The taking of Deborah Logan

Abuelita, abuelita, que ojos más raros tienes...

The taking of Deborah Logan

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

The taking of Deborah Logan

Desde el momento en que mis ojos se posaron sobre el trailer de la cinta que voy a reseñar surgieron unas ganas locas de hincarle el diente. Esta mezcla entre found footage y mockumentary (están a un 50 por ciento) prometía una buena idea y una colección de escalofríos de gran intensidad… Aunque el resultado me decepcionó en lo referente a terror, lo cierto es que The taking of Deborah Logan contiene originalidad a raudales y resulta un film la mar de disfrutable que además, y en contra de lo que nos suele deparar este género, contiene un comienzo, un nudo y una conclusión clara y definitiva (y por dios que esto se agradece después de ver mil cortes bruscos o muertes fuera de campo…).

Un grupo de jóvenes cineastas preparan un documental sobre el alzhéimer y sus consecuencias, no sólo en el paciente sino también en sus cuidadores. Con este fin, contactan con Sarah (Anne Ramsay) para seguir el proceso degenerativo de su madre Deborah Logan (Jill Larson) que está comenzando las primeras fases de esta terrible enfermedad. Pronto empezarán a sospechar que los huecos de la mente de nuestra protagonista están siendo ocupados por una fuerte y siniestra presencia.

Lo mejor: Ideas frescas y un par de imágenes realmente turbadoras.

Lo peor: Caer en tópicos del género le resta interés al resultado.


Ebola Zombies

Vender zombis a cualquier precio

Ebola Zombies

Una mutación del virus del ébola hace que la gente se convierta en zombis infectados y procedan a sembrar el caos entre los escasos supervivientes. Asi es, esta vendría a ser la sinopsis corta de Ebola Zombies; y supongo que muchos ya estáis pensando “¡menuda pandilla de cabronazos oportunistas!”. No nos precipitemos…. Es posible que el tal Samuel Leong, director y protagonista del evento, tuviera la película en su cabeza mucho antes de que estallara un nuevo brote de la brutal enfermedad que está asolando el continente africano. Error. Hace apenas unas semanas la película se titulaba SARS Zombies, pero supongo que lo del Síndrome respiratorio agudo y grave, significado del acrónimo SARS, se iba a vender mucho peor que lo de Ebola Zombies; por lo tanto supongo que nada nos impide afirmar que, efectivamente, estamos ante una pandilla de oportunistas sin demasiados escrúpulos.

Pero una cosa no quita la otra… En la reciente edición del American Film Market Ebola Zombies consiguió distribución para Japón y Alemania. Un tipo llamado Rob Hauschild, que era el encargado de vender la película, cuenta como la gente que se paseaba por el AFM se paraba a contemplar el cartel de Ebola Zombies e incluso se hacían selfies con el cartel a sus espaldas. Aunque también comenta, en un tono irritantemente jocoso, como “Había dos señores africanos que se detuvieron junto al cartel y tuvieron una conversación en su idioma. No parecían tan felices”. La pregunta, llegados a este punto, sería: ¿Hubieran logrado vender la película con tanta rapidez si hubieran mantenido el título original? ¿Quién sabe? Sea como sea Ebola Zombies es una realidad, y el trailer es una castaña de mucho cuidado. Por lo menos a mí me ha servido para recordarme que todavía tengo pendiente de ver Ebola Syndrome, la locura que Herman Yau dirigió en 1996.

The Town That Dreaded Sundown

El asesino Fantasma sigue en plena forma... 65 años después

The Town That Dreaded Sundown

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

The Town That Dreaded Sundown

Han pasado 65 años desde que el asesino fantasma aterrorizase a la pequeña localidad de Texarkana. Y casi 40 desde que Charles B. Pierce dirigiera la película “The Town That Dreaded Sundown”, sobre dichos asesinatos. Texarkana ha recuperado la calma e intenta superar su pasado traumático. Entre otras estrategias para conseguirlo, proyecta la película en el cine del lugar, algo que divide a la población. Durante uno de estos pases, Jami (Addison Timlin) y Corey (Spencer Treat Clark) deciden abandonar el cine y buscar un lugar apartado en Lover’s Lane, una zona alejada que solían frecuentar jóvenes parejas en los años 40 y, sí, donde se cometieron los crímenes del asesino fantasma. Contra todo pronóstico, éste hace su aparición, y ataca a la pareja. A partir de ese momento, Jami, hija de periodistas del lugar, tendrá una misión: que la historia del enmascarado no se olvide y salga a la luz. Pero… ¿quién, 60 años después, está dispuesto a continuar el legado del asesino fantasma?

¿Reboot? ¿Remake? ¿Secuela?

The Town That Dreaded Sundown se presenta como una suerte de cóctel de naturaleza mixta: podría ser un remake de la película de 1976, pero también un reboot de la misma y, definitivamente, una secuela. Y durante todo su trayecto, no se decanta por ninguna de las tres opciones. Las desarrolla, de hecho, y consigue mantener el tipo hasta el final. No es necesario haber visto la anterior, pero la parafrasea constantemente. Así, tal y como Joan nos aventuraba cuando nos habló de la misma, la saga Scream, en especial la segunda y la tercera parte, parecen convertirse en referentes involuntarios, aunque aquí no hay rastro de ironía ni autoparodia. Tampoco se las echa en falta.

Lo mejor: el sorprendente primer tercio de película.

Lo peor: la sensación de que se devalúa el material original.


The Town That Dreaded Sundown

El asesino Fantasma sigue en plena forma

The Town That Dreaded Sundown

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

The Town That Dreaded Sundown

El verdadero capital histórico de Estados Unidos reside en su crónica negra. América parece ser la única nación que se enorgullece de poseer una larga trayectoria de crímenes violentos, tanto resueltos como no. Sea sintomático, o no, de asimilarlos con mayor madurez que otras sociedades, o condenarlos, o sencillamente por una noción del espectáculo más arraigada que en Europa, los americanos saben qué hacer con sus asesinatos: series, novelas, películas, canciones.

En 1946, fueron atacadas ocho personas entre los meses de febrero y mayo en Texarkana, Texas. De ellas, cinco murieron, y tres lograron sobrevivir. Entre cada crimen transcurrieron, en general, tres semanas, aunque no siempre fue así. La mayoría de los ataques se produjeron en noches de luna llena, pero a veces no coincidió. Esta indefinición en las pautas, junto con el hecho de que el asesino cubría su rostro con una capucha blanca, provocó que la policía fuera incapaz de atrapar al agresor, a quien los medios bautizaron como “El Asesino Fantasma”.

Lo mejor: los ataques del asesino.

Lo peor: personajes y trama son bastante inconsistentes.