Hazmat
Una broma que les saldrá muy cara... se lo merecen

Una productora independiente de televisión tiene un programa llamado “Scare Antics”, donde se da a las personas la oportunidad de “sorprender” a sus amigos con un buen susto. El director del programa, David, junto al equipo de producción, preparan el susto situando una serie cámaras ocultas en el interior de un edificio abandonado. El objetivo de la broma es Jacob. Sus amigos Adam, Melanie y Carla quieren darle un buen susto con la esperanza de hacerle salir de su tranquilo y aburrido caparazón. Tras los preparativos de la broma llegan los amigos… y las cosas empiezan a ponerse sangrientas.
Que yo sepa todavía no ha llegado a España (o quizás sí…), pero en los USA por lo visto triunfa una fórmula de programa de televisión consistente en organizar bromas de dudoso gusto por todo lo alto, sin escatimar en medios. El pobre desgraciado que la sufre termina cagándose de miedo y haciendo el ridículo ante todo el país… y por si fuera poco, al acabar el programa suele verse obligado a reirle la gracia a los colegas que han organizado todo el tinglado. Qué remedio. Si te cagas en sus familiares más cercanos y les das un par de hostias a cada uno, encima eres tú el que queda como un capullo. Scare Tactics y Punk’d son algunos de estos programas que triunfan entre la audiencia estadounidense más joven. Y Hazmat, el slasher sobrenatural escrito y dirigido por Lou Simon que hoy nos ocupa, tiene como protagonistas al equipo de grabación de un programa de televisión llamado Scare Antics (véase la similitud con el mencionado Scare Tactics), que se dedica precisamente a eso: organizar bromas terroríficas para que la víctima de turno acabe pasándolas canutas. Pero en esta ocasión la broma se volverá en su contra.



