slasher

Terrifier 2

El GORE conquista las salas.

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Hazmat

Una broma que les saldrá muy cara... se lo merecen

Hazmat

Una productora independiente de televisión tiene un programa llamado “Scare Antics”, donde se da a las personas la oportunidad de “sorprender” a sus amigos con un buen susto. El director del programa, David, junto al equipo de producción, preparan el susto situando una serie cámaras ocultas en el interior de un edificio abandonado. El objetivo de la broma es Jacob. Sus amigos Adam, Melanie y Carla quieren darle un buen susto con la esperanza de hacerle salir de su tranquilo y aburrido caparazón. Tras los preparativos de la broma llegan los amigos… y las cosas empiezan a ponerse sangrientas.

Que yo sepa todavía no ha llegado a España (o quizás sí…), pero en los USA por lo visto triunfa una fórmula de programa de televisión consistente en organizar bromas de dudoso gusto por todo lo alto, sin escatimar en medios. El pobre desgraciado que la sufre termina cagándose de miedo y haciendo el ridículo ante todo el país… y por si fuera poco, al acabar el programa suele verse obligado a reirle la gracia a los colegas que han organizado todo el tinglado. Qué remedio. Si te cagas en sus familiares más cercanos y les das un par de hostias a cada uno, encima eres tú el que queda como un capullo. Scare Tactics y Punk’d son algunos de estos programas que triunfan entre la audiencia estadounidense más joven. Y Hazmat, el slasher sobrenatural escrito y dirigido por Lou Simon que hoy nos ocupa, tiene como protagonistas al equipo de grabación de un programa de televisión llamado Scare Antics (véase la similitud con el mencionado Scare Tactics), que se dedica precisamente a eso: organizar bromas terroríficas para que la víctima de turno acabe pasándolas canutas. Pero en esta ocasión la broma se volverá en su contra.

La matanza de Texas 3D

Faltaba la secuela 3D...

La matanza de Texas 3D

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1/5

La matanza de Texas 3D

Cuando un jovencísimo Tobe Hooper estaba rodando La matanza de Texas, dudo que supiera el aguante que tendría como franquicia décadas después. De hecho, dudo imaginase que se convertiría en un clásico imitado hasta la saciedad. Pero así es la vida. Allá por 1974 los espectadores de todo el mundo conocieron el terror con olor a cuero y ruido de sierra mecánica. Nacía Leatherface y toda la tropa de degenerados caníbales que le acompañaban en una recóndita casucha de Texas. Las victimas, jovenzuelos de ciudad con ganas de pasar unas agradables vacaciones en tierras pueblerinas. Esto hoy en día nos suena ha visto mil veces, pero en su día, pese a no ser Hooper quién lo inventó – nos podemos remontar, como modelo, al mítico 2000 maniacos (1964) de H.G. Lewis – era una rama todavía fresca del cine de terror y del apogeo del slasher juvenil.

Pese al gran éxito, sobre todo a nivel de rentabilidad, Hooper no se animó con la secuela hasta 1986. Una segunda parte que arriesgaba al cambiar el tono serio por un humor negro cercano a la auto parodia. Comedia grotesca más que cine de terror, La matanza de Texas 2 es una reivindicable joyita del absurdo convertido en diversión absoluta. Además, por ahí andaba el gran Dennis Hooper, pasado de rosca y luchando sierra con sierra con Leatherface. Seguro que no deja indiferente a nadie. Luego llegaron las mediocres Leatherface (1990) y La nueva generación (1994), ambas sin Tobe Hooper a los mandos. La saga cayó en el olvido tras sus funestos resultados. No obstante, en plena era de los remakes, un clásico como la película original tenía todas las papeletas para ser reimaginada. En 2003 aterrizó la versión actualizada, y la verdad, siempre me ha parecido muy recomendable pese a la estilización visual que eliminaba uno de los principales aciertos del original: la suciedad. Tres años más tarde la precuela, sangrienta y divertida pero más convincente como secuela, pues apenas cuenta nada de los orígenes. ¿Qué faltaba? Acertasteis…¡la secuela en 3D!

Lo mejor: Siento ser tan superficial, pero solo se me ocurre que las dos chicas están de buen ver, sobre todo en 3D.

Lo peor: Que la hayan rodado.


Quite a Conundrum

¿Dos putillas, un pirata y Jesús en la misma película?

Quite a Conundrum

Debería haber sido un día normal de sexo, diversión, alcohol, hormonas y libertinaje para Tabitha y Mimi, dos privilegiadas veinteañeras que no se preocupan de otra cosa que no sea de sí mismas y del caos que pueden llegar a provocar a su alrededor. Pero la supuesta normalidad se lanza por la ventana cuando un evento inesperado y devastador tiene lugar durante la celebración de una fiesta nocturna en la piscina. A medida que el alcohol empieza a escasear se eleva el número de muertos. El infierno se desata y no hay vuelta atrás.

No se ponen de acuerdo… Hay quienes se empeñan en definir Quite a Conundrum (que en castellano vendría a significar algo así como “todo un enigma”) como un híbrido perfecto entre la saga de American Pie y American Psycho; mientras que otros la señalan como un cruce entre Clerks, la ópera prima de Kevin Smith (de cuando Kevin Smith todavía tenía gracia), y Scream. La finalidad en ambos casos, y por más disparatadas que puedan parecer las comparaciones, es siempre la misma: hacernos notar que estamos ante un nuevo slasher con algunas notas de humor… o ante una comedia con concesiones al corta y trocea. Supongo que el orden de los factores, una vez más, no altera el resultado.

Kill me now

La estupidez acabó con el asesino

Kill me now

Un grupo de estudiantes de secuendaria decide celebrar su graducación en una vieja cabaña abandonada en mitad del bosque. Prácticamente una invitación para Mr. Killer, un asesino en serie que no tendrá más remedio que poner en práctica su talento y aniquilarlos uno tras otro. El problema es que Mr. Killer está a punto de descubrir una verdad universal: la gente estúpida puede ser mortal en grandes cantidades.

No es habitual que una comedia slasher coleccione una retahíla de buenas reseñas… pero parece que Kill me now lo está logrando. Incluso aquellos que, de vez en cuando, le echamos un vistazo a la puntuación que atesora cualquier película en el mega portal IMDB, nos sorprenderemos ante el poco frecuente 8,5 de puntuación que logra la película tras un total de 64 votos. Una de dos: o la película es realmente buena… o los responsables de la película cuentan con un buen número de amiguetes dispuestos a echarles una mano (prefiero pensar que se trata de lo primero). Tras esta propuesta independiente de bajísimo presupuesto andan algunos de los columnistas y colaboradores del portal norteamericano Cracked.com, un exitoso emplazamiento virtual que analiza la actualidad siempre desde un punto de vista irónico y humorístico. Por lo tanto no sorprende en exceso que su primera experiencia cinematográfica fuera, precisamente, este slasher que conjuga, con sencillez y eficacia - a tenor de lo que señalan las primera críticas de Kill me now – la comedia más absurda con la violencia y el gore.