Do not disturb
El contacto impersonal de una habitación de hotel

Antes de presentaros Do not disturb he de confesar mi devoción por la famosa Four Rooms (1995); antología de historias centradas en las habitaciones de un hermoso hotel que poco, nada o todo tiene que ver con los habituales temas terroríficos que tratamos en Almas Oscuras. “¿A qué viene tan estúpida confesión?”, os preguntaréis. Bien, después de ver el trailer e indagar un poquito sobre este proyecto, es innegable la influencia de Four Rooms en el mismo, influencia por otro lado cacareada por los autores de esta nueva selección de historias, e igualmente innegable es lo alejada que parece del género de terror.

