Libros

Donde la noche crece

Letra impresa para impresionar

Has filtrado por categoría: Libros

Handling the Undead

La novela de zombis del autor de Déjame Entrar

Handling the Undead

Nuestro buen amigo Elniniodecristal, propietario del magnífico blog Perdonen las Molestias, nos cede amablemente su reseña de Handling the Undead, novela del sueco John Ajvide Lindqvist anterior a su gran éxito mundial Låt den rätte komma in (Déjame Entrar).

Unos cuantos años antes de que se publicará la maravillosa Déjame Entrar (Låt den rätte komma in), uno de los grandes éxitos literarios y cinematográficos del año pasado, el autor John Ajvide Lindqvist ya había destacado, y mucho, en la todavía desconocida literatura sueca (hay muchos más que Stieg Larsson y más interesantes, como Jo Nesbø o Asa Larsson et al). A pesar de ser su primera novela traducida al inglés ya había publicado otras tres novelas y una serie de relatos en la prensa sueca; como es lógico ahora están traduciendo todos a la carrera, y más aún cuando se han dado cuenta de que este tipo escribe excepcionalmente bien. De hecho en Suecia es considerado uno de los mejores, a pesar de dedicarse al género del terror los propios académicos le confirman como el futuro de la literatura sueca.

Los Dias Oscuros

Loureiro sigue intentando sobrevivir al Apocalipsis Z

Los Dias Oscuros

Plaza & Janes ha puesto a la venta Apocalipsis Z: Los Días Oscuros (a partir de ahora, Los Días Oscuros), la esperadísima segunda novela zombi de Manel Loureiro, continuación de su gran éxito Apocalipsis Z, publicado en 2007 por Dolmen.

La acción de Los Días Oscuros se inicia justo en el instante en que finalizó Apocalipsis Z: con nuestros supervivientes a bordo de un helicoptero, sobrevolando el desierto del Sahara con las reservas justas de combustible, y con destino al archipiélago de las canarias, promesa de una tierra libre de No muertos.

The House of Mistery

Como en casa en ningún sitio

The House of Mistery

A principio de la década de los cincuenta los comics de terror vivían su mayor auge. Esparciendo su miasma y corrupción por unos precios irrisorios, los jóvenes norteamericanos se enfrascaban por la noches en lecturas relativas a necrófagos, vampiros sedientos de sangre y extraños rituales vudú. La publicación más vendida y conocida a día de hoy, fue las mítica “Tales from the Crypt” de la editorial EC (Educational Comics. Ummm, que irónico). Pero estas historias ilustradas de macabro gusto y papel rugoso, pronto tuvieron multitud de hermanas.

La editorial DC, arto conocida por la edición de las aventuras de Batman y Superman (y en épocas más modernas, las de mi gran favorito John Constantine), supo subirse al carro de los comics terroríficos, con un título de acertado nombre que continuaba las bondades de sus predecesores: “The House of Mistery”. Como todo buen compendio de historias de miedo, este tenía que ser presentado por un anfitrión siniestro y de humor más negro que la noche. Para la ocasión se sacaron de la manga al simpático Caín bíblico, que hoja tras hoja y en riguroso blanco y negro, nos iba presentando sus horripilantes historias. Pronto, dicho comic, tuvo un hermano pequeño como el personaje de los mitos cristianos que narraba los cuentos. Ni más ni menos que “The House of Secrets”, presentada por el mismísimo Abel. Y es que corren buenos tiempos para el horror, cuando un jovencito puede acercarse a un kiosco con sus diez centavos y asegurarse una hora de diversión a la tenue luz de una linterna, rodeado de fantasmas, licántropos y caníbales.

Zombies

Navidad, compras y muertos vivientes.

Zombies

Llegan las navidades, esa tradición cristiana, y previamente pagana, que hoy en día se podría considerar una franquicia más de pechos desgastados por las hambrientas bocas succionadoras de las multinacionales. En esta época se vende la paz, la misericordia y el amor convenientemente procesados en paquetes, más ó menos cuadrados, envueltos en deslumbrante celofán. Los más religiosos asocian esta época al nacimiento del único ser inmortal que ha pisado el planeta tierra, que como todos sabréis era capaz de resucitar después de muerto. Pues bien, viendo a las multitudes en las calles buscando todos esos sentimientos empaquetados, con movimientos casi espasmódicos por el frió invernal y el peso de sus abrigos; no puedo dejar de pensar en los no-muertos, los zombies. En estas fechas, más que nunca, la crítica social de “La Noche de los Muertos Vivientes” se hace patente.

No creo que la edición del libro, que hoy os comento, tenga como intención recalcar la crítica contenida en los elementos sociales y consumistas del zombi. Más bien diría que todo lo contrario. Hay que estar muy ciego para no ver que los muertos vivientes se están convirtiendo en un negocio rentable, en una nueva moda predispuesta al consumo popular, y llevamos unos años así. La parte visible de esta moda está en los cines y videoclubes. Al año se producen cientos de cortos y películas donde la temática de la resurrección de los muertos (disfrazada como una infección vírica ó no) es la protagonista.
De un tiempo a esta parte, el sabroso negocio de los devoracerebros ha tomado fuerte presencia en las letras impresas: Comics y novelas. Campos donde, como en el séptimo arte, podemos encontrar obras maestras (“Los Muertos Vivientes” comic-books de Kirkman ó la genial y divertida Zoombi), obras banales (casi todo lo escrito por Steve Niles) u obras de consumo rápido.