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Red State

Hola me llamo Kevin Smith y soy un cachondo

Red State

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  • Título original: Red State
  • Nacionalidad: USA | Año: 2011
  • Director: Kevin Smith
  • Guión: Kevin Smith
  • Intérpretes: John Goodman, Melissa Leo, Michael Parks y Michael Angarano
  • Argumento: Tres jovenes con ganas de echar un polvo se ven metidos en medio de una batalla campal entre fanáticos religiosos y las Fuerzas del Orden

42 |100

Estrellas: 2

Red State

Kevin Smith y su Red State han logrado el triunfo en la sección a concurso del 44 Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya. No sé… tengo la ligera impresión de que el jurado del festival no tuvo en cuenta la opinión de Almas Osucuras a la hora de tomar la decisión (ironía). Os dejo con la reseña que hace un par de semanas publicamos de Red State.

1. Empanada de ideas:

PhotobucketEstas son las películas que más me cabrean, en serio, no los truñacos que te ves sabiendo que te enfrentas a algo muy chungo, no, esas no porqué ya sabes lo que te espera; las que más me joden, disculpen mi francés, son las que te llaman la atención desde un principio, te seducen con trailers e imágenes impactantes, te cuentan que van a ser una de las películas del año, tú mismo piensas que la idea original promete muchísimo y, a pesar de que una vocecilla te dice de fondo “que es Kevin Smith, cuidado…”, acabas esperándolas como agua de mayo. Y el día que al final te dispones a verla estás hasta nervioso ante la expectativa. Bueno, pués cuando todo eso se traduce en un amasijo de ideas muy mal ensambladas remetadas con el que, probablemente, sea el final más estúpido de los últimos años…es cuando te cabreas. Y mucho. No sé si en el fondo no deja de ser unas risas de Kevin Smith y sus colegas, o lo que en un principio fue una buena idea acabó degenerando en lo que es en realidad RED STATE.

Me explico. La iglesia (Westboro Baptist Church) y el personaje de Abin Cooper (basado en un tal Fred Phelps e interpretado con auténtica maestría por Michael Parks) son reales, tan reales que tienen pendientes varios juicios y hasta la extrema derecha más radical huye de ellos. Y si la idea del director era denunciar la presencia de este tipo de Iglesias extremistas, y al mismo tiempo crear una historia de terror y violencia, pués me parece genial, de hecho fue lo que más me llamó la atención desde un principio. Además esa idea tiene muchísimo potencial. Y ese potencial se desarrolla durante la primera parte de la película con bastante eficacia, tanta que durante la primera media hora estaba embobado con la que (o eso creía yo) se me venía encima. Pero, sin venir mucho a cuento y de una manera harto precipitada, todo ese excelente entramado de fanatismo, terror y violencia se convierte en algo completamente diferente, algo mucho peor: una estupidez.

2. Fanáticos religiosos vs. Policias armados hasta los dientes:

PhotobucketLa película arranca con tres chavalucos más salidos que el pico de una plancha buscando plan para el finde, es decir, a quién y cómo trajinarse. Y con esto de las nuevas tecnologías y las redes sociales localizan a una “chica” dispuesta a hacérselo con los 3!!. Acto siguiente: coger el buga de uno de sus padres y salir echando mixtos hacía la noche de sus vidas. Y tan rápido van, que por el camino casi se estrellan con un coche aparcado a oscuras a un lado de la carretera, donde el Sheriff local hace “cositas” con un jovenzuelo, algo que no parece muy relevante, pero que lo será. Cuando llegan a la cita, se encuentran con una caravana cochambrosa al más puro estilo white trash y en vez de una chavala una señora (Melissa Leo) que bien podría ser su madre, la cual les atiborra de cervezas (trucadas) hasta que caen inconscientes.

Cuando se despiertan, esposados, se dan cuenta de que les han separado. Por un lado dos de ellos en los bajos de una iglesia, y el otro en una jaula cubierta con una lona gruesa. Pero los 3 son conscientes de lo que ocurre a su alrededor: un pastor alucinado e histérico (Michael Parks) alecciona a su (escaso) rebaño acerca del lamentable estado del mundo en el que vivimos, pero haciendo especial hincapié en el peligro y la amenaza que supone la lacra de los sodomitas y su corrupción moral. Para demostrar sus ideales que mejor que pegarle un tiro en la cabeza a un pobre hombre atado al púlpito, momento que los chavales deciden escapar (todo sea dicho de una manera bastante poco verosimil…), adentrándose en el pasadizo que hay bajo la iglesia y encontrándose, entre otras cosas, con un arsenal digno de un país pequeño.

Y aquí es donde entra en acción el Sheriff, ya que asustado de que los conductores le hayan reconocido decide mandar a uno de sus ayudantes en busca del coche. ¿Y dónde está el coche?, pués en La Iglesia de los Fanáticos de las Armas y Nuestro Buen Señor Jesucristo. Tiro en la cabeza al poli. ¿Consecuencias?, la película pega un giro de 180º con la llegada del FBI y su legión de “soldados” armados hasta las cachas con órdenes estrictas de acabar con una célula terrorista (ya sabeis, no quieren otro WACO), encabezados por un escéptico agente (John Goodman) no muy de acuerdo con las citadas órdenes.

Y todo se va al carajo…

3. Pero WTF!!!:

PhotobucketAsí qué pasamos de lo que prometía ser un survival en toda regla a una ensalada de tiros pobremente justificada (creo que hay una delgada línea que separa el intentar prevenir otro WACO a matar a todo lo que se mueva, sean inocentes o no). Y eso no es lo peor, lo peor es que, tal vez, esta especie de “OK Corral” podría haber convertido en duelo de tensiones entre esos 2 lados opuestos de la ley armados hasta los dientes, pero ni siquiera eso. Por un lado los fanáticos religiosos que pasan de ser tiradores expertos a suicidas vocacionales, y por el otro unos agentes de la ley que no le dan ni al arcoiris que de repente se convierten en máquinas de matar. Todo ello entremezclado con unos diálogos pretendidamente gracioso e irónicos (ya ni esto Kevin, ya no haces ni gracia…) y los desvarios de los fanáticos que rozan el absurdo. Y cuando ya piensas que no puede empeorar más…llegan esos 10 minutos finales que te dejan con cara de pescao, de hecho los tuve que ver 2 veces para creerme que el tipo tenía tanto morro como para colocarnos semejante desfachatez…

Si no fuera por las magistrales interpretaciones de John Goodman, Melissa Leo y (especialmente) Michael Parks, esto no merecería ni siquiera estrenarse en los cines, por no hablar ya de programarse en Sitges.

Lo mejor: La primera media hora y los actores

Lo peor: La sensación omnipresente de que nos estan tomando el pelo...