rompe el album de recortes de “The human centipede” en los que, aparte de las explicaciones “médicas”, Martin tiene numerosas fotos de la protagonista en estrenos y fotogramas de la película. Increíblemente perturbadora la imagen de Martin comiendo con sus madre enfrente con la cabeza destrozada, mirándola fijamente, son esos ojos saltones y escalofriantes… Martin es así!!
A partir de este momento empieza la locura de Tom Six, la de Martin y la del espectador, comienza el ciempiés de 12 partes (embarazada incluida) y dirigido por la señorita Yennie, quien es, ni mas ni menos, la parte central del ciempiés en la primera película (es conducida a la sala de “almacenaje” siendo engañada por Martin bajo la promesa de interpretar una nueva secuela. Recordemos que esta actriz se interpreta a sí misma).
Lo primero que hay que tener en cuenta es que Martin no tiene conocimientos médicos, ni materiales quirúrjicos, ni anestesia, ni una sala esterilizada para armar su ciempies, aquí es todo a lo bruto, a lo vivo. Golpe en la cabeza con barra de hierro para adormilar, extracciones dentales con un martillo, incisiones profundas en los glúteos con un cutter y unión boca-ano con grapas de una grapadora normal de oficina, todo es realmente enfermizo y doloroso (impresionante la parte en que corta los tendones de las rodillas con alicates… auuuuuuuuuuuuu)
Pues como puede, la criaturita de Martin, y dejando a “dos” cadáveres por el camino, pone al ciempiés gigante en marcha.
El sueño de Martin comienza a hacerse realidad y el histrionismo que acompañaba al Dr. Heiter y que le hacía tan genial, aquí se torna en una caricatura grotesca, porque chicos, Martin no pronuncia una sola palabra en todo el metraje,algo que me pareció fantástico en la primera parte, porque siginificaba un acto de entendimiento con la retorcida mente de este ser, sólo con sus gestos, miradas y acciones, pues para mí no hacían falta mas explicaciones, ahora,q ue Six haya privado de palabra a Martin en la segunda parte, para mí es un fallo garrafal, porque la exagerada mímica incluso puede llevar a la risa. El ciempiés, pese a lo rudimentario de la “operación” está mejor diseñado que en la primara parte.
Venga que se acerca el momento… Martin es el ser más morboso de la tierra y lo único que quiere es ver ese aparato digestivo de 10 personas en funcionamiento y como la parte principal (la cabeza del ciempiés) se niega a comer, comienza la tortura para el espectador, pues en una de las escenas mas atroces, Martin introduce un largo embudo por la garganta del ya ciempiés y obliga a alimentarse al conjunto. Aun así no hay tiempo para que se haga la digestión, por lo que, en su delirio, Martin inyecta laxante en cada parte del ciempiés y comienza la orgía de mierda, y sí, en esta segunda parte de se ve todo, incluso la mierda salpica a la pantalla y es realmente vomitivo. Todo el morbo servido, Six lo ha hecho, Six se carga la intención de incomodar en la primera parte en la que nos obligaba a imaginárnoslo todo, para mostrarlo TODO, y el exceso es un factor determinante para que la película se quede en un intento fallido de reinvención.
Todo mostrado, todo visto, todo dicho.
Ahora voy con la parte final, que puede tener varias interpretaciones, y seguimos con los SPOILERS:
¿Martin hizo algo? No señores, Martin lo imaginó mientras veía la primera parte, toda la película no es mas que la película que Martin se ha hecho y nosotros lo único que hacemos es verla a través de sus ojos, y nos lo hemos creído y hemos creído que Six se había pasado de la raya, y de repente entendemos que Tom Six se burla de él mismo, de los que le llaman obsceno y provocador barato y de aquellos que querían ver la película mas escatológicamente salvaje que se pudiera rodar (y aquí le doy las gracias a mi compañera Samdra, por la esclarecedora conversación que mantuvimos cuando terminé de ver la película, ya que yo había entendido ésto así, pero en mi shock inicial no lo había asimilado bien, y Samdra me iluminó).
Por otra parte, me hubiera encantado también la idea de Martin devorado por el ciempiés que tanto cuidó. La idea de tener dentro al ciempiés, arrancando trocitos de sus tripas, me hubiera parecido muy metafórica.
La interpretación que yo saco es que la primera parte y la segunda son desquiciadamente complementarias, aunque la segunda sale perdiendo.
Cierto que Martin tiene un carisma especial, totalmente diferente al del Dr. Heiter, pero hipnótico también, pero la sombra del doctor alemán al final es alargada…
Vivimos pues la asepsia de la primera frente a la suciedad de la segunda, el lenguaje vs la mímica, la imaginación contra la imagen… como digo, son las dos caras de la misma moneda.
En ambas, el tratamiento de la imagen está muy conseguido. Consideré un acierto el pulcro color blanco de la primera, ue hacía mas incómodo lo que nos imaginábamos, al igual que considero un acierto, la imagen en blanco y negro de esta segunda parte, que no hace mas que acentuar el oscuro color de la sangre y de la mierda… esta imagen feista te acerca más a la mugre del almacén, al parking y a la casa de este tarado llamado Martin, te acerca a su sudor, a su dejadez, a su nerviosismo, a su obsesión y a su locura.
Obviamente hay muchos elementos que jugaron en su contra: lo primero es que para mí, es mucho mas perturbador en temas tan delicadamente desagradables como éste, que se insinúe a que se muestre, que te obliguen a ti a ser el depravado dentro de tu mente a que te muestren todo tal cual.
Sinceramente, creo que a la primera hora le sobran 15 ó 20 minutos y creo también que hay escenas y personajes que sobran y empobrecen un resultado que lo tenía ya de por sí complicado. Obviamente meter a una mujer en avanzado estado de gestación sobraba y el incidente del coche es totalmente gratuito (y otra vez un recién nacido de por medio…como provocación inútil y barata). El doctor de la barbísima tampoco aporta nada a la trama y debería haber dado mucho mas juego.
En definitiva,“The human centipede 2” es una hipérbole gigantesca, una exageración hecha con toda la consciencia del mundo, para provocar a todos aquellos que esperaban que al bueno de Six se le fuera la olla y poder decir,¿quien está mas enfermo? ¿Quien es aquí Martin? ¿Era esto lo que en realidad queríais, verdad? Pues aunque me odiéis, aquí está, precisamente lo que veníais a buscar. Ésta es mi gran broma.
(pero Six… yo esperaba más y no me refiero a cantidad…).
“The human centipede. Fullsequence” es sentir el dolor que es ver al pequeño gran Martin masturbándose con una lija, y poder entender el placer que le causa, pero definitivamente siendo consciente de que es rizar el rizo.
No os toméis demasiado en serio esta película, simplemente hay que entenderla como la gran bizarrada que Tom Six se vio “obligado” a filmar para tener la cara y la cruz de esta gran moneda que es el ciempiés humano.
Será en la tercera parte de la trilogía, donde se decida si Tom Six es un director muy inteligente o se queda en mero provocador.
Lo mejor: Martin y su auténtica locura
Lo peor: El exceso
AUTOR: Missterror | PUBLICADO: 06/11/11 | CATEGORIAS: Críticas , Experimentos médicos
TAGS: bizarro, experimentos, gore, psicópata
Seconds Apart
Para vivir, ¡unidos! Para morir, ¡unidos!
- Título original: Seconds Apart
- Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2011
- Director: Antonio Negret
- Guión: George Richards
- Intérpretes: Orlando Jones, Edmund Entin, Gary Entin
- Argumento:Seth y Jonah, gemelos, comparten cama, comparten ropa, costumbres… secretos. Los dos han desarrollado un poderoso poder: manipular las mentes de los demás. Pronto, los celos y las envidias, entre ellos, derrocaran su poder.
LA VALORACIÓN:
75 |100
Estrellas: 3
Jonah y Seth son gemelos idénticos con un don único: cuando están juntos poseen la capacidad de dominar las mentes de los demás, e incluso unos limitados poderes telequinéticos.
Alejados de la vida social del instituto cristiano al que asisten, pasan sus días viendo a sus compañeros desde la barrera y maquinando experimentos de control mental, con el único objetivo de sentir emociones; lo que ellos llaman “el proyecto”.
Sobreprotegidos por unos padres algo extraños, y debido a sus sobrenaturales capacidades, su desarrollo emocional quedó disminuido y, ahora, como adolescentes hechos y derechos no pueden sentir nada más que la malsana necesidad de estar siempre “unidos”.
Sus juegos mentales se revelan como torturas macabras que llevan a sus compañeros a suicidarse aparentemente. La escuela está sumida en el horror y nadie sabe a ciencia cierta porque; hasta que el detective Lampkin entra en escena.
Tras una sangrienta sesión de ruleta rusa por parte de destacados alumnos del instituto, este policía atormentado, que sigue culpándose por la muerte de su mujer, decide no detenerse hasta dar con la verdadera razón de los suicidios; lo que le lleva irremediablemente tras la pista de Jonah y Seth empezando un peligroso juego del gato y el ratón.
Cuando todos pensábamos que este año todo estaba perdido dentro del After Dark Originals, nos llega – probablemente – la mejor película de la edición de este año y de todos los anteriores. Quizás, Seconds Apart vea sus cualidades positivas incrementadas por la compañía, de tan baja estofa, que de momento estaba teniendo. Me refiero a las otras cintas del After Dark que habíamos tenido la fortuna de catar: 51, Husk y Prowl. Es normal que ante un panorama algo desolador – creo que nadie estaba disfrutando especialmente del giro que el festival había dado hacia la autogestión de todas las películas exhibidas y a la perjudicial asociación con el, por otro lado respetable, canal Sci-Fi – una cinta que tampoco estaba exenta de fallos esté recibiendo comentarios tan positivos allá por donde pasa. Y recalco este efecto “positivista” puesto que la nota acompañando a esta reseña, y el entusiasmo que despertó, en un servidor, pueden ser algo polémicos, habida cuenta que los defectos de Seconds Apart son muy evidentes y depende de la atención que les dedique el espectador puede llegar a renegar de esta cinta de terror psicológico que revive tanto las glorias como las miserias del cine de terror independiente de toda la vida.
Curiosamente, y al contrario que la gran mayoría de cintas presentadas en al After Dark, Seconds Apart no ha sido dirigida ni escrita por artistas implicados previamente en otras ediciones del festival; lo cual ya auguraba algo bueno, pensarán los más maliciosos. Antonio Negret, prometedor y joven cineasta colombiano en las tareas de dirección, y George Richards, guionista novel que se destapa como un sólido narrador de historias; ambos son nuestros anfitriones en un viaje dramático bajo la forma de cuento de horror adolescente pero que en seguida deja atrás los derroteros más infantiles que pudiésemos temer, en pro de una narrativa seria y la recreación de una atmósfera de tensión psicológica capaz de atemorizarnos y, grata noticia, sorprendernos. Esto no sería posible sin la intervención de tres actores que son piedras angulares del éxito de la película y, obviamente, victimas de los errores que un guión algo alargado provoca. Conozcamos mejor a los personajes principales de una tragedia coral marcadamente “shakespeariana”:
1.- Orlando Jones. Actor de color curtido en decenas de títulos (Evolution, Magnolia), interpreta al detective que investiga los suicidios imposibles. Todo un caramelo de personaje pues su alma torturada se lleva una gran parte de la atención del metraje. El guión constantemente nos adentra en los sueños – casi alucinaciones – sufridas por este acerado investigador, desde que un incendio se llevase a su mujer y buena parte de su estabilidad. Un acierto ha sido reflejar esta perdida a través de heridas mentales basadas en la iconografía de los cigarrillos y el fuego, y continuar con esta simbología hasta convertirla en detonador de un final de fiesta bastante logrado… pero eso tendréis que descubrirlo vosotros mismos. Otro pequeño detalle, y son estos guiños los que atraen al espectador experimentado, ha sido llevar a la superficie el sufrimiento interno del detective Lampkin hasta las quemaduras de su rostro; puede que un detalle sin importancia, pero dentro de la mente del policía – en la cual nos veremos multitud de veces sumergidos – el tiempo deja de existir y solo el distinto aspecto físico de Lampkin nos permitirá distinguir los infiernos reales de los ficticios.
Una interpretación extraordinaria que deja muy buen sabor de boca y demuestra las dotes para el drama de un actor habitualmente encasillado en la comedia. He podido leer críticas donde alguien se extrañaba por la capacidad del detective para asumir los tintes sobrenaturales del caso en que se ha involucrado. Bueno, lo primero es saber que estamos ante un thriller psicológico paranormal; pero además, algo que demuestra el detective son sus capacidades de investigación – soberbia escena donde Lampkin se deja las pestañas en viejos legajos sobre leyendas y mitos acerca de gemelos –, así como el estado de nerviosismo que padece bajo la tortura de incontables noches de insomnio y pesadilla; creo que en estas circunstancias no es de extrañar su sensibilidad para con el elemento sobrenatural de los suicidios.
Lo que si reconozco como un fallo, que puede resultar muy molesto, es la excesiva repetición de los sueños/alucinaciones que atenazan la mente del detective. Hecho que demuestra a las claras, que pese a la solidez del guión este se ha alargado un poco en demasía, quitando retales de aquí y allá podemos decir que a la cinta le sobra un cuarto de hora; pero pecata minuta cuando el núcleo argumental destila una calidad incapaz de encontrar ni en un minuto de otros metrajes de más de dos horas.
2.- Edmund y Gary Entin. Los auténticos protagonistas, dos gemelos ejerciendo de gemelos sociopatas con una veracidad que, sinceramente, asusta. Un acierto el haber elegido a una pareja de hermanos en lugar de usar un solo actor para interpretar los dos papeles – y no es que Jeremy Irons lo hiciese mal en inseparables –; ganando así varios grados de autenticidad; algo que notaréis inmediatamente en los compases iniciales del metraje cuando conozcáis los hábitos cotidianos de los gemelos de marras.
Si ya el guión se centra y se esfuerza en trasladar a la pantalla la falta total de empatía de los hermanos como eje central del argumento, amen de base para los mejores momentos de horror, los Entin bordan sus papeles, incluso en un desenlace algo menos potente de lo esperado. No se puede explicar la potencia visual que desprenden sus personajes con palabras; verlos plantados en pantalla con esos ojazos azules, taladrándote el lóbulo parietal, convierte a Seconds Apart en una experiencia diferenciada del resto de cintas de terror independiente que trasiegan a nuestro alrededor. No digo que la haga claramente superior al resto – ni mucho menos – simplemente la frialdad de su actuación se eleva al cuadrado contrastando a la perfección con el corazón ardiente y lleno de sentimientos enfrentados del detective Lampkin; y no es moneda de cambio común este tipo de intensidad en el fantaterror actual.
Comentados ya los pilares fundamentales de la película en cuestión, puede parecer que no haya nada más que las actuaciones de estos tres actores y un guión al servicio de esos personajes… pues no. Aquí radica el gran acierto de Seconds Apart, el resto de elementos han sido cuidados milimétricamente: iluminación crepuscular, decorados neo-góticos basados en paisajes suburbanos decadentes, medidos efectos especiales, montaje ágil, envolvente banda sonora y, muy importante, actores secundarios sólidos. Todo al servicio de una atmósfera corrupta que es fiel reflejo de la incapacidad para sentir que padecen los hermanos; los cuales, incluso a veces, parecen más alienígenas que humanos.
Desgraciadamente, el cineasta propone y dios dispone. El libreto de George Richards, sufre en general de una predictibilidad irritante. Es muy obvio el final que tendrá la historia y los distintos personajes que se cruzan con los nocivos gemelos; a excepción de un par de sorpresas bien orquestadas que involucran a los mejores secundarios de la cinta – los padres de Jonah y Seth, unos inconmensurables Louis Herthum y Morgana Shaw –. A un servidor, lejos de irritar esta predictibilidad le ha recordado el estilo de la tragedia griega clásica donde lo importante no era el final si no el viaje que realizaban nuestros héroes (y anti-héroes en este caso); ¿por qué digo esto? Porque si el punto fuerte de la cinta son las actuaciones de Edmund y Gary Entin es también gracias a que sus experimentos y juegos mentales cobran un protagonismo directo y una escenificación escalofriante en escena. Son tan rastreras, naturales, siniestras y levemente atractivas, sus manipulaciones, que uno no puede más que rendirse ante el poder mental de estos malditos Zipi y Zape degenerados, y dejarse llevar por un viaje movidito antes de que la atracción se pare.
Lo que no puedo dejar de ver como un grave fallo es la inclusión del tópico y típico catalizador femenino del desastre. Aquí lo predecible se vuelve blando y aburrido merced a la insulsa “novieta”, letalmente interpretada por una facilona Samantha Droke, con la que uno de los hermanos empieza a sentir el amor (“oooohhhhh!”) y por tanto alejarse de su contrapartida con catastróficas consecuencias. Como dirían dos maestros del cine como son Elniniodecristal y Hitchcock: un McGuffin de la peor ralea.
Como habéis podido observar el viaje no ha sido sencillo, muchos elementos motivo de debate se unen en una película complicada, pero muy directa a la vez, donde hasta el más lego en cine de terror debería poder disfrutar de una historia sin complejos y diferente, hasta cierto punto, dentro del panorama actual. Con algo más de cuidado en esos detalles fallidos – sobreexplotación del personaje del detective Lampkin, alguna vuelta de tuerca más y la desesperante presencia de Samantha Droke – podríamos estar ante una película realmente sobresaliente; pero todos estos errores no evitan que Seconds Apart sea una de esas apuestas por el cine de género, que desde la independencia, han hecho grande nuestro amado terror. No estamos en los tiempos de Carrie, la inocencia se le agota a la sociedad occidental con cada nuevo año que viene, y una muestra es el culpable ejercicio de decadencia tan divertido como el presentado en un After Dark 2011 que ya se puede dar con un canto en los dientes habiendo presentado solo una cinta honestamente buena. ¡Doblemente recomendable!
Lo mejor: Una cuidada estética que resalta las interpretaciones de los hermanos Entin... soberbia atmósfera de alienación.
Lo peor: Predecible a nivel general, cierto abuso del personaje del detective y la trama romántica.
AUTOR: Bob Rock | PUBLICADO: 05/06/11 | CATEGORIAS: Críticas , Experimentos médicos
TAGS: after dark originals 2011, independiente, sobrenatural
Victim
La víctima es el espectador
- Título original: Victim
- Nacionalidad: USA | Año: 2010
- Director: Matt Eskandari y Michael A. Pierce
- Guión: Michael Hulquist y Robert Martínez
- Intérpretes: Stephen Wiegand,Bob Bancroft,Brendan Kelly
- Argumento:Un joven es secuestrado por dos hombres (un doctor y su ayudante),que le retienen en un sótano hasta que esté preparado para un “inesperado” desenlace.
LA VALORACIÓN:
38 |100
Estrellas: 2
Nos enfrentamos una vez más a una de esas estrategias publicitarias, en las que se intenta servir la polémica antes del estreno de una película para que así pueda tener algún momento de gloria (que objetivamente, hasta los directores saben que no tendrá una vez vista).
De “Victim” se ha dicho que es la nueva “The Human Centipede”, nos hablaban de que íbamos a ver sádicas torturas, nos pusieron un cartelito provocador para despertar interés, se especulaba con un giro inesperado glorioso…y ¿en qué quedó todo? Pues en NADA.
Alto y claro: ”Victim” es una película con potencial, que se queda en un engendro cinematográfico. Realmente no hay por donde cogerla, y me da mucha rabia, porque a mí sí me habían vendido la moto y la esperaba pacientemente para poder disfrutarla, pero no hubo suerte.
La historia, como en casi todas las decepciones, arranca de una manera prometedora. Los primeros minutos intuyes que serán los que den vida a la historia, notas que todo girará en torno a esos primeros minutos. Minutos de una brutal agresión y violación con un fatal desenlace. Minutos tras los que empieza la verdadera “pinícula”, y ya lo hace de una manera dudosa, porque así, sin más ni más, sin presentación y sin nada, nos encontramos con un plan totalmente premeditado, que intentan que al espectador se le presente como fortuito, y no función, no funciona de ninguna manera. La trama se ve venir de lejos, lejos, lejos…
Historia: Un chico es secuestrado y encerrado en una amplia y sucia celda en un sótano. Poca luz, sólo un colchón en el suelo, un sistema de audio por el que suenan instrucciones para señoritas…Aparecen los secuestradores y ya aquello empieza a dar pena. Uno de los secuestradores es el Doctor Volk, el otro es Mr. George .Comienza la acción: hablan de tonterías y llegan las palizas, torturas físicas y psicológicas y el desconcierto, porque nos enfrentamos a un Mad Doctor sin absolutamente nada de carisma, que termina siendo una caricatura de lo que se pretendió que fuera. Un Mad Doctor sin carisma es una de las cosas más patéticas del mundo.
Tampoco ayuda, que el personaje del secuaz, el insulso Mr. George, quede cojo por todas partes. De él no se cuenta nada, no se sabe nada y eso que antes de la mitad, en una de las “conversaciones” entre el Doctor y él, queda claro, que es la sorpresa reservada para el final, pero su historia no se desvela… ¡y seguimos con los despropósitos!
¿Y la víctima?…La víctima, es lo peor del film, no hay quien se lo trague y culpo directamente al actor (Stephen Weigard), porque su labor interpretativa es penosa, penosísima. Su proceso de preparación hacia su nuevo yo está totalmente desaprovechado y tirado a la basura, con lo cual…imaginad el esperpéntico resultado.
Llega el momento estelar del Mad Doctor – SPOILER – cambio de sexo forzoso para la víctima: “venga Sr. George, que le amputamos el miembro, le ponemos un pelucón rubio, un vestidito azul y oiga usted, le convertimos en nuestra pequeña Rachel, así, por arte de magia.” Y señores y señoras, ¡funciona!, que es lo más cachondo del asunto.
El joven pasa de ser un playboy de segunda a una linda mujercita sumisa y complaciente con papá – FIN SPOILER.
Pero, ¿aún pueden torcerse más las cosas? Me temo que si. Todavía no hemos visto la traca final, el supuesto “bombazo”, que ya has intuido (por no decir que lo habías sabido con total claridad desde el principio), con el que no se consigue absolutamente nada de lo que se buscaba: ni dejan al espectador con la boca abierta, ni se alcanza el nivel de perversión o violencia deseado. FRACASO.
Un apartado que no quiero olvidar, es la labor policial representada en esta propuesta.
Amigos, el terror no tiene medias tintas: O los policías que aparecen en las películas de este género son unos completos tontos de remate, o por el contrario (y como pasa en “Victim”), son los más avispados del planeta. En esta película, la señora detective por medio de una sola llamada (que por cierto, no logra efectuarse con éxito), ata cabos de una manera asombrosa, y aunque no es la excepción a la norma sobre el destino de todos los agentes de la ley y el orden en las películas de terror, me fascina la “brillantez” detectivesca que se promueve en “Victim”.
En definitiva, una película, que bien definida, dirigida e interpretada, podría haber resultado interesante, pero que, como dije al principio, se queda en NADA.
¿Cómo es posible, que aunque, estén pasando cosas constantemente, la sensación de aburrimiento sea tan grande?
Para los que la portada resulte curiosa y crean que estamos ante una propuesta de Torture-porn, olvidadlo, corred como alma que lleva el viento, ni os acerquéis ella, porque aquí, ni hay gore ,ni hay mala leche ni hay nada de nada (menos mal que al menos es corta).
Sintiéndolo mucho,”Victim” va directamente a telefilme para poner en cadena autonómica un martes de madrugada (vamos, para rellenar).
Lo mejor: En algún momento tuve esperanza de que pudiera tirar para arriba y su corta duración
Lo peor: Da mucha rabia que no se sepa manejar una propuesta que, con otra visión totalmennte diferente, hubiera sido más que interesante
AUTOR: Missterror | PUBLICADO: 14/03/11 | CATEGORIAS: Críticas , Experimentos médicos
TAGS: experimentos, slasher, torturas
Splice. Experimento Mortal
Clase de moral avanzada sobre la manipulación genética

- Título original: Splice
- Nacionalidad: Canadá-Francia-USA | Año: 2009
- Director: Vincenzo Natali
- Guión: Vincenzo Natali, Antoinette T. Bryant, Doug Taylor
- Intérpretes: Adrien Brody, Sarah Polley, Delphine Chanéac
- Argumento:Una pareja de ingenieros genéticos, Cive y Elsa, deciden saltarse las normas y llevar a cabo un peligroso experimento. El resultado lo bautizan como Dren, una pequeña criatura que pronto crecerá y no será tan dócil como creían.
LA VALORACIÓN:
68 |100
Estrellas: 4

Los brillantes ingenieros genéticos Clive y Elsa, se especializan en combinar ADN de diferentes animales para crear nuevos híbridos sorprendentes. Ahora quieren utilizar ADN humano en un hibrido que podría revolucionar la ciencia y la medicina. Cuando la empresa que financia su investigación se lo prohíbe, Clive y Elsa deciden actuar por su cuenta. El resultado es una criatura que en un principio supera todas sus expectativas, aunque no tardará en ponerles en serios aprietos, así como hacerles dudar sobre la moralidad de su creación.
Splice, que algún idiota re-tituló en España como Experimento mortal, tiene una ficha técnica de las que no necesitan presentación; Vincenzo Natali (director y co-guionista), Guillermo del Toro (productor ejecutivo), Adrien Brody y Sarah Polley (protagonistas), o Gregory Nicoreto, Howard Berger y el resto del gran equipo de la KNB (efectos especiales y maquillaje). Además, está adscrita a la ciencia ficción, género en el que Natali se maneja sin problemas y con el que nos ha ofrecido más de una joyita, aunque su película más redonda siga siendo Cube (1997), sorprendente opera prima. Lo malo de tener un equipo así es que las expectativas son crecientes a medida que avanza el proyecto. De este modo, al llegar a las salas, las diversidad de opiniones y el nivel de decepciones puede ser, cuanto menos, radical. Esa es la situación que vivió Splice, y no fue del todo justa.
Ante todo, puede que estemos ante la película más comercial de su director. Esto no quiere decir que se trate de un producto mainstream al uso, sino que debido a un presupuesto (30 millones de dólares) mayor a lo acostumbrado, se permite mayores concesiones y un tono en parte más asequible para el gran público que en la citada Cube u otras como Cypher (2002) o Nothing (2003). De ahí que haya contado con una distribución masiva por primera vez en su carrera, y un estreno mundial sin escatimar en publicidad. Sin lugar a dudas, un arma de doble de filo, pues entendamos que, salvo por el clímax final y sin entrar en comparaciones con lo anterior de Natali, no deja de ser una propuesta (un poco) difícil. Por ello, es preferible que el espectador poco asiduo a estos derroteros no se deje engañar por uno de los carteles que rezaba un típico “Hará lo que sea para conquistarte”, después de leer “Del director y los productores de El laberinto del Fauno y…Transformers”.
La historia obedece paso a paso, y con una diferencia bien marcada, los actos básicos:
No hace falta confirmar que habrá algún SPOILER.
Comienzo: Concepción del experimento. Natali va al grano, y a poco del inicio nos presenta a la futura Dren; un trucaje digital realmente detallado y creíble (los chicos de KNB se han lucido) que vemos en movimiento por primera vez en una secuencia homenaje/plagio al famoso ataque de la cría alienígena a Nutz y Ripley en Aliens: El regreso (Aliens, 1986). También conocemos a los protagonistas humanos, y no sé si será porque la visioné doblada (pido disculpas) o porque era la intención de su responsable, pero Brody y Polley resultan cansinos y sobreactuados.
Nudo: Dren, que ha sido bautizada de ese modo dando la vuelta a Nerd (¡!), ha crecido. Lo que antes era un bebe cabezón con inmensos ojos, ahora es una atractiva (entiéndase, de cuerpo curvilíneo y apariencia extrañamente hipnótica, pero sigue siendo un bicho) criatura de elevada estatura y facciones más humanas, cuyo cuerpo y rostro sin trucar corresponden a la actriz Delphine Chanéac. Es aquí cuando toman forma debate y crítica al mundo de la clonación y experimentos con células de variada índole. Aquello del bien o el mal o de creerse Dios. El mensaje del filme, vaya. En esta parte, al ser Dren madura, empieza a experimentar el deseo (por Brody), y esto descarrila en una grotesca y surrealista escena de sexo que, desde ya, es para John Trent (un servidor) la más divertida y original que nos ha ofrecido el celuloide desde la del espejo en Instinto básico (Basic Instinct, 1992).
Desenlace: Es la parte más floja. La atmosfera intimista e incluso atrevida que rodeaba la película hasta el momento, queda diluida en un clímax convencional. Supongo que la intención era contentar al mayor número de espectadores metiendo un poco de acción y de correr para aquí y para allá. Algo que en otro tipo de película hubiese funcionado, pero no cuaja con lo propuesto en la hora y media anterior. No obstante, este desenlace guarda alguna situación con mala leche y unos efectos especiales notables.
La conclusión es que Splice está llena de errores y virtudes. Es tan entretenida como uno se muestre predispuesto a disfrutarla; o tan aburrida o ridícula como uno crea según sus expectativas anteriores o mala información. En lo personal, un producto de ciencia ficción digno, de factura visual arrebatadora, buenas ideas en ocasiones bien resueltas y con suficiente carga argumental nítida e interesante para el debate. Aunque sigo dándole vueltas al por qué dos buenos intérpretes como Brody y Polley se pasan media película haciendo gestitos.
Lo mejor: El debate que plantea, la dirección y la fotografía, pero sobretodo efectos de maquillaje y trucajes digitales completamente creíbles y detallados.
Lo peor: Lo convencional del clímax final y la (aparente) dejadez de Adrien Brody y Sarah Polley para con sus respectivos personajes.
AUTOR: John Trent | PUBLICADO: 23/01/11 | CATEGORIAS: Críticas , Experimentos médicos
TAGS: ciencia ficcion, experimentos, monstruos
Respire
Mantén la respiración...
Respire, muestra de terror independiente dirigida por el norteamericano David A. Cross*, es una película de la que se habló por primera vez a mediados del 2009. En aquella ocasión se comentó que Respire estaba en plena fase de postproducción y que su estreno en el mercado DVD USA estaba previsto a finales de año (del 2009).
Sin embargo la película pareció perderse en el limbo de los proyectos que, por la razón sea, no logran salir adelante. Un año después parece ser que Respire vuelve a estar activa. Se ha actualizado su poster y estrena nuevo teaser tariler.
Os dejo con el argumento de Respire: Los antiguos romanos creían que el alma de una persona escapa tras su último aliento. También creían que ese último aliento tenía el poder de curar enfermedades y prolongar la vida. En la década de los 30, el Dr. Robert Kaminsky dedicó su vida a encontrar la manera de utilizar ese poder del último aliento.
En la actualidad, Susan Jordan, propietaria de una tienda de objetos de regalo, recibe en su negocio una misteriosa caja que perteneció al propio Kaminsky y que despierta el interes de dos hombres. Uno de ellos es Raif Collins, quien tiene la esperanza de que el interior de la caja pueda salvar a su moribunda hermana. El otro Alex Poe, cuyos motivos son una incógnita. Susan se ve envuelta, de pronto, en una peligrosa cruzada por proteger la caja y los secretos que ésta esconde.
Se prevé que, finalmente, The Respire se estrene en el mercado doméstico USA el próximo mes de febrero de 2011.
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 22/11/10 | CATEGORIAS: Experimentos médicos
TAGS: independiente, sobrenatural
Sutures
Que nos cosan los ojos

- Título original: Sutures
- Nacionalidad: USA | Año: 2009
- Director: Tammi Sutton
- Guión: Carlos Lanchu y Jaqueline A. Kelly
- Intérpretes: Brien Moon, Carlos Lanchu, Allison Lange
- Argumento:Unos amigos viajan hasta un caserón para pasar un fin de semana. Allí serán cazados por Alexander Tatum, un cirujano mercenario encargado de proveer personas para el estudio y extracción de órganos humanos por parte del Dr.Hopkins.
LA VALORACIÓN:
40 |100
Estrellas: 2

Sutures nos traslada a una situación vista mil veces, nada nuevo en el horizonte.
El inicio de la película comienza a darte las pistas y las claves para desconfiar, todo es sospechoso: la típica escena de la única superviviente ensangrentada corriendo por la carretera en busca de auxilio…
Sutures arranca cuando salvan a la jovencita, la llevan al hospital y allí, el estático policía (que parece que no tiene otra cosa que hacer más que estar todo el rato con la víctima) la interroga, obligando a la película a que una serie de flashbacks nos narren la “terrible” historia.
Algo no empieza a cuadrar desde el momento en que se muestra la cara del asesino/secuestrador en los primeros minutos del metraje… y es que, cuando ya se han visto tantas producciones similares empiezas a decir : ”uyuyuyuy …qué mal me huele ésto”, porque sabes que no es “normal” que se desvele la identidad del asesino tan pronto, ya me entendéis.
La historia, es la de siempre, unos amigos (algunos de ellos estudiantes de medicina), van a pasar un fin de semana a un caserón apartado. Una vez allí, comienzan a desaparecer uno a uno y son conducidos a una especie de hospital ilegal, donde les someterán a extracciones de órganos sin anestesia y a experimentos o demás pruebas médicas para la práctica de un equipo médico.
La idea hubiera sido buena si estuviera mínimamente desarrollada, porque el resultado es desastroso, es un sinfín de tópicos que están encajados a capón para “sorprender” al espectador en las secuencias finales.
La idea de robar órganos humanos para su posterior venta ya la intentaron colocar en Turistas, así que primer error; la idea de practicar clandestinamente con seres humanos vivos para así no cometer fallos en las operaciones por las que pagan al afamado Dr. Hopkins hubiera pasado, pero mucho mejor elaborado, porque la sensación es que te lo “sueltan” ahí, sin más, y sin necesidad de explicar nada. Segundo error.
En el apartado de las actuaciones, pues, chicos y chicas, estos actores son unos sosainas de categoría (al menos en esta película). Sus caras son las mismas en todas las situaciones: da igual si están de juerga, si están asustados, si están siendo torturados, si están furiosos… ellos son impasibles, así que la tensión que provocan es nula, nulísima.
El cirujano mercenario (Dr. Hopkins) que coordina las extracciones de órganos es un chiste en sí mismo. El cirujano mercenario-secuestrador, más rápido que el mismísimo Flash, que atrapa con una facilidad nunca vista a sus víctimas y que también es una mezcla de Schwarzenegger y el Cuervo (aparte de ser guionista..), pues es otra burla al género. Sus explicaciones de por qué hace lo que hace y sobre todo el explicárselo a quien se lo explica, me parecen un insulto a la inteligencia.
Atención Super-Super Spoilers-
Os pido vuestra ayuda, porque o yo no me enteré de nada, o esto no hay por dónde cogerlo:
¿Alguien me puede explicar cómo es posible que la hija de Alexander, que de pequeña es claramente de origen hispano, de mayor se convierta en la típica americana rubia y de ojos azules?
¿Es Sienna la hija de Alexander o por arte de magia al inyectarle el virus o la toxina se reencarna…?
¿Cómo es posible que al final no tenga heridas en el cuello? ¿no estaba en un hospital donde la curaban todos los días? ¿Por qué les hacen a cada uno de los chicos en el caserón una sutura? ¿para luego no explicar nada?
¿Qué relación tienen el policía y Alexander?¿El órgano de Alexander fue a para al poli?¿Por qué mata Alexander al gasolinero?
Debo ser muy torpe porque no entendí nada.
Fin del super-super spoiler-
Como colofón os diré que si lo que vais buscando en Sutures es gore, algo acostumbran a ofrecernos estas propuestas, pues otra vez nuestro gozo en un pozo. En Sutures no se muestra nada de nada, todo lo que sucede está fuera de plano, así que sólo intuyes los que está pasando.
En definitiva, Sutures no merece la pena en absoluto. Una película con muchas pretensiones que se queda en nada porque los guionistas se quedaron a medias, porque la guapa directora no supo cómo aclarar sus ideas y porque los actores no hicieron bien su papel.
Lo mejor: La atmósfera sucia que se crea en el hospital.
Lo peor: Que no han sabido sacarle partido a una historia que tendría que haber dado más de sí.
AUTOR: Missterror | PUBLICADO: 01/11/10 | CATEGORIAS: Críticas , Experimentos médicos
TAGS: experimentos
Penance
Que dejen tranquila a la pobre chica...

- Título original: Penance
- Nacionalidad: USA | Año: 2009
- Director: Jake Kennedy
- Guión: Jake Kennedy
- Intérpretes: Marieh Delfino, Graham McTavish, Alice Amter
- Argumento:Una joven madre soltera ejerce de stripper para conseguir dinero con el que tratar la enfermedad de su hija.
LA VALORACIÓN:
39 |100
Estrellas: 2

Penance deja un amargo sabor a oportunidad perdida…
La nueva propuesta de terror independiente del director británico Jake Kennedy (Days of Darkness, Blood Drive II) comete el grave error de quedarse a medio camino de todos aquellos lugares a los que parece dirigirse.
Pero vayamos por partes.
Amelia es una joven madre soltera cuya hija de diez años, Asher, sufre una complicada enfermedad degenerativa. No dispone de un seguro médico en condiciones y necesita dinero para afrontar el tratamiento de Asher. Su primera opción es participar en un reality show televisivo cuyo premio final está valorado en 20.000 dólares.
Una segunda opción, mucho más directa, es la de ejercer de stripper, asesorada por su mejor amiga –stripper de profesión-, y acudir de fiesta en fiesta dispuesta a mostrar sus encantos naturales a todo aquel que pague por disfrutarlos.
Cuando un día ocupe el lugar de su amiga, que acaba de recibir una paliza a manos de uno de sus clientes, para llevar a cabo un trabajo aparentemente sencillo y bien remunerado, dará inicio una auténtica pesadilla para Amelia.
Curiosamente Penance funciona mucho mejor como melodrama indie en sus 20 minutos iniciales que como película de horror durante el resto de su metraje; lo cual no deja de ser una mala señal acerca de lo que nos espera.
El arranque de Penance es prometedor. La propia Amelia nos cuenta, mirando a cámara (su novio la graba constantemente para enviar un video de presentación al casting de un reality show), los pormenores de su vida. Su labor como asistenta social. El grave problema de salud que sufre su hija. Su acuciante necesidad de dinero para poder tratarla. La necesidad como único motivo que le empuja a desnudarse frente a una jauría de universitarios en celo.
La película se toma su tiempo en presentarnos a un personaje sólido, creíble, con el que resulta fácil identificarnos. Y esto el espectador lo agradece. No es un hecho habitual en este tipo de producciones. El resultado final de este magnífico inicio es que Amelia nos importa, y estamos dispuestos a compartir con ella la que promete ser una larga travesía de dolor y sufrimiento. Primer objetivo cumplido.
Durante estos 20 minutos iniciales incluso el ya sobreexplotado recurso de la cámara en mano y el formato de falso documental, aparecen justificados de manera, más o menos, aceptable.
Pero todo este esfuerzo, encomiable, en la presentación del personaje principal, se evapora desde el preciso instante en el que Amelia se cruza en el camino de un psicópata mesiánico, con amplios conocimientos quirúrgicos, dispuesto a purificar el alma corrupta de toda stripper que caiga en sus redes.
¿Recordáis esa larga travesía de dolor y sufrimiento que estábamos dispuestos a realizar junto a Amelia? Pues olvidaos del tema.
Amelia, junto a un puñado de strippers, es encerrada en un hospital abandonado y sometida a una serie de tormentos que pondrán a prueba la pureza de su alma. La cosa suena mucho más grave de lo que finalmente acaba siendo.
Amelia sufre, lleva fatal su encierro y el hecho de no poder ver a su hija, grita,… Cuando se da cuenta de que la puerta de su habitación/celda está abierta, toma la estupidísima decisión de recorrer cada palmo del centro en el que está recluida, mientras lo graba todo con una cámara de vídeo que no sabemos de donde demonios ha salido (despedíos de la justificación de la cámara en mano… a partir de ahora las cámaras digitales crecen en todos los rincones del hospital como si fueran malas hierbas), en lugar de escapar de aquel lugar como alma a la que persigue el mismísimo diablo.
Todo se vuelve monótono, repetitivo y algo cansino. Amelia corretea de un lugar a otro sin demasiado sentido y agitando la cámara sin parar. Da la sensación de que Jack Kennedy no sabe qué leches hacer con su historia, hacia dónde dirigirla. Le ocurre lo mismo que a su protagonista: se encuentra encerrado en un callejón sin salida del que no sabe cómo escapar. Y es entonces cuando tiene la sensacional idea de que ha llegado el momento de apelar a la resistencia estomacal del espectador.
Dos. Dos son las secuencias desagradables a las que tendremos que enfrentarnos en Penance. Ambas cortadas por un mismo patrón: la obsesión del psicópata por los órganos genitales.
Aquellos que esperaban encontrar en Penance un digno – y pringoso – ejemplo de torture porn, deberán conformarse con este par de secuencias mencionadas. Sospecho que un bagaje muy insuficiente para los amantes de las emociones fuertes y los excesos de hemoglobina. Como torture porn, definitivamente, Penance se queda corta.
Por otro lado, el psicópata de la función, un tipo siempre preocupado por la pureza espiritual y la purgación del pecado, tiene un par de salidas, presuntamente humorísticas, que echan por tierra su personaje.
Y por si todo esto fuera poco, nos meten con calzador uno de esos inoportunos cartelitos al final de la película informándonos que el dichoso psicópata está basado en hechos reales: un ginecólogo australiano que abusó de no recuerdo cuántas de sus pacientes…, poco tiene que ver esto con lo que nos cuenta la película.
Penance no funciona. Por muy bien que nos caiga su protagonista principal, no funciona. Es una película que brilla más por sus intenciones que por sus resultados. Lástima.
Lo mejor: La labor de la actriz protagonista y la presentación de su personaje.
Lo peor: El desarrollo monótono y cansino de la historia.
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 23/09/10 | CATEGORIAS: Críticas , Experimentos médicos
TAGS: independiente, tortura
The Crazies
Cuidado con lo que bebes

- Título original: The Crazies
- Nacionalidad: EEUU | Año: 2010
- Director: Breck Eisner
- Guión: Scott Kosar, Ray Wright
- Intérpretes: Timothy Oliphant, Radha Mitchell, Joe Anderson
- Argumento:Un accidente de avión infecta las aguas de un tranquilo pueblo condenado a desaparecer.
LA VALORACIÓN:
60 |100
Estrellas: 4
1.-INTRODUCCIÓN:
He de reconocer que durantes estos días en que una nube de ceniza y polvo ha estado a punto de colapsar las comunicaciones europeas, mi mente febril ha estado elborando futuros guiones catastrofistas y, a veces algo delirantes: restos químicos almacenados en el fondo de los volcanes que provocan el tan creíble escenario de GUERRA MUNDIAL Z o como pasó en Indonesia hace más de 200 años que los cielos de Europa se oscurecieron durante meses – una curiosidad, durante esos meses P.B. Shelley y su mujer Mary Shelley desarrollaron el germen de lo que luego sería la novela de “Frankenstein”- y, por supuesto, la conspi-paranoia sobre la acción o no de la mano del hombre en la citada erupción.
Así que, que mejor momento para hacer una reseña de THE CRAZIES y hablar de cómo ciertos accidentes naturales y/o provocados pueden acabar con poblaciones enteras. Porqué, por desgracia, y como casi siempre, la realidad supera siempre la ficción; y si no acordaros de las pruebas atómicas en Nuevo Mexico (que sirvió de inspiración para Las Colinas Tienen Ojos), o el hecho de que desde el espacio se puede ver el fulgor de los miles de desechos radioactivos en el Cañon del Colorado … y eso sólo centrándonos, y por encima, en los EEUU. Estos son el tipo de datos que hacen que una película como esta tengan un cierto punto de terrorífica credibilidad.
2.-LOS RESPONSABLES:
El director BRECK EISNER no tenía demasiada experiencia que digamos en este tipo de películas. En su CV constan un par de producciones televisivas y la entretenida SAHARA, así que le doy más mérito por haber sabido acometer un proyecto como este desde un punto de vista tan apocalíptico y salvaje, pero sin olvidarnos del confuso último tercio de la película del que ya hablaré luego. Ahora mismo se encuentra preparando otro remake, el de FLASH GORDON. Digo otro remake porque The Crazies, como me imagino que sabréis todos los miembros de almasoscuras, está basada en la obra homónima de George A.Romero, que no he visto, con lo cual no voy a hacer comparaciones.
La BSO de Mark Isham y la fotografía de Maxime Alexandre (este último habitual de Alexandre Ajá) ayudan a crear una atmósfera que pasa del tranquilo ruralismo de un pueblo cualquiera, a la opresión y el despliegue visual del “Plan de Contención” y sus consecuencias.
En cuanto a los actores no hay ninguna queja: Timothy Oliphant en su nivel habitual, es decir bueno, a Radha Mitchell (Pitch Black) siempre es un placer verla en pantalla y entre los secundarios destacaría al desconocido, para mi, Joe Anderson como el leal ayudante del sheriff. No olvidarnos del homenaje al original con la breve inclusión de Lynn Lowry (acrtriz de la original de Romero) en un cameo bastante surrealista.
3.-LA PELÍCULA:
Ogden Marsh es uno de esos pueblos norteamericanos en los que nunca pasa nada, tan pequeño que todo el mundo se conoce, todos van al partido de la liga regional de baseball, todos van a las bodas… un coñazo, vamos. Tan aburrido que el Sheriff (Olyphant) y su ayudante (Anderson) no suelen tener más problemas que controlar que los cazadores borrachos no se peguen un tiro en el pie, o decirle al hippy local que esconda un poquito más sus “plantas“. Por eso, cuando en mitad del primer partido de la liga aparece el borracho oficial del pueblo con una escopeta nadie se lo puede creer, y menos cuando todo el mundo ve que el Sheriff le tiene que pegar un tiro, en defensa propia, entonces algo comienza a perturbar la modorra en la que viven. Aún más cuando uno de los granjeros locales, querido y respetado por todos, le pega fuego a su casa, con la familia dentro, y se confirma que el borracho ha dado 0,0% de alcohol en la sangre. Evidentemente el sheriff & co. se dan cuenta de que algo no va bien en el pueblo, pero no tienen ni la menor idea de qué, hasta que unos cazadores muy grillados encuentran un paracaidista muerto en un pantano y eso le lleva a las autoridades a encontrarse con un avión accidentado y sumergido en uno de los rios que abastece de agua al pueblo.
En ese mismo momento da inicio el citado “Plan de Contención”, que significa que un montón de soldados protegidos con trajes anti-todo y armados hasta las cejas toman el pueblo, seleccionan a los sanos, separan a los que tienen fiebre y se cepillan a cualquiera que no obedezca las órdenes. Y como es de suponer, si no la película no sería igual, todo se va al carajo y los infectados toman el pueblo. A partir de aquí el hilo argumental se centra en la supervivencia del Sheriif y su mujer embarazada, su ayudante y una empleada de la mujer. Y la película comienza a perder cierta entidad, dejándose llevar más por los fuegos artificiales que por la historia en sí.
4.-MI VALORACIÓN:
Tengo que reconocer que los primeros 40 minutos de la película son absolutamente frenéticos y muy impactantes, con un ritmo vertiginoso que te impide apartar la vista de la pantalla; de hecho, si la película hubiese conseguido mantener este nivel sería un peliculón, pero por desgracia no es así. El director se deja llevar por la pirotecnia y las coincidencias imposibles, fruto de un guión no demasiado pulido, haciendo que parezcan dos películas en una. Y esto la desvirtua bastante, especialmente en el último tramo en el que todo va a la carrera y nos demuestran que el sheriif y su mujer (embarazada) son más duros de matar que John McClane en las 4 Junglas de Cristal juntas.
Aún así merece la pena verla para pasar un rato entretenido, disfrutar de ciertas escenas sorprendentemente crueles y gore para una película con ambiciones comerciales y, seguramente, olvidarla antes de lo deseado.
Lo mejor: Los primeros 40 minutos
Lo peor: La confusión que se apodera de la película en el segundo tramo.
AUTOR: Elniniodecristal | PUBLICADO: 22/04/10 | CATEGORIAS: Críticas , Experimentos médicos
TAGS: experimentos, naturaleza, remake, romero, virus
Growth
Gusanos darwinianos

- Título original: Growth
- Nacionalidad: USA | Año: 2009
- Director: Gabriel Cowan
- Guión: Gabriel Cowan
- Intérpretes: Mircea Monroe, Christopher Shand, Brian Krause
- Argumento:En la isla de Cuttyhunk, unos experimentos genéticos con parásitos cerca de 1989, tienen como resultado unas terribles consecuencias, cuyos ecos llegan a día de hoy.
LA VALORACIÓN:
59 |100
Estrellas: 3

Growth, es el abordaje más reciente al interesante subgénero de “los bichos” y la amenaza a la humanidad que estos representan. La fantasía oscura, desde recién comenzado el siglo XX, han gustado de plantearse que nos sucedería si una plaga vírica, insectoide ó en forma de gusano decidiría reclamar la posición que el hombre alcanzó después de millares de años de evolución, guerra y conquista. Bien como una infección de otro mundo (La Cosa , 1951-1982), como plagas terrestres sin control (Slugs, 1988 y Cuando ruge la marabunta, 1954) ó como bizarrismos inclasificables (Slither, 2006 y El terror llama a su puerta, 1986); el cine de de terror y ciencia ficción nos ha regalado obras de gran nivel, como las citadas, así como cintas de segunda fila. Una carrera, la de nuestros amigos “los bichos”, fácilmente equiparable a la de cualquier otro subgénero de nuestro cine favorito.
En este caso particular, y siendo benévolos, podemos encasillar a Growth como una producción que se queda en ese enorme limbo que hay entre las obras maestras y el cine basura. Es decir, estamos ante la clásica mezcla de elementos interesantes en un envoltorio que deja que desear en más aspectos de lo que nos gustaría. Para mi, el visionado de esta película ha sido otro pequeño viaje en el tiempo a los días del alquiler de cualquier entretenimiento terrorífico; digamos que a mediados de los noventa, donde los productos “directo a videoclub” tenían algo especial. Muchos intentaban, mediante la libertad que aporta mantenerse lejos de la pantalla grande, reflejar elementos novedosos e incluso desbarrar argumentalmente puesto que nadie esperaba nada de ellos. La productora Full Moon tiene una buena decena de intentos en este sentido, siendo muchos directamente escoria, pero este no es el caso que nos ocupa. Solo quería haceros participes de la etérea sensación que me ha transmitido Growth globalmente. De hecho creo que es algo positivo, al acercarme a una película humilde sin ningún tipo de expectativa he podido digerir mejor sus muchos fallos y disfrutar tanto de sus bondades, como de la extraña mezcolanza de ideas dispares. Porque si esperáis mucho en general y caviláis mucho sobre el último tercio de este film, creo que sufriréis un colapso nervioso. Así que con buen humor, vemos que gusanos reptan dentro de este cadáver.
Corre el año 1985 y la isla de Nueva Escocia llamada Cuttyhunk es un hervidero de científicos de todas las nacionalidades investigando el desarrollo de parásitos para el perfeccionamiento de la producción de perlas. El Dr. Mason Lane (Ian Patrick Williams) está a la cabeza de la investigación y parece que ha dado buenos frutos. Las ostras de la isla producen unas perlas de inusitada calidad y gran tamaño. Pero el Dr. Mason no quiere quedarse ahí, continúa sus experimentos genéticos con parásitos compatibles con el ser humano para proporcionarnos más fuerza, resistencia y salud en general. En propias palabras del doctor: “el siguiente paso de la evolución”. Sin embargo algo relacionado con los gusanos parasitarios parece descontrolarse en la presentación pública de los resultados y cientos de personas mueren en la isla; a la vez que el Dr. Mason desaparece misteriosamente. Afortunadamente, los parásitos son fuertemente dañados por la sal, con lo que el extenso cinturón de agua oceánica que rodea a la isla supone una prisión. 1989 concluye como un año fatídico para los habitantes de la región, que consiguen controlar la plaga a duras penas.
Veinte años después, Jamie, sobrina nieta de Lane, vuelve a Cuttyhunk para acondicionar y vender la vieja hacienda donde su madre y su tío abuelo vivían y realizaban sus experimentos. Apenas conserva recuerdos de su estancia en la isla, era muy pequeña cuando fue enviada al continente con su padre. Junto a su novio, su mejor amiga y su hermanastro; descubren que la isla sigue guardando algunos secretos mortales sobre los experimentos de su tío.
Lo primero que me sorprendió de Growth fue la introducción de los hechos acaecidos en la década de los ochenta dentro de los títulos de crédito a una velocidad y nivel de compresión que no veía en mucho tiempo. La idea me pareció genial, resumir visceral y visualmente la típica “paja” argumental introductoria. Cuantas primeras mitades soporíferas nos ahorraríamos en el cine de serie B. El único problema, en este caso concreto, es que la presentación de los hechos pasados es bastante caótica y sobresaturada. Además, durante la primera media hora de Growth se vuelve una y otra vez a las circunstancias que hundieron la isla en la gran crisis de 1989. Es como si los responsables del film creyesen que habían proporcionado demasiada información en el arranque y se contengan para pisar el acelerador narrativo de la película. Lo que podemos llamar un “quiero-y-no-puedo”, denominación que se extiende finalmente a todo el metraje.
Growth no cuenta con un presupuesto holgado, en concreto es el esfuerzo casi personal del joven director Gabriel Cowan. De hecho, y observad si el buen hombre estaba comprometido con este proyecto, ejerce también de guionista y productor. Este director tiene una carrera bastante cortita e insulsa. Dentro del terror (ó más bien thriller) alguno quizás conozcáis su única obra, aparte de la que hoy reseñamos: “The breathing room”. Una cinta con cierto toque “Saw” pero lastrada en exceso por sus escasos medios y un plantel de actores de segunda. Esto último es aplicable también, aunque en menor medida, a Growth. Cowan intenta dar lo mejor de si mismo, pero no estamos ante un cineasta destacado, ni siquiera ante un niño rico (que quieras que no, alguna mala película se salva de la quema por valores de producción altos. Un, dos, tres, responda otra vez: Avatar); por lo que volvemos de nuevo a esa sensación de DVD directo para alquiler. Estas carencias alcanzan su cenit en unas escenas de acción que, directamente, resultan patéticas por su planificación y realización. Desde luego no estamos ante el proyecto de un buen director ó narrador.
Entonces, ¿qué salva de la quema y tortura inquisitorial a esta película?
No puedo decir que sean los actores. Caras conocidas de series de televisión norteamericanas, como el actor Brian Krause conocido por su papel de angelito en la “girl’s serie” Embrujadas. Estos actores no son capaces de controlar a sus personajes, recayendo todo el peso del film en gente muy joven y acostumbrada a trabajar rápido. Tampoco diría que están horribles, pero ninguno transmite credibilidad suficiente.
¿El ritmo narrativo ó el guión? Durante las dos primeras partes resulta dosificado y remolón pero consigue atrapar nuestra curiosidad malsana, todo sea por comprobar que final aguarda a los protagonistas y sus gusanos. Sin embargo, cuando en la fase final se empiezan a enlazar las diferentes piezas del puzzle, unas piezas que el guión nos brinda demasiado desordenadamente, todo se viene un poco abajo por la pobre edición de las escenas, fallos arguméntales, los continuos saltos de la acción y, por supuesto, un final que no impactará a nadie. Y si la técnica tampoco es brillante (una fotografía mediocre, una banda sonora tirando a insustancial, un trabajo de cámara facilón, etc, etc) parece que nos quedamos sin argumentos para aprobar Growth.
Pero es que si que tiene algo que la hace reflotar. Un par de cosas tan solo, con las que ese saborcillo “noventero” se hace realmente disfrutable: Las citadas piezas del puzzle son tan descacharrantes como una película de la Full Moon. Tenemos doctores locos, gusanos escurridizos, humanos mutantes, conspiraciones, horror teen, amenazas genéticas para la humanidad y más incógnitas todavía. Todo ello mezclado tan burdamente y con tan poca elegancia; que para el espectador curtido resulta una mezcla simpática.
Otro elemento que refuerza esta simpatía son los efectos especiales. Mucho efecto digital con algo de sirope de fresa, pero muy bien creado e insertado con la imagen real del film. Veanse los gusanos que usan cualquier pequeño orificio para infectar a un humano y transformarlo en un ¿vampiro zombie con superpoderes?, son considerablemente asquerosos y poseen un movimiento muy natural y fluido (¡Más que los actores de carne y hueso!). Para mi gusto supera en el aspecto fantástico a la reciente The Thaw, no así en la narrativa, que sin ser una maravilla en The Thaw, le da mil vueltas a esta cinta estadounidense. Pero es un poco injusto compararlas, puesto que usando una premisa con muchos nexos en común (la plaga que amenaza la humanidad) se podría decir que ambas son antitéticas.
En resumen, película para ver sin ninguna pretensión y con cierta dosis de alegría. La compañía de amigos ó amigas será bienvenida para apoyar los chascarrillos a los que Growth da pie (“los gusanos, los gusanos, si más bien parecen…”). Es más, el epilogo que transcurre en Korea termina de restar cualquier intento de seriedad por parte de Gabriel Cowan. No os desesperéis a medida que la vayáis visionando, no sirve de nada darle vueltas a la cabeza al argumento, tiene muchos fallos (sangrantes las ideas y venidas de la población local de la isla) y mejor entrar en el juego “pulp” que luchar contra el.
Os recomiendo que visitéis la página oficial para ver el final extra de la película; otra de las buenas ideas de un cineasta que aun no ha encontrado la forma de superar sus propias debilidades e incidir en sus virtudes.
Lo mejor: La descacharrante mezcla de conceptos terroríficos, así como el gran diseño de los bichos y los FX
Lo peor: La narrativa primitiva y tosca, los actores mediocres y unas escenas de acción de vergüenza ajena
¿Dónde conseguirla?
Gore Nation: “Growth” en VOSE.
AUTOR: Bob Rock | PUBLICADO: 24/02/10 | CATEGORIAS: Críticas , Experimentos médicos
TAGS: bizarro, experimentos, independiente
Dread
El poder del Miedo

- Título original: Dread
- Nacionalidad: USA-Reino Unido | Año: 2009
- Director: Anthony Di Blasi
- Guión: Anthony Di Blasi
- Intérpretes: Jackson Rathbone, Shaun Evans, Hanne Steen
- Argumento:Tres estudiantes de filosofía que se embarcan en un proyecto audiovisual para la tesis de uno de ellos. Dicho proyecto intentará reflejar de dónde vienen los miedos de la gente, por qué tenemos miedo y cómo podemos enferentarnos a él.
LA VALORACIÓN:
70 |100
Estrellas: 4

Otro relato corto de los famosos Libros de Sangre de Clive Barker llevado a la gran pantalla, y debut de Anthony Di Blasi detrás de las cámaras. El hombre que se postula como nuevo director para el remake de Hellraiser y otros proyectos de Clive Barker, se enfrenta a la prueba de fuego con Dread y no sale mal parado. Cierto es que nadie mejor que él conoce el universo de Clive Barker, puesto que ya trabajó como productor en otras adaptaciones de Libros de Sangre como The Midnight Meat Train y Book of Blood, pero el trabajo en este largometraje está bastante estudiado.
Dread cuenta la historia de tres estudiantes de filosofía que se embarcan en un proyecto audiovisual para la tesis de uno de ellos. Dicho proyecto intentará reflejar de dónde vienen los miedos de la gente, por qué tenemos miedo y cómo podemos enferentarnos a él, pero lo que empezó como un estudio, como un juego o como un entretenimiento, degenera en situaciones absolutamente límites cuando los entrevistadores son los entrevistados.
De la adaptaciones de Libros de sangre me atrevería a decir que es la que mejor refleja lo que Barker quiso plasmar en papel. A Di Blasi se le ha tachado de oportunista y de intentar estirar un relato que hubiera sido más efectivo como cortometraje (como le sucediera a Grace), pero el resultado final, desde mi punto de vista, es satisfactorio.
En el visionado de Dread podemos difrenciar dos partes (algo que viene siendo una práctica habitual en el terror moderno), una primera parte de presentación de personajes, quizá la parte en la que más falla Di Blasi, ya que su descripción de personajes para ponernos en situación es más bien floja y escasa (realmente casi no sabes quienes son, cómo son o qué relación hay entre ellos) y una segunda parte donde la insana fascinación por parte de Quaid con el miedo arrastra a todos los personajes a la búsqueda del lado más oscuro y perverso del ser humano.
Como mencionaba, es la segunda parte la que que determina el éxito del film. En esta segunda parte la tensión es tremendamente palpable, las reacciones ante el miedo de los demás y el propio tienen su propio proceso: duda, miedo, pánico, pavor y, justo antes de que se haya liberado toda la adrenalina, desesperación, que concluye con la rendición en unos experimentos terriblemente crueles (véase el experimento “vegetariano” de Cheryl o la intensa parte de la bañera con Abbey).
¿Vamos a encontrar gore en Dread? Pues el justo y necesario. Tenemos que tener en cuenta que estamos ante una película de terror psicológico, un terror al propio terror, por lo que las escenas sangrientas no abundan, pero tampoco decepcionan. Desde luego el trabajo de DI Blasi en este aspecto es acertado, ya que si pensamos en Clive Barker automáticamente nos vienen a la cabeza, cenobitas, monstruos, torturas, dolor y mucha sangre; y lo más fácil y efectista hubiera sido abusar un poco más de la hemoglobina para que todo el mundo saliera contento. Sin embargo, si nos enfrentamos a un dolor emocional, toda la carga de la película la tienen los actores y sus interpretaciones, y ahí es donde vienen de nuevo las pegas: el fichaje de Jackson Rathbone (más conocido por su papel del sosísimo Jasper Cullen en la saga Crepúsculo) para interpretar a Stephen. Bien, su actuación es una de las más inexpresivas que he visto en mucho tiempo (entiendo que puede ser un reclamo comercial para la película, pero es que este tío lo único que hace es abrir exegeradamente sus inmensos ojos sin pestañear y permanecer inmóvil, es como un árbol con dos grandes ojos…) y teniendo en cuenta que su actuación debería ser básica para el buen desarrollo del film, el resultado, amiguitos, es que si no te interesa mucho el tema, la primera parte de la película se hace lenta y algo pesada.
En algún momento del post he hablado de experimentos por lo que se nos puede venir a la mente Saw y sus pruebas; de hecho en algún momento yo sí pensé en la saga, pero a un nivel totalmente diferente: el hecho de enfrentarnos a nuestros miedos de manera forzada me parece un argumento suficientemente interesante y sólido como para obviar pequeñas cositas que en la película no andan muy finas.
Personalmente este tema me apasiona por lo que a mí no me molestó la primera parte de la película en absoluto. Además la atmósfera es sucia (que siempre se agradece) y percibes con claridad que la historia va degradándose más y más a medida que avanza el visionado, por lo que recomiendo Dread para pasar un buen rato acompañados y luego tratar el tema en una interesante discusión (¡que sin duda tendreis!).
Lo mejor: el tema en sí,el cara a cara con el miedo de los personajes y el apoteósico final.
Lo peor: puede ser algo tediosa si el tema no te llama la atención especialmente y la "actuación" de Jackson Rathbone (y no digo que no lo intente... pero no lo consigue).
¿Dónde conseguirla?
Gorenation: “Dread” en VOSE.
AUTOR: Missterror | PUBLICADO: 10/12/09 | CATEGORIAS: Críticas , Experimentos médicos
TAGS: after dark 2010, clive barker, experimentos









Bob Rock
Blanch
Mr. Zombie
John Trent
Asier
Manu
Joan Lafulla
Missterror
Samdra
