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Dream Home

Hipotecando las entrañas

Dream Home Poster

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  • Título original: Dream Home
  • Nacionalidad: China | Año: 2010
  • Director: Ho-Cheung Pang
  • Guión: Ho-Cheung Pang
  • Intérpretes: Josie Ho, Anthony Wong Chau-Sang, Michelle Ye
  • Argumento: Cheng Li-sheung, una joven y humilde joven hongkonesa, está a punto de acceder a su primera vivienda, pero sus planes hipotecarios se tuercen. Es entonces cuando horribles ideas empiezan a brotar en su mente

80 |100

Estrellas: 4

Dream_Home_Grande

Dream Home: Una aproximación al CAT III de calidad

¿Hasta donde estaríais dispuestos a llegar para conseguir la casa de vuestros sueños?

Dream Home nos propone estas preguntas a través del tour de force psicológico que vive su protagonista Cheng Li-sheung, interpretada por Josie Ho, cotizada actriz y cantante china de bastante talento y mayor belleza. Una reflexión harto adecuada en los tiempos que vivimos, especialmente por tratar de forma despiadada el escabroso asunto de las hipotecas, de la burbuja inmobiliaria y de como las ilusiones de una persona pueden ser trituradas bajo un simple giro del destino.

Esta cinta podría agruparse dentro de una especie de género que en su día, principalmente los setenta y ochenta, gozó de muchas producciones y cierta repercusión internacional, especialmente de la mano de los infames Shaw Brothers. Ni más ni menos que el cacareado CAT III hongkonés, y particularizo para la región de Hong Kong puesto que se trata del principal lugar de procedencia de las producciones chinas asociadas a esta categoría. Aunque al fin y al cabo se trate de poco más que una etiqueta o clasificación moral, englobando proyectos de muy distinto pelaje, no viene mal evaluar la propuesta de Dream Home desde la perspectiva de esta categoría.

Simplificando, podríamos decir que el CAT III regula las películas realizadas en China y cuyo contenido sexual o violento es lo suficientemente explicito como para apartarlas del cine comercial pero sin llegar a considerarse “pornográficas”. Expresándolo de una forma vulgar: el CAT III se aplica a películas chinas con abundantes dosis de “burradas”. Aunque me gustaría dejar claro que en el caso que nos ocupa estamos ante una producción de alto nivel sin nada que envidiar a otros estrenos de la gran pantalla, mientras que las grandes “joyas” del cine bizarro chino ahondan en la desvergüenza de la serie “B”, luciendo una apabullante mezcolanza de mitología oriental, crueldad, humor subdesarrollado y una destacada falta de medios técnicos. Por ejemplo, el montaje de estas joyitas siempre ha sido motivo de carcajadas a pocas cervezas que uno tomase.

Drem Home es una conveniente introducción de altos vuelos al insondable mundo de la serie “B” hongkonesa; sin embargo, a aquellos deseosos de profundizar en el CAT III, comentar a favor de vuestra cordura que existen cientos de producciones auspiciadas bajo la dichosa categoría, multitud de webs especializadas y toda una legión de seguidores entre los que reconozco no encontrarme; así que tomároslo con calma. Tan solo podría destacar como imprescindibles media docena de obras sobrenaturales (por ejemplo, The Boxer’s Omen, Seeding of a ghost, etc) de los cuales podréis echar buena cuenta en el genial y piscotrónico blog Cine Hediondo. Y es que generalmente este tipo de cine tiene una aproximación al horror muy realista, mundana y… salvaje; la cual siempre me ha echado un poquito para atrás. Si alguno de vosotros prefiere a chinos depravados vejando a sus conciudadanos a pie de calle, antes que rituales mágicos macabros realizados con tripas de cocodrilo, le recomiendo que eche un vistazo a Ebola Syndrome, todo un compendio de atrocidades (violaciones, castraciones, degradaciones víricas, etc) que sintetizan a la perfección esa facilidad para repugnar únicamente poseída por los habitantes del país comunista más grande del globo. Menos representativo, pero cúspide del cine trash, así como de la capacidad de los chinos para conjugar el humor infantil y la sensiblería más ñoña con la excesos más cruentos, destacaría La historia de Ricky; una cinta que cualquier aficionado al cine oriental extremo debería ver, al menos, un par de veces en su vida.

Dream Home sigue los derroteros de esta última faceta del CAT III: un drama humano que detona sangrientamente, exponiendo lo peor de la humanidad y todo por la vía de lo cotidiano. Sin embargo, y a pesar de mi reticencia natural a ver la crónica negra de un suceso basado en hechos reales, he de reconocer que la cinta ha colmado mis expectativas jugando de forma solvente con las escasas piezas del puzzle narrativo sobre el que se sustenta. Bueno, la bella Josie Ho y sus violentas atrocidades ayudaron a involucrarme en el gaudeamus de perversión y locura urbana que el director y guionista Ho-Cheung Pang ha cocinado de forma exquisita para casi cualquier paladar… bueno, excepto el de algunos censores que, ya desde Hong Konk, se han encargado de poner piedras en el camino a los montadores, dando como resultado la distribución de una cinta cortada. Os ahorraré detalles puesto que vivimos una polémica muy cercana con A Serbian Film y mejor no malgastar más energía contra los guardianes de la moral y la ética [ejem]

Dream Home: Cemento, cristal y pirados

En una ciudad loca, si uno quiere sobrevivir, debe estar aún más loco

Lapidaria frase con la que se nos introduce este largometraje bastante bien recibido entre crítica y público dentro del círculo de festivales especializados, como fue el caso de Sitges 2010. Toda una declaración de principios que sintetiza la intención del director por contarnos una historia brutal de la forma más directa posible. Y nada mejor para logar dicho cometido que presentarnos a su protagonista asesinando fríamente al guardia de seguridad de un edificio de apartamentos. Una violenta frialdad que marca la pauta del resto del metraje y contrasta, sabiamente, con el aspecto frágil y delicado de Josie Ho. Podríamos decir que estamos ante un slasher, pero nada típico en su concepción porque, además de conocer en primera instancia la personalidad del psicópata de turno, ahonda intensamente en los motivos que llevan a nuestra protagonista a internarse en un bloque de viviendas para acabar con sus inquilinos. Es más, este recorrido “interior” es el motor de la película, y argumentalmente adorna, sin muchas sorpresas por desgracia, las escenas de violencia que se intercalan entre los fragmentos de la vida de Cheng Li-sheung, fragmentos anteriores a la masacre que perpetra.

Poco hay que decir con respecto a una historia bastante sencilla: una chica pobre cuyo único sueño es vivir en un hermoso apartamento con vistas al puerto de Hong Kong y como la económicamente despiadada sociedad, que impera en el mundo actual, saca a la luz la faceta oscura de una inteligente mujer, convirtiéndola en una maquina de matar. A lo sumo, destacar lo interesante que resulta hablar de hipotecas y de la locura producida por las mismas; no se me ocurre mejor momento que el presente para meter el dedo en la llaga, mediante el lenguaje cinematográfico, en un asunto candente y que ha de provocar más y más violencia en este pedazo de barro donde (mal)vivimos. Pero crítica social aparte, lo que luce de forma magnífica es la narrativa usada para ilustrar la frustración, y sus consecuencias, acumulada dentro del delgado cuerpo de Cheng Li-sheung. A base de elipsis temporales, que constantemente nos llevan a escenas muy concretas del pasado de nuestra protagonista, se nos revelan las razones que empujan a tan linda chinita a matar despiadamente y, en última instancia, cual es el objetivo de tamaña masacre. Estos momentos puramente dramáticos refuerzan el humor ácido y el detallismo de los homicidios, es con este contraste con el que la cinta consigue atraparnos, puesto que la violencia, por muy bien planificada que esté, no deja de ser mero artificio. Entendedme bien, no tengo ningún problema con los baños de sangre y los penes cercenados gratuitamente, pero sin algo detrás que dinamice y sustente esta dureza explícita es fácil llegar a aburrirse. Afortunadamente este no es el caso y el mimo dedicado, tanto en la presentación de las muertes como en su manufactura, tienen una razón de ser; que es transmitir la desesperación de una persona que pierde todo lo que cree merecer por circunstancias incontrolables. Vamos, el estado de tensión que a día de hoy casi toda la clase media de España vive.

A pesar del esforzado trabajo de Josie Ho como psicópata justiciera – aunque subyace cierta ironía en esta definición que me gustaría disfrutaseis al ver este largometraje – un punto en contra de la película es la abismal frialdad a la hora de presentar y detallas los crímenes acaecidos. Se agradece la comedia negra de la que hace gala Dream Home durante las escenas violentas o sexuales (muy escasas estas últimas) pero no resulta suficiente para involucrar al espectador en la degeneración mental de Cheng Li-sheung. Resulta difícil justificar ninguno de sus actos y la proverbial incapacidad china de expresar sentimientos, acuciante en el caso de ciertas actrices secundarias ligeritas de ropa, se revela como una enorme barrera para el disfrute completo de una historia simple, pero de complejas dimensiones. Hay muchos momentos del metraje en los que es imposible imaginar que diablos pasa por la cabeza del atribulado personaje principal, nos hundimos con ella en su sangrienta cruzada contra los vecinos del edificio y, no obstante, nos sentimos desprovistos de emoción alguna… ¿nos habremos vuelto también unos psicópatas?
Otra faceta que tampoco ayuda a emocionarnos es el uso de elementos tan trillados que descentran al espectador; entre otros, me estoy refiriendo a la clásica pareja de policías que irrumpe en escena de una forma vista cientos de veces anteriormente; y no ahondaré más en el tema puesto que prefiero evitar molestos destripes.

Por otro lado, estos detalle negativos no empañan en absoluto el resultado final. De nuevo oriente demuestra a occidente que posee una industria cinematográfica sana y competente, capaz de ofrecer verdaderas maravillas cuando cuenta con un presupuesto holgado y un director dedicado. Ho-Cheung Pang es capaz de encandilar con panorámicos planos abiertos de los rascacielos de Hong Kong para luego describir minuciosamente entornos cerrados desde la perspectiva más artística de una escena, obviamente echando el resto en la filmación de los asesinatos. Un trabajo excelente de cámara que se ve afianzado por un apartado técnico sobresaliente: vistosa iluminación artificial, medido montaje, delicada banda sonora, fotografía realista de fina textura y así, un largo etcétera. Todo luciendo en pantalla de forma preciosista y cuidada como solo profesionales y amantes del cine de terror sabrían mostrar. Hasta cierto nivel, en un entorno más urbano y desde otra perspectiva, podríamos equiparar el regalo para los ojos que nos ofrece Dream Home con el que lucía la reciente, y también asiática, Macabre… pero con mayor empaque narrativo a mi forma de ver.

¿Qué más se le puede pedir a una película? Tenemos una actriz dándolo todo, un director en estado de gracia, unos efectos especiales que agudizan la sensación de horror realista, crítica social, un estilo narrativo que sin ser innovador se sale de lo convencional, unas pinceladas de humor negro muy del gusto europeo… tal vez se podrían haber pulido las escenas dramáticas para que fuesen los personajes los que transmitiesen la desazón del argumento y no simplemente unos meros pasajeros de la historia, pero ese no es el estilo chino. Un entretenimiento de categoría que, acorde a su ajustada hora y media de duración, os proporcionará mucha más diversión que esta interminable reseña… ya sabéis, el piso está para entrar a vivir… ¿os atrevéis?

Lo mejor: La crítica social en relación a lo difícil que es conseguir una vivienda digna, la extrema violencia y el uso de los saltos temporales para dinamizar la narrativa. La faceta técnica es casi perfecta

Lo peor: Hasta cierto punto la historia no aporta nada nuevo. La faceta psicológica de la protagonista también queda algo difusa, siendo el quid de la película

¿Dónde conseguirla?
Gore Nation: “Dream Home” en VOSE.