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Luster

Luster

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  • Nacionalidad: USA | Año: 2010
  • Director: Adam Mason
  • Guión: Adam Mason y Simon Boyes
  • Intérpretes: Andrew Howard, Tess Panzer, Matthew Rhys, Ian Duncan
  • Argumento: La escisión en la personalidad de un hombre agobiado con su rutina

65 |100

Estrellas: 4

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1.-Dr. Adam and Mr. Mason

PhotobucketDesde tiempos inmemoriales el concepto de la dualidad inherente a todas las personas ha estado presente en nuestra cultura, y con nuestra me refiero a la cultura global, no solo la occidental. Desde los clásicos como el Dr. Jeckyl y Mr. Hyde hasta Jano, pasando por Pangu en la mitología china, Ramgi y Papa de los maoríes, Ometecuhtli en la historia mística de los mayas o Urano y Gea de los clásicos griegos, la idea de la división de un mismo ser para representar dos cualidades distintas, generalmente oponiendo el bien y el mal. Aunque hay veces que no queda tan claro sin son dos entidades diferenciadas del mismo “ser” o un mismo ente/persona con 2 personalidades diferentes, como por ejemplo Sherlock Holmes y el Dr. Moriarty que muchos críticos señalan que es el mismo Homes el que se convierte en Moriarty para encontrar a un rival digno de su intelecto.

Tal vez sea este el caso de la película que nos ocupa. En ciertos momentos nos insinua que el protagonista se ha desdoblado en dos personas completamente diferentes, pero durante el metraje no puedes dejar de pensar que tal vez no sea así, que sea el mismo personaje con dos facetas totalmente diferentes: una benevolente y la otra completamente desquiciada. Pero como estamos ante el genio de ADAM MASON, puede que sea otra cosa completamente diferente…

2.-Desdoblamiento de Personalidad:

PhotobucketThomas Luster (el inconmensurable Andrew Howard) lleva una vida que, tal vez, vista desde fuera se podría calificar como ideal: un casoplón con unas vistas alucinantes, un curro como diseñador de interiores que le permite vivir más que bien, y una mujer preciosa (Tess Panzer, la churri de Adam Manson). Pero en el fondo no se siente a gusto. El curro es estresante y tiene que soportar los carichos de divas insoportables y sus chorradas infumables, con su mujer la magia desapareció hace tiempo y en su casa lo único que hace es vagar como un alma en velo debido a un agobiante insomnio que le tiene al borde del puro agotamiento. Un día contacta con un pirado que vive en un coche abvandonado, y que de vez en cuando le ha conseguido somníferos sin receta, y le pide algo “más” fuerte. Algo que funciona. Demasiado. Tanto que le permite dormir como un lirón, pero también permite que de su confusa mente se escinda un segundo Thomas con una visión de la vida completamente diferente a la suya. Donde él ve agobio, su doble ve oportunidades; donde él ve falta de pasión, su doble descubre un montón de sexo recompensado y donde él ve estrés su doble ve un “viva la vida” como un templo. Pero la novedad en este caso no es que el doble aparezca de la nada, sino que la ingesta de las pastillas amenaza su, hasta entonces, desconocida existencia y tratará por todos los medios convencer a su alter ego ramplón de que deje de tomarlas. Aunque haya que matar y amenazar para conseguirlo…

3.-Los Angeles no te sienta demasiado bien Mr. Mason…:

PhotobucketHay directores, como el que hoy nos ocupa, que con el paso de los años han ido incorporando una serie de elementos a sus películas que les hace perfectamente reconocibles. En LUSTER hay matices made in Mason como las “máscaras” que ocultan los aspectos más oscuros de la personalidad del protagonista (tal vez más que nunca), pero también hay detalles que a un servidor le han desconcertado bastante, y no precisamente en el buen sentido: personajes innecesarios, situaciones absurdas y mal resueltas, actores simplones….Ya, ya sé que suena raro, pero tal vez el origen de todo esto sea el (más que loable) intento de Mason de conseguir que alguna de sus películas salga del circuito “underground” en el que se suelen mover y, tal vez, tengan una distribución más rentable. Por eso se ha aliado con Epic Pictures, se ha trasladado a Los Ángeles, ha contado con un actor reconocido y reconocible (Xander Berkeley). El propio Mason me comentó que no estaba demasiado orgulloso de como había manejado ciertos aspectos de la película, uno de los cuales es sin duda todo lo relacionado con la clienta superpija y su trabajo de interiorista, y que el final le hubiera gustado reescribirlo. Yo con el final no estoy en desacuerdo, lo considero lógico y bastante prrevisible; pero en cuanto a haber pulido ciertos aspectos del guión, o haberlos tamizado bajo su habitual rasero, YES I DO!!!

Aún así es una película con escenas y situaciones sublimes (casi todas con Andrew Howard involucrado), una parte central que te mantiene más que pendiente de lo que le está pasando al pobre Thomas y que sobresale por encima de la media con creces. Pero no deja de cabrearme un poquito eso tan típico de: “lo que podría haber sido esta película si….”

A ver si con su próxima peli, Junkie vuelve por sus acostumbrados fueros.

Lo mejor: Andrew Howard

Lo peor: Lo que podía haber sido

El Circo de la Familia Pilo

Payasos tristes, dementes y psicópatas

El Circo de la Familia PiloLA HISTORIA: Un día te levantas y empiezas a ver payasos, con un deje de locura en sus tristes miradas, siguiéndote y analizando tus actos. Un pequeño descuido te lleva frente a ellos y tras un encontronazo, en absoluto casual, te ves ante la disyuntiva de unirte al circo donde trabajan o ser asesinado bajo amenaza de extremo sufrimiento. Vamos, casi como cualquier decisión que tomamos en esta perra vida.
Una vez te unes a la parada de los monstruos, te sientes asustado y alienado ante la enorme depravación mostrada por la extraña troupe de aquel circo. Debajo de las luces brillantes, las fanfarrias y el dulzón olor a algodón de azúcar se esconden terribles secretos, actos de maldad y corrupción heredados desde la noche de los tiempos y capaces de dictar las tragedias de la inepta humanidad.
Así es el circo de la familia Pilo: una recua de almas oscuras y perdidas que se aprovechan de los primos que giran la esquina incorrecta para toparse de bruces con las coloreadas y raídas lonas de la feria. Podría ser un lugar como cualquier otro, pero, en este caso, nadie sabe donde se encuentra ni los males que acechan bajo sus carpas: ¿el Cielo? ¿El Infierno? ¿o algo muchísimo peor?
En tamaño embrollo se encuentra Jamie, que reclutado a la fuerza para servir a los intereses de la Familia Pilo, descubre que no son los monstruos de La Casa de la Risa a los que debe temer, ni a Niñopez, ni a Gonko ni a los otros payasos psicópatas; a quien debería temer es a él mismo, porque cuando el maquillaje blanco y aceitoso cubre su rostro, se revela la verdad interior de su propia locura: otra persona, otro empleado del circo: J.J., el payaso triste y cabrón del cuadro de su mente, que gusta salir a pasear por el mundo real para intentar rebanarle el cuello a Jamie…

EL AUTOR: Will Elliot, joven escritor australiano, se destapa como un verdadero maestro de lo macabro y la demencia en ésta, su primera obra, la cuál ha recibido numerosos premios de renombre en su país de origen. Para entender la profundidad de su opera prima, sobre todo en cuanto a capacidad imaginativa, alucinatoria y evocadora, hay que destacar que fue escrita recién le fue diagnosticada esquizofrenia a su autor. A los diecinueve años y con un futuro incierto, Will se aferró a la escritura cual bote salvavidas frente a la locura flotando sobre el mar de sus consciencia. No en vano, la condición de su enfermedad brilla en esta novela con luz propia, acercándola a la inquietante filmografía de David Lynch e, incluso, puede presumir de unas atmósferas malsanas y apenas insinuadas dignas del mejor Lovecraft; pero en todo momento conservando un sabor único que convierte a este libro en una pieza inimitable.
De hecho, destaca y define muy bien a El Circo de la Familia Pilo la forma en que fue escrito: el borrador estuvo acabado en tres meses, escribiendo en lapsos esporádicos, redactando a veces más de diez mil palabras de una sola sentada; Elliot experimentó con la privación de sueño y, a menudo, permaneció más de cuarenta y ocho horas escribiendo. Esto podría explicar la intensa claustrofobia psicológica que inunda cada página.

EL LIBRO: La Factoría de Ideas ha publicado, este mismo mes de diciembre, la susodicha novela dentro su colección de terror, Eclipse, en una edición de trescientas páginas con una traducción no especialmente buena pero que tampoco molesta al lector de habla castellana y, por supuesto, en el formato habitual de la colección, que tampoco satisfará a los coleccionistas minuciosos (tapa blanda con solapas y calidad de papel aprobada por los pelos). No obstante, no os dejéis engañar por los detalles negativos de la edición ni por su precio desproporcionado (veintiún euros) dada la calidad de la misma, y tampoco por su fea portada. Ésta contiene una novela apasionante dotada de un ritmo frenético, que indaga en los más profundo de la psique humana, la perdida del control y todo envuelto en un ambiente fantasmagórico, hiperviolento y, de tan bizarro, puramente sui generis. Sin lugar a dudas, se le recomendaría a cualquier aficionado a la literatura de calidad a la par que experimental, puesto que trasciende el propio género del terror. Aunque los amantes de Stephen King, Lovecraft o Barker (por nombrar solo a tres luminarias) se sentirán en terreno cómodo a la par que novedoso.
Un libro distinto y especial dentro de un mercado, el anglosajón, que tanta basura está ofreciendo últimamente… y siento desmarcarme de las tendencias actuales, pero me resulta vomitiva la sobreexplotada literatura zombie estadounidense y demás pastiches, como la trilogía de la oscuridad de Guillermo del Toro.
En resumen, una descenso a las profundidades de la magia, la insania y la crueldad; o lo que es lo mismo: un viaje al corazón del horror… ahí es nada!