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Five Nights at Freddy's 2

Retorno a la pizzería embrujada

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El callejón

Spanish Vampiros para degustar con mucho alcohol

El callejón

Aunque el nuevo cine de terror español nos ha deparado varias alegrías, hay que admitir que en mayor medida nos ha llevado a la tristeza, por no decir al enfado. Por desgracia, El callejón, también conocida como Blind Alley, no tiene pinta de querer ayudar a que seamos optimistas, a no ser que la veamos hasta el culo de alcohol y sustancias dudosas varias. Y ni así.

Durante una noche invernal en una localidad costera, Rosa se ve obligada a hacer la colada en una lavandería autoservicio situada en un oscuro y desierto callejón. Allí la joven sufrirá por sorpresa el acoso de un asesino en serie. Aislada y sin poder salir del reducido espacio de la lavandería, Rosa se verá inmersa en el sádico juego del gato y el ratón a que la someterá el psicópata.

El caso es que esta joyita pudo verse en el Festival de Sitges de 2011, al que acudieron el director, Antonio Trashorras y la protagonista, Ana de Armas. Si no consiguió más abucheos supongo que fue porque ambos se dignaron al menos a viajar hasta allí para presentarla. En caso contrario, me da que alguno habría quemado la pantalla. Y es que parece ser que estamos, para mal, ante una caspa movie en toda regla, cuyas dificultados para encontrar distribución han alargado su periplo por el limbo hasta ahora. El 1 de marzo se estrenará en cines, supongo que ayudada por la presencia de la muy popular (y buenorra) Ana de Armas, para deleitar a todo el que se atreva a pagar los 10 euros de rigor por la entrada; o por los incautos que todavía no sepan que Trashorras, aunque haya colaborado en el guión de El espinazo del diablo (2010), también ha colaborado en cosas como Los Serrano (2003-2008) y Campamento Flipy (2010). Terrible, apocalíptico.

Escogemos lo mejor... y lo peor del 2012

No era tan fiero el año como lo pintaban

Escogemos lo mejor... y lo peor del 2012

El año en el que toda la humanidad debería haber sido borrada de la faz de la tierra toca a su fin… y ni siquiera una nueva secuela de Paranormal Activity ha logrado acabar con nosotros. El 2012 agoniza y, como siempre suele suceder, su legado incluye un puñado de películas respetables, otro puñado de películas dignas pero que no pasarán a la historia, y un último puñado de películas que nuestra memoria selectiva (y sabía) posiblemente ya se ha encargado de borrar de nuestras mentes.

Y como cada año, para no perder las buenas costumbres, el equipo de Almas Oscuras al completo os hace partícipes de su selección de las mejores películas de terror de la temporada. Recordad que el criterio de selección es amplio. La única condición es sean películas que, por una razón u otra, hayamos podido ver a lo largo del 2012, a pesar de que algunas de ellas puedan tener una fecha de producción anterior. Y por supuesto esta selección no es más que una invitación para que todos aquellos que lo deseéis compartais con nosotros vuestro Top 5 de las mejores propuestas del año.

Tan solo me queda, en nombre de todo el equipo de Almas Oscuras, desearos a todos un feliz año nuevo con la esperanza de que en 2013 sigáis a nuestro lado compartiendo la pasión que nos une. Os dejo con nuestra selección de lo mejor del año (y también una mención especial a la peor película del año).

Querido Lobo

Un nuevo relato de Lady Necrophague

Querido Lobo

Eternamente dedicado a Shadowolf.

I. NOCHE:

Frondosos y tupidos bosques, colmados de rebosante y aromática espesura. Serpenteantes y plácidos senderos que, indiscretos, acaban por desvanecerse entre la inmácula fronda de aquellos plácidos dominios. Solitarias y áridas llanuras que, perezosas, se entregan al regocijo de su confortable aturdimiento…

Idílicos parajes que, otrora, reluciesen, cristalinos y etéreos, amparados por la refulgente irradiación de los azafranados amaneceres. Mágicos lugares de ensueño que, involuntariamente, nos hacen rememorar cautivadoras historias plagadas por juguetones seres de luz que se refugian bajo toda aquella abundancia de infinita belleza. Cuentos de hadas que, allá por nuestra más tierna infancia, marcasen nuestras risueñas y apacibles existencias.

Mas no debe, jamás, abandonarse la convicción al simple reflejo de una hermosa apariencia…

Lenta e inevitablemente, la diáfana claridad acaba por desvanecerse, sigilosa y esquiva, cediendo su lugar al que a priori resulta un tenue y misterioso velo de volátiles sombras.